Martes por la mañana, son las ocho y media y en casa de los Tsukino todo estaba tranquilo. Pero...
-¡Llego tarde!- se oía por los pasillos de la casa.
Bunny Tsukino volvía a quedarse dormida.
-¡Adiós papá! ¡Adiós mamá!- gritaba Bunny.
-Bunny, la merienda.- decía Ikuko.
-¡Ya la he cogido!-
Bunny corría por la calle a toda velocidad.
-¡Qué puedo hacer para no quedarme dormida!- se decía Bunny.
El reloj del colegio ya había dado las nueve y Bunny intentaba colarse en su aula, pero la señorita Mariana se dio cuenta del intento de Bunny.
-Bunny Tsukino, llegas tarde.- dijo estrictamente la señorita.- ¡Al pasillo!-
Al llegar la hora de la merienda, Bunny se reunió con Amy y Patricia, y comieron las tres juntas.
-Bunny, Patricia, tenemos que hablar.- dijo Amy.
-¿Sobre qué?- preguntó Patricia.
-Hoy he encontrado en la prensa este artículo que habla sobre la aparición de cinco nuevos Guerreros de la Justicia.-
-¡¿Qué?!- exclamó Bunny con la boca llena.
-Sí, salvaron a una niña que sin querer se asomó demasiado a su balcón y estuvo apunto de morir porque se cayó, pero una Guerrero con traje de colores vivos la salvó justo a tiempo.- les informó Amy.
-Luego debemos convocar una reunión en el Santuario Hikawa.- dijo Patricia.
Bunny tenía cara de querer empezar a llorar, y así lo hizo, explotó a llorar como una bomba de relojería.
-Ohhh, ¡no!- se quejó Patricia.
-¿Qué te pasa Bunny?- le preguntó Amy.
-Voy a ser destituida, ¡buaaaaaa!- dijo Bunny entre un mar de lágrimas.
-¡Tonterías!- dijeron las otras dos a la vez.
Al llegar a casa, Bunny se fue a su cuarto y se encontró a Luna echando una siesta.
-¡Luna! ¿Qué haces durmiendo? Deberías estar investigando.- le replicaba Bunny.
-¿Eh? ¿Qué pasa? ¡Ah! ¡Hola Bunny, ¿qué era eso de investigar?- preguntó Luna desperezándose.
-Como, ¿qué aún no te has enterado? Mira este artículo.-
Luna lo leyó y luego dijo:
-¡Esto es imposible! ¡No las conozco! ¡Vosotras sois las únicas guerreros que hay! No me lo explico...-
-Yo tampoco, pero, ¿y si fuesen enemigas?-
-Eso hay que averiguarlo...-
Ya, en el Santuario Hikawa, estando todas reunidas, Amy era la que más información había recogido:
-Son cinco, como nosotras, y la líder parece ser ésta.- les informó Amy enseñándoles una foto de una Guerrero.
-¡Ésta es la que salvó a la niña!- exclamó Bunny.
-Es verdad.- confirmó Patricia.
-Si son enemigas, debemos de luchar contra ellas, pero si son aliadas, debemos de conocerlas cuanto antes.- aconsejó Ray.
Bunny mientras miraba la foto.
A la mañana siguiente, a la hora de la merienda en el colegio, Bunny y Patricia comentaban sobre el tema de los nuevos Guerreros, y Bunny se quedó mirando a una chica que no había visto nunca.
-¿Qué miras?- preguntó Patricia.
-¿Qué? No, nada.-
-Oh, esa chica, es la chica nueva, se llama Sora Kinomoto, y está en nuestro curso, así que, si tienes interés en conocerla, aprovecha ahora.-
-Pero... Está ocupada, ¿no?-
-Sí, pero a ella no le agrada la compañía de esas chicas. ¿Sabes? Si quieres ser su amiga debes ser especial.
-¡Entonces me haré íntima amiga suya!- decía Bunny en tono burlón.
-Creo que Bunny lo conseguirá.- se decía Patricia.
