The song of the sea

 

 

Era un día como otro cualquiera, pero han pasado 5 años desde que nuestros dos amigos  Ash y Brock, iniciasen su viaje juntos.Ahora se aproximaban a la siguiente ciudad, Ciudad Moon, donde Ash ansiaba ganar otra de las codiciadas medallas de la Súper Liga.

-Este gimnasio no será más difícil que los anteriores, ¿no crees?- preguntó Ash a Brock.

-No subestimes a los líderes de gimnasio, cada vez que vences a uno, el próximo será más difícil.-

-No podrá con nosotros, ¿a que no Pikachu?-

-Pika, Pika.- respondió.

 

Llegaron y empezaron a caminar por la calle central, que también poseía un paseo marítimo.

-Qué hermosa noche.- dijo Brock.

-Sí, el mar parece muy bonito con la Luna reflejada, mañana podríamos ir a la playa.- sugirió Ash.

-Buena idea. Oye, ¿tú crees que el nombre de Ciudad Moon se lo pusieron por el reflejo del la Luna en el mar?-

-Tal vez, el nombre es muy bonito.- respondió Ash.

-La ciudad es preciosa en sí.- dijo una mujer que también observaba el mar asomado a la barandilla del paseo marítimo.

-¿Quién es usted?- preguntó Brock.

-Mi nombre es Kaho Mizuki.- respondió.

-Yo soy Ash, y él es Brock.-

-A su servicio, bonita.- dijo Brock con el tono que él pone cuando le gusta una chica.

-Brock hizo una buena observación con eso del nombre de la ciudad y el reflejo, mirar al mar desde aquí da mucho que pensar y hace que te des cuenta de algunas cosas.- dijo Kaho.

-Sí, te hipnotiza.- dijo Ash.

-¿Vais a quedaros mucho tiempo aquí?-

-Yo sólo he venido a por una medalla Luna.-

-El gimnasio permanecerá cerrado hasta cuando acaben las fiestas del pueblo.-

-¿Y cuando acaban?- preguntó Ash un poco decepcionado.

-La semana que viene.- respondió Kaho.

-¿¿La semana que viene?? No puedo esperar tanto tiempo.-

-Quedaos y disfrutad de las fiestas, son realmente divertidas y agradables.-

-Eso Ash, unas minis-vacaciones no nos vendrán mal.- dijo Brock.

-Está bien, que perdemos por un poco de... ¡¡Fiesta!!-

-Empezarán mañana por la noche.- les dijo Kaho.

-Gracias Kaho, bueno, adiós.- le dijo Ash.

-Esperad, tomad mi número de teléfono y ya nos veremos mañana, ¿vale?- les dijo Kaho mientras le daba su tarjeta.

Ash se dio la vuelta mientras leía la tarjeta, luego iba a decirle algo a Kaho y cuando se dio la vuelta de nuevo...

-Ya se ha ido, ni siquiera la veo, qué rápida.-

-Bueno, ya la llamaremos y le dirás lo que le tengas que decir.- dijo Brock.

-Sí...- dijo Ash sin dejar de mirar hacia atrás.

 

Al día siguiente el barullo que se formó en la calle los despertó.

-¿Pero qué pasa?- dijo Ash soñoliento.

-Eh mira Ash, ya han comenzado las fiestas de la ciudad, vistámonos rápido y bajemos a ver el desfile.- dijo Brock.

-Está bien.- dijo Ash cerrando la ventana y corriendo hacia su ropa.

 

Al bajar, se pusieron delante de la multitud para observar mejor el desfile, y de repente, Kaho Mizuki apareció detrás de ellos.

-Buenos días chicos.- dijo.

-¡Kaho! No te habíamos visto.- dijo Ash sorprendido.

-Un placer ver de nuevo, ¿os venís?-

-¿A dónde?- preguntó Brock.

-A la playa, pero antes a comer no?.-

-Vale, el desfile ya ha terminado, vayamos, ¿vale Pikachu?-

-¡Pikachu!-

-Tienes un Pikachu muy bonito.- dijo Kaho.

-Gracias, llevamos juntos muchos años ya, ¿verdad?- dijo Ash.

Pikachu asintió con la cabeza.

-Pero para mí ningún Pokémon puede igualar al mío.- dijo Kaho.

-¿Cuál es?-

-¡Espeon, adelante!-

-Un Espeon, qué bonito.- exclamó Brock.

-Es muy bonito, y parece bien cuidado.- dijo Ash.

-Es lo más importante para mí, es mi único Pokémon, y estamos juntas desde que ella sólo era una Eevee.-

-¡Es hembra!- exclamó Brock.

-Así es.-

Siguieron y se comieron en un restaurante, más tarde ojearon las tiendas, y luego, al atardecer se fueron a la playa.

 

A llegar a la playa, Kaho se sentó, seguida de Ash y Brock, más tarde comenzó a murmurar algo.

-Oye Kaho, ¿qué murmuras?- le preguntó Ash.

-¿Eh? ¿Qué pasa?- dijo como si se hubiera despertado de un sueño.

-Que qué decías en bajito.- le repitió Ash.

-Nada, cosas mías. Presentimientos, sueños...- respondió Kaho volviendo a apoyar la cabeza en sus rodillas y brazos y cerrando los ojos.

-Es una chica muy rara, ¿no crees Brock?-

Brock la miraba embobado, como si le gustase.

-Estoy rodeado de personas raras, voy a dar un paseo por la playa, ¿vale Pikachu? Tú quédate aquí jugando con Espeon si lo prefieres, ya que veo que os lleváis muy bien.- dijo Ash levantándose y acariciando a Pikachu y Espeon.

 

-Me encanta este lugar, solo llevo un día y medio y me encantaría quedarme aquí para siempre.- dijo Ash parándose y mirando al mar.

De repente, algo llamó la atención de Ash.

-¿Qué es eso?-

Algo parecía moverse por el mar, y de repente lo vio saltar.

-Parecía... parecía... ¡una sirena!-

Ash se quedó un buen rato mirando al mar, y luego, pensó que solo fue su imaginación, o un Pokémon, y siguió andando.

-Era tan parecido, era igual que una sirena, igual...- pensó Ash en voz alta.

De repente, se oyó una dulce canción...

-¿Qué es eso?- dijo Ash volviéndose a parar y mirar al mar.

Divisó una roca no muy lejana, y vio que encima había alguien.

-Es una chica.-

La chica alzó las piernas, pero resultó que no eran piernas, sino aletas.

-Es imposible, ¡yo tenía razón! ¡Es una sirena!- dijo Ash quitándose la chaqueta y metiendose en el agua.

Ash nadaba lo más rápido que podía, intentando acercarse, cuando lo hizo lo suficiente, vio que una sirena tocaba una ocarina, pero decidió ocultarse, la sirena no se dio cuenta de que estaba detrás y terminó la canción. La sirena miró al cielo con cara de preocupación, y Ash pudo observar que era muy hermosa, y alta, más o menos sería de su edad. Ésta se dio la vuelta y vio a Ash, se asustó y se metió en el agua, nadando a toda velocidad, y Ash se sumergió e intentó seguirla, pero fue imposible alcanzarla, ya que nadaba mucho más rápido y Ash se quedaría sin aire en pocos segundos.

Ash nadó de nuevo a la orilla y cogió su chaqueta y se fue corriendo en busca de Kaho y Brock.

-¡Eh! ¡No os lo vaia a creer.- dijo Ash parándose en la arena y recobrando aliento.

-¿Qué ocurre?- preguntó Kaho.

-He visto... una sirena...- dijo Ash jadeando.

Brock echó a réir.

-¿Una sirena dices? Jajaja, ¿no has podido inventarte otra cosa mejor?- le dijo Brock en tono burlón.

-Es cierto, la he visto de cerca, era preciosa.- dijo Ash con una sonrisa.

-Jajajaja, ¿y por qué no me la has presentado?- le volvió a decir Brock riéndose más todavía.

-No te rías Brock, Ash, yo te creo.- le dijo Kaho cogiendole de una mano.- Brock, Ash y yo tenemos que hablar a solas, quédate aquí y cuida de Espeon y Pikachu.

-Vaaale.- dijo Brock tumbándose.

Kaho y Ash se alejaban y Kaho dijo:

-Verás Ash, yo hace unos años, este día, también vi una sirena.-

-¿En serio?-

-Sí, era muy guapa, y se asustó de mí la primera vez que me vio, oí una canción tocada con una...- de repente Ash la interrumpió

-Con una ocarina.-

-Sí, tocaba una canción con una ocarina.-

-Era muy bonita... – dijo Kaho.

-Sí, daría lo que fuera por volver a oírla.- dijo Ash mirando al mar.

-La volverás a oír... Ya verás.- le dijo Kaho.

-¿En serio?-

-Sí, pero no te voy a adelantar acontecimientos. Ahora volvamos, que van a empezar las fiestas y Brock estará impaciente porque lleguemos.- dijo Kaho.

 

Al volver se ducharon y quedaron para verse en la plaza central de la ciudad.

-Hola de nuevo Kaho.-

-Hola chicos, venid, vamos a ver las tiendas.-

Estuvieron visitando tiendas y comiendo, luego llegaron los fuegos artificiales que anunciaban que las fiestas estaban oficialmente inauguradas.

-Aquí en la orilla de río estaremos bien.- dijo Kaho sentándose.

-Sí.- dijo Brock.

Ash observaba los fuegos artificiales hasta que le dio por mirar a la otra orilla del río.

-¿Eh? Es igual que la sirena.- dijo Ash.- Kaho, Brock, enseguida vuelvo.-

-¿A dónde va?- preguntó Brock extrañado.

-Creo que sé a donde va.- dijo Kaho mirando al otro lado de la orilla.

-Entonces vamos a verlo.- dijo Brock levantándose, pero Kaho le cogió una mano.

-No Brock, quédate aquí conmigo, por favor.- le dijo sonriente.

