Educación virtual para zonas rurales de Perú
Con uso de Internet, un plan piloto de educación a distancia
puesto en marcha por el Ministerio de Educación supera dificultades para llegar
a poblaciones rurales alejadas y con reducida población escolar
Por Sergio Carrasco Cateriano,
Corresponsal del Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Lima, Perú.-
El desafío ciertamente lo
planteó, más que la endiablada geografía peruana, la atomizada dispersión de
los pobladores rurales a lo largo y ancho del país. "Por este motivo no
podemos brindar una educación tradicional poniendo cuatro o seis profesores
para una población escolar que apenas tiene 10 o 12 alumnos", señala
Enrique Prochazka, presidente de la comisión del Plan Piloto de Educación a
Distancia del Ministerio de Educación.
El fenómeno, sin embargo, no es
exclusivo del país. México y Brasil también lo experimentan con mayor o menor
grado. Y, desde luego, han ideado iniciativas semejantes a la que viene
poniendo en práctica el mencionado Plan Piloto. De hecho, ambos países llevan
varias décadas de ventaja al Perú.
La idea es no sólo para facilitar
la educación en poblaciones pequeñas y alejadas. El Plan Piloto también tiene
entre sus metas empujar hacia arriba el índice de acceso a la educación
secundaria, que en la actualidad constituye un abierto desafío: 57.4% a nivel
nacional.
Como si esto no bastara, en el
caso de la población rural entre los 12 y los 20 años no existe oferta de
educación secundaria.
El programa es, en realidad, tan
sencillo que apenas requiere de unas cuantas palabras -las que nombran a los
equipos e infraestructura necesarios- para tener una idea cabal de qué se
trata: un aula, una antena parabólica, una computadora con acceso a Internet.
Y, por el lado del emisor una señal satelital; es decir, con video, voz y data.
Aunque, más precisamente, habría que hablar -en una segunda etapa y tras
realizar una inversión de US$ 180 millones- de trece emisores en igual número
de capitales departamentales de costa, sierra y selva: Tumbes, Piura, Bagua,
Iquitos, Chiclayo, Trujillo, Huancayo, Ayacucho, Arequipa, Cuzco, Puno, Tacna y
Lima.
En realidad, como dice Prochazka,
"lo nuevo es Internet". Lo que, para efectos prácticos, se traduce en
una comunicación bidireccional. Así, por lo demás, los alumnos se alejan del
rol de espectadores pasivos. Es decir, una notoria diferencia respecto a lo que
ocurría con la educación a distancia por correo y, también, a lo que sucede con
programas similares de otros países de la región.
Esta comunicación en uno y otro
sentido no es simple consecuencia del uso de tecnología de última generación.
Más bien, en este caso, es una herramienta de una corriente educativa que,
teniendo como expresión un plano horizontal de trabajo- se enmarca en el constructivismo.
Educación en red
Ahora bien, "nosotros -dice
Prochazka- hemos optado por conectar cada aula (también se le llama centro de
recepción telecomunicativa) y no cada alumno". De otro lado, el profesor,
rebautizado "facilitador local" dentro de esta modalidad de educación
a distancia, deberá tener dominio del castellano además de la lengua vernacular
de uso en la zona (quechua o aymara, principalmente). Después de todo, buena
parte de la población escolar en zonas rurales es bilingüe.
La forma cómo se imparte la
educación es, obviamente, distinta a la convencional o, para mayor referencia,
al tradicional dictado del curso. Los primeros 15 minutos de clase se dedican a
lo que Prochazka llama "identificación de los saberes previos". Luego,
en los siguientes 15, se accede vía Internet a un video informativo. Y en los
últimos 15, los escolares hacen uso de los cuadernos de autoaprendizaje.
Fuera del horario de clases,
cuando se requiera, el alumno o el profesor, familiarizados con el uso de Internet,
pueden a través de ésta hacer consultas al centro neurálgico del programa,
chatear con el tutor o, incluso, navegar por el ciberespacio para profundizar
en algún tema.
Surge la pregunta de si ¿no es
una dificultad adicional a la labor propiamente educativa la introducción de
una tecnología desconocida? Prochazka asegura que no. "Aprenden a manejar
la computadora más rápido de lo que uno piensa", dice. Eso sí, "la
comunicación es dificultosa, porque se trata de un servicio nuevo que la gente
no conoce. Hay la necesidad de repetir la lección una y otra vez, y procurar
que sea agradable".
Si bien el programa ya viene
operando este año en un centenar de escuelas desperdigadas por diversos lugares
del país, lo hace en tareas de aprestamiento. Esto, para que empiecen a
familiarizarse con el sistema tanto profesores como alumnos. Previamente cuatro
decenas de especialistas recorrieron diversos puntos del país para evaluar y
seleccionar a los poblados cuyos centros escolares forman parte del programa piloto.
Los alumnos con los cuales
empezará a operar el sistema se encuentran un paso atrás de la reforma
educativa que, justamente, ha incorporado la educación bilingüe. De modo tal
que no sólo está sobre el tapete la introducción de este nuevo sistema de enseñanza,
sino también ajustes necesarios en el terreno propiamente educativo.
En todo caso, desde el próximo
año empezará a funcionar plenamente y a partir de entonces irá extendiendo su
cobertura de manera gradual hasta, en una segunda etapa, llegar a 100 mil
escolares de unas cinco mil localidades. Para poner en marcha el programa ha
sido necesario reflotar la capacidad de transmisión del Instituto de Radio y
Televisión Peruano y digitalizar la señal. Esto, financiado parcialmente con un
aporte del Fondo de Inversión en Telecomunicaciones (FITEL) por 36 millones de
soles.
Según cifras del Ministerio de
Energía y Minas, en una decena de los 24 departamentos del país los índices de
cobertura eléctrica se encuentran por debajo del 50%, y en otros seis por debajo
de 65%. Tratándose de un programa que funciona en áreas rurales, donde la
electrificación es, en muchos casos, un servicio aún inexistente, y no hay
acceso fácil ni barato a fuentes de energía convencionales, algunas de las
aulas están equipadas también con un panel solar que es la fuente generadora de
energía.
De la misma manera para el
cumplimiento de las metas educativas, el sistema puede ser utilizado para la
capacitación permanente del personal docente administrativo haciendo uso de
medios didácticos no convencionales. Esta eventualidad no es deleznable: uno de
los problemas de baja escolaridad en poblaciones rurales es precisamente la
escasez de personal docente con calificación. Es cierto que con este sistema la
demanda de docentes será numéricamente menor, pero la exigencia de la
capacitación es cualitativamente mayor.
La idea, dice Prochazka, es que
sirva también para fortalecer las posibilidades de interconectar a las
comunidades, ampliar o mejorar la cobertura de determinados servicios de salud,
servir como ayuda para campañas agrícolas, prevenir situaciones de emergencias,
y educar, que tanto lo necesitan los niños y jóvenes de las poblaciones
rurales.