Bunny se acercaba lentamente, intentando que no le viera, pero ya era demasiado tarde, Sora ya la había visto.
-¡Hola!- saludó Bunny.
-Ho... Hola.- respondió Sora tartamudeando.-¿Quién eres?
-Me llamo Bunny Tsukino, y estudio en 2º de secundaria como tú Sora... Kinomoto.-
-¡Ohh!, como corren los... apellidos.-
-Ya ves... ja ja.- Bunny se rió.- ¿Quieres dar un paseo por el patio?.-
-Pero...-
-¡Genial!, vamos.- dijo Bunny mientras la cogía del brazo y se la llevaba antes de que pudiera terminar su frase.
Pasó un rato y cuando paseaban tocó las sirena para poder irse a casa, Sora le dijo a Bunny:
-Eres rara... pero me caes bien.-
Bunny rió y le dijo:
-¿Quieres conocer a mis amigas?-
-Lo siento, pero he quedado yo con las mías.- respondió- Pero si quieres, puedo presentarte yo a las mías.-
-¡Está bien! Pero espérame aquí un segundo.-
-Patricia, lo he conseguido, me voy con ella, y me va a presentar a sus amigas. Qué, ¿soy especial o no?-
-Me alegro por ti, ¿entonces no vienes hoy con nosotras?-
-No, díselo a las chicas ¿vale?, adiós.-
Bunny se fue corriendo con Sora que esperaba a que llegase.
Por el camino, Sora le preguntó a Bunny cómo se llamaban sus amigas a Bunny.
-Pues mira, con esa que estaba antes era Patricia, otra que es la más inteligente del colegio es Amy.-
Sora la interrumpió:
-¿Amy... Mizuno?-
-Sí, ¿qué pasa?-
-No, nada
-Otra amiga es Ray, que trabaja en el Santuario Hikawa después de las clases, y por último otra que se llama Carola, que estudia en otra escuela secundaria.- terminó Bunny y se pararon enfrente de una cafetería en la que Bunny no había estado nunca.
-¿Dónde estamos Sora?- preguntó.-Donde yo me reúno siempre con mis amigas.- contestó.
Al entrar, cuatro chicas saludaron a Sora, y acto seguido, las dos se dirigieron hacía ellas.
-Hola chicas.- dijo Sora.
-Hola Sora.- saludaron todas al unísono.
-Mirad.- les indicó Sora.- Esta es Bunny Tsukino, nos hemos conocido hoy en la escuela.-
-Que bien.- respondió una con un tono que no le agradó demasiado a Bunny.
-Mi nombre es Amanda.- dijo una.-
-Yo me llamo Hanna, pero si te resulta más fácil llámame Annie.- dijo otra.
-Me llamo Molly, es un placer.- dijo una con pintas de ser buena persona.
-¿Y tú no te vas a presentar?- dijo Sora a la más desagradable.
-¿He de hacerlo?- respondió de mala manera.
-Bueno, ella es Marina, la más desagradable.- dijo Sora.
-Casi mejor... que me voy.- dijo Bunny.
-¿Por qué?- preguntó Amanda.
-Mis amigas me esperan.- respondió.
-En ese caso, espero que nos veamos otro día, ¿vale?- dijo Molly.
-Vale, pero esa vez os presentaré a mis amigas, adiós Sora, adiós chicas.-
-Adiós, mañana nos veremos, Bunny.- le dijo Sora.
Cuando Bunny se fue, dos perros salieron de debajo de la mesa.
-Hola
Sunny, hola Groundy.- saludó Sora.
-Groundy y yo hemos notado algo raro en esa chica.- dijo Sunny.
-¿En Bunny? ¡Vamos hombre! Pero si es de lo más normal.-
Bunny estaba llegando al Santuario, cuando se oyó un grito.
-¿Qué ha sido eso?- preguntó al llegar.
-No sé, vayamos a ver.- sugirió Carola.
