| VIVALDI MAESTRO |
| A la edad de 25
años Vivaldi aceptó un trabajo que para cualquier joven de 25 años actual
podría ser un sueño. Se convirtió en maestro de música de un orfanato para
muchachas llamado Ospedale delle Pieta (Hospital de la Piedad). Había en
Venecia cuatro escuelas como ésta. Su trabajo consistía en enseñar a las
jóvenes a tocar música y componer dos conciertos mensuales para que los
interpretaran ellas. Esto justifica la variedad de instrumentos para los
que escribió Vivaldi, puesto que tenía que poner de manifiesto el talento
de cada una de las muchachas. Juzgando por la dificultad de la música, las
muchachas, todas con menos de 20 años, debían tener un talento considerable.
Vivaldi debió disfrutar con este trabajo, puesto que permaneció en el orfanato
durante 35 años, aunque su interés por la ópera y los viajes lo sacaban
de allí constantemente.
Un elemento muy curioso para las interpretaciones de las muchachas era que la audiencia no las podía ver. Había pantallas que ocultaban la vista de la orquesta, tan extraño propósito religioso solo se puede adivinar, pero podemos estar seguros que cada uno de los oyentes volvía a casa creyendo que la orquesta estaba formada por bellezas celestiales, ya que la única imagen era la suministrada por la música que habían tocado. No todas las chicas del orfanato eran huérfanas. Muchas eran pobres o ilegítimas, y algunas eran rebeldes por lo que el orfanato era para ellas un reformatorio. La graduación suponía una dote para cada muchacha, que podían usar para conseguir marido o entrar en un convento. Conforme aumentaba la popularidad de Vivaldi crecía la fama de su orquesta femenina. La del orfanato fue pronto más popular que la de las iglesias. Incluso las alumnas se pusieron nombres, especialmente las cantantes. La elite de Venecia empezó a mandar a sus hijas a la escuela para estudiar música. Es decir, que muchos nobles justificaban esto considerando que sus hijas legítimas tenían que recibir la misma calidad de educación que sus hijas ilegítimas. Las muchachas tocaban en grupos de hasta cuarenta músicos y lo hacían los sábados, domingos y días festivos. El orfanato tenía que renovar la plaza de Vivaldi anualmente. Su empleo inicial en la escuela duró seis años antes de que fuera expulsado en 1709. No hubo nada escandaloso detrás de esto. Se dice que los dirigentes estaban molestos por las continuas negativas a decir misa. Vivaldi estaba afectado por el asma prácticamente desde su nacimiento, lo que hacía que la larga ceremonia religiosa fuera espinosa para él, ya que tenía que bajar varias veces del púlpito para calmar sus molestias. Vivaldi se dedicaba también a otros asuntos en el exterior y seguramente necesitaba vivir fuera de Venecia por corto tiempo. Otra posible razón para su despido era que la fama que había alcanzado en el orfanato le permitiría ganar mucho dinero. Vivaldi pretendía dividir sus intereses (le permitieron una ausencia ocasional para un viaje), pero el orfanato buscaba un trabajador a tiempo completo, por lo que le dejaron que se fuera. La prueba de que no estaba enfermo se pone de manifiesto en el hecho de que le readmitieron de todo corazón, cuando volvió a Venecia en 1711, por 60 ducados anuales, y le permitieron que dedicara su tiempo a otros proyectos. Vivaldi no fue el único profesor de música en la escuela. Había otros, especializados en instrumentos diferentes, y puesto que Vivaldi escribió para muchos parece que suministrarían a Vivaldi asesoramiento sobre las peculiaridades de cada uno. Se sabe que Ludwig Erdman y Ignaz Siber, expertos en oboe, enseñaron en la escuela. Siber fue contratado nuevamente como experto en flauta travesera, instrumento nuevo en aquel tiempo. Fuera de la escuela había varios músicos venecianos, entre ellos el famoso Tomaso Albinoni, siete años mayor que Vivaldi, que influyó especialmente en la Opus 4, La Stravaganza, de Vivaldi. Arcangello Corelli de Roma también influyó en gran medida sobre Vivaldi. 25 años mayor que Vivaldi, fue un compositor bien establecido en los círculos de Roma. Se le han atribuido también influencias directas de Giuseppe Valentini, tres años más joven que Vivaldi y que trabajó en Roma. |