EFESIOS

Lecciones para nosotros

Efe. 4:8, 11-15. Jesucristo “se llevó cautivos”, es decir, le arrebató a Satanás el control sobre algunos hombres, e hizo de ellos dádivas para la edificación de la congregación cristiana. Si somos obedientes y sumisos a los que dirigen la congregación y cooperamos con ellos, “[creceremos] en todas las cosas en aquel que es la cabeza, Cristo” (Heb. 13:7, 17).

Efe. 5:22-24, 33. Además de estar en sujeción a su esposo, la mujer debe respetarlo. ¿Cómo puede hacerlo? Manifestando un “espíritu quieto y apacible”, hablando bien de él a los demás y apoyando sus decisiones para que tengan buenos resultados (1 Ped. 3:3, 4; Tito 2:3-5).

Efe. 5:25, 28, 29. Tal como se alimenta a sí mismo, el marido debe “alimentar” a su esposa, es decir, satisfacer sus necesidades físicas, emocionales y espirituales. También debe demostrarle su cariño hablándole y tratándola con ternura, y dedicándole el tiempo que ella necesite.

Efe. 6:10-13. Para resistir la influencia de los demonios, tenemos que ponernos la armadura completa que proviene de Dios.

EFESIOS

Respuestas a preguntas bíblicas

Efe. 1:4-7. ¿En qué sentido predeterminó Dios a los cristianos ungidos mucho antes de que nacieran? En el sentido de que determinó de antemano que existiría esa colectividad, aunque no determinó quiénes serían sus integrantes. Lo hizo antes de que llegara a existir el mundo de la humanidad pecadora. En efecto, antes de que fuera concebido el primer ser humano pecador, Jehová dio la profecía de Génesis 3:15, que daba a entender su propósito de que algunos seguidores de Cristo reinaran con él en el cielo (Gál. 3:16, 29).

Efe. 2:2. ¿Por qué se compara al espíritu del mundo con el aire, y por qué se dice que tiene autoridad? “El espíritu del mundo”, es decir, el espíritu de independencia y desobediencia, es como el aire que respiramos, pues está en todos lados (1 Cor. 2:12). Se dice que tiene autoridad o poder porque influye en la gente de forma implacable y casi imperceptible.

Efe. 2:6. ¿Cómo pueden estar los cristianos ungidos “en los lugares celestiales” mientras todavía se encuentran en la Tierra? La expresión “lugares celestiales” utilizada en este pasaje no se refiere a la herencia celestial que se les ha prometido. Más bien, se refiere a la elevada posición espiritual que ocupan por haber sido “sellados con el espíritu santo prometido” (Efe. 1:13, 14).