Brock sonrió y se volvió a sentar, pasando su brazo por encima de los hombros de Kaho y ésta apoyó su cabeza en su hombro.

Ash consiguió pasar al otro lado, y se acercó a una chica que había sentada.

-Perdona.- le dijo, la chica miró hacia atrás y sonrió.- Hola, me llamo Ash Ketchum, yo estaba al otro lado de la orilla con mis amigos, pero de repente te vi aquí sentada, y vi que tu cara se parecía mucho a la de una chica que me encontré una vez.

La chica se levantó y le dijo:

-Mi nombre es Misty Waterflower.-

-Encantado.- dijo Ash.- ¿Me puedo sentar aquí contigo?-

-Sí claro, siéntate, nunca viene mal un poco de compañía, aunque no estoy acostumbrada a tenerla.-

-¿No tienes amigos?-

-Acabo de llegar a esta ciudad, todo es nuevo para mí. De todos modos donde yo vivía antes tampoco tenía amigos porque decían que era muy presumida.- dijo Misty bajando la cabeza.

-¿Lo eres?- le preguntó Ash.

-No. Y no quiero tirarme flores.-

Ash le sonrió.

-Yo he de reconocer que soy muy cabezota, y que mis sueños nadie me los puede quitar de la cabeza.- dijo Ash.

-Yo me enfado con mucha facilidad, y como me llamaban presumida, me enfadaba con la gente y nadie quería ser mi amiga, por eso he venido aquí, por eso y otra cosa que no puedo decir.- dijo Misty.

-Te entiendo, pues ya tienes un amigo y si quieres puedes venir con mis amigos y conmigo a dar un paseo, te los presentaré.-

-¿De verdad quieres que vaya?- preguntó Misty.

-Sí en serio, vente con nosotros.-

-¡Gracias Ash, eres un cielo!- dijo Misty abrazándole.

-De nada.- respondió sonrojado.

Los dos se levantaron, a Misty la tuvo que ayudar Ash, y cuando la levantó la puso justo enfrente suya sin querer, muy cerca la cara de uno del otro.

-Vamos, nos están esperando.- dijo Ash.

Se unieron a los demás y se presentaron, comenzaron a dar el paseo, Kaho y Brock se habían gustado mutuamente, y estaban cogidos de la mano.

-Mira eso Ash, ¿qué es?- preguntó Misty.

-Es un teatrillo. Allí hacen teatros sobre los Pokémon.-

-Yo siempre he querido tener un Suicune.- dijo Misty.

-Un Suicune. Ese Pokémon es precioso, aunque imposible de encontrar.- dijo Ash.

-Pues yo lo he visto en verdad, y por eso me gusta tanto, es precioso.- dijo Misty.

-Qué suerte tienes.- dijo Ash.

-¿Y qué es eso?- preguntó Misty de nuevo.

-Es un tablón, allí puedes subir y mostrar lo que sabes hacer mejor, cantar, hacer deporte... – le respondió Ash.

-Yo voy a subir, y voy a demostrar lo que mejor sé hacer.- dijo Misty yendo hacia el tablón.

-Misty espera... – dijo Ash.

-Veamos lo que es capaz de hacer tu chica Ash.- dijo Brock.

Misty subió al tablón y sacó algo de su traje, de repente se puso a tocar algo. Una dulce canción salió de una ocarina.

-¿Eh?- exclamó Ash.- Es esa canción.-

-Es la Canción del Mar.- dijo Kaho.- Esa canción la oí yo hace tres años, cuando una sirena la tocaba con una ocarina.-

Todo el mundo quedó maravillado ante tal melodía, y Ash se quedó mirando fijamente a Misty, y enseguida la reconoció, era ella, era la sirena que vio tocar la ocarina en el mar, y que más tarde huyó...

-Es ella... – dijo Ash acercándose al escenario.

Ash ayudó a Misty a bajar del tablón y luego le dijo:

-Tú eres la sirena que yo vi en el mar y huyó de mí al verme, eres tú.-

-¿Qué?- dijo Misty.

-Te he vuelto a ver, sí, te he vuelto a ver.-

-¿Cómo?-

-Tú eres la sirena que vi con la ocarina en la roca, ¿no me recuerdas?- dijo Ash.

-¿De qué sirena me hablas? Yo no soy una sirena, ni nunca lo he sido.- dijo Misty.- ¿Por eso eras mi amigo, porque creías que yo era una sirena? Nunca he sido una sirena, es más, siempre he odiado a las sirenas, siempre... –

-Lo siento, pero tú me caes muy bien, de verdad, eres muy simpática y amable.- dijo Ash.

-Sí ya... – dijo Misty yéndose, mientras una lágrima se derramaba por su mejilla.

 

Misty se fue a la playa y se sentó en la arena, y luego empezó a hablar sola.

-Tú tienes razón Ash, yo era esa sirena, la sirena que huyó de ti al verte.-

Se quedó sentada un rato, con la cabeza entre las piernas, luego se levantó.

-Todo es por tu culpa maldita caracola, vete con las demás de mi especie, eran lo único que apreciaban de mí, vete con ellos, seguro que te echaban de menos.-

Misty alzó la mano para tirar la ocarina al mar, pero una mano detuvo la suya en su intento.

-¿Por qué ibas a tirarla?- le preguntó Ash.

-Porque me está dando muchos problemas y pocos amigos.- respondió Misty.

-Pues tú eres mi amiga.- dijo Ash.- Y la de Brock y Kaho también.-

-¿En serio? Yo creí que solo eras mi amigo porque creías que yo era la sirena que dices que vistes.- dijo Misty.

-Ya no, ahora me caes bien, siendo la sirena esa o no. Pero es que eran tantas coincidencias... Eres clavada a ella, los mismos ojos, el mismo pelo, el mismo instrumento, la misma canción... – dijo Ash.

-Esa canción me la enseñó una sirena.- dijo Misty.

-¿De verdad?- preguntó Ash.

-No es que me la enseñaran, sino que un día oí a una sirena tocarla y yo también tenía una ocarina, después de probar notas y por fin descubrir cuales eran las correctas, toqué la canción entera.- le explicó Misty.

-Ah, ahora ya sé que eres otra persona, y no la sirena.- dijo Ash.- ¿Amigos?-

Misty se acercó a él y le dio un beso en los labios, algo que nunca le habían dado.

-Mañana nos encontraremos en el lugar donde puedes ver de frente la roca de tu sirena, ¿vale?- le dijo Misty.

Ash solo pudo asentir con la cabeza, luego Misty le sonrió y le dio un beso en la mejilla ésta vez.

-Adiós Ash, buenas noches, eres un amigo.- se despidió Misty.

Ash también se dirigía hacia la plaza central, a reunirse con sus amigos.

Después Misty se alejaba por la playa, y cantaba mientras una canción.

Ash parecía haberla escuchado, ya que se volvió a parar.

Se quedó escuchando la canción rato, luego decidió irse, y Misty seguía cantando.

Ash se preguntaba si esa canción iba por él, no podía quitarse de la cabeza a Misty.

Misty terminó su canción y miró la Luna, luego Misty sonrió...

 

-¿Qué pasa Ash? Vienes con una cara de embobado... – le dijo Brock.

-Me voy al hotel Brock, no sé si te podré esperar despierto.- le dijo Ash.

-Bueno Kaho, nos veremos mañana, ¿vale? ¡Espera Ash!- dijo Brock.

Cuando Brock consiguió alcanzar a su amigo no dudó en preguntarle que le pasaba.

-Misty me ha dado un beso.- le explicó Ash.

-¿Un beso? ¿En dónde?-

-En los labios.-

-¡Guau! Con lo guapa que es... Qué suerte.-

-He quedado con ella mañana en el lugar donde vi a la sirena.-

-¿Puedo ir?-

-¡Ni hablar!-

-Jajaja, era una broma, mira como te has puesto, ¡rojo como un tomate maduro!- le dijo Brock.

Ash se enfadó un poco y siguió para adelante sin preocuparse de que Brock seguía riéndose detrás suya.

Más tarde llegaron al hotel y se acostaron.

 

Al día siguiente, Ash se levantó se vistió y se fue a la playa, tal y como había quedado con Misty.

Ash estuvo pensando durante todo el camino, en lo que quería Misty, y a veces sonreía, pero otras se entristecía, luego llegó, y vio a Misty sentada en una roca mirando al mar.

-¡Eh, Misty!-

-¡Ash! Por fin te has decidido a venir, estaba a punto de irme, llevaba aquí más de hora y media.- le reprochó Misty.

-Lo siento, me desperté un poco tarde, ¿para qué querías que viniésemos aquí?-

-He de decirte algo... Muy importante que te he estado ocultando.- le explicó Misty cogiéndole de las manos. Ash se sonrojó.- Pero no sé como decírtelo.-

-¿Nos damos un baño y luego me lo cuentas?- le preguntó Ash.

-No puedo bañarme, bueno sí puedo, pero de eso se trata lo que quiero contarte.-

-Cuenta de una vez, así luego podremos bañarnos.- dijo Ash.

-Ash verás, mi secreto en realidad tú lo sabes.- dijo Misty.

-¿En serio? Pues no se me ocurre nada.- dijo Ash.

-Está bien, en ese caso te lo tendré que decir... – dijo Misty.

Misty se quitó los zapatos y se dirigía al agua, Ash la miraba impaciente. Misty se acercó a la orilla en calma, y luego metió el pie.

-¿Qué ocurre?- dijo Ash.

Luego una luz empezó a envolver a Misty, y más tarde la luz fue tan cegadora que Ash no pudo mirar hasta que se calmó un poco.

-Este es mi gran secreto.- dijo Misty bajando la cabeza con lágrimas en los ojos.

-No puede ser... – dijo Ash.

-Perdona el no habertelo dicho antes.- dijo Misty.

