06.02- Agosto-Septiembre 2002

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GUSTAVO ÁLVAREZ BEA, LA SUTILEZA PSICOLÓGICA EN LOS DIÁLOGOS DEL "LIBRO DEL CABALLERO ZIFAR" (I) 


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Introducción

“Plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos”. Así es como se define el concepto tan empleado en la práctica comunicativa denominado diálogo. La historia literaria demuestra que la conversación como unidad completa en sí misma aparece de forma tardía en la novela de la sociedad de los siglos XIX y XX. De ahí que, como reconoce Armando Durán, no se halle “en el Cifar, ni en el Amadís, ni en el Tirante, un diálogo con autonomía propia. En estas novelas [...] el diálogo se desarrolla en función de la realidad a que se refiere, y sus características vienen impuestas por ésta”.

Aun así, el diálogo en el Libro del Caballero Zifar ocupa un papel importante en la obra  y entraña una trabazón estilística nada desdeñable. Para estudiarla emplearé la edición  de Cristina González, en Cátedra (Madrid, 1993),  refiriéndose siempre los números entre paréntesis a las páginas de dicha edición. 

Como expone María del Carmen Bobes Naves, “el diálogo es un hecho del discurso lingüístico caracterizado por la segmentación, la situación cara a cara [...], y al ser utilizado como forma de expresión literaria añade a sus rasgos característicos unos modos de significar, o mejor de crear sentido”3. Mi trabajo se orienta así en la búsqueda de alguna parcela de dicho sentido. Para ello me centraré en los aspectos dialogales de la obra que capten la atención del receptor, que le obliguen a pensar en lo que se está diciendo y en cómo se dice; que le promuevan ideas

semejantes y opuestas; que le permitan poseer una idea individual y de conjunto; que le transmitan información rápida y de forma redundante. Es decir, que se muevan en el ámbito de la sutileza psicológica.

Estudio de la obra 

Sin duda, uno de los aspectos estilísticos más llamativos del Libro del Caballero Zifar es la abundancia de estructuras copulativas que posee. Con ellas el emisor consigue coordinar aditivamente una estructura con otra, ampliando la referencia a la realidad tratada, y retardando el curso lógico del diálogo. En referencia a la estructura de los miembros coordinados, éstos están compuestos por sustantivos concretos, como en “muertos e presos e feridos”, “seda e oro e aljofares”, “de amigos e de parientes” (pp.372, 424, 445), así como de sustantivos abstractos, en “natura e razon”, “con consentimiento e con plazer”, “pres e onrra” (pp.98, 109, 159); en otras ocasiones los sustantivos son descritos mediante el mismo adjetivo, “grandes daños e grandes males”, “grant falsedat e grant enemiga”, “buenas estorias e buenas fazañas” (pp.123, 147, 201). Algo similar sucede con los adjetivos, “sanos e alegres”, “mala e peligrosa”, “guardada e mantenida” (pp.119, 127, 203), pudiendo ser complementados por el mismo adverbio, “muy noble e muy viçiosa”, “tan malo e tan desmesurado” (pp.201, 376). En ocasiones el núcleo lo desempeña un verbo en infinitivo, como en los ejemplos “guiar e endresçar”, “castigar e dotrinar”, “acometer e prouar” (pp.106, 361,379), y en otras el verbo es conjugado, como en los casos “salió e nasçió”, “catadlo e ordenadlo”, “endresçese e fágase”, estos dos últimos con adición pronominal (pp.120, 124, 127). 

La cópula también se realiza con frases prepositivas con el mismo director, “con consentimiento e con plazer”, “de grant lugar e de grant fecho”, “syn razon e syn derecho”,  (pp.109, 121, 394), aunque en ocasiones la preposición varía, “con bien e en onrra” (p.130). En algunos casos al nominal del término (o de la frase) se le añade un determinante posesivo, como en “en sus bienes e en sus dones”, “su sobervia e su locura” (pp.119, 179), o un demostrativo, fundiéndose con la preposición, “deste mal e deste peligro” (p.121).   

               Atendiendo al número de miembros enlazados, como puede apreciarse, abundan los ejemplos bimembres, aunque aparecen muestras de tres miembros, siendo algunas más “ayudado e acorrido e defendido”, “ayudar e guiar e endresçar”, “verdat e fialdat e lealtad” (pp.100, 150, 237). Algunas veces el receptor es sorprendido con una retahíla de segmentos, como cuando la infanta Seringa ruega a Roboan que permanezca otro día en su reyno: “Señor, el vuestro buen donayre, e la vuestra buena apostura, e las vuestras buenas costunbres, e el vuestro buen esfuerço, e la vuestra buena ventura, e el vuestro buen entendimiento, e la vuestra bondad [...]”. Como se puede apreciar en este ejemplo y en los anteriores, se tiende a que los miembros guarden equivalencia, aunque no siempre es así, tal como ocurre en la estructura “[a serviçio de Dios] e [a pro e a onrra de mi e de mi fijo]”, en la que el segundo miembro está compuesto por otra frase copulativa.

Si bien lo más común es que la coordinación se consuma con la conjunción “e”, a veces desempeña este papel otra partícula, como “nin”: “tan apuestamente caualgase nin tan apoderado, nin tan bien feziese de armas commo aqueste” (p.117).

En ocasiones alguno de los miembros es acompañado por algún artículo, conformando así  el término una frase nominal, del tipo “con el vuestro buen esfuerço e con vuestro entendimiento” en el primer miembro (p.122), o siendo el miembro directamente una frase de este tipo en ejemplos como “vuestra onrra e la vuestra salud” (segundo miembro, p.125). También se da el caso de que el artículo acompañe a las dos partes: “en la tu merçed e en la tu misericordia”, “el tu buen pres e la tu buena fama”, “por la tu mesura e por la honrra del” (p.139, 211, 377).

Atendiendo al aspecto léxico de las frases, éstas suelen hacer referencia a cualidades del receptor, “puso en vos de fermosura e de bondat” (p.360), o del objeto o persona en cuestión, “ca dolor es cosa muy dura e muy fuerte”, “non se ome en el mundo, por grande e poderoso que fuese” (pp.156, 417). Son llamativas sin duda las parejas inclusivas, mediante las cuales se consigue transmitir la idea de globalidad, con el uso de dos vocablos que poseen un sentido alejado o incluso opuesto entre sí: “por que ligera cosa tienes que es fazer e desfazer rey”,  “ellos tienen tuerto e nos derecho [...], e nos tenemos verdat por el rey nuestro señor e ellos mentira”, “nos tenemos por nos verdat e razon, e ellos non por sy, synon mentira e sobervia” (pp.93, 215, 395). También es frecuente la noción de conjunto que se adquiere con el uso dialogal de términos cercanos, del tipo “a mi e a los deste lugar” (es decir, ‘a nos’, p.106). Por otro lado, en ocasiones es posible establecer una gradación, como las siguientes: “e a nos e a nuestra tierra e a nuestro regno”, “biuo e ssano e alegre”, “derribando e firiendo e matando” (pp.147, 372, 383).

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En la próxima actualización de Hispanitas. El portal de la lengua y la literatura en castellano: La sutileza psicológica en los diálogos del "Libro del Caballero Zifar" (II) 


© 2002. Gustavo Álvarez Bea. Reservados todos los derechos.

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