Operativos
de rescate (imagen del NYT)
Tras el devastador paso de Katrina: el impacto económico
El drama que desnudó la crisis energética
de EE.UU.
El huracán puso en evidencia la falta de refinerías
de crudo
NUEVA
YORK.- En lo que a refinerías y producción
energética se refiere, Estados Unidos se encontraba,
antes del paso de Katrina, en una situación de difícil
salida. Y ahora la violencia del huracán sólo
ha empeorado el escenario: puso aún más de
relieve los grandes problemas de abastecimiento de combustible
y dejó en claro que Estados Unidos está entre
la espada y pared.
El
principal problema es que en Estados Unidos no se construye
una refinería nueva desde 1976 y, por el momento,
no hay perspectiva de que se concedan licencias de construcción.
El
país consume diariamente unos 20 millones de barriles
de petróleo, es decir, casi la cuarta parte del consumo
mundial. Se espera que la demanda norteamericana de petróleo
se incremente durante este y el próximo año
un 1,9% respectivamente.
Casi
la mitad del consumo total se debe a carburante, lo que
implica que este país, que sólo tiene el 6%
de la población mundial, agota casi la mitad del
consumo global de combustible.
Según
la Asociación Nacional de Refinerías de Petróleo
(NPRA, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos
existen actualmente 148 refinerías, con una capacidad
total de 17,1 millones de barriles diarios. En 1981 había
todavía 324 refinerías, con capacidad de 18,6
millones de barriles. En la actualidad, las refinerías
trabajan a más del 95% de su capacidad.
En
los últimos años, Estados Unidos ha cubierto
más del 60% de su demanda de crudo. La demanda de
productos refinados está cubierta en el propio país
en un 96%. En otras palabras: Estados Unidos importa sólo
el 4% de la gasolina, diesel, aceite de calefacción
y otros productos derivados del petróleo. Pero en
la actual situación, y en vista de las fallas de
las refinerías por el huracán, la necesidad
de importar estos productos ha aumentado dramáticamente.
Según
la Agencia de Información Energética norteamericana
(EIA, por sus siglas en inglés), en la región
del Golfo de México por la que pasó el Katrina,
hay refinerías con una capacidad total de 8,1 millones
de barriles diarios, lo que supone el 47,4% de la capacidad
total estadounidense.
Cada
vez más difícil
Las ocho refinerías aún cerradas debido al
huracán, así como las otras que operan con
muchas limitaciones, tienen una capacidad de dos millones
de barriles por día. Es decir, más del 10%
de la capacidad total de las refinerías norteamericanas.
La
agencia cuenta con que algunas de las ocho refinerías
de la zona que detuvieron su producción por el huracán
reanuden su actividad dentro de una o dos semanas, mientras
que otras necesitarán varios meses.
"Por
motivos económicos, medioambientales y políticos,
cada vez es más difícil construir nuevas refinerías
para aumentar la producción", criticó
la NPRA. Entre los motivos de estas dificultades figuran
problemas de ubicación, medioambientales, réditos
de inversiones y, sobre todo, el factor "no en mi jardín".
Por ello, es posible que en vez de construir nuevas refinerías
lo que se haga en el futuro sea ampliar las actuales.
Por
Peter Bauer
De la Agencia DPA, La Nacion, Domingo 4 de setiembre de
2005