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¡Luces! ¡Luces!
Tantas luces
veo en mi derredor;
luces rojas,
y amarillas,
luces de tanto color.
¡Luces! ¡Luces!
Atractivas...
Jóvenes mirad all�;
rayos áureos,
tan hermosos,
os llama:
Ven ac�.
¡Luces! ¡Luces!
De placeres,
música y sensualidad;
me consumen,
me hipnotizan,
y olvido la realidad.
¡Luces! ¡Luces!
Engañosas...
Dan placeres... y dolor.
Pues sus rayos
son venenos...
fulgentes rayos de horror.
¡Luces! ¡Luces!
Que en la tierra
no eran luces de verdad,
ya son llamas con azufre,
centellas de eternidad.
¡Luces! ¡Luces!
De mi Cristo,
en el mundo cuesta verlas;
mas un día
en el cielo
¡serán centellas de las perlas!
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| Pablo Yoder | |
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