En
la imagen central, el cuerpo de una chica en la ciudad de
Nueva Orleans.
El devastador paso de Katrina: el relato de un hijo a su
padre desde Nueva Orleáns "La gente se está
muriendo en este lugar"
Dramático testimonio de un joven desde un hospital
inundado
NUEVA ORLEANS.- Un estudiante universitario varado en un
hospital inundado de Nueva Orleáns describió
las desesperadas condiciones reinantes tras el paso del
huracán Katrina, contándole a su padre que
había docenas de pacientes muertos y describiéndole
una morgue que se había improvisado en un quirófano.
Erik
McCall, de 23 años, habló con su padre por
primera vez el jueves a última hora desde el Hospital
Metodista, donde él y su madre han permanecido desde
que ella fue convocada a trabajar allí el fin de
semana pasado, como administradora de enfermería.
El
mensaje de Erik a su padre, el abogado Terry McCall, era
desgarrador. El viernes pasado, McCall entregó a
Associated Press una grabación de la llamada telefónica
de su hijo.
Erik,
un estudiante de la Universidad de Nueva Orleáns
que se recuperaba de una operación de apendicitis,
le dijo que los pacientes sólo empezaron a ser evacuados
en helicóptero el jueves por la noche. Por lo menos
40 personas habían muerto desde la llegada del huracán,
y los alimentos y el agua eran escasos. "Estamos muriendo
de deshidratación y agotamiento -le dijo Erik McCall
a su padre por teléfono celular-. No hay mucho más
que hacer, y te aseguro que trabajamos noche y día.
He dormido apenas seis horas desde hace tres días."
El
joven McCall dijo que los cadáveres se habían
depositado en el quirófano del segundo piso, y los
pacientes con respiradores artificiales eran mantenidos
con vida durante los cortes de electricidad por personas
que accionaban, por turno, aparatos respiradores manuales.
Saqueo
de narcóticos
Los
primeros días después de que las aguas del
lago Ponchartrain inundaron el primer piso del hospital,
Erik McCall, según dijo, temió que nadie los
rescataría porque no podían establecer contacto
con el exterior.
Las
comunicaciones han mejorado, pero McCall aún expresaba
su frustración debido a la demora de los grupos de
rescate, y acusó a la Agencia de Emergencia Federal
de confiscar los tan necesarios helicópteros y ambulancias
hospitalarias para efectuar operativos de rescate en otros
sitios.
Dijo
que el saqueo de narcóticos y otras sustancias ilegales
en los hospitales proseguía de manera desenfrenada.
"Estuve
de buen ánimo hasta el jueves? simplemente no puedo
entender lo que está ocurriendo aquí -le dijo
Eric McCall a su padre-. La ayuda doméstica es inexistente
hasta ahora."
Ferry
McCall, un ex residente de Nueva Orleáns y miembro
del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, dijo que
la muerte y la destrucción que castigan a la ciudad
lo "entristecen y enfurecen al mismo tiempo",
especialmente si algo de eso podía haberse evitado.
"Descubrir
que toda esa gente murió allí en esas circunstancias
es algo espantoso? no tiene sentido para mí",
dijo McCall padre, que desde el viernes no volvió
a tener noticias de su hijo.
Con
la operación militar en marcha, los hospitales de
Nueva Orleáns, incluyendo el más grande, el
Charity y otros en serios problemas, ya fueron completamente
evacuados. Se calcula que unos 4000 pacientes fueron trasladados.
Para los enfermos más graves se montó un hospital
de campaña en el aeropuerto Louis Armstrong, desde
donde son trasladados en helicópteros.
Por
Sarah Cooke
De la agencia AP.
Traducción: Mirta Rosenberg
La Nacion, Domingo 4 de setiembre de 2005