
| ¡No
se
puede progresar hacia la felicidad
por medio de la acción
política! ¡Ni bajo ninguna de las actuales formas
de
gobierno! Se debe actuar a un nivel totalmente distinto. Lo que se
necesita es una especie de Comité de Acción
Apolítica:
mantenerse al margen de la política y prescindir del
gobierno. El gobierno no es el lugar más apropiado para gente de buena voluntad o que posea una adecuada perspectiva de los problemas. De acuerdo como entendemos los términos hoy en día, gobierno significa poder..., especialmente poder para obligar a la obediencia. Las técnicas de gobierno son las que se podrían esperar: la fuerza o la amenaza por la fuerza; lo cual es incompatible con un estado duradero de felicidad. Conocemos lo suficientemente bien la naturaleza humana para estar seguros de ello. No se puede forzar a alguien a ser feliz; nadie será feliz si se ve obligado a seguir una hipotética norma de felicidad. (Waldem dos) La libertad comienza por la propia libertad interior: el individuo tiene que liberarse de sus propias cadenas para ser capaz de sacudirse el yugo de sus opresores. ![]() (Lengua y pueblo) |
El
individuo
es un concepto anterior al de sociedad, y por tanto ésta
tiene
que ser expresión de aquél. Nada se puede situar
por
encima suyo. El individuo tiene derecho a luchar contra cualquier forma de dominación, sea ejercida por una minoría o, en última instancia, por una mayoría. Esta reflexión no es gratuita: el mito de la democracia, puede llegar donde no pudo jamás la dictadura militar: a identificar el estado con la sociedad. Nuestras futuras sociedades habrán de conseguir el triunfo en la lucha en busca de su libertad y plena realización o, de lo contrario, habrán de aprisionar y deshumanizar a la persona. El progreso auténtico llega cuando algunos seres humanos insisten en que el ambiente creado refleja el respeto a lo que es humano en la persona. La producción, distribución y consumo de bienes y servicios no parecen estar directamente relacionados con la preocupación humanista por la relación entre el ambiente del hombre y las oportunidades para lograr el ocasional cumplimiento de sus sueños. Pero el soñador ha de persistir en comunicar sus
ideas a quienes
tienen poder para decidir sobre el destino de otros, persuadir al
hombre práctico de que
escuche y llegue a la convicción de que
únicamente los
sueños son prácticos y de que los planes sin
sueños
están condenados, los soñadores
seguirán
soñando. No tienen otra opción. Han de reaccionar
a la
inadecuación de lo que es, imaginando lo que
podría ser
y luchando por lograrlo.Habitar en una población auténtica no puede ser como vivir en una jaula en que los seres humanos permanezcan encerrados por voluntad y conveniencia de constructores y asesores sobre impuestos.
La
inteligencia
humana al servicio de la tecnología y la
ingeniería
social han hecho posible, como primer paso en la reforma humana, la
satisfacción de las necesidades mínimas del
hombre en
cuanto a la alimentación adecuada, limpieza,
protección
contra la enfermedad y el crimen, que son recursos para la seguridad
y la dignidad esenciales para la vida y el crecimiento humanos. Para
obtener estos sólo se requiere conocimiento y
dedicación.
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Maldad. No existe la maldad. No existe la violencia. Sólo existe el poder. El poder es lo único, el gran principio organizador del universo. El poder es la única realidad a priori. Toda violencia es un intento por ejercer el poder. Todo cuanto tememos, lo tememos porque alguna fuerza ejerce su poder sobre nosotros. Todos nosotros buscamos librarnos de semejante miedo. Todas las religiones son intentos por obtener poder sobre fuerzas que pueden controlarnos. (La canción de Kali. Dan Simmons. una canción puede llevar a la muerte) Y es que el triunfo del
poder radica en
su capacidad de apoderarse de la palabra que nos pertenece, y en
desplazar hacia nosotros el complejo de culpa que le pertenece a
él.
(Lengua y
pueblo.
Jose Mª Sánchez Carrión) |
Nosotros,
los marcados, parecíamos
con razón
extraños,
incluso locos y peligrosos. Habíamos
despertado, o
estábamos
despertando
y
nuestro empeño estaba dirigido a una mayor
conciencia; mientras que el empeño y la búsqueda
de los
demás iba a subordinar, cada vez con más fuerza,
sus
opiniones, ideales y deberes, su vida y su felicidad, a los del
rebaño. También entre aquellos había
empeño,
y fuerza y grandeza.