Castellà 1 i 2
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Amor artificial | AD | Músculos y acción infantiles | La noche del cazador | Pedro Ruiz...


Descripció
: A l'assignatura de Castellà del primer i segon trimestre no vam passar els apunts perquè no n'hi havia molts. El que teniu aquí són les 5 crítiques que vaig fer.


Amor artificial

En un pasado no muy lejano, cuando todavía iba al colegio y era demasiado pequeño para independizarme, por las noches nos sentábamos, si podíamos y no teníamos nada que hacer, toda la familia delante el televisor. Nos conocíamos toda la programación, de lunes a viernes, casi de memoria. No recuerdo exactamente que día sería pero había uno en el cual nos quedábamos hipnotizados por la aparentemente inofensividad y afectuosidad de un nuevo formato televisivo que se basaba en la creación artificial de parejas. Claro que por entonces no tenía las ideas muy claras y ni tan siquiera había sentido atracción por el sexo contrario, en parte lógico porque me faltaban algunos años para entrar en la conflictiva era "Teenager" y por lo tanto mi capacidad para juzgar y valorar críticamente algo se ponía en duda. Pero ahora que estoy un poco más crecidito me doy cuenta de que aquello era un auténtico montaje anti-natural.
El programa se titulaba "Amor a primera vista", y encima estaba presentado por dos grandes comunicadores (Àlex Casanovas y Montse Guallar), conocidos por todo el público catalán por haber actuado en diferentes series televisivas emitidas por TV3. El funcionamiento era sencillo: tres chicos y tres chicas, sin conocerse previamente, se sentaban cara a cara y después de varias preguntas genéricas elegían al chico/a que más les había gustado, como no, a primera vista. En la segunda parte, las pareja/s que se habían "enamorado" la semana anterior, volvían y tras otra tanda de preguntas íntimas y más personales, competían entre sí. Al final solamente quedaba una, para posteriormente intentar ganar un exótico y romántico viaje a una determinada parte del mundo.
Este método de unir personas sentimentalmente tiene todos los números de acabar en fracaso. Es evidente que no hay futuro posible ya que no tienen nada en común y se trata de una forma totalmente artificial, frívola y fría de juntar y más tarde romper corazones. Pero había veces que la excepción confirmaba la regla y alguna pareja prosperaba y incluso se casaba,...
Mención aparte merece otro programa, que no me acuerdo del nombre, que la belleza física y por lo tanto la vista, no era el órgano principal para decantar la elección. A diferencia de "Amor a primera vista" en el que los aspirantes a emparejarse estaban dispuestos frontalmente, cara a cara, este otro programa introducía una pared que ocultaba al chico/a de los otros/as (se tiene que ser políticamente correcto). Aquí primaba lo que todos conocemos por carácter, personalidad,... también voz y dejaba el aspecto físico en segundo término y como una sorpresa final, que la mayoría de veces era desagradable.
Como último ejemplo y, para mí, la máxima expresión de artificialidad se produjo en el famoso programa "Contacto con tacto" presentado por otro conocido presentador Bertín Osborne... sin comentarios. Quedaba claro que los sentimientos estaban mucho por debajo y casi ni importaban, delante de los instintos más carnales y primitivos del ser humano, el sexo, el título ya era bastante elocuente. Todo el programa discurría en un ambiente caldeado y de constantes preguntas indirectas que siempre conducían a lo mismo, un escándalo. Eso sí, hay que decir que lo emitían en horas un poco intempestuosas.
En fin, este método de ganar audiencia mediante falsos y/o ingenuos sentimientos y encima artificiales me parece una gran falta de respeto sobre el apasionante juego del AMOR, y todo lo que de él se deriva (el cortejo, las miradas, los mecanismos del celo), que es uno de los elementos de la famosa trilogía (DINERO, SALUD y AMOR) que más nos importa a todos.


