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Gutierre de
Cetina (1520-1577)
Como
rasgos destacables, señalamos que acompañó a la corte
por España, Italia y Alemania y pasó después a las
Indias donde murió ( presumiblemente a consecuencia de
un lance amoroso ). Dejó una obra poética bastante
extensa en lo que a sonetos se refiere e introdujo el
Madrigal en España. Su poesía recibió duros ataques
tratándola de infantil y con poca madurez literaria.
Su
obra poética, bastante numerosa en lo que a sonetos se
refiere, cuenta con muchos elementos militares, muchos
de los cuales se encuentran en la descripción
laudatoria de personajes masculinos importantes:
Soneto
27: En este soneto, el autor afirma echar de menos
el amor durante una larga batalla.
Soneto
28: Interpreta el amor como un campo de batalla.
Soneto
55: Se establecen comparaciones bélicas.
Soneto
63: Se elogia a las grandes pugnas bélicas.
Soneto
128: Aunque es de amor, se describe con cierta
rigurosidad una herida.
Soneto
132: Recordando enfrentamientos históricos, Cetina
describe las ruinas de Cartago.
Sonetos
157, 158,159, 160: Utiliza en todos estos sonetos símiles
de náutica militar.
Soneto
213: Pese a tener un tono pastoril, Cetina introduce
elementos guerreros.
Soneto
217: Se hace una exaltación de los héroes
nacionales, posiblemente a los héroes que murieron en
la batalla de Castelnuovo.
Soneto
218: Cetina hace referencia a grandes hazañas bélicas.
Soneto
222: Es un soneto de corte patriótico con un estilo
parecido al de Hernando de Acuña.
Sonetos
204, 205, 223, 225, 226, 227, 239, 242, 243.: Estos
sonetos los englobo en un mismo análisis temático
puesto que responden a una forma muy similar. Todos los
elementos de corte castrense en estas composiciones
aparecen como objeto de comparación donde el personaje
mitológico más recurrido para la comparación es Marte
y después Alcides. Obviamente se tratan en su totalidad
de poemas de tono laudatorio.
Francisco de
Aldana (1537-1578)
Nació
en Nápoles un año después de la muerte de Garcilaso
en el seno de una familia sumamente importante. Residió
bastante tiempo en la corte de los Médicis donde estudió
el ámbito de las letras y de la política y más tarde
en Madrid. En el plano poético, podemos afirmar que su
pilar temático se divide en dos grandes troncos: obras
amorosas y obras patrióticas. De su vida militar,
tenemos constancia de su exhaustiva actividad en la
milicia. Combatió en San quintín, varios años en
Flandes bajo las órdenes del duque de Alba, fue herido
gravemente en el sitio de Alkmaar y como dato crucial señalamos
que fue enviado por Felipe II como consejero del rey Don
Sebastián de Portugal y peleando a su lado murió en
Alcazarquivir.
El capitán Aldana ya muestra en su obra una
especie de devoción hacia su oficio de militar en la
que podemos ver elogios a las batallas o descripciones bélicas,
algo muy poco cultivado en el Siglo de Oro comparado con
la Edad Media:
Poesía
VII: Se aprecia una comparación entre guerra y
amor.
XXIII:
Dedicado al duque de Sessa, el cual es comparado con el
dios de la guerra.
XXXI
(vv. 250): Aparece una comparación con Marte y sus
atributos.
XXXIII:
La figura de Marte aparece reflejada como personificación
de la guerra.
XLV:
En este poema aparece algo bastante diferente a otros
poemas de otros poetas – soldados: en esta composición
se recrea una descripción y un elogio de la guerra.
XLIX(vv.120):
Algo similar al caso anterior, se describe un
sentimiento, un estado anímico a partir de la guerra. Más
adelante nos aparecerán descripciones bélicas.
LIX:
Poema laudatorio con múltiples comparaciones castrenses
dedicado a don Juan de Austria.
LX:
Caso similar al anterior sólo que el destinatario de
los elogios es el rey don Felipe.
Epístola
a Arias Montano: En esta composición el “divino
capitán“ está cansado de vivir la vida de soldado y
anhela el retiro. Se puede ver una clara influencia
horaciana en el tratamiento del elogio a la vida
retirada.
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