Al bajar las escaleras, vieron que una joven estaba acorralada por una banda de “Debilster”.
-¡Oh Dios mío! Hay que ayudarla.- dijo Ray.
-¡Hay que transformarse!- Gritó Artemis.
-¡Bien!- dijeron al unísono.
-Priscina Luna, dame el poder.- gritó Bunny, y se transformó.
-Planeta Mercurio, dame el poder.- gritó Amy, y se transformó.
-Planeta Marte, dame el poder.- gritó Ray, y se transformó.
-Planeta Júpiter, dame el poder.- gritó Patricia, y se transformó.
-Planeta Venus, dame el poder.- gritó Carola, y se transformó.
Todas bajaron, y se pusieron en posición de combate, y cuando Guerrero Luna quiso mirar al otro lado, se quedó inmóvil. No se lo podía creer, la persona que tenía delante era la nueva Guerrero, y detrás, sus chicas. Aquello parecía imposible, la lucha paró, y Bunny preguntó a la Guerrero:
-¿Quién eres tú?-
-Por fin nos conocemos, Guerrero Luna, soy Guerrero Sol, la Guerrero que lucha por el Amor y la Justicia.
-¡Eh!- exclamó Guerrero Luna.- La que tiene que decir eso soy yo.-
-¡Ja! Pues te has retrasado un poco. Esas son mis chicas, Guerrero Mundi, Guerrero Estrella, Guerrero Andrómeda y Guerrero Tormenta.-
-Hola.- dijeron todas a la vez.
-Oye Guerrero Sol, estábamos aquí antes nosotras, así que, ¡largaos!- dijo Patricia.-¿Qué os creéis? ¿Qué habéis llegado antes vosotras?- dijo Guerrero Mundi.- Nosotras patrullábamos aquí incluso antes de que llegase la chica, entonces los “Debilster”aún planeaban su golpe.-
¿Entonces por qué no los cogisteis antes para que no pudieran atacar a esa pobre indefensa?- preguntó Mercurio.
-Eh... pues.- Guerrero Sol no podía explicarse.
Porque queríamos ver lo que hacían.- terminó diciendo Guerrero Estrella.
-Chicas, lo mejor será irnos.- sugirió Bunny.
-¿Por qué os vais? ¿Nos tenéis miedo?- dijo Guerrero Tormenta.
-Nosotras no nos vamos de aquí.- dijo muy seria Guerrero Marte.- Que se vallan ellas.-
-Si sabéis razonar, todas nos tenemos que ir de aquí, porque no podríamos ninguna volver a nuestra situación normal.- explicó Guerrero Andrómeda.
-A no ser, que seáis tan malas escondiéndoos que sepan quienes sois.- insinuó Guerrero Sol.
-Nadie lo sabe.- Dijo Guerrero Luna.-Y nadie sospecha.-
-En ese caso, no sois tan malas Guerreros.- Dijo Guerrero Tormenta sonriendo.
Sus compañeras le miraban enfadadas, pero Amy le sonrió.
-Chicas nos vamos.- terminó diciendo Guerrero Sol.- Guerrero Luna, nos volveremos a ver.-
-Ya lo creo que sí, Guerrero Sol.- respondió.
Cuando todas la Guerreros se dispersaron, Bunny se despidió de todas y se fue a casa con Luna.
-¿Sabes Luna? Las luchas no son lo mismo de lo de...-Bunny prefirió callarse, pero se quedó con una cara muy triste.
-Vamos Bunny, que la vida no se te ha terminado.- dijo Luna con la intención de consolar a Bunny.
-¡No puedo asimilar la muerte del Señor del Antifaz!- dijo Bunny que no podía contenerse más las lágrimas.-Sé que hay una manera de que vuelva a la vida, pero no sé cual es.-
-No hay manera Bunny, debes intentar asimilarlo, ¡no puedes pasarte la vida así!- dijo Luna intentando guardarse algo en su mente.
Al llegar a casa, Bunny no quiso cenar, solo acostarse, y eso es lo que hizo.
