Cómo no he de adorarte ¡Oh que densas tinieblas invaden al alma, al alma perdida que no encuentra calma! Está confundida, no tiene reposo y pronto se olvida de su falso gozo. Se envuelve en lo absurdo se esconde en lo falso su fruto es lo burdo y culmina en fracaso. Siempre pretende que todo lo entiende y confirma el camino a su propio destino. Alma necia y perversa tan llena de orgullo su acción es adversa y pretende, que el mundo es suyo. Esta dice, que todo es cuestión de suerte y se goza en el lodo que le lleva a la muerte. Afirma así misma que una vez se vive por eso no atisba a lo que Dios prescribe.

autor Pablo Hernandez Febrero 8, 1998 San Antonio, Texa E-mail
Hosted by www.Geocities.ws

1