Nuestra fortaleza,Nuestra protección Nuestra fortaleza, Nuestra protección, Nuestro fiel socorro En la tentación; Nuestro gran refugio, Nuestra salvación, Es el Dios que adora Nuestro corazón. Que la tierra toda Cambie de lugar, Y los montes rueden Por el ancho mar; Nuestra fortaleza Firme habrá de estar, Porque lo inmutable No podrá mudar. A la voz tan sólo De su voluntad Túrbanse los mares En su majestad; Tiembla la montaña, Todo es vanidad Al vibrar su acento Por la inmensidad. Que otros en sus fuerzas Quieran descansar O en las que este mundo Les promete dar; Nunca todas ellas Se han de comparar Con las que podemos En el cielo hallar. Nuestra fortaleza, Nuestra protección, Es el Dios que adora Nuestro corazón. Epigmenio Velasco
Hosted by www.Geocities.ws

1