|
El
e-learning, lo que se viene |
|
|
|
Durante
el último año, el crecimiento de las matrículas de alumnos virtuales creció
un 60% en todo el continente americano. |
|
Por Nicolás
Hellers |
Para hablar de e-learning en América Latina es
imprescindible referirnos a la realidad tecnológica que padece la región.
Tenemos que entender que nosotros no hablamos de banda ancha sino de banda
angosta.
Si
bien Latinoamérica posee las características ideales para el crecimiento del
e-learning, todos los desarrollos que se destinen a estos territorios deben
tener en cuenta esa particularidad.
En todo caso, el gran obstáculo que se presenta para la educación
virtual es la brecha digital que padece la región. Sin embargo, hemos notado
que los empleados corporativos que se encuentran destinados en locaciones
remotas, los profesionales en general, los jóvenes que egresan de la escuela
secundaria y los empleados públicos de zonas alejadas, están ávidos de
actualizarse e iniciar estudios. Para todos ellos el e-learning comienza a
perfilarse como una solución.
En
el plano corporativo, el 64,79% de las compañías latinoamericanas están
implementando o considerando aplicar en un futuro próximo el aprendizaje online
en los procesos de actualización y formación. En este sentido, el 96,24% de los
empresarios latinoamericanos considera que sus compañías se beneficiaron en
materia de productividad y éxito comercial, tras la implementación de
soluciones de e-learning. Una decisión que también habría mejorado las
oportunidades de formación profesional y personal de los empleados en un 89,79%
de los casos.
El mercado ha evolucionado durante el 2003, y el e-learning dejó de
ser un experimento de laboratorio para convertirse en un instrumento de éxito
probado y retorno medible. Hace falta una pronta definición por parte de los
Ministerios de Educación latinoamericanos, en cuanto al tratamiento a dar a las
ofertas de carreras en formato virtual.
En
gran parte de los organismos de las administraciones públicas latinoamericanas
existe una alta descentralización, y la necesidad de informar permanentemente
al personal sobre cambios en normas y procedimientos, suele provocar el inicio
del interés hacia procesos de aprendizaje por Internet.
La
inserción del e-learning no es estructural, por lo general no existen políticas
de Estado respecto del tema, con excepción de lo que comienza a vislumbrarse en
Brasil y Chile, y más tímidamente en México y Colombia. En Argentina, Ecuador y
Perú, por ejemplo, las iniciativas aún provienen de algunos organismos en forma
aislada. Lo que no hay que perder de vista es que el sector público será el
motor de desarrollo de la industria de la educación virtual en Latinoamérica.