Resurrección!!
Entonaron los ángeles desde el cielo su coro,
al compás conformado por sus liras de oro,
mientras eran sus vestes como escilas de luz…
…Nimbeando lo blanco del sepulcro, velado
por los ciegos esbirros demoníacos… sellado
con las armas vencidas por Jesús en la Cruz.
…Y tocaron los ángeles del Señor de los Reyes
las pupilas azules de bondad... ¡Pobres leyes
las humanas deshechas por la mano eternal!
…Y entendieron los necios, al mirar del Dios Fuerte
la suprema potencia que humillado la Muerte,
simbólica diadema del trono celestial…
¡¡Aleluya!! Cantemos del Señor la victoria,
porque eterna es su vida, como eterna su gloria,
¡¡aleluya!! y hagamos como en eco del coro
resonar por los mundos nuestros liras de oro…
Aunque ande en valle de sombras…
Pasa el aura. Tímido serpentea
El arroyo arrastrando su cola plateada,
Mientras allá los últimos casones de la aldea,
Duermen como las aves
Que pueblan la enramada.
El sol arde un instante. La selva ensombrecida
Semeja con su hálito un mágico incensario
Como el seno gigante
De un alma adormecida
Encerrando entre perlas la flor de su glosario.
Canta el ave un momento. El Poeta campesino,
Quiere imitar al ave y adora lo Divino,
Y todo en paz ahuyenta la sombra del Calvario,
Porque Jehová acompaña, siempre,
A sus Peregrinos.
autor Claudio Gutierrez Marin

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