Urgente |
|---|
Esta breve nota está dedicada exclusivamente a dar una opinión: Imagino que se han dado cuenta de que últimamente los medios de comunicación están sacando “la artillería pesada”: el hijo de los Borbones y su mujer llevan a su niña a la guardería, la hermana de éste personaje parece que está a punto de separarse o por lo menos lo desea; y los consabidos temas de siempre: que si Coco se acostó con Carmen y si Carmen le comió la polla a Pepe durante la fiesta que dio Gabriela en su casa de Marbella, y etc, etc, etc. El motivo de que se esté tocando a la familia virtual en estos días, radica en que se aproxima, o ya estamos en ella, una gran crisis económica: por una parte la economía española se ha basado durante muchos años en la especulación inmobiliaria y la construcción, que generaron un gran crecimiento económico (pero ficticio). Todos nos acordamos que hace unos años se decía que España iba bien, y que si la economía europea crecía a un ritmo de 1,5% anual, la nuestra lo hacía en torno a 2,5%. Durante años la economía se baso en la especulación, y en traer mano de obra barata de otros países, en darles facilidades para muchas cosas, pero no entregarles documentación en regla, de tal manera que nunca podrían ser legales y siempre alimentarían el mercado negro o la economía sumergida. Estos dos factores, no sólo sirvieron para bajar los costes de producción del mercado español, también nos han valido para tener una excusa de bajar el nivel de enseñanza en la educación pública española y por si fuera poco con estos dos objetivos cumplidos: disminución salarial y detrimento del sistema educativo, se genera un tercero a manera de subproducto: que el español medio culpa al inmigrante de esos dos problemas generados por la derecha (Partido Popular) y la pseudo izquierda (Partido Socialista), y esto a su vez genera un incremento de pensamientos y acciones nacionalista y regionalista que no sirven más que para desunirnos. Además tenemos que tener en cuenta el entorno europeo e internacional. Si ya nosotros venimos muy tocados por la crisis inmobiliaria (que no sólo es que algunos especuladores bajen sus precios. Implica mucho más: como que hay miles de personas que han sido estafadas por bancos, cajas de ahorros, los especuladores y por el Estado mismo que dijo en su día que no existía la burbuja inmobiliaria), la reducción salarial y la escasez de trabajo; a esto hay que sumarle la recesión internacional que hemos visto en Alemania, Francia y hace unos meses en Estados Unidos y que ya está aquí. Según los economistas serios, no quedan más opciones que subir los tipos de interés o dejar que la inflación siga su curso. Lo lógico es subir los tipos de interés, pero si la gran mayoría de la gente está extremadamente endeudada (105% del sueldo de las familias en España) puede ocasionar derrumbes de estructuras económicas a gran escala, por ejemplo la banca, que claramente no desaparecerían, pero sí saldrían muy perjudicados con una subida muy alta de los tipos de interés, ya que se encontrarían con una lista de morosos y letras devueltas interminable, y en un entorno donde el consumo inmobiliario no está favorecido, tampoco recuperarían su dinero aunque embargaran las viviendas. O sea que subir los tipos de interés tampoco es la perfecta solución. De tal manera que, como dice “El Tío Ronny” estamos en un momento de incertidumbre económica. Si antes nos tocó movilizarnos por la plataforma de “vivienda digna”, y que la gente que tenía su piso comprado, no lo hizo porque no les afectaba, ahora aunque muchos compañeros no estén de acuerdo, nos toca tomar las calles por la gran estafa producida a los ciudadanos españoles y que como dije antes hasta el Estado ha sido partícipe de este engaño, y ellos cegados por la ambición y la venda de la competencia en que nos sume este sistema capitalista y errante, no supieron ver. Debemos exigir responsabilidades a tanto a la clase política como a la clase que obtuvo pingües beneficios con la especulación inmobiliaria. Tenemos identificado al enemigo y sabemos cual es nuestra función como ciudadanos dignos, libres y que escogemos a nuestros gobernantes para que nos sirvan y no para servirse así mismos... no sé a qué estamos esperando. |
| Página Anterior |
|---|
|
Página elaborada por Manuel
Rodaños |