Vida Cristiana
Vanidad de vanidades...
¡Como la flor del campo que florece
vestida de hermosura en la mañana
y al declinar el sol desaparece,
así, dice el Señor, se desvanece
la gloria humana!
Nada son las riquezas, los honores...
¡Triste ambición de un mundo corrompido
que adora un sol de falsos resplandores!
Todo lo aplastarán los triunfadores
silencios del olvido.
<¡La fama! ¿Qué es la fama? ¡La hermosura!
¿Qué eternidad tan adorable encierra?;
¿por qué el hombre la adora con locura?
¿Quién no sabe mirar su sepultura
sobre la tierra?
Vanidad es la fuerza del dinero
que el hombre busca y sin cesar admira.
Nada en el mundo, nada, es duradero.
Todo lo que es visible es pasajero,
todo mentira.
Lo eterno es lo invisible; lo que ignora
el sentido carnal, siempre en desvelo;
lo que presiente el alma cuando llora
por todo lo perdido y avizora
la luz del cielo.
autor Claudio Gutierrez Marin

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