PROVERBIOS

Lecciones para nosotros

Pro. 1:10-14. No dejemos que los pecadores nos arrastren a sus malos caminos tentándonos con el señuelo de las riquezas.

Pro. 3:3. Debemos valorar las cualidades de la bondad amorosa y el apego a la verdad, y sentirnos orgullosos de manifestarlas, como si luciéramos un collar muy valioso. También debemos grabarlas en el corazón, convirtiéndolas en parte de nosotros.

Pro. 4:18. El conocimiento de la verdad divina se alcanza de forma progresiva. Si queremos permanecer en la luz, tenemos que seguir demostrando humildad y mansedumbre.

Pro. 5:8. Debemos mantenernos alejados de todo lo que promueva la inmoralidad, ya sea música, actividades recreativas, Internet o libros y revistas.

Pro. 5:21. ¿Arriesgaría la persona que ama a Jehová su buena relación con el Dios verdadero por unos pocos momentos de placer? Claro que no. Nuestro mayor incentivo para mantener la pureza moral es tener siempre presente que Jehová ve nuestros caminos y nos va a pedir cuentas de lo que hagamos.

Pro. 6:1-5. ¡Qué buenos consejos contienen estos versículos! Nos recomiendan no ‘salir fiadores’ de otras personas en negocios poco prudentes. Si después de analizar mejor el asunto nos damos cuenta de que hemos tomado una mala decisión, sin demora debemos ‘inundar a nuestro semejante’ con continuas peticiones y hacer todo lo posible para rectificar nuestro error.

Pro. 6:16-19. Las siete categorías mencionadas abarcan prácticamente todo tipo de pecados. Es fundamental que sintamos odio por tales conductas.

Pro. 6:20-24. Una crianza basada en la Biblia puede servir de protección contra la inmoralidad sexual. Los padres no deben descuidar la responsabilidad que en este sentido tienen para con sus hijos.

Pro. 7:4. Debemos cultivar un aprecio intenso por la sabiduría y el entendimiento.

Pro. 10:11-14. Si deseamos que nuestras palabras resulten edificantes, el conocimiento exacto debe llenar nuestra mente, el amor debe impulsar nuestro corazón y la sabiduría debe guiar lo que decimos.

Pro. 10:19; 12:18; 13:3; 15:28; 17:28. Hay que procurar no hablar de más y sin pensar.

Pro. 11:1; 16:11; 20:10, 23. Jehová desea que seamos honrados en los negocios.

Pro. 11:4. Es una insensatez sacrificar el estudio personal de la Biblia, la asistencia a las reuniones, la oración y la participación en el ministerio del campo por tratar de obtener riquezas.

Pro. 13:4. No basta con sentirse “deseoso” de obtener un puesto de responsabilidad en la congregación o de vivir en el nuevo mundo. Hay que ser diligente y esforzarse por cumplir los requisitos.

Pro. 13:24; 29:15, 21. Los padres que aman a sus hijos no los consienten ni pasan por alto sus faltas. Más bien, hacen lo necesario para corregirlos y erradicar esos defectos antes de que se arraiguen.

Pro. 14:10. Como no siempre sabemos expresar nuestros sentimientos más profundos ni los demás pueden entenderlos a la perfección, el consuelo que otras personas nos dan tiene sus limitaciones. Así pues, habrá momentos en los que únicamente contaremos con la ayuda de Jehová para aguantar las dificultades.

Pro. 15:7. Tal como el agricultor no siembra todas sus semillas en un solo sitio, nosotros no debemos abrumar a nuestro oyente con mucha información. La persona sabia esparce poco a poco el conocimiento, según va siendo necesario.

Pro. 15:15; 18:14. Tener una actitud positiva nos ayudará a estar gozosos, incluso en circunstancias angustiosas.

Pro. 17:24. No queremos que nuestros ojos y mente divaguen como los del “estúpido”, sino que se centren en las cosas importantes. Por eso, procuramos adquirir entendimiento a fin de actuar con sabiduría.

Pro. 23:6-8. Tengamos cuidado con las muestras de hospitalidad que no son sinceras.

Pro. 27:21. Las alabanzas ponen al descubierto la clase de persona que somos en realidad. Evidencian que somos humildes si nos motivan a reconocer cuánto le debemos a Jehová y nos impulsan a seguir sirviéndole. Por el contrario, si hacen que nos creamos superiores, revelan que nos falta humildad.

Pro. 27:23-27. Tomando como ejemplo la vida del pastor, estos proverbios destacan el valor de sentirnos satisfechos con llevar una vida sencilla, fruto del trabajo diligente. Y, en particular, graban en nosotros la importancia de confiar en Dios.

Pro. 28:5. “Buscando a Jehová” mediante la oración y el estudio de su Palabra, ‘podemos entender todo’ lo que necesitamos para servirle como él quiere.

