FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO
Relación entre el funcionamiento del cerebro y
la PNL en la docencia
El cerebro reptil
El cerebro Neo-Cortex
El cerebro límbico
Representación, mapa o modelo del mundo
Sistema
de representación
Actualmente, los aportes de investigaciones
realizadas en el ámbito de la Psicología y de otras
disciplinas han despertado un gran interés por conocer el funcionamiento del
cerebro y diseñar experiencias científicas organizadas y sistemáticas que
facilitan su abordaje con modelos de intervención pertinentes.
Los avances de la neurociencia, actualmente
han afectado el ámbito educativo para contribuir al desarrollo de la eficacia
humana de los alumnos y de los docentes como participantes activos
del proceso enseñanza-aprendizaje. Es así como, saber que se dispone de medios
diferentes y complementarios para procesar información, denominados hemisferios
cerebrales. Estos han generado un impacto que induce a crear estrategias
educativas significativas dentro del proceso enseñanza-aprendizaje.
La educación ha sido planteada sobre el
manejo del hemisferio cerebral izquierdo, de allí parten los procesos
analíticos, secuénciales, lógicos y lineales. Afortunadamente, existe el
hemisferio cerebral derecho, que proporciona el equilibrio
para lograr una mayor percepción del mundo ante las experiencias significativas
de cada sujeto.
El uso de todo el cerebro en situaciones de
aprendizaje, implica un cambio de paradigmas
y un modelo a seguir. (Carpio, 1996).
La dinámica
del cerebro se ha constituido en una gran expectativa para científicos,
educadores, profesionales de ayuda y otros interesados en el manejo de la
conducta. Tanto así, que la década de los noventa ha sido considerada y
declarada como la "década del cerebro", por el Congreso de los Estados Unidos.
El apasionante mundo de la Neurociencia
proporciona elementos significativos para la comprensión y el desarrollo del
pensamiento innovador, y de los procesos cognitivos y conductuales que se dan
en el individuo.
El funcionamiento del cerebro plantea nuevos
enfoques científicos. Se ha demostrado que el cerebro y la médula espinal
constituyen el Sistema Nervioso
Central, en donde el cerebro pesa sólo el 2% del peso total del
cuerpo, consume el 20% de la energía de éste, presenta dos lados o lóbulos
(derecho e izquierdo) y funciona con 10.000.000 de neuronas excitadoras e
inhibidoras. (Sánchez, 1991).
Cada estructura procesa el estímulo y emite respuestas independientes, más no
aisladas.
Beauport (1994), refleja con gran maestría
la propuesta de Paúl Mc Lean (s/f), al conceptualizar el cerebro tri-uno como un sistema de energía sin límites que vibra en
cada ser humano. Su experiencia intencionada invita a penetrar el territorio
del cerebro en una acción razonada y sentida apasionadamente, mostrando los
estados Padre, Adulto, Niño que estructura la personalidad
del individuo.
A continuación se presentan las
características del cerebro reptil o básico, el cual representa según la teoría
del Análisis Transaccional el estado
Padre, Niño y Adulto del ser humano.
El
cerebro reptil es el cerebro
primario. En él se ubica la inteligencia
básica, se posesionan comportamientos y conductas que se adquieren en la niñez
y se repiten en la vida adulta.
Su comportamiento
es similar entre humanos y animales.
La diferencia está en que los humanos lo han socializado, por ejemplo: los perros
se orinan en lugares determinados para delimitar su territorio, el hombre
utiliza la palabra, los símbolos, signos, señalizaciones y gestos con el mismo
objetivo.
El uso de este cerebro proporciona la
formación de hábitos mediante una acción repetida varias veces, hasta que se
organizan y se estructuran como "rutinas". Dentro del campo educativo
el sistema reptil tiene su implicación, puesto que están involucradas las
acciones tales como: rutinas, valores,
movimiento,
espacio, territorio, condicionamiento, entre otras.
La imitación es otra manifestación del
cerebro reptil, es el caso del adolescente que quiere ocupar un lugar en la sociedad
e imita moda,
ritos, léxico, valores,
hábitos y costumbres. (Ver anexo C).
Dentro de la concepción del análisis
transaccional es la acción del padre para reafirmar las decisiones tomadas:
"cómo vivirás en el futuro" y velar por "la fidelidad del guión
de la vida o plan
de vida". Aún cuando estas decisiones son hechas desde el estado
niño, bajo presión y en cualquier etapa evolutiva del individuo, siguen un
sentido básico que les pauta el cerebro reptil: cuerpo, columna vertebral,
rutinas, valores, imitaciones, rituales, territorio, tiempo,
ritmo y eventos
de la existencia misma.