A la mañana siguiente, Bunny ya se había ido antes de que incluso diesen las ocho.
Bunny había ido al cementerio a rezar por Armando.
-Bunny, ¿qué es tas haciendo aquí?- dijo alguien.
-¡Sora!-
-¿Vienes muy a menudo?- preguntó.
-Sí, vengo a rezar.- contestó.
-¿Por quién?.- volvió a preguntar.
-Por Armando, ¿y tú?-
-Yo también venga a rezar, pero por Mauricio.-dijo Sora.
-Alegremos esas caras y vayámonos a la escuela.- dijo Bunny cogiendo del brazo a Sora.
-Tienes razón, no nos vamos a pasar el día así.- dijo sonriendo Sora mientras empezaban a correr camino a la escuela.
Por un día, Bunny no llegaría tarde a la escuela, pero no podría olvidarse de ese momento y de Armando, y seguiría deprimida durante todo el día.Al salir de la escuela, Bunny se reunió con Sora.
-Sora, tu ayer me presentaste a tus amigas, ¿no? Pues hoy te presentaré yo a las mías.- dijo Bunny.
-Vale, hoy no tenía nada pensado.- respondió Sora.
-Hola Amy, ¿vienes al Santuario Hikawa?- preguntó Bunny.
-Los siento Bunny, pero hoy voy a mi escuela privada.- respondió Amy.
-Bueno mira, Amy te presento a Sora. Sora esta es Amy Mizuno.- dijo Bunny.
-Hola, encantada.- dijeron a la vez.
-Bueno, adiós chicas, me voy.- dijo Amy.
-Adiós.- dijeron las otras dos.
-¿Qué es el Santuario Hikawa?- preguntó Sora.
-Es como una Ermita.- respondió Bunny.- Ahí trabaja Ray, pero tienes que tener cuidado con su abuelo.-
-¿Por qué?-
-Porque su hobbie favorito es perseguir a jovencitas como nosotras.-
-Seguiré tu consejo, no soporto que me persigan.-
Ya en el Santuario, Bunny presentó a Sora a las demás.
-Oye Sora,- preguntó Carola.- ¿Has oído hablar de las nuevas Guerreros esas?-
Sora se quedó callada, pero poco después contestó:
-¿Y qué sabes tú sobre ellas?-
-No mucho.- respondió.- Pero me gustaría saber algo más de ellas.-
-Si quieres la verdad.- dijo Sora.- Me gustan más estas que la Guerrero Luna y las otras.-
Todas las chicas sonrieron de mala manera por su comentario. Ray que se había molestado más de la cuenta, le contestó a Sora:
-¿Pues sabes Sora? A mí me gustan más las de Guerrero Luna, porque las otras me parecen unas estúpidas, engreídas y antipáticas.-
-¿A sí? Por lo menos ellas matan a los “Debilster” de un golpe, no como las otras.- respondió Sora.
-Retira eso.- gritó Ray.
-¡Jamás!- respondió Sora.
Y empezaron a pelearse, y cuando iba ganando Ray, alguien se presentó allí.
-¡Sora!- gritó
-¡Marina!- dijo Sora.
-Vamonos, algo malo está pasando.- dijo Marina.
-Está bien.- dijo Sora.- ¡Adios Bunny!-
-Adiós Sora.- respondió Bunny.- Yo también me voy chicas, ¡adiós!-
De camino a casa, Bunny le dijo a Luna:
-¿Hay alguna manera de poder resucitar a Armando? Sí o no.-
-Sí Bunny, sí la hay. Con la Piedra Universal.-
-¿Con la piedra Universal? ¿Y eso qué es?.-
-Es una piedra capaz de resucitar a alguien o dar la vida eterna.-
-¡La vida eterna! Caray. ¿Y cómo puedo conseguirla?-
-Derrotando al malvado Lord Rubeus, que tiene la vida eterna.-
-¡Pero si tiene la vida eterna cómo piensas que le derrote!-
-La vida eterna sólo se conserva si la persona que la tiene no es agredida.-
-¡Aja! ¡Esto será fácil!-
-No creas, Lord Rubeus es más poderoso que vosotras cinco juntas. Si quieres la piedra, deberás de luchar muy, pero que muy duro Bunny.- terminó Luna.Sora las había estado espiando, y ahora sabía el remedio para Mauricio, la Piedra Universal. También sabía quién era Bunny y sus amigas. Sora se fue corriendo con Marina, le contó la verdad y hicieron un plan que significase que Bunny y Sora eran enemigas.