Ash se acercó a ella y se agachó, más tarde le preguntó:

-¿Por qué lloras? Me pone triste el ver como lloras, no llores por favor... –

-Ash... –

-¿Sí?-

-No le digas a nadie que soy una sirena, por favor.-

-Tu secreto está a salvo conmigo.- dijo Ash.

-Gracias... – dijo Misty abrazándole. –Oye Ash, ¿quieres venir al mar conmigo? A pasear.-

-¡Claro! Pero es que no puedo aguantar mucho, soy un humano, ¿recuerdas?-

-¿Y tú recuerdas ese beso que te di ayer? Pues te di respiración bajo el agua, y cada vez que te metas en el agua podrás respirar.- le dijo alegre.

-¿En serio? ¡Qué guay!-

-¡Vamos!- dijo Misty cogiendo de la mano a Ash y llevándolo hasta el agua.

 

Los dos empezaron a nadar y observar los Pokémon marinos, las plantas, e incluso otras sirenas, y así llegó la noche.

-¿Sólo sois mujeres aquí?- preguntó Ash.

-Sí, la villa de los hombres está al oeste.- le explico Misty. –Venga vamos, las demás sirenas nos esperan.- dijo Misty.

-¿Y cómo pretendes que entre siendo un hombre y más un humano?-

-Ya estoy acostumbrada a que me miren de manera rara, una vez dará igual ¿no?- dijo Misty.

Comenzaron a nadar hacia la villa de las mujeres, y al llegar Misty anunció su vuelta.

-¡Ya he vuelto!-

-¡Misty! ¿Eres tú? Creíamos que los humanos te habían descubierto y secuestrado.- dijo una sirena.

-No hermanita, he vuelto de nuevo, y esta vez no vengo sola.- dijo Misty.

-Ja, te has vuelto a encontrar un Pokémon herido, ¿verdad?- dijo otra.

-No Daisy, es alguien más especial aún. ¡Ash, ven, quiero presentarte a mis hermanas! Y por cierto hermanitas, sino os gusta mi compañía, más vale que seáis amables de todos modos.-

-¿Pero como te atreves a hablarnos así? ¡Somos tus hermanas mayores!-

-Me atrevo por él.- dijo Misty, de repente, apareció Ash.

-¡Ahhhhhhh! ¡Un humano! Apártalo de nuestra vista, ¿estas loca? ¡Un humano en casa! Y encima le has dado el beso. Pero serás... – de repente Daisy le pegó un tortazo.

-¡Eh! ¿Qué te crees que estas haciendo?- dijo Ash poniéndose delante de Misty.

-Ash ellas son Daisy, Violeta yLilí, mis tres hermanas mayores.-

-Hola Ash, es un placer.- dijo Violeta.

-¿Pero qué haces hablándole a un humano Violeta?- le preguntó Lilí.

-¿No lo veis? Es un humano bueno, ha intentado proteger a Misty.- dijo Violeta.- Vamos Ash, pasa.-

-¡Gracias!- dijo Ash entrando a la casa, seguido de Misty y luego de Violeta, detrás Daisy y Lilí.

-Daisy, prepara la cena, y tú Lilí, pon la mesa.- les ordenó Violeta.

-¿Y tú que?- preguntó Lilí.

Violeta frunció el ceño y más tarde Lilí y Daisy comenzaron a hacer lo que ella les ordenó.

-¿Tienes más amigos humanos Ash?-

-Sí, dos más, se llaman Kaho y Brock.- dijo Ash.

-Y también son mis amigos.- añadió Misty.

-En ese caso podrían haber venido, les diremos que vengan.- dijo Violeta.

Violeta cerró los ojos y se concentró y más tarde, Kaho y Brock aparecieron.

-¡Qué guay! Estáis aquí chicos.- dijo Ash.

De repente una luz envolvió a Kaho, y cuando cesó apareció con aletas.

-¡Tú también!- exclamó Ash.

Kaho rápidamente besó a Brock, y luego pudo respirar.

-¿Dónde estoy? ¡Misty, eres una sirena, y tu Kaho, también!-

-Hola Brock.- le saludó Misty.- Hola Kaho, en la superficie no te reconocí.-

-No, pero yo a ti sí.- dijo Kaho.

-Hola Kaho.- dijo Violeta.

-Creo que te lo dejé bien clarito, no quería volver aquí.- dijo Kaho con el ceño fruncido a Violeta.

-Lo siento Kaho, pero Misty quiso que tú y Brock vinieseis aquí.-

-Bueno, dejaremos pasar este incidente, ya que Misty no me reconoció y quiso que viniese... – le dijo a Misty sonriéndole.

-¡La cena ya está lista! ¡Ahhhh, otro humano! ¡Kaho! ¿Qué haces tu aquí?-

-Ya ves, he vuelto sin querer.- dijo Kaho.

-Oye Violeta, con dos humanos es suficiente ¿vale bonita?- dijo Lilí.

-Sí, estos eran los amigos de Misty en la superficie, los quise traer aquí.-

-Oye Brock, siéntate aquí, ¿vale?- le dijo Misty.

Brock se sentó al lado suya, y le sonrió.

-Sé que no te esperabas esto de mí Brock, y siento no habértelo contado antes, pero es que... – se explicó Misty.

-Da igual, ahora ya lo sé, ni me importa, me sigues cayendo igual de bien.- le dijo Brock.

Luego Misty le dio un beso en la mejilla, y Ash se puso celoso de su amigo.

Cenaron y charlaron, luego Misty se levantó y dijo:

-Hermanas, quiero demostraros lo que puedo hacer con la ocarina que me dejó mamá cuando murió.-

-Si la vas a desafinar mejor guárdatela.- le dijo Daisy.

-No les hagas caso Misty, demuéstranos lo que sabes hacer. Lilí... – dijo Violeta, y Lilí apagó las luces y encendió un foco que iluminaba un escenario pequeño.

-Bien... Estoy lista, allá voy.- dijo Misty.

Acto seguido, su ocarina comenzó a sonar...

Todos la miraban sonrientes, incluso Violeta, Daisy y Lilí. Luego una sonrisa más grande se dibujaba en las tres, y Ash, Brock y Kaho parecían estar soñando, una vez más estaban oyendo esa canción tan maravillosa. Más tarde, la canción llegaba a su fin...

-¡Ha sido maravilloso!- dijo Lilí.

-Parecía estar en un sueño.- dijo Daisy.

-Misty, estamos muy orgullosas de ti, te felicitamos.-

Misty miró a sus hermanas sonriente,  luego miró a Ash. Éste se acercó a ella y le dijo:

-Cada vez que la oigo, me siento más feliz, y me parece más bonita.-

-¿La canción?- preguntó Misty.

-Sí, y tú también.-

Misty se sonrojó le dio ahora a él un beso en la mejilla, luego le abrazó y le dijo:

-Gracias Ash, eres muy amable... –

-¿Ha terminado ya tu actuación, hermanita?- preguntó Lilí.

-No, aún me queda demostraros otra cosa más, como canto.- le explicó Misty.

-No Misty, creo que ya ha sido más que suficiente.- le dijo Daisy.

-Tenemos toda la noche, vamos Misty, adelante.- dijo Violeta.

Misty volvió a subir al escenario, y luego inspiró y comenzó a cantar.

-Una vez más nos has dejado impresionadas.- dijo Violeta al terminar la canción.

-Veo que has practicado mucho.- le dijo Daisy.

-Si te soy sincera hermanita, cantas y tocas mucho mejor que nosotras.- dijo Lilí.

-Pero vosotras tenéis la magia, y yo no.- dijo Misty.

-¿Magia?- preguntó Ash entusiasmado.

-Sí, todas las sirenas nacen con magia y viven con magia, a no ser que cambies tu magia por ser humana y sirena sin magia a la vez.- le explicó Violeta.

-De todos modos la magia no me impresionaba para nada, ni tampoco la necesitaba.- dijo Misty.- Era un rollo, al fin y al cabo, ¿para qué la podría haber utilizado?-

-Con la magia he traído yo a Kaho y a Brock.- dijo Violeta.

-Sí, pero si yo no hubiera cambiado mi magia para ser humana, no habría conocido ni a Ash ni a Brock, ni hubiera reconocido a Kaho tampoco, así que, si yo hubiera conservado mi magia, tu no habrías podido haber hecho ese hechizo.- explicó Misty a su hermana Violeta.- Ahora me voy a dormir, Ash, Brock, acompañadme, os enseñaré vuestra habitación.-

-Vale.- dijo Ash mientras Brock le seguía.

-Qué casa más grande.- dijo Brock.

-Las sirenas siempre hemos de tener casas muy grandes, ya que podemos ser muchas en la familia.- explicó Misty.

-Oye Misty, la canción que cantaste ayer en la playa por la noche cuando nos despedimos, ¿es la misma de esta noche?- preguntó Ash.

-Sí, es mi canción favorita de todas las que me sé.- dijo Misty.- Bueno ya hemos llegado, que descanséis.-

-Gracias, buenas noches Misty.- dijo Ash.

-Buenas noches.- dijo Brock.

-Buenas noches amigos.- les respondió Misty.

-¡Eh! ¡Misty!- gritaba Kaho viniendo por el pasillo.- Oye, ¿puedo dormir en tu habitación contigo?-

-Sí claro, así podríamos hablar, será divertido.- le respondió Misty.

-¡Genial! Vamos.- dijo Kaho.

Daisy, Violeta y Lilí también se fueron a dormir. Mientras, en la habitación de Misty...

-Al final Ash tenía razón. Tú eras la sirena que él vio.- dijo Kaho.

-Sí, pero no pude decírselo desde el principio. Luego reflexioné y se lo dije esta mañana.-

-Ash es un chico muy amable.- dijo Kaho.

-Sí, y educado,  guapo, bueno, amable... Nunca podría dejar de sacarle cosas buenas.-

-¿Guapo has dicho?- dijo Kaho.