Este cerebro permite que el individuo imite
y supere los paradigmas establecidos, en cuanto a inteligencia
básica se refiere. Fiel ejemplo ha sido la industria
relojera japonesa que imitó y superó exitosamente el mercado
de la relojería suiza.
El
cerebro Neo-Cortex, está formado por el hemisferio izquierdo y el
hemisferio derecho del cerebro, unido por un cuerpo cayoso con procesos
mentales cada uno. Lo que implica en el campo educativo los procesos
cognitivos, se originan los procesos analíticos específicos, se va de las
partes al todo. Surgen los para qué, lo cómo y los por qué, las causas y los
efectos.
En el hemisferio izquierdo los procesos son
abordados por el individuo de manera secuencial, racional, y lógica.
Especifica y lo significativo es el resultado o las razones que condujeron a
establecer la totalidad.
Verlee (1986), plantea que este cerebro
construye el pasado, el presente y el futuro de manera secuencial. Es un
proceso que ocurre internamente y que permite fomentar y consolidar las
capacidades de análisis y de rigor nacional. El individuo maneja información
inherente a su realidad sea ésta veraz o no.
Un proceso mental diferente se ubica en el
hemisferio derecho en donde
predomina lo simultáneo, lo total. Persiste el espacio para la
presentación de imágenes, para la asociación de formas, sonidos, ritmos,
relaciones para establecer procesos creativos.
Para las personas con tendencia al uso de
este hemisferio, el transcurrir del tiempo no tiene límites.
Los estilos de aprendizaje a través del
hemisferio derecho son los mapas mentales,
la creatividad,
utilización del color,
imaginación, entre otros. Predomina el sistema de representación (visión). (Ver
anexo D).
El cerebro límbico procesa las emociones
y los sentimientos. Constituye el sentir, la manifestación de las emociones
humanas, de los afectos. Posee una estructura similar a la de los mamíferos. En
él se registra la sexualidad
como fenómeno mental, tal como lo expresa Beauport (1997).
El territorio del límbico contempla lo que
se desea y lo que se quiere, el cómo se afecta ante situaciones que favorezcan
los climas emocionales. Desde éste se elevan expresiones tales como "si
puedo", "no quiero" y viceversa. Es esa manifestación natural
del niño cuando expresa placer o no ante una situación, preferencias y
rechazos, reconoce y diferencia afectos, experimenta fantasías muy ricas relacionadas
con el entorno emocional y sentimental.
La implicación de este cerebro en el campo
educativo es el estímulo que siente tanto el profesor como el alumno, en una
situación determinada dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Desde el cerebro límbico, se aprende a vivir
con las emociones, se rescata el
espacio emocional como un espacio de observación
de un repertorio de aprendizaje
de experiencias y acciones. Crea estados de ánimo para
realizar lo que se quiere hacer o no, ya que las emociones implican diferentes
cambios en los individuos. (Ver anexo E).
Cada persona tiene una representación del
mundo en el cual se desenvuelve. Esta representación es la que se denomina
"modelo del mundo", el cual genera conductas de acuerdo a la
representación que tengan los individuos. Las representaciones mentales que
cada individuo tiene dependen de sus experiencias, vivencias, cultura,
fisiología
entre otras. Cada persona tiene un modelo o mapa del entorno en el cual se
desenvuelve, es decir, el modelo del mundo para cada individuo es diferente.
Esto depende de sus limitaciones sociales, individuales y neurológicas.
Los seres humanos tienen como sistema
receptor para captar esta representación del entorno, la visión, el oído, el
tacto, el gusto y el olfato. Con este sistema se codifica la información, se
lleva al cerebro y se produce una respuesta de acuerdo con las experiencias
previas y también dependiendo a la organización
que se le da a los pensamientos. Cada individuo estructura sus pensamientos de
forma diferente esto dependiendo del sistema líder
de cada persona, es decir, si el sistema que más se utiliza es la vista, el
sistema líder
será el visual. Si predomina en la persona la utilización de la
audición, el oído será su sistema líder, quinestésico si usa más las
sensaciones corporales, el olfato y el gusto. (Sambrano, 1997).
Esto quiere decir, que los órganos de los sentidos
son de gran importancia, puesto que son los encargados de la comunicación
interna y externa, de la percepción y experiencia que se toma del mundo y que
se registran en los diversos sistemas de maneras diferentes. Por medio de los
sistemas de representación el individuo absorbe
la información para procesarla a través del sistema
cerebral produciendo nuevos aprendizajes. La experiencia del mundo varía según
el funcionamiento del sistema nervioso,
esto depende del mapa o representación mental que tenga el individuo.