AD

Espacios televisivos como este te animan, dan ganas de continuar mirando la televisión, introducirte de lleno en él y dejarte cautivar por su magia. Te conforta pensar que a pesar de todo hay gente que invierte todo su esfuerzo en intentar exprimir su creatividad y deleitar al público con grandes ideas, representadas en este caso, en un formato televisivo novedoso. El programa en sí se titula AD, se emite por Canal 33 y es la continuación de una serie de programas publicitarios que solo se diferencian entre sí por el título. AD es la evolución del antiguo Spot TV.
AD es un programa donde la publicidad y todo el mundo que le rodea son sus ejes principales. Su apuesta por la informalidad inicial que se nos presenta, lo hacen más doméstico y accesible a todos los telespectadores. Al tratarse de una disciplina relacionada con la frialdad, frivolidad, desconfianza y inevitable interés económico, podría ahuyentar al público, pero esto está bien resuelto con su fresca, original y modernista fórmula. Es conducido por dos presentadores que están involucrados en la publicidad y relaciones públicas, pero que dejan bastante que desear, aunque con los atractivos contenidos que trata casi no te das cuenta de este handicap y queda en segundo plano.
El programa se divide en diferentes bloques temáticos. No tiene una estructura fija, sino que va variando en función del tiempo y también de los contenidos, por eso es difícil establecer un orden estricto para comentarlo, pero a la vez, se suma a alguna de las ya citas características y lo hacen todavía más interesante.
Las más destacadas son por ejemplo el making off de los anuncios más famosos o los que necesitan un trabajo de posproducción superior, últimamente han aparecido el de "Levi's", "Budweiser",... Otro bloque común es el ranking de mejores spots tanto nacionales como internacionales. Pero el que prefiero es uno en el cual hace un recorrido por el mundo para captar los anuncios más originales, exitosos, extraños, creativos. Muchos de ellos se convierten en auténticas premoniciones para tener éxito en el mercado español. Sin ir más lejos el anuncio de la cerveza "Bud", el de "What's up!", me llamó la atención, lo pasaron íntegramente y unas semanas después se convertiría en el más comentado y imitado en la península. Para acabar, hay otra sección fija en la que un profesional del sector publicitario te informa de las diferentes tareas y trabajos que se pueden realizar dentro de este apasionante mundo de la publicidad. Y para redondear el magnífico trabajo de sus creadores la música que aparece al principio y al final del programa es de lo más pegadiza, sencillamente genial y acertada.
En conclusión, tanto me ha maravillado este programa que la noche de los martes tengo una cita obligada con el Canal 33. Además de pasártelo bien viéndolo enriqueces tu creatividad gracias a las novedosas ideas que surgen a raíz de analizar cada uno de los anuncios, tanto de agencias nacionales como de estrangeras.