-Eh... Bueno a mí me parece un chico muy guapo, me gusta mucho Kaho, pero por favor, no se lo digas ni a Brock y menos a Ash, ni siquiera a mis hermanas, por favor, que esto quede entre tú y yo, ¿vale?-

-Está bien, te guardaré el secreto. Pero sé que se lo terminarás diciendo.- dijo Kaho.

-Puede ser... – dijo Misty echando la cabeza sobre la almohada y cerrando los ojos.

 

Al día siguiente...

-¡Buenos días!- dijo Misty al despertarse.

-Buenos días Misty.- dijeron Ash, Brock, y sus hermanas a la vez.

-¿Por qué has tardado tanto en venir?- le preguntó Lilí.

-Es que Kaho y yo hemos estado haciendo una cosa, y hemos esperado en venir hasta que lo terminase, por cierto Violeta, cuando terminemos de desayunar ven a mi habitación con Kaho y conmigo, ¿vale?-

-A sus ordenes.-

Desayunaron hablando sobre las fiestas del Ciudad Moon y todos los acontecimientos que esta semana se ofrecían.

-Me encantaría ir.- dijo Lilí.- Pero no quiero dejar de ser sirena.-

-No tienes porque dejar de ser sirena, sólo debes de renunciar a tu magia, y tú apenas la utilizas.- dijo Misty.

-Tienes razón, voy a pensármelo antes de esta tarde, y si me decido me iré con vosotros, ¿vale?- dijo Lilí.

-¡Estupendo!- dijo Misty.

-Bueno, ya he terminado de desayunar, vamos a tu cuarto Misty.- dijo Violeta.

-¿Puedo ir?- preguntó Ash.

-Los siento Ash, pero no puedes, ya lo verás.- dijo Misty.

-Jo, que fastidio.-

Y ya en la habitación...

-¿Qué quieres?- preguntó Violeta.

Misty abrió su armario y sacó un vestido de noche precioso.

-Lo hemos hecho entre Kaho y yo esta noche, para el gran baile que hay esta noche en Ciudad Moon, me gustaría saber si hay algún hechizo para que el vestido se haga pequeño y me lo pueda llevar sin que lo vean los chicos, y luego, cuando estemos preparándonos para el baile, lo pudiera hacer volver a su tamaño real para cambiarme en casa de Kaho.- explicó Misty.

-Sí hay uno, pero ¿como pretendes agrandarlo luego si no tienes magia?- preguntó Violeta.

-No había pensado en ello... – dijo Misty.

-Espera, a lo mejor puedo programar el hechizo, por ejemplo, lo hago pequeño ahora, y hasta las nueve y media, no se pondrá en su tamaño real, ¿vale?-

-¡Estupendo!- exclamó Kaho.

-Bien, bueno pues cuando yo toque con mi mano el vestido, se hará pequeño, y recuerda, a las nueve y media se hará normal otra vez.- dijo Violeta.

-Vale.- dijo Misty.

Violeta tocó con su mano el vestido y se volvió pequeño.

-Gracias hermanita.- dijo Misty.

Misty se guardó el vestido y se fue a reunirse con sus amigos, luego se fueron a jugar por ahí.

 

Al llegar la hora de irse, Lilí llegó corriendo y se reunió con ellos.

-Voy a ir con vosotros, cuando salga del agua seré una humana. Adiós hermanas.- dijo.

-Adiós Lilí, cuídate.- dijo Daisy.

-Adiós Misty, tened cuidado, y no tardes en convertirte en maestra Pokémon de agua.- dijo Violeta.

-Os echaré de menos.- dijo Misty abrazando a sus dos hermanas.

-Bueno vamonos chicos, o si no, no llegaremos al baile.- dijo Brock.

-Adiós Ash, adiós Brock, adiós Kaho.- dijo Daisy.

-Adiós.- respondieron a la vez.

Se marcharon y salieron del agua, Misty y Kaho volvieron a tener piernas, y Lilí las tuvo por primera vez.

-Oye, no tenemos pareja para el baile Ash.- le dijo Brock.

-Es verdad, bueno de todos modos se lo voy a pedir a Misty.-

-Yo se lo pediré a Lilí, ya que es nueva en la superficie... – dijo Brock.

-¿Y Kaho?- dijo Ash.

-No os preocupéis por mí, yo iré al baile y allí a ver di encuentro pareja.- dijo Kaho.

-Oye Misty.- dijo Ash.- ¿Quieres ser mi pareja en el baile?-

-¡Claro! ¡Creía que nunca me lo pedirías!- dijo Misty.

-Eh Lilí, ¿quieres venir conmigo al baile?- le preguntó Brock.

-Está bien.- dijo Lilí.

-Vamos Misty, han pasado cinco minutos, son y veinte, démonos prisa o no llegaremos  mi casa.- dijo Kaho.

-¡Es cierto! ¡Vamos Lilí! Tenemos que prepararnos para el baile en casa de Kaho.- dijo Misty cogiéndole de la mano.

-Es que no se me da bien correr.- dijo Lilí.

-Es fácil, solo has de andar muy deprisa.- le explicó Misty.

Lilí comenzó a correr de la mano de Misty, y ésta última les gritó a Brock y a Ash:

-¡Vamos a prepararnos a casa de Kaho, a las diez menos cinco en la plaza central!-

-¿Por qué en la plaza central hermanita?- preguntó Lilí.

-Porque es allí donde va a ser el baile.- dijo Misty.

 

Llegaron a casa de Kaho y justo unos segundos después el traje volvió a su tamaño real.

-Uf, casi no llegamos.- dijo Kaho jadeando.

-Sí...- dijo Misty.- Gracias Violeta.-

-¿Y yo que me voy a poner?.- preguntó Lilí.

-Ahora te dejo yo un traje, pero vamos rápido a cambiarnos o si no, no llegaremos a tiempo.- le respondió Kaho.

Se ducharon, se secaron el pelo, se maquillaron un poco y se vistieron, cuando vieron a Misty creían estar viendo una princesa Kaho y Lilí.

-Estás preciosa Misty.- dijo Kaho.

-Gracias.- respondió.

-Mira mi traje, ¿a que también es bonito?- dijo Lilí.

-Es muy bonito hermana.- dijo Misty.

-Bueno vamonos o no llegaremos.- dijo Kaho.

Salieron de la casa y cerraron la puerta, luego se fueron al baile.

 

-¿No es un poco tarde ya Brock?- preguntó Ash impaciente.

-No, tranquilo, llegarán bien.- dijo Brock calmado.

-¡Eh chicos!- gritaba Lilí a lo lejos.

-¿Esa es Lilí?- dijo Brock totalmente alucinado.

-Creo que sí.- dijo Ash.- Mira, Kaho también va muy guapa, ¿dónde está Misty?- preguntaba impaciente de nuevo.

De repente Ash vio a Misty un poco lejana, pero se veía preciosa.

-¿Mis... ty?- preguntó Ash impresionadísimo al ver a su pareja.

-Buenas noches Ash, el vestido era lo que quería ocultarte.- dijo Misty.

-Estás... Estás preciosa.- dijo Ash.

-Gracias Ash, eres un cielo.- dijo Misty abrazándole.

Ash tendió su mano para que Misty la pudiese coger, y así lo hizo, luego los dos se dirigían a la pista de baile.

-Oye Ash, la gente nos mira.- dijo Misty que ya había comenzado a bailar con Ash.

-Te miran a ti.- dijo Ash.- Es que la gente no se cree que un niño de 12 años como yo pueda ir con una niña que aparenta 16 años.-

-Ja ja ja.- se rió Misty.- Pues que se vallan acostumbrando, además también tengo 12, y si les molesta que no nos miren.- dijo Misty abrazando a Ash mejor.

Ash se ruborizó y de repente vio a Brock bailando con Lilí, Brock le hizo un gesto que decía que todo iba de maravilla.

-Oye Misty...- dijo Ash.

-¿Sí Ash?-

-Verás es que tú...- dijo Ash ruborizándose de nuevo.

-¿Sí?-

-¡Oye Ash! Venid a tomar algo.- dijo Brock a lo lejos.

-Eso vamos, descansemos y luego bailemos otra vez, ¿vale?- le dijo Misty.

-Sí...- dijo Ash mientras Misty se alejaba hacia los demás.- Jo, ya no he podido decírselo.-

Ash llegó hacia ellos y se echó una copa de ponche en un vasito.

-Jo Ash, Misty y tú sois la envidia de todo el baile.- dijo Brock.

-No me miran a mí, miran a Misty.-

Misty se sonrojó, se sirvió un vaso de ponche.

-Esto es genial Misty, me gusta mucho más que ser sirena.- dijo Lilí.

-Sobre todo si tienes amigos con los que ir.- dijo Misty mirando a Ash.

-¡Eh Lilí! ¿Quieres bailar?- le preguntó Brock.

-Sí, enseguida voy.- dijo Lilí.- Bueno hermanita, que te sea leve con tu príncipe.-

Misty se volvió a sonrojar y Ash se acercó a ella.

-¿Quiere bailar señorita?- le dijo As a Misty tendiéndole la mano.

-Claro que sí.- dijo Misty dándole su mano.

Los dos se dirigieron a la pista de baile y comenzaron a bailar.

-Me siento muy a gusto a tu lado Ash.-

-Yo también, hacia tiempo que no conocía a alguien tan simpática y dulce como tú.-

Misty rió un poco y se abrazó a Ash.

Ash vio a su amigo Brock la mar de contento bailando con Lilí, que ésta también bailaba muy agarrada a él.

-Oye Ash.- le dijo Misty.

-¿Sí?-

-¿En serio crees que soy simpática?-

-¡Claro! Y muy dulce, y muy amable, y muy guapa...-

-Tú también eres todo eso, y aún más.- dijo Misty.

