LUCAS

Lecciones para nosotros

Luc. 1:32, 33; 2:19, 51. María conservó en su corazón los hechos y dichos que cumplían profecías. ¿Hacemos nosotros lo mismo respecto a lo que predijo Jesús sobre “la conclusión del sistema de cosas”, comparando sus predicciones con lo que ocurre en la actualidad? (Mat. 24:3.)

Luc. 2:37. El ejemplo de Ana nos enseña que debemos adorar a Jehová con constancia, “persever[ar] en la oración” y no “abandonar el reunirnos” con la congregación cristiana (Rom. 12:12; Heb. 10:24, 25).

Luc. 2:41-50. José puso los intereses espirituales en primer lugar en su vida y se preocupó del bienestar físico y espiritual de su familia. A este respecto, es un magnífico ejemplo para los cabezas de familia.

Luc. 4:4. No debemos dejar que pase un solo día sin que hayamos analizado algún tema espiritual.

Luc. 6:40. Un maestro de la Palabra de Dios debe dar un buen ejemplo a sus estudiantes y poner en práctica lo que predica.

Luc. 8:15. Para ser de los que “retienen [la palabra] y llevan fruto con aguante”, debemos comprender, asimilar y reconocer el valor de la Palabra de Dios. Cuando leemos la Biblia y las publicaciones cristianas, es necesario que oremos y meditemos.

Luc. 11:1-4. Al comparar estas instrucciones con las palabras ligeramente diferentes de la oración modelo —que se pronunció en el Sermón del Monte cerca de un año y medio antes—, queda claro que nuestras oraciones no deben ser una mera repetición de ciertas palabras (Mat. 6:9-13).

Luc. 11:5, 13. Aunque Jehová desea contestar nuestras oraciones, debemos ser persistentes al orar (1 Juan 5:14).

Luc. 11:27, 28. La verdadera felicidad proviene de cumplir fielmente la voluntad de Dios y no de las relaciones familiares o los logros materiales.

Luc. 11:41. Nuestras dádivas de misericordia deben proceder de un corazón bien dispuesto y lleno de amor.

Luc. 12:47, 48. Quien recibe más responsabilidades pero no cumple con ellas es más censurable que quien no conoce o comprende a cabalidad sus obligaciones.

Luc. 14:28, 29. Es prudente no vivir por encima de nuestras posibilidades.

Luc. 22:36-38. Jesús no les pidió a sus discípulos que portaran un arma para protección o defensa propia. Ahora bien, el que llevaran espadas la noche en que Jesús fue traicionado permitió que les enseñara una lección fundamental: “Todos los que toman la espada perecerán por la espada” (Mat. 26:52).

LUCAS

Respuestas a preguntas bíblicas

Luc. 1:35. ¿Utilizó Jehová un óvulo de María para la concepción de Jesús? A fin de que el hijo de María fuera un verdadero descendiente de sus antepasados Abrahán, Judá y David —tal como Dios había prometido—, fue preciso utilizar un óvulo de María (Gén. 22:15, 18; 49:10; 2 Sam. 7:8, 16). No obstante, Jehová se valió de su espíritu santo para transferir la vida perfecta de su Hijo desde el cielo y originar la concepción (Mat. 1:18). Parece que esto anuló toda imperfección existente en el óvulo de María y, desde el mismo principio, protegió de cualquier defecto al embrión en desarrollo.

Luc. 1:62. ¿Se quedó Zacarías sordo además de mudo? No, solo su habla se vio afectada. Aunque otras personas le preguntaron a Zacarías “por señas” qué nombre quería darle a su hijo, esto no se debió a que estuviera sordo. Es muy probable que hubiera oído lo que su esposa había dicho respecto al nombre del niño. Quizás los demás, haciendo alguna señal o gesto, pidieron a Zacarías que lo confirmara. Además, el hecho de que solo se le devolviera el habla indica que su oído no se había visto afectado (Luc. 1:13, 18-20, 60-64).

