Iniciativa de Panfleto |
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Voy directo al grano, ya que sólo quiero cuestionar un par de cosas: realmente ya estoy harto de las iniciativas de panfleto al estilo de: “apaguemos las luces de todo el planeta durante cinco minutos”, “el día 25 de mayo es el día europeo sin humo”, “el día sin coches”, “el día en que no usamos el teléfono para que telefónica pierda dinero”, “el día que no debemos usar agua”, “el día de no comer carne”, “el de no comer pescado”, “el día de apadrinar niños”. No creo que seamos del todo conscientes de lo ridículos que somos diciendo estas cosas. Pero lo peor es que realmente parece que nos las creemos. Es que acaso apagando las luces de todo el planeta, durante cinco miserables minutos vamos a subsanar lo que llevamos haciendo durante décadas... es que alguien cree que eso puede ser un respiro para el planeta. Me indigna pensar que somos tan imbéciles, no logro imaginar al cretino que genera todas estas absurdas iniciativas, que por supuesto, como único objetivo tienen dar tranquilidad a la población, ofreciéndoles una forma que no es incómoda, para quienes realmente despilfarran la energía, de protesta. Y claro está que, en cuanto terminan los cinco minutos volvemos a encender la calefacción, el aire acondicionado, la mitad de nuestros electrodomésticos; y las fábricas continúan echando humos y consumiendo cantidades ingentes de electricidad, para que nosotros podamos consumir algún producto. Pero bueno, por lo menos nos queda tranquila la conciencia. Lo mismo ocurre con los días sin humo, sin coches, y demás versiones. El caso es que creamos que nos manifestamos y que creamos que incomodamos. Lo cierto es que sí debemos tomar conciencia, pero con iniciativas serias, como exigir una red viable de ciclo-vías a los gobiernos autonómicos o sus equivalentes estéis donde estéis, para realmente poder transitar por toda la ciudad en bicicleta sin peligro a que nos maten. O exigir que todos los centros urbanos sean exclusivamente peatonales. Para que nos escuchen con estas exigencias hay que alzar la voz y manifestarnos, una, dos, tres y las veces que haga falta. Qué duda cabe, que más fácil es hacer un alto en nuestras actividades mundiales durante cinco minutos, y si con ello obtenemos la misma tranquilidad que generando propuestas (que llevan mucho tiempo y sobre todo trabajo) y asistiendo a muchas manifestaciones... pues el balance está hecho. |
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Página elaborada por Manuel
Rodaños |