Músculos y acción infantiles


Siguiendo en mi etapa infantil, durante la hora del recreo, me acuerdo que con los amigos hablábamos de fútbol, juegos para consolas, ordenadores, también de profesores y algunas veces de cine. Pero hablar de cine no significaba hacer magistrales críticas sino básicamente responder a las preguntas: "¿Has visto la película de...?; ¿Te gustó o no...?".
Muchas veces, para no decir siempre, la continuación a la pregunta de "¿Has visto la película de...?" era un actor. Y dentro de los actores destacaban nombres como: A. Schwarzennegger, J. C. Van Damme, J. Chang, S. Stallone,... o sea, películas de acción donde el protagonista era una bestia de la naturaleza, un hombre colosal y musculoso que nos hacía soñar a ser como él algun día. Y la respuesta a la de "¿Te gustó o no...?" era de la manera, las ganas, el tono de cómo lo decías. Cuando más gritabas, más razón tenías y más caso te hacían. Tú grado de conocimiento "cinematográfico" y estatus dentro de la clase dependía de la cantidad de películas que habías visto de estos genios de la lucha y la acción y del modo en que lo decías.
La culpa de esta pobre cultura del celuloide se la debemos a las televisiones, ya que ninguno de nosotros iba al cine y por lo tanto el único medio para ver películas era mediante la televisión o el vídeo. Se puede decir que éramos pequeños especialistas de las películas de acción. Las que nos gustaban más y se llevaban la palma en elogios eran todas las sagas de Rocky (hasta la 5), Rambo, Terminator, Soldado universal... en las que los actores, a fuerza de dar patadas y puñetazos, utilizar todo tipo de armas,... se convertían en grandes ídolos de las pantallas televisivas y recaudaban sumas importantes de dinero en las salas de cine. Ocultaban detrás de sus desarrolladas musculaturas sus evidentes deficiencias y carencias interpretativas.
Aparte de eso, el argumento de estas películas consistía muchas veces en una venganza, odio, que era desarrollado a duras penas y utilizando la violencia como hilo conductor. A la vez justificaba todos los interrogantes que aparecían y solo ayudaba a magnificar la ya majestuosa y imponente presencia de estos portentosos actores. Solo se podía destacar la espectacularidad de alguna de las escenas, pero gracias a los efectos especiales y en especial las explosiones brutales y los reñidos combates.
En conclusión, todos tenemos un pasado en ciertos aspectos de la vida y concretamente el que concierne al cine no estoy especialmente satisfecho con él. Pero es inevitable cambiarlo y lo tienes que aceptar. Por eso cuando nos ofrecen la posibilidad de recrearte criticando negativamente te centras en lo que más te ha marcado.


La noche del cazador


La noche del cazador es una adaptación de la novela de Davis Grubb que lleva por título el mismo que el film. El controvertido actor i director Charles Laughton nos inmiscuye en una atmósfera donde reina el psicoanálisis freudiano, la pavorosa desviación onírica i la figura del doble. Con estas premisas se nos presenta esta extraordinaria película que causó impacto en su época y marcó un punto de inflexión hacia la modernidad.
Durante la década de los años 50, la industria cinematográfica americana atravesaba y sufría una grave crisis debido a la jubilación del clasicismo y a la, cada vez más, doméstica televisión.
Era una época de cambios, Laughton, con un pasado bastante tumultuoso como actor, entre otros trabajó con A. Hitchcock, W. Wilder, aceptó, lo que sería su única incursión detrás de las cámaras, la realización de esta grande pero también siniestra película. En ella encontramos una mezcla de ingredientes clásicos, como la sensacional interpretación de la veterana actriz Lilliam Gish, en honor al maestro y padre del cine mudo D. W. Griffith; el genial director de fotografía Stanley Cortez, el mismo que trabajó con O. Welles o F. Lang, la cual cosa se nota en la iluminación casi expresionista, los planos, ...; y ingredientes más modernos como es la introspección en la terrible y malvada mente humana y todos los mecanismos del subconsciente, el psicoanálisis.
El argumento es sencillo, se basa en la busca de un botín por parte de un perverso predicador, Harry Powell, interpretado por Robert Mitchum que conoce la historia porque su compañero de celda, autor material del robo y padre biológico de los niños que saben donde se esconde en realidad el dinero, lo comenta mientras sueña. Powell conquistará a la madre de los niños i intentará descubrir, de la manera que sea, donde está el botín. Los niños, por su parte, huirán permanentemente de este monstruo que en realidad es un mataviudas y a la vez huirán, metafóricamente, del hombre del saco, que aparece siempre cuando nos vamos a la cama y impide que nos durmamos por miedo a que nos mate, cosa que significa una clara alusión a la representación de nuestros diabólicos y surrealistas sueños que todos tenemos.
Por otra parte, como en Dr. Jeckill y Mr. Hyde, moviliza la figura del doble, dualidad expresada por el bien y el mal. Esto queda demostrado durante el transcurso del film en forma de contradicciones. Incluso Powell lleva tatuado "love" en la mano derecha, la de la justicia y "hate" en la izquierda, la de la siniestralidad. Aparecen, también, los dos padres antagónicos, el biológico y el adoptivo, las dos madres, los dos hijos, ...
En definitiva, una fantástica película y única que trata el mal y los deseos no realizados que permanecen escondidos dentro de nuestro inconsciente hasta que alguien como Laughton se atreve a removerlos. Una auténtica pesadilla que marcó el final de la carrera como director de Laughton ya que causó realmente pánico en su tiempo y aparte de que fue censurada, supuso una ruina para su productora RKO.