Marina dio un grito, se tiró al suelo y Sora esperaba de pie a que Bunny llegase. Naturalmente llegó, y en ese momento Sora dijo:
-¡Rayos del Sol, dadme el poder!-
Bunny no se lo explicaba, cuando Sora terminó de transformarse, Marina se levantó del suelo y dijo:
-¡Galaxia Andrómeda, dame el poder!-
Cuando terminaron las dos se dirigieron a Bunny y Guerrero Sol le dijo:
-Hola Bunny, no, Bunny no, Guerrero Luna, por fin nos conocemos con nuestras verdaderas identidades.-
-Oh, Sora, como... ¿cómo lo sabes?-
-Gracias al espionaje, también sé que Mauricio puede resucitar gracias a la Piedra Universal.-
-Por favor Guerrero Sol, no le digas a nadie quién soy.-
-No te va a servir de nada Bunny, ¿sabes por qué?-
Guerrero Andrómeda se dirigió a Bunny alargando la mano y cogiendo el boche y arrebatándoselo.
-¡No, dame eso!- gritó Bunny con lágrimas en los ojos.
Marina le pasó el broche a Sora.
-¡Tornado Galáctico!- gritó Guerrero Andrómeda atacando a Bunny para impedir que continuara avanzando hacia Sora.
-¡Ahhhh!- Bunny gritó.
-Tú no eres rival para mí, y no podrás salvara tu querido Armando, ja ja ja.-
-Me tienes miedo.- dijo Bunny incorporándose de nuevo.
-¡La que debería tener miedo eres tú!- dijo Marina.
-Si no me tuvieseis miedo, no me habríais quitado mi broche.-
-¡Alto!- se oyó.
-No consentiremos que le hagáis daño a nuestra amiga, y por eso en nombre de los planetas os castigaremos.- dijeron las Guerreros de la Justicia.
-¡Chispas de plata, al ataque!- Guerrero Júpiter hizo su ataque.
-¡Fulgor creciente!- Venus también lo hizo.
Los ataque se fundieron en uno, e iban directos a Sora, pero Marina la apartó de un empujón, sufriendo ella las consecuencias.
-¡Ahhh!- Grito Guerrero Andrómeda.
-¡Marina!- dijo Sora.
-No tan deprisa.- dijo Guerrero Marte.- Primero suelta el broche.-
Guerrero Sol lo tiró al suelo, y Amy lo cogió.
Sora empezó a llorar, porque Marina no reaccionaba. Bunny se acercó, acarició a Marina y dijo:
-Lo siento.- calló y dijo.- Se pondrá bien.-
Sora la miró y le dijo:
-No te acerques a Marina.-
-¿Eh?
-No t acerques, no me hables, y no me mires.- dijo Sora.- Ah, y recuerda Guerrero Luna, la Piedra Universal será mía.-
Se fueron Sora y Marina, y Luna le dijo a Bunny:
-Tranquila Bunny, la Piedra Universal será tuya.-
-Y nosotras te ayudaremos.- dijeron las otras cuatro.A la mañana siguiente, Bunny llegó a buena hora al colegio, pero Sora no había ido.
-¿No ha venido Sora?- preguntó Amy.
-No, sería por lo de ayer, luego la llamaré.-dijo Bunny.
-¿Cómo está Marina?- preguntó Patricia.
-No lo sé.- respondió Bunny.
Al salir, corrió a su casa, cuando llegó, cogió el teléfono y se fue a su cuarto.
