ESTER
Lecciones para nosotros
• Est. 2:10, 20; 4:12-16. Ester aceptó la guía y los consejos de un siervo maduro de Jehová. En nuestro caso, el proceder sabio es ser “obedientes a los que llevan la delantera” entre nosotros y ser “sumisos” (Hebreos 13:17).
• Est. 2:11; 4:5. No debemos ‘vigilar con interés personal solo nuestros propios asuntos, sino también los de los demás’ (Filipenses 2:4).
• Est. 2:15. Ester mostró modestia y autodominio al no pedir más joyas ni ropa más fina de las que le dio Hegai. Fue “la persona secreta del corazón en la vestidura incorruptible del espíritu quieto y apacible” lo que hizo que Ester se granjeara el favor del rey (1 Pedro 3:4).
• Est. 2:21-23. Ester y Mardoqueo fueron buenos ejemplos de “sujeción a las autoridades superiores” (Romanos 13:1).
• Est. 3:4. En algunos casos quizás sea prudente no revelar nuestra identidad, al igual que Ester. No obstante, cuando hay que adoptar una postura firme sobre asuntos importantes, como la soberanía de Jehová y nuestra integridad, no debemos tener miedo de dar a conocer que somos testigos de Jehová.
• Est. 4:3. Cuando afrontamos pruebas, debemos pedir a Jehová que nos dé fortaleza y sabiduría.
• Est. 4:6-8. Mardoqueo buscó una solución legal a la amenaza creada por la conspiración de Hamán (Filipenses 1:7).
• Est. 4:14. La confianza que Mardoqueo tenía en Jehová es digna de imitar.
• Est. 4:16. Con plena confianza en Jehová, Ester afrontó fiel y valerosamente una situación que pudo haberla conducido a la muerte. Es de vital importancia que aprendamos a confiar en Jehová, y no en nosotros mismos.
• Est. 5:6-8. Para ganarse el favor de Asuero, Ester lo invitó a un segundo banquete. Obró con prudencia, y nosotros debemos hacer lo mismo (Proverbios 14:15).
• Est. 6:6-10. “El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo.” (Proverbios 16:18.)
• Est. 7:3, 4. ¿Nos identificamos valerosamente como testigos de Jehová, aunque hacerlo pudiera resultar en persecución?
• Est. 8:3-6. Podemos y debemos recurrir a las autoridades y a los tribunales en busca de protección contra nuestros enemigos.
• Est. 8:5. Ester fue sensata al no mencionar la responsabilidad que el rey tenía en el decreto concebido para aniquilar a su pueblo. De igual manera, nosotros debemos ser prudentes cuando damos testimonio a dirigentes destacados.
• Est. 9:22. No debemos olvidar a los pobres entre nosotros (Gálatas 2:10).
ESTER
Respuestas a preguntas bíblicas
• Est. 1:3-5. ¿Duró la fiesta ciento ochenta días? El texto no dice que el banquete durara todo ese tiempo, pero sí dice que el rey mostró a los oficiales las riquezas y el esplendor de su reino durante ciento ochenta días. Puede ser que el rey se valiera de este prolongado evento para hacer alarde de la gloria de su imperio a fin de impresionar a los nobles y convencerlos de su capacidad para llevar a cabo sus planes. Si este fue el caso, los versículos 3 y 5 pudieran referirse al banquete de siete días que se ofreció al final de la reunión de ciento ochenta días.
• Est. 1:8. ¿En qué sentido “no había nadie que obligara” “en cuanto al tiempo de beber conforme a la ley”? En esta ocasión, el rey Asuero hizo una excepción a lo que, según parece, era la costumbre persa de animarse unos a otros a beber una cantidad determinada en tales reuniones. Por eso, durante este banquete, “podían beber tanto o tan poco como quisieran”, dice un comentario bíblico.