Los dos se pararon y se miraron fijamente, luego sus caras comenzaban a acercarse, se iban a dar un beso, pero de repente el suelo comenzó a temblar.

-¿Qué está pasando?- preguntó Brock.

-No lo sé.- dijo Ash.- Es un terremoto.-

-Ash que está pasando.- preguntó Misty asustada y agarrandose a él.

-Es un terremoto, no te preocupes, agarrate bien a mí.- le tranquilizó Ash.

En un momento todo el decorado de la fiesta se caía a pedazos.

-¡Kaho!- exclamó Brock.- ¡Onix adelante!-

-OOOOnix.- dijo Onix.

-Onix coge a aquella chica de allí y después recoge a Ash y a Misty, luego ven a por nosotros.-

Onix obedeció y al recoger a Misty y a Ash, Brock cogió a Lilí y saltó hacia Onix, que este llevaba ahora a los cinco y se alejaban de la plaza.

-Qué... miedo.- dijo Lilí horrorizada.

-Nunca había vivido algo así.- dijo Misty que no podía soltarse de Ash.

-Ha sido un terremoto de los más intensos que he vivido.- dijo Ash.

-Pero que ha pasado con la gente que había en la plaza.-

-Es cierto, espero que se hayan podido salvar.-

-Pero si os fijáis ha sido alejarse de la plaza y ya no hay terremoto.- dijo Kaho.

-Pero mirad, aún se ve la plaza temblar.-

-No es la plaza solo, si no que el terremoto va extendiéndose cada vez más.- dijo Brock.

-Y si Onix no puede correr más, nos alcanzará.- dijo Ash.

-Vamos Onix, corre un poco más por favor.- dijo Kaho.

-Haz un esfuerzo pequeño.- le dijo Lilí acariciándole.

Misty estaba pensativa tocándose el bolsillo.

-No te preocupes Misty, todo saldrá bien...-le dijo Ash sonriéndole.

Misty también le sonrió y se agarró aún más fuerte a Ash, porque notaba que se acercaba el temblor y estaba asustada.

-Nos va a alcanzar, nos va a alcanzar.- se repetía Lilí.

-Agarrate fuerte a mí Lilí, no te sueltes, y tu Kaho, también.- les indicó Brock.

Las dos se agarraron. El temblor se intensificaba y Onix estaba a su mayor velocidad.

-¡¡Agarráos fuerte, ya está aquí!!- anunció Brock.

De pronto Misty sacó la mano de su bolsillo y en ella estaba la ocarina, luego se puso a tocar.

-¡Misty! No te pongas a tocar ahora y agarrate a Ash, ¡vamos!- le dijo Lilí, pero Misty seguía tocando.

-Misty agarrate a mí o te caerás. No seas tonta y hazlo.- dijo Ash una vez más, pero Misty siguió tocando.

Luego Kaho que tenía los ojos cerrados por el miedo los fue abriendo lentamente, y lo primero que vio fue a Misty tocando, luego dijo:

-El terremoto se va volviendo menos intenso.-

-Tiene razón.- le dijo Brock.

-Es...- dijo Lilí.- La canción de la ocarina.-

Misty terminó de tocar y se desmayó un poco, pero Ash la cogió a tiempo.

-Gracias Misty.- le dijo.

Misty le sonrió y luego cerró los ojos, oficialmente se había desmayado por el esfuerzo de tocar la canción.

 

Más tarde en casa de Kaho, los chicos y Lilí esperaban fuera de la habitación donde se encontraba Misty recuperándose. Luego Kaho salió.

-Ya está dormida solo.- les informó.

Los tres sonrieron, luego Kaho entró en su habitación y sacó tres pijamas, uno para Ash, otro para Brock y un camisón para Lilí.

-Siento que tengan que ser de chica los pijamas, chicos, pero es que como vivo yo sola aquí...- se disculpó Kaho.

-Da igual, muchas gracias.- le dijo Brock.

Cada uno se fue a cambiar a una habitación cada uno y luego salieron los tres casi a la vez.

-¿Puedo entra a ver a Misty?- preguntó Ash.

-Claro, entra.- le dijo Kaho abriéndole la puerta. Ash entró y Kaho volvió a cerrar para no molestarles.

Unos minutos después, Misty abrió los ojos y lo primero que vio fue a Ash mirando por la ventana.

-Ash...- gimió.

-¡Ah! Por fin has despertado.- le dijo Ash acercándose a la cama y poniéndose de rodillas frente a ella.

-¿Pasó el terremoto?- preguntó Misty.

-Sí.- le confirmó Ash.- Y gracias a ti.-

-Sabía que la ocarina tenía poderes, y probé suerte a ver que pasaba.-

-Pues funcionó, pero cuando usas la ocarina con fines mágicos gastas mucha energía, y te pasa esto.- le explicó Ash.

-Menos mal que tú estabas allí para ayudarme.-

Mientras, fuera de la habitación...

-¿Qué se oye?- preguntó Brock.

-No oigo nada.- le dijo Lilí que tenía la oreja pegada a la puerta.

Otra vez dentro...

Misty se levantó, pero Ash intentó impedírselo.

-Puedo levantarme, tranquilo...- le dijo Misty.

Ash le ayudó a levantarse, y ésta que no tenía el equilibrio del todo bien se mareó un poco y Ash la cogió, y volvió a pasar lo mismo que en el baile, sólo que sin terremoto, sus caras se acercaban lentamente y se dieron un beso, y como fondo, fuegos artificiales por la ventana.

Cuando terminaron se miraron, se sonrieron y finalmente, se abrazaron.

Fuera de la habitación, Kaho presintió lo que pasaba en la habitación y sonrió, luego se levantó.

-Hay fuegos artificiales, entremos a verlos.- dijo Kaho.

Abrieron la puerta y Misty y Ash se separaron a tiempo, luego Lilí les preguntó que estaban haciendo, ellos respondieron que nada malo.

-Hemos entrado a ver los fuegos artificiales.- les informó Brock.

-A mí me estaba ayudando Ash a levantarme, para verlos también.- les dijo Misty.

Los cinco se asomaron a la ventana a ver tal espectáculo, y Misty cerraba los ojos de vez en cuando y dejaba que la brisa pasara por su cara. Cuando acabaron los fuegos artificiales, todos se fueron de la habitación, menos Kaho, Lilí y Ash, que éste último quería darle las buenas noches a Misty.

-Buenas noches, Misty.-

-Que descanses.- le respondió.

Ash se fue y cerró la puerta, las tres chicas se quedaron a hablar.

-¿De verdad que no estabais haciendo nada cuando entramos?- volvió a preguntar Lilí.

-Te repito que no estábamos haciendo nada malo.- le respondió Misty.

-¿Y de qué habéis hablado?- preguntó Kaho.

-De cosas...- dijo Misty echándose sobre la almohada y cerrando los ojos.

-Ahhhh.- dijo Kaho mirando a Lilí y sonriendo.

Las tres se durmieron poco rato después.

 

Al día siguiente...

-¡Buenos días! Qué bien he dormido.- dijo Ash desperezándose.

-Buenos días Ash.- le dijo Brock.

-Buenos días.- le dijeron Lilí y Kaho a la vez.

-¿Dónde está Misty?- preguntó Ash.

-Seguía durmiendo cuando nos hemos despertado.- informó Kaho.

Al momento la puerta de la habitación de Kaho se abrió.

-¡Buenos días amigos!- les dijo Misty.

-¡Buenos días Misty!- respondieron todos a la vez.

-Uf, que hambre tengo.-

-Pues el desayuno ya esta listo.- dijo Kaho enseñando las tostadas.

Todos desayunaron con toda tranquilidad, luego de terminar, llevaron cada uno su plato y lo limpiaron, luego se fueron a cambiar. Cuando se cambiaron, se fueron a la calle.

 

Y ya en la calle...

-Vaya, ya faltan solo dos días para que acaben las fiestas.- dijo Kaho.

-Sí, pero entonces yo iré al gimnasio y ganaré una Medalla Luna.- dijo Ash contento.

-¿Y luego después de ganarla que harás Ash?-preguntó Lilí.

-Supongo que nos iremos, ¿no Pikachu?-

-Pika-pika.- dijo Pikachu.

-¿Os... iréis?- preguntó Misty triste.

-Sí, la Súper Liga no puede esperar.- dijo Ash.

Misty bajó la cabeza y se puso triste.

-Eh mirad, ¡una caseta de tiro!- exclamó Brock.

-¡Qué bonito es ese peluche de Squirtle!- dijo Lilí.

-¿Te gusta alguno Misty? Puedo intentar conseguírtelo.- le dijo Ash a Misty.

-Mmmm... Me gusta ese peluche de Starmie.- dijo Misty.- Si me lo consigues ya podré recordarte cuando te vayas.-

Ash también puso cara de triste y miró a Misty que estaba a punto de echar a llorar.

-Bueno, probaré.- dijo Ash entregándole una moneda al hombre y cogiendo una escopetilla.

-¡Bien!- dijo Lilí.

-¡Vaya!- exclamó Kaho.

-¿Hay alguno que te guste a ti Kaho?- preguntó Brock.

-Ese peluche de Eevee.- dijo Kaho señalándolo.

Ash probaba, y en su última oportunidad lo consiguió.

-¡Gracias Ash! Eres el mejor.- dijo Misty cogiendo su peluche de Starmie y dándole un beso en la mejilla.

-Siempre me gustó esto del tiro con escopetilla.- dijo Ash.- Pero sin cazar, claro.-

Misty se dirigía a una grúa de las que debes manejarla y coger algún peluche o algo.

-Probaré yo aquí.- dijo Misty.- A ver, Pokémon fuego, Pokémon psíquicos, Pokémon planta, aquí, Pokémon Agua.-

Misty echó la moneda y manejaba la grúa con facilidad, y cuando tenía el gancho encima de la Pokéball, le dio al botón. Luego después de dejar que se balanceara la grúa, la Pokéball seguía agarrada a ella, luego el gancho soltó la Pokéball en el agujero de los premios.