Pedro Ruiz...

Pedro Ruiz! Al oír este nombre, aparentemente inofensivo, emergen de tu interior una serie de elogios a su persona o, por el contrario, no paran de salir insultos descontrolados de tu boca. No te puedes quedar indiferente delante de este personaje, porque al fin y al cabo, es esto, un auténtico pequeño gran personaje. Pequeño por su reducido tamaño, parece que estemos hablando de un nuevo móvil, y grande, siguiendo la analogía del móvil, por sus infinitas posibilidades y opciones, a las que hay que añadir una sabiduría tan o más inmensa que su ego.
Y es que los móviles tienen estas dos características, en un principio te gustan y fascinan por su diseño, color, melodías,... hasta que llega un día que ya no funcionan, no coge bien las redes y por tanto te quedas sin cobertura, suenan en los momentos más inoportunos...
Con Pedro Ruiz, Pedrete para los amigos, pasa exactamente lo mismo.
Por un lado tiene a su incondicional afición, que suele ser gente de una edad ya avanzada, que lo defiende a muerte alabando su inteligencia, improvisación, capacidad de respuesta, polivalencia y un sinfín de cualidades excelentes. Esta gente queda hipnotizada al oír su penetrante, melódica y aburrida voz y disfrutan escuchándolo. Se tiene que reconocer que algo de bueno tiene. Si en algún momento de tu vida has tenido el valor de aguantar más de diez minutos un discurso suyo, una entrevista, o lo que sea, te das cuenta que alguna de sus cualidades, no todas, destaca. Por ejemplo, su cultura abarca muchos campos, sabe estructurar bien los guiones que el mismo prepara para su programa, responde rápidamente a cualquier intromisión que pueda afectar su persona y lo contrarresta perfectamente. Lejos quedan aquellos tiempos en que presentaba "El libro gordo de Pedrete". Reconozco con objetividad absoluta que ha experimentado una sustancial mejora.
Pero el otro bando, en el cual me encuentro, lo odia y cambia de canal enseguida al ver su horrible cara. No sé como explicarlo pero es una reacción espontánea. Cuando por mala suerte, haciendo zapping pausadamente para ver lo que dan por la televisión, te encuentras un primer plano suyo poniendo cara de falsedad y de superior mientras entrevista a la pobre cabeza de turco de turno se te remueve todo el cuerpo y si a esto le sumas la ya comentada voz el resultado es un acto reflejo inmediato. Pulsas lo más rápido posible el botón para ver el siguiente canal a la vez que sin darte cuenta ya le ha faltado al respeto más de cinco veces. Es una sensación común en muchas personas que detestan su carácter megalómano de clara superioridad respecto a los demás. Él tiene que ser el centro de todo, el que se sale siempre con la suya. Aunque ya me he metido con su aspecto físico desestimo esta opción porque es poco ético y en el fondo su "belleza" se debe atribuir a los genes paternos. Pero lo que no se puede pasar por alto, y fuente de muchas envidias, son sus sonados y incomprensibles romances con mujeres preciosas, en especial la famosa presentadora y modelo Inma del Moral.
En fin, Pedro Ruiz es un gran tema de debate que tanto puede levantar los más exquisitos elogios como recibir las peores y crueles críticas de sus detractores. Por lo que a mí respeta, prefiero no hablar más de él porque lo único que conseguimos es incrementar su ya hinchado ego.



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