Un país herido por la furia del huracán
Agencias
/ Periodista Digital, España
Martes,
30 de agosto 2005
El Huracán Katrina, ahora reducido a tormenta tropical,
se ha cobrado la vida de más de 100 personas, según
los datos oficiales del estado de Mississippi, pero la cifra
podrá aumentar puesto que en Luisiana, estado por el
que Katrina entró en territorio estadounidense, aún
no hay datos oficiales.
Mientras tanto el presidente estadounidense, George W. Bush,
interrumpirá sus vacaciones y regresará a la
Casa Blanca mañana con el fin de supervisar los esfuerzos
de reconstrucción tras el paso del huracán Katrina,
informaron fuentes presidenciales. "Hay mucho trabajo
por hacer", declaró hoy Bush en un discurso, en
alusión a los daños ocasionados por el huracán
en la costa del Golfo de México.
El
mandatario acortará así sus vacaciones por dos
días. El presidente debía haber regresado a
la capital federal el viernes, tras pasar más de cuatro
semanas de vacaciones en su rancho de Texas. Pero la Casa
Blanca decidió adelantar al miércoles el regreso
presidencial.
El
presidente explicó que la urgente necesidad de realizar
operaciones de búsqueda y rescate daban prioridad a
la tarea de salvar vidas. "Insto a todo el mundo en las
zonas afectadas que continúen siguiendo las instrucciones
de las autoridades estatales y locales.
Los
Gobiernos estatales y locales colaboran para asistir a la
gente. Y hay mucho trabajo por hacer", sostuvo. Por su
parte, el Gobernador de Mississippi Haley Barbour, explicó
que la cifra de 68 fallecidos no es la definitiva y que podría
superar las 80 víctimas mortales en el condado de Harrison,
la zona más afectada por Katrina. "La devastación
es enorme", señaló. El alcalde de Nueva
Orleans, Ray Nagin, asegura que hay cadáveres flotando
en las calles inundadas.
En
la localidad de Biloxi, en este mismo estado, más de
30 personas podrían haber muerto al desplomarse un
complejo de apartamentos al paso de la tormenta provocada
por Katrina. "Este es nuestro Tsunami", señaló
el alcalde de la localidad, A.J. Holloway.
Unos
dos millones de personas a lo largo del Golfo de México
han pasado la noche sin electricidad y con la llegada de la
luz han podido comprobar las secuelas una de las tormentas
más violentas que ha golpeado Estados Unidos. Miles
de personas permanecen evacuadas y no tienen permiso para
regresar a sus casas.
En
este sentido, el jefe de Policía de Nueva Orleans,
una de las ciudades más afectadas, puesto que fue por
donde Katrina tocó tierra con un nivel 4 en la escala
Saffir-Simpson, declaró que "nadie debe volver
a la ciudad".
En
Nueva Orleans, a pesar de que no hay cifra oficial de muertos,
el alcalde Ray Nagin declaró que "muchos informes"
de servicios de rescate hablan de cuerpos flotando en las
aguas que cubren toda la ciudad. "No tengo ninguna buna
noticia para compartir", declaró en la televisión
WWL. La ciudad, cuna del la música jazz, se encuentra
en un 80 por ciento bajo el agua al estar construida bajo
el nivel del mar. Según el alcalde, en algunas partes
el agua alcanza una profundidad de más de seis metros",
explicó Nagin. Los residentes de la ciudad trataron
de salvarse de ser arrastrados por el agua subiendo a los
tejados y los dos aeropuertos de la ciudad se encuentran inundados.
Se
espera sin embargo poder abrir una pista de aterrizaje de
emergencia en el aeropuerto Louis Armstrong para la llegada
de ayuda.
El
agua potable de la ciudad está contaminada y la restauración
de la electricidad durará unas seis semanas. El mayor
puente de la ciudad se ha derrumbado. Según algunos
informes unas 40.000 casas podrían estar bajo el agua.
Mientras
tanto, bomberos y equipos de salvamento han rescatado a más
de 500 residentes de sus casas. La tormenta de agua les cogió
por sorpresa y no tuvieron tiempo "ni de ponerse los
zapatos", según informó CNN. Tras azotar
la costa, Katrina bajó de nivel y quedó reducido
a tormenta tropical, que ha pasado ya por Mississippi.
Las
predicciones meteorológicas predicen que ahora la tormenta
podría formar tornados a su paso por Carolina del Sur
y Virginia e inundar Tennessee, Kentucky y Ohio. En Georgia
ya se han registrado algunos de estos tornados, que han arrancado
docenas de edificios y han causado al menos una muerte.
En
Alabama, Katrina también dejó su rastro de muerte
y hasta ahora se han contabilizado dos fallecimientos. En
este estado el huracán causó inundaciones y
graves destrozos, especialmente en la población de
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