Gusano de Jacob

(Isaías 41:14) autor Daniel Nuño Gusano de Jacob, así has llamado a aquel que con un ángel peleó. Pues Señor, si Jacob era un gusano me pregunto a su vez.... ¿qué seré yo? Aquel que allá en Betel vio con misterio la célica visión mientras dormía, de una escala que unía tierra y cielo, cual símbolo de Amor en profecía. Aquel que diste el Nombre de Tu Pueblo, el fuerte y grande nombre de Israel, de quien después vino el más bello el divino y gran Nombre de Emmanuel. Aquel que tuvo en Ti tantos honores, patriarca de un pueblo poderoso, queriendo darle un nombre cariñoso, le dices Tú,.. gusanito «no llores». ¡Señor....! y yo tan pobre, tan mezquino, tan falto de talento y voluntad, me creo muy capaz, bien me imagino que de mi insensatez te reirás. Tú miras lo que el hombre ve importante, y sólo ves en ello fantasía, sucia abominación, do el arrogante ha puesto su ilusión y su porfía.... Mas yo quiero Señor, ser un gusano que atraiga tu mirada cariñosa, andar quisiera yo, solo en Tu mano, y hallar mi vida en Ti más provechosa. ¡Tu voluntad, Señor la mía, muera. Enséñame a vivir humildemente, yo quiero sólo hacer, lo que Tú quieras, cual servidor sumiso y obediente. Lo que yo quiero ser, Tú bien lo sabes mientras que esté mi vida entre la escoria, tan sólo un gusanito que te alabe, y pueda siempre proclamar tu gloria. E-mail
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