Luc. 2:1, 2. ¿Cómo ayuda a determinar la fecha del nacimiento de Jesús la referencia a “esta primera inscripción”? Durante el gobierno de César Augusto se efectuó más de una inscripción: la primera tuvo lugar en el año 2 antes de nuestra era (en cumplimiento de Daniel 11:20), y la segunda en el año 6 ó 7 de nuestra era (Hech. 5:37). Quirinio era el gobernador de Siria cuando se realizaron ambas inscripciones, por lo que es obvio que ocupó dicho puesto en dos ocasiones. La referencia que hace Lucas a la primera inscripción sitúa la fecha del nacimiento de Jesús en el año 2 antes de nuestra era.

Luc. 2:35. ¿En qué sentido atravesaría “una espada larga” el alma de María? Esta expresión alude a la angustia que María iba a experimentar al ver que la mayor parte de la gente rechazaba a Jesús como el Mesías. También hace referencia a la profunda tristeza que sentiría por la dolorosa muerte de su hijo (Juan 19:25).

Luc. 9:27, 28. Lucas afirma que la transfiguración ocurrió “ocho días” después de que Jesús prometiera a sus discípulos que algunos de ellos no “gustar[ían] la muerte” hasta que hubieran visto la venida de su Reino. En cambio, Mateo y Marcos dicen que ocurrió “seis días después”. ¿A qué se debe la diferencia? (Mat. 17:1; Mar. 9:2.) Al parecer, Lucas incluye dos días adicionales: el de la promesa y el del cumplimiento, es decir, el mismo día de la transfiguración.

Luc. 9:49, 50. ¿Por qué no impidió Jesús que cierto hombre expulsara demonios, aunque no era discípulo suyo? Jesús no se lo impidió porque la congregación cristiana aún no se había formado. Por lo tanto, no era necesario que el hombre acompañara literalmente a Jesús para que ejerciera fe en su nombre y expulsara demonios (Mar. 9:38-40).

Luc. 10:18. ¿A qué se refería Jesús cuando les dijo a los 70 discípulos: “Contemplaba yo a Satanás ya caído como un relámpago del cielo”? Jesús no estaba diciendo que Satanás ya hubiera sido expulsado del cielo. Eso no aconteció sino hasta poco después de que Cristo fuera entronizado como Rey celestial en 1914 (Rev. 12:1-10). Aunque no podemos ser dogmáticos en este asunto, al hablar de un acontecimiento futuro utilizando el tiempo pasado, Jesús aparentemente quería destacar que sin duda ocurriría.

Luc. 14:26. ¿En qué sentido deben los seguidores de Cristo “odiar” a sus parientes? En la Biblia, “odiar” puede referirse a amar a una persona o cosa menos que a otra (Gén. 29:30, 31). Los cristianos deben “odiar” a sus parientes en el sentido de amarlos menos que a Jesús (Mat. 10:37).

Luc. 17:34-37. ¿Quiénes son “las águilas”, y qué es “el cuerpo” junto al que estas se reúnen? A quienes son ‘llevados’ —es decir, salvados— se les compara con águilas de vista poderosa. “El cuerpo” junto al que se reúnen es el Cristo verdadero durante su presencia invisible y el alimento espiritual que Jehová les suministra (Mat. 24:28).

Luc. 22:44. ¿Por qué experimentó Jesús tanta angustia? Debido a varias razones. Por un lado, le preocupaba la repercusión que su muerte como delincuente tendría en Jehová Dios y en su nombre. Y por otro, estaba muy consciente de que su vida eterna y el futuro de toda la familia humana dependían de que se mantuviera fiel.

Luc. 23:44. ¿Fue provocada por un eclipse solar la oscuridad que duró tres horas? No, pues los eclipses solares solo se producen en la fase de luna nueva, y no en la de luna llena, como ocurrió durante la Pascua. La oscuridad que hubo el día de la muerte de Jesús fue un milagro de Dios.