Nada turbe, 
Nada te espante, 
todo se pasa, 
Dios no se muda;
la paciencia 
todo lo alcanza; 
quien a Dios tiene 
nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva tu pensamiento, 
al cielo sube, 
por nada te acongojes, 
nada te turbe.

A Jesucristo sigue 
con pecho grande, 
y, venga lo que venga, 
nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo? 
Es gloria vana; 
nada tiene de estable, 
todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;

Teresa de Avila

	 

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