-¿Qué tal Sora, Bunny?- preguntó Luna.
-No ha ido al colegio hoy.- respondió.
Bunny marcó el número de Sora y lo cogió la madre.
-¿Diga?-
-Hola, soy una compañera de Sora, ¿podría ponerse?-
-Un momento, por favor.-
-¿Sí?- Sora lo cogió.
-¿Sora? Soy yo Bunny.-
Pero Sora colgó.
-Oh no.- se lamentó Bunny muy deprimida.
La habitación se quedó en silencio hasta que Luna dijo:
-Muy bien, llama a las chicas y convoca una reunión en el Centro de Juegos, tengo un plan.-
Bunny la miró, volvió a coger el teléfono y las llamó a todas, a las siete y media ya estaban allí.
-¿Qué es lo que quieres decirnos Luna?- preguntó Carola.
-Mirad, ahora que ya sabemos quienes son Guerrero Sol y las otras y sabemos que quieren también la Piedra Universal podemos empezar la búsqueda.-
-Pero las otras también la buscan.- dijo Ray.
-Ya, pero ahora que Matina está herida no podrá combatir, y las otras estarán allí con ella, además, no saben que vamos a emprender la búsqueda.- explicó Luna.
-¡Tiene razón!- dijo Patricia.
-Pero, ¿no dijiste que Lord Rubeus era más poderoso que nosotras cinco juntas?- preguntó Bunny.
-Pero... Por intentarlo no pasa nada ¿no?-
Unos metros más hacia allá, alguien disfrazado estaba, como no, espiando. Pero esta vez no era Sora, sino Molly.
Molly se fue corriendo a la cafetería del otro día.
-Chicas, la Guerrero Luna y sus chicas se van mañana a por la Piedra Universal.- informó Molly jadeando.
-Pero Marina... – dijo Sora.
-¿Quieres que Mauricio vuelva a la vida o no?- preguntó Annie.
Sora asintió con la cabeza.
-Entonces deja descansar a Marina y nos vamos mañana a por la Piedra.- terminó diciendo Annie.
A la mañana siguiente, Bunny no se levantó tarde, se levantó antes que nadie. Al salir de su casa, se fue a una esquina y se transformó en Guerrero Luna.
Después se fue al Santuario Hikawa corriendo y al llegar estaban ya todas las Guerreros esperándola.
-Llegas tarde Bunny.- dijo Ray con un mal tono.
-Bastante he hecho ya llegando más o menos a buena hora.- le contestó Bunny.
-Chicas, dejas de pelearos y vamos.- dijo Artemis.
Todas concentraron sus poderes y se teletransportaron a la nave espacial de Lord Rubeus.Poco después, las otras cuatro Guerreros también se teletransportaron concentrando sus poderes al mismo sitio.
-¿Ya estamos aquí?- preguntó Guerrero Venus.
-Sí- afirmo Mercurio sacando su mini-ordenador y empezó a teclear para averiguar cual era la entrada correcta a la sala donde estaba Lord Rubeus.
De repente, todas las entradas desaparecieron, y las Guerreros se quedaron como flotando y poco después se encontraron con Guerrero Sol y las otras tres Guerreros. Después, Guerrero Luna fue hacia Guerrero Sol y le dijo:
-Compartiremos la piedra ¿vale?-
Sora se quedó callada y cuando le iba a contestar, todo despareció y todas cayeron al suelo y aparecieron en una sala muy elegante.
-Buenos días, Guerreros.- dijo alguien.
-¡Lord Rubeus!- exclamó Guerrero Estrella.
-¡Ja ja! ¿Venis a por la Piedra Universal?- preguntó Rubeus.
-Sí, y nos la vamos a llevar.- dijo muy segura Guerrero Sol.
-Primero os voy a medir.- dijo Lord Rubeus.
Las Guerreros se quedaron sorprendidas ante la frase de Lord Rubeus.
-¿Medirnos?- preguntó Guerrero Júpiter.
