Educación
Virtual, educación presencial y educación a distancia
Como ya
señalamos, para efectos de este estudio consideraremos que la virtualización es
un proceso que se verifica al interior de las Instituciones de Educación
Superior de manera gradual, en donde el grado de virtualización corresponderá a
un concepto más amplio que indica un mayor nivel de profundidad y de
penetración de la institución en el ciberespacio. A modo de ejemplo, hay organismos que siendo
tradicionalmente presenciales2 han
creado espacios virtuales para extender la educación a través de Internet,
mientras otras son instituciones que solo funcionan a través de Internet, ni
siquiera poseen sede física destinada a actividades de enseñanza e
investigación. Por otro lado, también están las instituciones tradicionalmente
a distancia como la Télé-université de Québec, que comenzó su proceso de
virtualización en el año 1994 con el primer curso soportado sobre esta
tecnología. En estos casos mencionados se produce una asociación de la
virtualización con la modalidad educativa a distancia.
En el caso de
Chile, la virtualización de la enseñanza ha significado un acercamiento entre
las modalidades presencial y a distancia, donde cada vez más las universidades
tradicionalmente presénciales están viendo a esta modalidad, soportada por
tecnologías de información y comunicación como una alternativa viable para ser
implementada en sus diversos estadios, desde el pregrado hasta el
post grado. Aunque
algunas de estas instituciones chilenas presentaban ya algún acercamiento a la
educación a distancia a través de centros universitarios destinados a esta modalidad,
orientados eminentemente a la formación de postítulo y especialización en
algunas áreas temáticas específicas, esta situación no era generalizada y la
educación a distancia o semipresencial no era considerada una alternativa por
las instituciones tradicionalmente presénciales.
En el caso
puntual de Chile, la educación a distancia se asoció en sus primeros años a la realización de cursos por
correspondencia de oficios técnicos y, posteriormente, en las décadas
siguientes, a cursos de perfeccionamiento y formación general, en especial de
docentes básicos y medios3. Hoy en día,
las Instituciones de Educación Superior del país están en un proceso de
flexibilización en donde a nivel de pregrado, por ejemplo, ya hay algunas iniciativas
que han incorporado a sus cátedras presénciales algunas horas a distancia, en
tanto que nivel de postítulo y diplomados se aprecia también la existencia de
proyectos que transformarían la modalidad presencial en una semipresencial, lo
que implica la virtualización de una parte de los cursos que ofertan.
1.2. El
sistema educacional y la Educación Superior en Chile4
Consideramos
que es pertinente aquí identificar las principales características del sistema
educacional chileno, previamente a adentrarnos a los aspectos relativos a la
Educación Superior Virtual del país. Por ello, a partir de lo establecido por
el Ministerio de Educación de Chile, MINEDUC, diremos en primera instancia que
nuestro sistema educacional es de carácter descentralizado, esto significa que
la administración de los establecimientos educacionales de los niveles de
educación básica y media la realizan los municipios o entes privados, además de
organismos descentralizados que administran establecimientos de educación
preescolar y universidades autónomas encargadas de la Educación Superior. En
este marco de descentralización, el Estado asume la responsabilidad de:
· definir los objetivos de la educación,
· crear las condiciones para una creciente igualdad de
oportunidades,
· propiciar el incremento de la calidad,
· fomentar la investigación e innovación educativa y
· asegurar la unidad del sistema.
La estructura
del sistema educativo está compuesta por cuatro niveles de enseñanza: Educación
Parvularia, Educación General Básica, Educación Media y Educación Superior. En
relación con la Educación Superior ella es impartida por tres tipos de instituciones:
Universidades, Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica. Las
universidades pueden ser públicas o privadas y estas últimas con o sin aporte
financiero estatal. Los Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica
son todos privados sin financiamiento estatal. Además de lo anterior, el
sistema universitario chileno5 se
caracteriza por su heterogeneidad, es decir, que en él coexisten universidades
estatales junto a privadas y en donde se conjuga tanto el aporte del Estado
como las fuerzas del mercado. En este sentido, dentro de las universidades que
existen en el país, podemos distinguir dos modelos de funcionamiento:
· Universidades Tradicionales: Grupo de 25 universidades que comúnmente se conocen como
"Universidades Tradicionales" y Derivadas. Son las ocho más antiguas
del país, además de las universidades que se crearon desde 1981 a partir de
sedes regionales de las universidades más antiguas. Todas ellas forman el
Consejo de Rectores de Universidades Chilenas6, organismo de coordinación de la labor universitaria del país.
· Universidades Privadas: Las Universidades Privadas (38) están bajo la supervisión del
Estado en cuanto a su funcionamiento, con excepción de las que ya han alcanzado
su autonomía plena, lo que las libera de su supervisión estatal.
Las universidades
chilenas ofrecen carreras profesionales y técnicas. Las carreras profesionales
duran cuatro años como mínimo y conducen a un título profesional, mientras que
las carreras técnicas normalmente duran dos años y conducen a un título
técnico. Un título profesional es un certificado que se otorga a quien haya completado el plan de estudios de una carrera
y que lo habilita para el desempeño de una actividad profesional. Un título
técnico en cambio, capacita para el desempeño de una especialidad técnica o de
apoyo profesional. Las menciones, que a veces acompañan a un título profesional
o técnico, son las especializaciones que puede tener una carrera. Sólo las
universidades pueden otorgar grados académicos de Bachiller, Licenciado,
Magíster y Doctor. Por otra parte, tal como lo veíamos anteriormente, en el
sistema de Educación Superior chileno las universidades coexisten junto con
Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica. Los Institutos
Profesionales están facultados para impartir carreras profesionales y técnicas,
pero no pueden ofrecer las carreras que son exclusivamente universitarias.
Tampoco pueden impartir programas de licenciatura, magíster o doctorado. Todos
los Institutos Profesionales son privados y están sometidos a supervisión del
Estado en cuanto a su funcionamiento, con la excepción de uno de ellos que ya
alcanzó su autonomía plena. Los Centros de formación
Técnica, a su vez, sólo pueden ofrecer carreras técnicas, que duran normalmente
dos años y conducen a un título técnico.