-¡¡Bien!! He conseguido mi primer Pokémon.- exclamó Misty.

Ash sonrió y los otros también y le felicitaron.

-Y además un Pokémon Agua, como a ti te gustan hermanita.- dijo Lilí.

-Vamos mira a ver que Pokémon hay dentro.- le dijo Brock.

-¡Pokéball, adelante!-

La Pokéball se abrió y de ella salió un Pokémon con una cola de sirena y con cuatro patas.

-¡Es un Vaporeon!- dijo Ash.- ¡Qué guay!-

-Qué bonito es, Vaporeon, ven aquí precioso.- dijo Misty.

-Vapoooo- dijo Vaporeon andando hacia Misty.

-No es macho, es una hembra.- dijo Brock.

-¡Qué listo eres Brock!- dijo Lilí.

Brock se sonrojó y sonrió tímidamente.

Misty le sonreía a su Vaporeon, ésta se acercó y Misty la cogió y le abrazó.

-¡Qué linda eres Vaporeon! Seguro que llegaremos a ser grandes amigas.- dijo Misty.

-Vapooooreon.- dijo Vaporeon sonriendo.

Misty estaba encantada con su primer Pokémon.

De repente el cielo se nubló, y todos se extrañaron porque hacían hace un momento un día muy bueno y soleado.

-Bah, esto se pasa de momento.- dijo Brock sin darle importancia.

Misty miró al cielo con cara de preocupación, Ash la miró y se dio cuenta de que tenía la misma cara de preocupada que en la roca.

-Tranquila Misty, esto no durará.- le dijo Ash.

Misty le sonrió, luego siguieron andando.

-¿Eso que es?- preguntó Lilí con entusiasmo.

-Es una máquina de intercambio de Pokémon.- le explicó Brock.

-Que listo eres Brock.- dijo Lilí impresionada.

Brock se puso colorado y entonces empezaron a caer gotas del cielo.

-Conque esto se pasaba rápido, ¿eh Brock?- le dijo Ash.

-Jeje... – se rió Brock sonrojado.

Luego la lluvia comenzó a caer más fuerte. Todos se miraron y echaron a correr a algún techado.

-¡Vamos rápido!- gritaba Ash.- ¡Pikachu, ven aquí ahora mismo!- ordenó el chico mientras el Pikachu se metía en su chaqueta.

Todos corrían sin éxito de encontrar nada, y la lluvia cada vez era más fuerte.

-¿Es que en esta maldita ciudad no hay ni un solo techado?- dijo Kaho enfadada.

-No te preocupes Kaho, alguno tendrá que haber.- dijo Brock tapándose como podía.

Misty corría al lado de Ash, pero tropezó con una grieta en el suelo y se iba a caer, pero Ash la cogió rápidamente antes de que tocase el suelo.

-Gracias Ash.- le dijo Misty sonrojada.

-De nada.- dijo Ash.- Ven, te puedo tapar con mi chaqueta un poco.-

Misty se acercó a él y se puso debajo de su chaqueta, Ash la agarró de manera que no volviese a tropezar y comenzaron a correr de nuevo.

-¡Eh mirad allí!- dijo Lilí señalando el techado de un bar que estaba vacío.

Todos corrieron lo que pudieron hasta que consiguieron alcanzar el techado, se metieron allí abajo y todos comenzaron jadear.

-Eh Pikachu, ¿estás bien?- preguntó Ash.

-Pikachu.- respondió el ratoncito.

-¿Y tú Misty? ¿Estas bien?- le preguntó luego.

-Sí, gracias Ash. No me he mojado tanto.- le dijo Misty.

Por suerte allí había un banco, se sentaron las chicas y Misty sacó su ocarina.

-No Misty, ahora no, no puedes desmayarte aquí.- le dijo Lilí.

-Si no lo hago, todo se inundará y nosotros nos ahogaremos tarde o temprano.- le dijo Misty.- Es algo que tengo que hacer, sé que esto es algo de magia, por eso voy a tocar.

-Pero Misty...- le dijo Kaho preocupada.

Misty frunció el ceño, Kaho aceptó su decisión y luego Misty se llevó la ocarina a la boca, luego, comenzó a tocar.

Todos la miraban impresionados por su valor. Ash se sentó a su lado, para que cuando terminase y cayese debilitada, él la pudiera coger.

-Es tan dulce la canción... Sé que Ash está enamorado de Misty, por eso le ayuda cuando puede, es una buena persona éste chico.- se decía Brock.- Tal vez Misty también esté enamorada de Ash, ojalá...-

Misty acabó de tocar la canción y cayó desmayada, pero la lluvia paró, y el sol volvió.

-Se recuperará en menos de media hora.- dijo Kaho.

-Uff, menos mal...- dijo Brock.

-Entonces si Misty tiene un poder mágico y ya no es solo sirena, a mi también debe de permanecerme algún tipo de magia.- dijo Lilí pensando en voz alta.

-Claro Lilí.- dijo Kaho.- Yo puedo presentir cosas.-

-¿Qué tipo de cosas?- preguntó Ash.

-Lo que piensa o siente la gente... Por ejemplo tu estás pensando en Misty y tú, y bueno... no voy a seguir.- dijo Kaho guiñándole un ojo.

Ash se puso como un tomate y los demás ser rieron, al momento Misty reaccionaba.

-¡Misty!- exclamó Ash alegradísimo.

-¿Estás bien?- le preguntó Brock.

-Sí...- dijo Misty incorporándose y tocándose la cabeza.

-Descansa un poco, anda.- le recomendó Kaho.

Ash se sentó al lado suya, y le pasó un brazo por encima, pero Misty reaccionó mal.

-¡No!- dijo Misty.

-¿Qué te pasa Misty?- le preguntó Lilí.

-Escucha Ash, tú y yo debemos de mantener distancias, ¿de acuerdo?- dijo Misty levantándose.

-Pero Misty...- dijo Ash.

-No Ash, ¿creo que lo has oído no?- dijo Misty.

-¿Qué mosca te ha picado?- dijo Lilí gritándole.

-¡Dejadme en paz todos!- dijo Misty echando a correr con lágrimas en los ojos.

-¡Misty espera!- dijo Ash levantándose.

-¿Por qué habrá reaccionado así?- preguntó Brock.

-Algo le atormenta.- dijo Kaho.

-¿El qué?- preguntó Ash preocupado.

-No quiere que nos acerquemos a ella, por nuestro bien...- dijo Kaho poniendo cara de preocupación.

-Ya pero hay que buscarla.- dijo Ash echando a correr.

Todos corrieron en distintas direcciones para buscarla. Pero fue en vano, decidieron volver a casa. Empezó a llover, pero como no paraba, todos se convencieron de que se trataba de una tormenta natural, y Misty no podía hacer nada.

 

Ya en casa de Kaho...

-Tenemos que salir a buscarla.- dijo Ash sin dejar de dar vueltas preocupado.

-Tranquilo Ash, no le va a pasar nada.- dijo Lilí.

-Además ahora tiene a Vaporeon.- dijo Brock.

-Pero ¿por qué se puso así?- dijo Ash parándose por fin.

-Ya me oíste.- dijo Kaho.- Es por nuestro bien, sino correremos peligro, sobre todo tú Ash.- dijo Kaho.

-¿Y quién le dijo eso si estaba desmayada?- preguntó Ash.

-En un sueño... Alguien con ese poder...- dijo Kaho pensativa.

-¿Y por qué razón quieren a mi hermana?- preguntó Lilí.

-Tal vez, ese alguien sea la persona que produce las catástrofes naturales, y no quiere que Misty se las fastidie.- explicó Kaho.- Bueno, yo pienso que podría ser eso.-

-Es bastante probable, ¿no crees Ash?- dijo Brock.

-Yo solo espero que esté bien.- dijo Ash sentándose con lágrimas en los ojos.

 

Los días pasaban, y Misty no aparecía por ningún lado.

-Hoy la encontraré, lo juro. Pienso encontrarla aunque sea lo último que haga.- dijo Ash decidido.

Nadie más se había levantado aún, y Ash se fue solo. Ni Pikachu fue siquiera con él.

Salió a la calle y se colocó su gorra. Luego echó a andar y le preguntaba a la gente, pero nadie la había visto, bueno, pero al final alguien sí la vio...

-¿Dónde señor?- preguntó Ash desesperado.

-En la colina aquella.- dijo el señor señalando a una colina bastante lejana.

-Gracias.- dijo Ash echando a correr.

-¡¡¡Ash!!! ¡¡Espéranos!!- dijo Brock corriendo hacia él con Kaho y Lilí.

Ash les sonrió, y cuando le alcanzaron corrieron los cuatro en dirección a la colina.

Era muy temprano cuando salieron, pero la colina estaba muy, muy lejana y era ya el atardecer, cuando casi estaban en la cima. Luego consiguieron alcanzarla, pero se escondieron los cuatro detrás de una roca, porque allí estaba Misty y querían ver lo que hacía.

Al instante sacó su ocarina y comenzó a tocar la canción del Mar, y Ash dejó de esconderse y se puso un poco más atrás que ella. Cuando terminó de tocarla, Ash le dijo:

-Cada día tocas mejor.-

-¿Eh?- exclamó Misty.- ¡Ash! ¿Qué haces aquí?- preguntó Misty.

-He venido a buscarte.- dijo Ash acercándose a ella.

-Creo que ya te dejé bien clarito que quería que me dejases en paz.- dijo Misty mirando al suelo.

-Kaho nos explicó que te ocurría. Eso de que corremos peligro si nos acercamos a ti.- dijo Ash acercándose más a ella aún.

-¿Y no te lo crees?- dijo Misty.- Ash, no quiero que te pase nada, y menos por mi culpa.- dijo con lágrimas en los ojos.

