La Madre: La Paz del Señor está con todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu, Madre.
La Madre: Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El
Hermano:
Hoy es el día señalado; hoy es el día de
aquél que a tí tantas
cosas te enseñó (1),
y de aquél que supo abrir caminos que el hombre había cerrado. Hoy,
aquél al que se le recuerda,
se le recuerda allí donde estuvo, porque
El vivió y pisó la tierra y demostró lo que era de un pueblo olvidado.
Demostró que aunque el hombre se
olvide de una nación entera, dentro de esa nación hay alguien con
fuerza y una voluntad suprema, que puede hacer ver a los demás que no
están tan alejados de Dios como parece.
Aquél que tuvo palabras para todo. quél que supo enseñar, y
aquél que supo escuchar a todo aquél que le hablaba. Aquél que
escuchaba los lamentos, y aún los escucha. Y aquél que dirigía su
sonrisa hacia tí, hoy es su día, y su Espíritu está cerca de tí que lo
recuerdas, y también de aquéllos que le recuerdan con amor, porque
nunca marchó.
El siempre permaneció y permanecerá aquí. Su Espíritu
está aquí, en el recuerdo. Porque El fué
aquél que os habló de algo que el hombre nunca os había hablado. El fué el que os habló de una historia
que el hombre nunca quiso hablar, y El la quiso descubrir, porque así
Dios lo permitió y su misión era así.
El caminó y enseñó a caminar y ahora, después de un año que El ya
no está, ya no se le recuerda, ya no existe..., se han olvidado de El.
Pero El permanece y sigue fiel a su palabra. El permanecerá aquí y
siempre está aquí, esté donde esté; pero ya ha caido en el olvido de
muchos. Escrito está:
"Y se os recordará solo cuando
os necesiten. Cuando ya no estéis, nadie se acordará de vosotros, y
cuando ya os hayáis ido, empezarán las lágrimas y el lamento. ".
Pasado sólo un día,
todo volverá a ser alegría, y el recuerdo se habrá marchado. Él, que lo hizo todo por todos aquéllos que le escucharon y ya ha
sido olvidado en este día, recordado allí, donde El estuvo para él.
También hay que recordarle aquí, porque El os abrió paso a más de uno
de vosotros en este camino espiritual hacia Dios, aunque muchos no
quieran reconocerlo, pero así fué. Luego pensad lo que queráis, pero
recordadle, porque El esté donde esté, también se acuerda de aquéllos
que le escucharon, y ve con amor que lo que El enseñó fué aprendido.
Hoy, su día, un día de amor, y ya está olvidado; pero allí, junto a
Dios, nada se olvida, aunque aquí todo se olvide, allí no; porque allí
la verdad permanece y es un aliento de vida eterna. Escrito está:
"Donde estén mis Angeles, allí estoy Yo,
-dice Dios-, porque Ellos forman parte de mi SER, y sus palabras son
mis palabras ordenadas. Si no las escucháis, tampoco me escucháis a Mí".
Y ya, ya ha llegado la hora de marcharme, pero que en tí quede el
recuerdo de Aquél que todo te lo enseñó, y que también quede en
aquéllos que le quisieron. Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
La Madre:
Hijo mío, el hombre es así: Recuerda aquéllos que le ayudaron solo
cuando sienten necesidad y ayuda de nuevo. Después, hijo mío, ni
siquiera pronuncian nuestros nombres, porque ya no se acuerdan de
nosotros. Dentro de tí está el recuerdo de El, y de aquéllos que
supieron escucharle.
Mira aquella nación, hijo mío, es tu tierra,
igual que la mía. Allí nació CRISTO JESÚS, y nadie lo recuerda. Aquéllos que viven allí, pocos..., muy pocos recuerdan su Nombre.
Hijo mío, así es el mundo y así es la maldad, la que está sobre todos
ellos, les tiene engañados hijo mío, engañados y equivocados.
Y ellos
no quieren verlo así, como es. Llega la hora de marcharme. Recordad
así, no sólo en este día, si no en todos, aquél ANGEL LUCHADOR
(2), el que a vosotros
no os ha olvidado, y el que sería y es un ESCUDO para vosotros.
Adiós
hijos míos.
PUBLICO: Adiós Madre.
El
Hermano: Adiós hijos.
PUBLICO:Adiós Maestro.
Padre Eterno: Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
El
Hermano: Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El
Hermano:
Que la Paz del Señor YAHVÉ y la fuerza del Príncipe de las
almas, quede con todos vosotros. PUBLICO: Y con tu Espíritu, Hermano.
El
Hermano: Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El
Hermano: Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano. ___
(1)
Se refiere al Arcángel San Miguel, así llamado "Angel Luchador."