• Est. 1:10-12. ¿Por qué se negó la reina Vasti a presentarse ante el rey? Algunos eruditos piensan que lo hizo para no rebajarse ante los invitados borrachos del rey. O tal vez esta reina de gran belleza externa no era realmente sumisa. Aunque la Biblia no explica el motivo, los sabios de la época vieron en el asunto un problema de desobediencia al esposo y consideraron que el mal ejemplo de Vasti influiría en todas las esposas de las provincias persas.
• Est. 2:14-17. ¿Tuvo Ester relaciones sexuales inmorales con el rey? La respuesta es no. El relato dice que las mujeres que eran conducidas ante el rey regresaban por la mañana a la segunda casa, que estaba a cargo del eunuco del rey, “el guardián de las concubinas”. Las mujeres que pasaban la noche con el rey se convertían en sus concubinas, o esposas secundarias. Sin embargo, Ester no fue llevada a la casa de las concubinas después de presentarse ante el rey. Cuando estuvo ante Asuero, “el rey llegó a amar a Ester más que a todas las demás mujeres, de manera que ella se granjeó más favor y bondad amorosa ante él que todas las demás vírgenes” (Ester 2:17). ¿Cómo se granjeó ella el “favor y [la] bondad amorosa” de Asuero? De la misma manera como se había ganado a otras personas. “La joven fue grata a los ojos de [Hegai], de modo que se granjeó bondad amorosa ante él.” (Ester 2:8, 9.) Hegai la favoreció estrictamente por lo que observó en ella, es decir, su apariencia y sus buenas cualidades. De hecho, “Ester continuamente se granjeaba favor a los ojos de todos los que la veían” (Ester 2:15). De igual manera, el rey quedó impresionado por lo que vio en Ester y llegó a amarla.
• Est. 3:2; 5:9. ¿Por qué se negó Mardoqueo a inclinarse ante Hamán? No estaba mal que los israelitas reconocieran la posición de una persona encumbrada postrándose ante esta. Sin embargo, había algo más implicado en el caso de Hamán. Este era agaguita, probablemente amalequita, y Jehová había predicho que Amaleq sería exterminado (Deuteronomio 25:19). Para Mardoqueo, inclinarse ante Hamán era un asunto de lealtad a Jehová, por lo que rehusó de plano hacerlo, indicando que era judío (Ester 3:3, 4).
• Est. 7:4. ¿Cómo es posible que la aniquilación de los judíos resultara en “perjuicio para el rey”? Ester destacó que la destrucción de los judíos perjudicaría al rey cuando mencionó con prudencia la posibilidad de que fueran vendidos como esclavos, en lugar de ser aniquilados. Las 10.000 piezas de plata que Hamán había prometido era mucho menos de lo que la tesorería real habría ganado si Hamán hubiera tramado vender a los judíos como esclavos. La ejecución del complot también habría significado que el rey perdiera a la reina.
• Est. 7:8. ¿Por qué cubrieron el rostro de Hamán los oficiales de la corte? Quizá lo hicieron como señal de vergüenza o para indicar que le esperaba la muerte. Cierta obra señala que “en la antigüedad a veces se les cubría la cabeza a los que estaban a punto de ser ejecutados”.
• Est. 8:17. ¿En qué sentido “se declaraban judíos” “muchos individuos de los pueblos del país”? Muchos persas aparentemente se hicieron prosélitos judíos porque concluyeron que el que se hubiera contrarrestado el decreto anterior indicaba que los judíos contaban con el favor divino. El mismo principio es aplicable en el cumplimiento de la siguiente profecía que se halla en el libro de Zacarías: “Diez hombres de todos los lenguajes de las naciones asirán, sí, realmente asirán la falda de un hombre que sea judío, y dirán: ‘Ciertamente iremos con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes’” (Zacarías 8:23).
• Est. 9:10, 15, 16. Aunque el decreto autorizaba el saqueo del botín, ¿por qué no lo hicieron los judíos? Su negativa indicó claramente que su objetivo era protegerse, no enriquecerse.