-Misty...- dijo Ash poniéndose ya enfrente suya.

Misty le miró y Ash le sonrió.

-A mí no me importa que me pase nada, si estoy a tu lado...- dijo Ash besándole muy dulcemente en los labios.

Los tres que estaban escondidos se emocionaron y las lágrimas de Lilí estaban ya por la barbilla incluso.

De repente el cielo se nubló, pero con una nube muy extraña. Misty y Ash miraron sobresaltados la nube, y alguien decía algo.

-¿Yo que te dije Misty? Ya veo que no me hiciste caso. Ahora sufrirás las consecuencias.-

-¡No me rendiré nunca Rubeus!- dijo Misty decidida.

-Jajajaja. ¡Los amigos de Misty que salgan de detrás de la roca!- dijo Rubeus.

Lilí, Brock y Kaho salieron con cara de enfado.

-¡No conseguirás hacerle nada a Misty!- dijo Ash.

-¡¡A Misty tal vez no!! ¡Pero a ti sí!- dijo Rubeus cogiendo a Ash y ahorcándole.

-¡¡Ash!! ¡¡¡No!!!- dijo Misty.

-¡Ahhhh!- se quejaba Ash que cada vez estaba más débil y podía respirar menos.

-¡Suéltale!- dijo Brock.

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhhh!- seguía quejándose Ash ya casi sin respiración.

-¡¡¡¡¡¡No Ash!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡Nooooooo!!!!!!!!-  dijo Misty llorando y saltando desde el acantilado de la colina para alcanzar a Rubeus.

-¡¡Misty!!- exclamó Lilí.

Misty no caía, y volaba con unas grandes alas hasta Rubeus, que le habían salido no se sabe como.

-¿Pero qué haces?- dijo Rubeus a Misty con cara de enfado.

Ash la miró de reojo como pudo.

-Pues defender a lo que más quiero en el mundo.- dijo Misty pegándole una patada a Rubeus, que soltó a Ash ya inconsciente. Pero Misty voló hasta él y le cogió la mano, y luego le besó muy dulcemente. De repente sus cuerpos se envolvieron en una luz rosa y Ash reaccionó. Rubeus los miraba anonadado e intentó acercarse a ellos para cogerles, pero la luz les protegía.

Ash se puso a la altura de Misty y se abrazaron, y la luz rosa se hizo muy fuerte, que ni siquiera llegaban a verlos, y cuando la pasó se veían convertidos en una princesa y en un príncipe.        

 

Mientras, en el mar...

-¡¡Daisy!!- gritaba Violeta.

-¡¿Qué ocurre Violeta?!- preguntó nadando muy deprisa.

-La Princesa Waterflower... Ha despertado.- dijo Violeta mirándola.

-¿Qué? Pero eso es...-

-Debemos de ir a la superficie, y renunciar a nuestra magia.- dijo Violeta.

-Tenemos que protegerla.- dijo Daisy.

-¡Vamos!- ordenó Violeta echando a nadar en dirección a la casa del brujo.

 

Mientras, en la colina...

-La princesa Waterflower ha despertado...- dijo Kaho.

-¡Princesa!- gritaba Lilí.

Misty la miró y le sonrió. Luego el príncipe se enfundó su espada y se puso delante de la Princesa.

-El Príncipe Satoshi, ha despertado también, con el beso de la Princesa...- dijo Kaho.

-¿Ash es un Príncipe?- preguntó Brock.

-Sí, y Misty es la Princesa Waterflower, del Reino del Agua.- dijo Lilí.

-¡¡Lilí!!- gritaba Daisy a lo lejos.

-¡Hermanas!- gritó Lilí desde lo lejos.

-¡¡No!! ¡No permitiré que esas dos se acerquen a ellos, o estaré perdido!- dijo Rubeus echando a volar a las hermanas de Misty.- ¡Ja!- gritó intentando con una espada matarlas.

Pero Misty fue rápida y se puso delante de ellas y con un cetro pequeñito con una gota de agua le atacó para defender a sus hermanas.

-¿Dónde están Misty y Ash?- preguntó Daisy.

-Ellos son Misty y Ash.- dijo Brock mirándoles.

-Daos la mano y hagamos un círculo los cinco.- ordenó Kaho.- ¡Vamos!-

Todos obedecieron y hicieron un círculo dándose las manos.

-Ahora todos gritaremos a la vez Poder del Cristal de la Unión.- dijo Kaho.

Contaron tres y gritaron eso,  y se convirtieron en unas guerreras y en un guerrero, protectoras de los príncipes.

-¡Hermanas!- gritó Misty.

-Estamos aquí para protegeros Princesa, y a vos también Príncipe.- dijo Violeta.

De repente el chirriar de espadas se oía.

-¡¡Satoshi!!- gritaba la Princesa.

-¡No se preocupe alteza!- dijo Brock corriendo en su ayuda.

Brock también desenfundó una espada y se puso a luchar.

-Acompáñenos alteza.- dijo Violeta cogiendo a la Princesa de la mano.

-¡No! Debo de luchar por proteger el reino de mi amado.- dijo Misty.

En un momento Rubeus le hizo un corte en el brazo a Brock, y Rubeus aprovechó para convocar a guerreros oscuros que les hicieran frente a los cinco guerreros.

-Si quieren pelea, la van a tener.- dijo Lilí lanzándose al ataque.

-¡¡Poder de la Oscuridad, ven a mí!!- gritaba Rubeus para tener más poder.

-¡Poder del Agua Sagrada, actúa ahora!- gritaba Misty atacando.

Rubeus creó una barrera que impidió que el ataque de la Princesa sirviera de algo, y el Príncipe probó a rajar con la espada la barrera.

-¡Ja! Jamás podréis vencerme. Tengo todo el Poder de la Oscuridad, y vuestros estúpidos trucos no van a funcionar.- dijo Rubeus.

-¿Qué hacemos?- preguntó la Princesa al Príncipe.

-No queda otra opción que usar el Cristal de la Unión.- dijo el Prícipe.

-Tienes razón, aunque corremos el riesgo de que nuestros reinos se separen, y no podamos volver a vernos.- dijo la Princesa acercándose al Príncipe.

-Lo sé, pero debemos de salvarlos. Además yo siempre te llevaré en mi corazón.- dijo Ash abrazando a Misty y besándola.

-¡Es muy enternecedor! Pero un simple beso no os servirá para nada.- dijo Rubeus.

-¡¡Por el Poder del Cristal de la Unión!!- gritaron los dos Príncipes apuntando con el Cristal a Rubeus.

-¡No puede ser! ¡Ese maldito Cristal de la unión está resquebrajando mi barrera!- dijo Rubeus.- No tendré más remedio que exterminar ya a los malditos gusanos de la Tierra y el Mar, ¡¡a los humanos!!- dijo Rubeus colocando sus manos hacia el cielo.

-¡¿Qué ocurre?!- preguntó la Princesa.

-El Cristal por ahora solo actúa en la barrera, y está tomando la energía de los humanos y sirenas para recuperar todo su poder.- le explicó el Príncipe.

-Pero todo el Mundo va a morir.- dijo Misty preocupada.

Rubeus seguía almacenando energía, y ya era millones los fallecidos por falta de energía.

-¡Dios mío!- exclamó Violeta.

-¡Acabemos con ellos de una vez y ayudemos a los humanos!- ordenó Kaho.

-Sí.- dijeron los otros cuatro a la vez.

La Tierra se iba llenando de oscuridad y la gente moría cada vez más rápido, y Rubeus cada vez era más fuerte.

-¡La verdad es que a mí me hubiera gustado más destruir esta Tierra con mis catástrofes naturales, pero ya veo que la princesita no me dejó, tendré que hacerlo a lo bestia!- dijo Rubeus.

-¡No permitiremos que le quites energía a ningún humano más!- dijo Satoshi.

-Ya es demasiado tarde.- dijo Rubeus.

-¡¿Qué?!- exclamó Waterflower

-Lo que oyes Princesa, todos los humanos y sirenas han muerto. ¡JAJAJAJAJA!- anunció Rubeus.- ¡Y vosotros no seréis menos!-

Rubeus iba a atacar y la Princesa con su cetro le hizo un ataque pero fue en vano. Rubeus desenvainó su espada, y aprovechando que el cetro de la Princesa era corto, le atacó, pero la Princesa se defendía bien, hasta que le consiguió partir el cetro en dos.

-¡¡Waterflower cuidado!!- grito Satoshi.

-¡¿Eh?!- exclamó la Princesa.

Rubeus iba a matarla, pero Brock le salvó a tiempo.

-Gracias Guerrero.- dijo la Princesa.

La Princesa corrió hacia Satoshi y éste creyendo que huía le abría los brazos, pero no fue así, le robó la espada y se dispuso a luchar de nuevo con Rubeus.

-Vaya, vaya, vaya, pero si es una Princesita valiente. ¡Lo serás hasta que te mate!-

-¡No si yo lo hago primero!- le anunció la Princesa.

-¡¡No!!- gritaba el Príncipe corriendo hacia ella.

-¡¡Alteza cuidado!!- gritaba Daisy.

Satoshi ayudó a manejar a Waterflower la espada y hirieron a Satoshi, luego la Princesa se enfadó, y Satoshi soltó la espada de la fuerza que tenía Waterflower. Misty consiguió herir bastante a Satoshi en el brazo, de manera que no pudo continuar luchando, luego la princesa aprovechó y le puso la espada en la espalda, sin clavársela.

-Por favor Princesa, tenga piedad de mí.- dijo Rubeus asustado.

-Tendré la misma piedad que la que tú tuviste con mi pueblo y el de el Príncipe.- dijo la Princesa clavando finalmente la espada.

Todos se taparon los ojos de lo desagradable que fue, más tarde Rubeus se desintegró.

-¡¡Bien!!- gritaron todos.

-¡Princesa lo habéis conseguido!- gritaba Violeta abrazándola junto a sus otras dos hermanas.

