Que cada alma que me toque
así sea con el más leve roce;
reciba algún beneficio de mí:
Algún pequeño detalle,
algún pensamiento afectuoso,
algún deseo aún no cumplido.
O que reciba un poquito de valor
si su cielo se ve oscurecido,
una pizca de fe para afrontar
los a veces densos males de la vida,
o vislumbre del brillo de un cielo
mas allá del cúmulo de nubes
que hace que esta vida valga la pena.

 

El Servicio
 
Una bella princesa suspiraba por su felicidad y
su hada protectora le prometió que la conseguiría
si lograba conocerla al pasar por su lado...
Y pasaron como hermosas hadas:
La riqueza,
La alegría,
El poder,
La gloria...,
y la princesa creyó que todas ellas eran la Felicidad esperada,
y no era ninguna....
y pasó una vieja de pobre aspecto que, con ojos y semblante
de haber llorado mucho, sonreía, sin embargo, dulcemente.
¿Quién eres tú?,
pregunto la princesa.
“Si me sigues podrás saber mi verdadero nombre”,
y la princesa la siguió por caminos penosos,
y al fin la vieja mudó su triste aspecto en la
mayor hermosura del mundo.
“Tú eres la Felicidad”.
“No, la Felicidad no existe; yo soy el Servicio...,
pero de cuantas apariencias encubre la felicidad,
soy la más verdadera.
                                  Jacinto Benavente

 

La cualidad de la clemencia no se ha de forzar;
cae como la suave lluvia del cielo,
sobre el lugar que tiene debajo.
Es una doble bendición:
bendice a quien la otorga y a quien la recibe;
más poderosa que lo más poderoso.
                        William Shakespeare (1564-1616)

 

Recibe el don del cielo y nunca pidas
nada a los hombres, pero da si puedes.
Da sonriendo y con amor. No midas
nunca la magnitud de tus mercedes.
 
Nada te debe aquel a quien le diste.
Por eso tú, su gratitud esquiva.
El fue quien te hizo bien. Porque pudiste
.ejercer la prerrogativa
 que a pocos Dios depara.
 
Da como el manantial cristalino,
que siempre rinde más agua pura que
lo que pide el sediento peregrino.
              Amado Nervo

 

Vivir y servir

Cuando te sientas deprimido, recuerda que la vida está
llena de servicio.
Miles de antepasados vivieron para servir y gracias
a ellos tu vida esta llena de dones.
Además “toda la naturaleza es un anhelo de servicio.
Sirve la nube, sirve el viento, sirve el sol.
Servir no es tarea de seres inferiores. Dios, que da
el fruto y la luz, sirve”.
Tienes salud gracias a las vacunas
de seres como Jenner, o Koch,
Penicilina gracias a Fleming.
Luz gracias a Edison.
Teléfono gracias a Alexander Bell.
Imprenta gracias a Gutenberg.
Bach, Haendel, Mozart y tantos músicos sirvieron
con melodías espléndidas.
Los poetas con sus versos.
Todo lo que miras y usas es servicio.
Si valoras la alegría suplantará la tristeza.
Vive para servir y serás feliz.
 
Sabe vivir quien sabe amar,
sabe amar quien sabe servir.
El servicio da mejor sentido a la vida.
El servicio nos libera de las cadenas del egoísmo
y nos impulsa a hacer el bien con generosidad.
Así, con gestos de altruismo no hay lugar para el tedio,
pero si hay espacio para la alegría.
 
Nunca verás deprimido o desesperado a aquel que sirve,
porque ama. Lo verás animoso y entusiasta.
Aprende, pues, a crecer con sensibilidad social
y a borrar tus aflicciones curando las heridas ajenas.
Sabes vivir cuando eres misericordioso y
eres misericordioso cuando eres solidario.
Así eres vínculo de unidad.

 

Toda la naturaleza es un anhelo de servir.
Sirve al nube, sirve el viento, sirve el surco.
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú.
Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú.
                                                     Gabriela Mistral
 
 
Si otorgas un beneficio, nunca lo recuerdes.
Si lo recibes, nunca lo olvides.  
                              Anonimo
 
 
En la caridad el pobre es rico, sin caridad todo rico es pobre.
                                                        San Agustín
 
 
Quien se propone ser caritativo después de muerto es, mirándolo bien, generoso con los bienes de los demás, no con los propios.
                  Barón de Verulam, Francis Bacon

 

Una de las más bellas compensaciones de la vida consiste en que nadie puede tratar sinceramente de ayudar a otro sin que se ayude a sí mismo.
                          Ralph Waldo Emerson
 
La caridad es el océano de donde parten y adonde van a parar todas las otras virtudes.
                               Henri Lacordaire
 
Servid cien veces, negaos una, y nadie se acordará más que de vuestra negativa.
         Plinio el Joven, Caius Plinius Caecilius Secundus
 
El que hace sufrir al prójimo se perjudica a sí mismo. El que ayuda a los demás, se ayuda a sí mismo.
                                                          León Tolstoi
 
Si no hubiera más piedad entre los pobres que entre los ricos, los mendigos hubieran muchas veces muerto de hambre.
                                                       William Langland
 
Se tienen menos necesidades cuanto más se sienten las ajenas.
                                                                 Doris Lessing
 
La alegría que nace del bien es seria, mientras que la que nace del mal va acompañada de risas y burlas.
                                                              René Descartes
 

 

 

 

 

 

 

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