AGEO
Lecciones para nosotros
• Ageo 1:2-4. El hecho de que la gente oponga resistencia a nuestra predicación no es motivo para dejar de ‘buscar primero el reino’ y dar preferencia a nuestros propios asuntos (Mateo 6:33).
• Ageo 1:5, 7. Nos conviene ‘poner el corazón en nuestros caminos’, es decir, fijarnos en cómo repercute en nuestra relación con Dios lo que estamos haciendo con nuestra vida.
• Ageo 1:6, 9-11; 2:14-17. Aunque los contemporáneos de Ageo estaban dedicados a atender sus propios intereses, no veían el fruto de sus esfuerzos. Como se habían despreocupado del templo, no contaban con la bendición divina. En nuestro caso, debemos dar prioridad a las cosas espirituales y servir a Dios con toda el alma. Recordemos que sea que tengamos poco o mucho en sentido material, “la bendición de Jehová [...] es lo que enriquece” (Proverbios 10:22).
• Ageo 2:15, 18. Jehová exhortó a los judíos a que desde ese día en adelante ‘pusieran su corazón’, no en la negligencia que habían demostrado en el pasado, sino en la reconstrucción del templo. De la misma manera, nosotros debemos adorar a Jehová mirando siempre hacia adelante.
AGEO
Respuestas a preguntas bíblicas
• Ageo 1:6. ¿Qué significa la expresión “hay beber, pero no hasta el punto de embriagarse”? Estas palabras sencillamente hacen referencia a la escasez de vino. Como el pueblo carece de la bendición de Jehová, el vino de que dispone es tan poco que no alcanza siquiera para que alguien se emborrache.
• Ageo 2:6, 7, 21, 22. ¿Quién o qué causa el mecimiento, y con qué efecto? Jehová está ‘meciendo todas las naciones’ mediante la predicación mundial del mensaje del Reino. A raíz de esta predicación, “las cosas deseables de todas las naciones” están entrando en su casa y llenándola de gloria. Con el tiempo, “Jehová de los ejércitos” mecerá “los cielos y la tierra y el mar y el suelo seco” destruyendo de una sacudida al entero sistema de cosas malvado de la actualidad (Hebreos 12:26, 27).
• Ageo 2:9. ¿En qué aspectos sería mayor ‘la gloria de la casa posterior que la de la anterior’? Al menos en tres aspectos: su duración, el personaje que allí enseñaría y los que acudirían a ella para adorar a Jehová. Aunque el magnífico templo de Salomón duró cuatrocientos veinte años (1027-607 a.e.c.), la “casa posterior” se mantuvo durante más de quinientos ochenta años, desde su terminación en 515 a.e.c. hasta su destrucción en 70 e.c. Aparte de eso, en esta “casa posterior” enseñó el Mesías, Jesucristo, y a ella afluyeron para adorar a Dios muchísimas más personas que a la anterior (Hechos 2:1-11).