Satoshi se acercó a Waterflower y le felicitó, luego le besó.

-¿Y qué pasará con los seres del planeta?- preguntó Daisy.

-No lo sé...- dijo Kaho.

-El Cristal de la Unión se ha quedado sin energía, no podemos hacer nada.- dijo Satoshi.

-Sí podemos hacer una cosa aún...- dijo Misty.

Todos la miraron y ella sacó su ocarina.

-¡No Waterflower! ¡No lo hagas o morirás!- dijo Satoshi.

-Lo sé, pero es más importante la vida de todos los seres del planeta que la mía.- dijo la Princesa decidida.

Misty se acercó a Ash y le besó con muchísima dulzura. Satoshi se emocionó.

-¿Por qué?- le preguntó llorando.

Waterflower le puso el dedo en los labios en señal de silencio. Y le dio otro beso, pero en la mejilla.

La Princesa miró a los cinco guerreros que tenían cara de tristeza, y les sonrió.

-Ya nos veremos hermanas.- dijo Misty.- Cuida de Satoshi mucho, Brock.-

Todos se emocionaron y la Princesa comenzó a tocar. La ocarina desprendía una luz azul, que se metía en los cuerpos de la gente fallecida, que volvía a resucitar. Todo el mundo resucitó antes de que la Princesa terminara su canción, luego el Príncipe tomó su espada y llorando se suicidó por amor a la Princesa. Los dos caían a la vez y en ese momento se besaron por última vez. La Princesa pronunció sus últimas palabras...

-Satoshi, estaremos juntos por fin. De aquí, a la eternidad...-

Cuando la Princesa dijo esto cerró los ojos finalmente. Los cuerpos de los dos Príncipes, se volvieron los de siempre de Misty y Ash. El Cristal de la Unión reaccionó y empezó a brillar y se puso encima de los dos cuerpos. Brillaba aún más y cubrió los cuerpos con una pirámide de cristal. Los guerreros volvieron a su estado normal y no podían dejar de llorar.

Todas las personas que podían contemplar la pirámide creciente también se emocionaba, porque los dos habían protegido sus vidas hasta la muerte.

Las lágrimas de todas las personas y las de sus amigos fueron directas al Cristal de la Unión, y dejaba de crecer la pirámide de cristal. Es más, la pirámide cada vez se iba volviendo más pequeña, tanto, que desapareció. El Cristal de la Unión levantó a los dos cuerpos y los dejó flotando. Les disparó una luz a la frente y luego la luz cesó, y los dos cuerpos abrieron los ojos muy lentamente. Y los amigos sonrieron de alegría.

-¡¡¡Misty!!!- gritaban sus hermanas.

-¿Hermanas?- preguntaba Misty mirando hacia atrás y viéndolas correr hacia ella.

-¡Ey Ash!- griataba Brock.

-¡Brock!- exclamó Ash.

Misty abrazó a sus hermanas y les dio un beso a cada una. Brock simplemente abrazó a Ash, y Kaho les felicitó a los dos.

Ash miró a Misty y ésta a Ash. Los dos se pusieron el uno frente del otro, y luego los dos corrieron para abrazarse. Cuando por fin lo hicieron los dos se emocionaron y se dieron un beso, que hizo que todo el mundo que los podía ver les aplaudiese.

En ese momento el Sol salió por fin, y los dos se volvieron a abrazar de nuevo.

 

Al día siguiente, Ash pudo ir finalmente al gimnasio de Ciudad Moon, acompañado de sus amigos.

-¡Pikachu rayo!- ordenó Ash.

-Pikaaaaa.- obedeció Pikachu.

-¡¡Bien!!- gritaban las hermanas de Misty.

-¡Vamos Ash, sigue así!- le animaba Brock.

-¡La medalla ya es tuya!- gritaba Kaho.

Ash les sonrió y luego siguió dando órdenes, pero se dio cuenta de que Misty faltaba.

-¿Dónde está Misty?- preguntó Ash.

-No lo sabemos.- dijo Lilí.

-Dijo que no tardaría.- dijo Violeta.

Cuando Ash iba a mirar para delante de nuevo, vio una sombra a la entrada del gimnasio, y al ver que era su querida Misty, se le cayó la Pokeball.

-¿Mis... ty?- preguntó Ash.

-Hola chicos, siento el retraso.- dijo Misty.

-Vaya, ¿y esa ropa?- le preguntó Brock.

-Luego os lo explico, venga Ash, sigue así, ¡que vas a ganar!- le animó Misty.

-Sí...- dijo Ash mirando al frente de nuevo.

Ash finalmente, después de un duro combate, ganó la medalla Luna.

-¡¡¡Bien!!!- gritaron todos.

-¿Por qué llevas esa ropa Misty?- le preguntó Brock de nuevo.

-Es que, como soy la Princesa me han pedido que toque la Canción del Mar por última vez. Luego se organizará una comida y luego... Se hará una fiesta celebrando que todo ha pasado en nuestro honor. Y por cierto Ash, me dijo el alcalde que fueses al ayuntamiento.- les explicó Misty.

-Está bien, acompáñame.- le dijo Ash a Misty cogiéndole de la mano.

-¡Luego nos veremos en la plaza!- gritó Misty a sus amigos.

Rato después, Misty y Ash llegaron al ayuntamiento.

 

Ya en la plaza, todo el mundo esperaba impaciente la salida de la Princesa, y Misty detrás del telón, estaba muy nerviosa, pero Ash le ayudó a calmarse.

-No te preocupes, ¿te acuerdas cuando nos conocimos? Lo hiciste delante de mucha gente y no te pasó esto.-

-Tienes razón.- dijo Misty.

-Además, yo estaré contigo en tu cabeza dándote ánimos.- le dijo Ash dándole un beso en la frente.

-Y ahora, señoras y señores, niños y niñas, la Princesa Waterflower hará aparición para deleitarnos con la dulce canción del Mar.- dijo el alcalde.

Todo el mundo aplaudió y Misty comenzó a tocar, aún sin salir de detrás del telón. Y no fue hasta los diez segundos de ir tocando que por fin apareció Misty. Todo el mundo la miraba maravillado, hubo incluso una mujer que se emocionó.

Misty vestía un vestido sin mangas, e iba descalza y con un velo que le cubría hasta el flequillo.

Terminó de tocar y todo el mundo enloqueció, Misty saludó y luego bajó del escenario y se reunió con sus amigos y Ash.

Hubo una gran fiesta y todos se lo pasaron muy bien.

 

Al día siguiente, Ash se iba a marchar muy temprano con Brock. Pero todos sus amigos fueron a despedirse, aunque Misty no había ido aún.

-Vaya, ¿qué pasará con Misty? ¡Espero que venga a despedirse de los chicos!- dijo Daisy.

-Bueno, dadle muchos recuerdos.- dijo Brock.

-Decidle que la quiero mucho, y que siempre permanecerá en mi corazón.- les dijo Ash.

-Vale.- dijo Kaho.

-Adiós chicas, y cuidaos mucho.- les dijo Brock.

-Adiós, ¡le diremos eso a Misty!- dijo Daisy guiñándole un ojo a Brock.

Ash se fue triste, casi llorando por no haberse despedido de su primer y único amor.

 

Cuando ya llevaban un buen rato de camino, Ash oyó algo, como una flauta.

-Brock, ¿has oído eso?- le preguntó Ash.

-No, ¿el qué?- preguntó Brock.

-Era como el sonido de una flauta.- le explicó Ash.

-Te lo habrás imaginado.- dijo Brock riendo un poco.

Al rato Ash volvió a oír otra vez una flauta, e incluso más cercana que antes.

-¡¿Lo has oído ahora Brock?!- le preguntó Ash.

-Sí, esta vez he oído algo.- le confirmó su amigo.

-Y eso no es una flauta.- dijo Ash.

-¿No? ¿Y entonces que es?- le preguntó Brock.

-Es... ¡una ocarina!- exclamó Ash.

-¿Una ocarina?- preguntó Brock extrañado.

-¡Sí! Reconocería ese sonido en cualquier sitio.- dijo Ash.

-Estás obsesionado con las ocarinas.- dijo Brock.

-¡Vamos a ver de donde viene!- dijo Ash echando a correr.

La ocarina volvió a sonar y esta vez se quedó tocando, y entonces Ash reconoció que se trataba de la canción del Mar.

-¡Es la canción del Mar!- exclamó Ash corriendo más deprisa.

-¡Tranquilo Ash!- le gritó Brock dejando de correr exhausto.

Cuando Ash ya estaba en el sitio de donde procedía la canción, éste miró a todos lados pero no vio nada, entonces, una sombra apareció en las ramas de un árbol.

-Por fin me has encontrado.- dijo alguien que estaba subido en el árbol.

Ash miró hacia atrás y sonrió. Misty saltó del árbol y abrazó a Ash.

-¡Creía que no te ibas a despedir de mí!- exclamó Ash.

-No es que venga a despedirme de ti, es que voy a ir con vosotros en vuestra aventura Pokémon.- le explicó Misty.

-Vaya Misty, creía que te habías escondido más cerca.- dijo Brock jadeando.

-Lo siento Brock.- le dijo Misty.

-¿Pero es que lo sabías Brock?- preguntó Ash.

-Sí, y las otras chicas también.- dijo Brock.

-Pero... ¿Desde cuando llevas esperando?- preguntó Ash a Misty.

-Eso no importa ahora Ash...- dijo Misty.- Si estoy aquí es porque mi amor es tan fuerte que no me hubiera dejado que me quedase en Ciudad Moon.-

Ash se emocionó y le besó.

Luego Misty dijo:

-Ash, estaremos juntos, de aquí a la eternidad.-

Los dos se abrazaron y se juraron amor eterno, ahora el Cristal de la Unión no corría peligro, y la canción del Mar salvó al Mundo.

 

FIN

 

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