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LA LLUVIA DEL CIELO
La Tierra clamaba la lluvia del Cielo,
anhelaba el rocio del alba naciente.
Despertaba y miraba su inmenso
desierto, rogaba al alba su lluvia
temprana.
El Cielo miraba, miraba y lloraba
quería amarla, quería abrazarla
quería que el fruto naciera al alba.
Y el Cielo y la Tierra unieron sus
manos, brotando y naciendo las
flores del cielo.
Lágrimas del Cielo, lágrimas de amor
que dan la vida al fruto de Dios.
Lluvia del Cielo, y fruto de Amor...
¡llenad siempre mi corazón!
Ana Ramirez de Arellano
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