¿Qué has hecho de tu fe?
¿Qué has hecho de tu fe, lámpara hermosa
que ante tu paso ardía
mostrándote del cielo, venturosa,
la luz de un nuevo día?
¿No fue para tu vida, cuando hastiado
del mundo engañador y sus azares,
buscabas un asilo inmaculado,
seno de madre, donde refugiado
calmaste tus pesares?
¿Qué has hecho de tu fe? Ella fue aliento
en tu combate diario.
Ella te iluminaba el pensamiento
cuando en las horas de tu abatimiento
mirabas al Calvario.
Si eras ayer feliz porque creíste
en Dios y comprendías
que fuera de Él hasta el amor es triste,
¿por qué si lo sabías,
aquella fe perdiendo, te perdiste?
Vuelve en ti, desgraciado.
No hay paz para el impío. El ateo
es la imagen fiel de Prometeo
a su propia desgracia encadenado.
autorClaudio Gutierrez Marin

E-mail