PROVERBIOS

Respuestas a preguntas bíblicas

Pro. 1:7; 9:10. ¿En qué sentido es el temor de Jehová “el principio del conocimiento” y “el comienzo de la sabiduría”? Sin el temor de Jehová no puede haber ningún conocimiento, pues Él es el Creador de todas las cosas y el Autor de las Santas Escrituras (Romanos 1:20; 2 Timoteo 3:16, 17). Jehová es la fuente misma de todo conocimiento verdadero. Por lo tanto, el conocimiento empieza con un temor reverencial por Jehová. Asimismo, el temor de Dios es el comienzo de la sabiduría, ya que no puede haber sabiduría sin conocimiento. Además, la persona que no teme a Jehová no empleará su conocimiento para honrar al Creador.

Pro. 5:3. ¿Por qué se le llama “una mujer extraña” a la prostituta? Proverbios 2:16, 17 indica que “la mujer extraña” es alguien que “ha olvidado el mismo pacto de su Dios”. En la Biblia se llama “extraños” a quienes adoraban a dioses falsos u optaban por no obedecer la Ley mosaica, como podían ser las prostitutas (Jeremías 2:25; 3:13).

Pro. 7:1, 2. ¿Qué incluyen los “dichos” y “mandamientos” mencionados en estos versículos? Además de las enseñanzas bíblicas, incluyen las normas, o reglas, familiares que ponen los padres para el bienestar de los suyos. Los jóvenes deben respetar estas normas, así como las enseñanzas bíblicas que les imparten sus padres.

Pro. 8:30. ¿Quién es el “obrero maestro”? La sabiduría personificada se llama a sí misma obrero maestro. Esta personificación no es un simple recurso literario para explicar cómo es la sabiduría. En sentido figurado, alude al Hijo primogénito de Dios, Jesucristo, durante su existencia prehumana. Mucho tiempo antes de nacer como ser humano en la Tierra, Dios lo “produjo como el principio de su camino” (Proverbios 8:22). En su papel de “obrero maestro”, Jesús colaboró activamente con su Padre en la creación de todas las cosas (Colosenses 1:15-17).

Pro. 9:17. ¿Qué son “las aguas hurtadas”, y por qué son “dulces”? La Biblia asemeja el disfrute de las relaciones sexuales con el cónyuge a beber agua refrescante de un pozo. Así pues, las aguas hurtadas simbolizan las relaciones sexuales inmorales mantenidas en secreto (Proverbios 5:15-17). La idea de hacer algo malo sin ser descubierto da a esas aguas la apariencia de ser dulces.

Pro. 10:6; nota. ¿Cómo ‘encubre violencia la boca de los inicuos’? Esta expresión puede aludir a que la persona malvada esconde sus malas intenciones con palabras amables. O quizás se refiera a que los malvados quedan silenciados por el trato hostil que suelen recibir de los demás.

Pro. 10:10. ¿Cómo causa dolor “el que guiña el ojo”? A fin de ocultar sus verdaderas intenciones, el “hombre que para nada sirve” no solo recurre a la “tortuosidad de habla”, sino también a diversos gestos, como ‘guiñar un ojo’ (Proverbios 6:12, 13). Este tipo de engaños puede causar mucha angustia a sus víctimas.

Pro. 10:29. ¿Qué es “el camino de Jehová”? Esta expresión no alude aquí al proceder que debemos seguir en la vida, sino a los tratos de Jehová con la humanidad. La relación que ha tenido con los seres humanos a lo largo de la historia garantiza que protegerá al exento de culpa y causará ruina a la persona malvada.

Pro. 11:31. ¿En qué sentido merece el inicuo una mayor recompensa que el justo? En este versículo, la recompensa se refiere al grado de castigo que cada uno recibe. Cuando la persona justa comete un error, recibe disciplina como recompensa. Por su parte, la persona inicua —que peca a propósito y se niega a hacer lo que está bien— merece y recibe un castigo mayor.

Pro. 12:23. ¿Cómo puede una persona ‘encubrir conocimiento’? Que alguien encubra su conocimiento no quiere decir que lo oculte. Más bien, significa que lo demuestra con discreción, sin grandes alardes.

Pro. 14:17. ¿Por qué “el hombre de capacidades de pensar es odiado”? La expresión hebrea que se traduce “capacidades de pensar” puede referirse tanto al discernimiento como a un modo de pensar malicioso. Claro está, el hombre que tiene malas intenciones es odiado. Pero lo mismo le ocurre al hombre de discernimiento que utiliza sus capacidades de pensar y escoge no ser “parte del mundo” (Juan 15:19).

Pro. 18:19. ¿En qué sentido ‘es más que un pueblo fuerte el hermano contra quien se ha transgredido’? Al igual que un pueblo fuerte que está siendo sitiado, puede que el individuo ofendido se niegue tajantemente a hacer concesiones. Y es fácil que las contiendas entre este y el transgresor se vuelvan barreras tan insuperables como “la barra de una torre de habitación”.