Lo expuesto anteriormente, clarifica las
limitaciones neurológicas que tiene el ser humano, para establecer diferencias
entre la experiencia y la percepción como proceso activo.
Las limitaciones sociales tienen menos
dificultad que las anteriores, puesto que el ser humano es capaz de aprender y
organizar experiencias para la representación del mundo. Estas limitaciones son
iguales para una misma comunidad.
En cuanto a las limitaciones individuales,
se puede decir que de acuerdo con el estilo de vida de cada individuo se forman
las representaciones o mapas mentales, son como huellas digitales, muy
peculiares, únicas. Aquí la representación del mundo se crea de acuerdo a los
intereses, hábitos, gustos, pautas y normas
de conducta claramente propias.
Estas diferencias hacen que de alguna manera
el modelo del mundo tendrá su diferencia en cada persona. Por esta razón se
puede enriquecer o empobrecer las experiencias y actuar de manera eficaz o
ineficaz.
Las personas bloquean su capacidad de
percibir alternativas y posibilidades que se le presenten para la solución de
sus problemas,
debido a que éstas no están presentes en sus modelos del mundo. Existen
individuos que atraviesan períodos de cambio con facilidad, los vivencian como
periodos de creatividad.
Otros, lo viven como etapas de terror y sufrimiento. Esto significa que existen
personas con una representación o modelo rico de su situación, en el que perciben
una amplia gama de alternativas entre las cuales pueden escoger acciones
posibles. Para otras personas, las
opciones son poco atractivas. Juegan a perder.
La diferencia está en la riqueza de sus
modelos. Unos mantienen un modelo empobrecido que les origina dolor y
sufrimiento ante un mundo lleno de valores, rico y complejo. Estas personas
eligen lo mejor dentro de su modelo particular. Su conducta cobra sentido
dentro del contexto de las alternativas generadas en su modelo. Las personas
que no tienen suficientes alternativas carecen de una imagen
rica y compleja del mundo.
La PNL es un modelo para el cambio el cual
pueden lograr los docentes en cuanto a las dificultades que confrontan los
estudiantes en determinadas materias. Se les puede ayudar a resolver sus
problemas por medio de las técnicas del PNL, con la finalidad de cambiar el
mapa mental empobrecido que tiene el alumno por uno más amplio.
Los sistemas de
representación son los órganos de los sentidos
los cuales suministran las imágenes que se tienen del mundo, se adquieren
experiencias de la realidad, se descubren y redescubren en el entorno aspectos
por los cuales el ser humano está en perenne contacto.
Los individuos
son capaces de cambiar de un sistema a otro, de acuerdo con la situación que
esté enfrentando en determinado momento.
Es de suma
importancia la vinculación entre el lenguaje y los sistemas de comunicación, ya
que éste es uno de los medios que se utiliza para expresar el modelo del mundo.
La PNL ha
comenzado a enseñar a los docentes técnicas de comunicación
efectivas para lograr cambios en cuanto al rendimiento y motivación
del alumno y así lograr un aprendizaje efectivo dentro del proceso.
Es evidente
entonces que los sistemas de comunicación juegan un papel
dentro del proceso enseñanza-aprendizaje bastante significativo, porque por
medio de éstos el alumno va a procesar datos
del mundo externo (aprendizaje) representando mentalmente la información.
El docente debe
estar al tanto del sistema de representación líder de cada uno de sus alumnos
(auditivo, visual y kinestésico). Esto se logra por medio de las señales de
acceso que están constituidas por los predicados verbales, las posturas
corporales y movimientos que el alumno emplea. También es posible aplicándole
un pequeño cuestionario
de los sistemas de representación para ubicar su sistema líder. (Ver anexo F).
Otra estrategia más generalizada, es usar
todos los sistemas de representación, esto se logra explicando las cosas de
diferentes maneras para que todos los alumnos capten la información.
Existen docentes que se quejan porque la
información no llega a algunos alumnos de manera efectiva, posiblemente en ese
momento estos alumnos no estaban sintonizados con el canal utilizado por el
docente.
A manera de ejemplo, el docente está
señalando una lámina, siendo la explicación de ésta empobrecida. El alumno que
es visual se va a sintonizar de una manera más efectiva que el alumno cuyo
sistema líder es el auditivo o quinestésico.
Claro está, que el docente debe estar
entrenado, y dispuesto a utilizar las técnicas que ofrece la PNL.