-Sí, mediré vuestra fuerza, a ver si sois dignas de ser mis rivales. Adelante mi querido “Remones”.-
-Dejadmelo a mí.- pidió Guerrero Júpiter.
-Te ayudaré.- dijo Guerrero Tormenta.
-Bien.- respondió Júpiter.- ¡Chispas de Plata, al ataque!-
-¡Tormenta Arrasadora, ataca!- gritó atacando Molly.
-¡Ahhh!- gritó el “Remones”.- Desparezco.-
-¡Lo conseguimos!- gritaron a la vez.
-Muy bien Guerreros, si vosotras habeis destruido a mi Remones, estáis listas para luchar contra mí.- dijo Rubeus.
Lord Rubeus se levantó flotando de su trono y hizo desaparecer todo como al principio.
-Muy bien, ¿estáis listas para morir?-
-Tú serás el que mueras hoy.- gritó Guerrero Luna.
-¡Ataca!- gritó Rubeus.
-¡Cadena de Amor, al ataque!- dijo Guerrero Venus.
Rubeus creó un campo de energía a su alrededor y después le devolvió el ataque a Carola dejándola tirada en el suelo.
-Ahora me toca a mí.- dijo Guerrero Estrella.- ¡Lluvia de Estrellas!-
Rubeus esquivó el ataque, pero luego se oyó:
-¡Tornado Galáctico!- gritó Guerrero Andrómeda.
-¡Marina!- dijo felizmente Guerrero Sol.
-No os iba dejar solas.- dirigiéndose a Sora que estaba al lado de Bunny y la miró.- A ninguna.-
Bunny la miró sonriendo.
Rubeus no pudo esquivar el ataque y quedó paralizado en el suelo, pero gritó:
-Adelante mi querido “Remones”.-
-¿Otra vez?- dijo Amy.- ¡Rayo Congelante!-
-¡Temblor de Tierra!- dijo Guerrero Mundi para ayudar a Mercurio.
-¡Ajá!- dijo el “Remones”.- ¡Lo esquivé! No podréis vencerme, soy el mejor de todos.-
-¡Fulgor Creciente!- dijo Carola.
-¡Lluvia de Estrellas!.- dijo Annie.
-¡Ahh!- gritó el “Remones”.- Ahora no pude.-Y el “Remones” despareció.
-Luna, Artemis, Groundy, ¿creéis que podrán vencerle?.- preguntó Sunny.
-Luna, ¿tu no dijiste que solo cinco no podrían vencerle?.- preguntó Artemis.
-Sí.- respondió Luna.
-Si uniesen sus fuerzas y todas atacasen a la vez sus fuerzas se multiplicarían.- sugirió Artemis.
-Sí, ¡es verdad!- asintió Luna.- ¡Guerreros, escuchadme! ¡Si quereis vencerle, unid vuestras fuerzas las diez!-
-Está bien.- dijo Guerrero Luna.- ¡Somos un equipo!-
-¡Cetro Relampagueante, Aureola!.- Atacó Guerrero Luna.
-¡Rayo Solar, ataca!- atacó Guerrero Sol.
-¡Rayo Congelante!- atacó Guerrero Mercurio.
-¡Fuego Destructor!- atacó Guerrero Marte.
-¡Chispas de Plata, al ataque!- atacó Guerrero Júpiter.
-¡Cadena de Amor, al ataque!- atacó Guerrero Venus.
-¡Temblor de Tierra!- atacó Guerrero Mundi.
-¡Tornado Galáctico!- atacó Guerrero Andrómeda.
-¡Tormenta Arrasadora!- atacó Guerrero Tormenta.
-¡Lluvia de Estrellas!- atacó Guerrero Estrella.
El ataque fue impresionante, provocó una gran explosión, y Lord Rubesu desapareció después de que cediera la humareda.
De repente, algo con una luz muy cálida apareció.
-¡La Piedra Universal!- gritaron las diez a la vez.
Sora y Bunny corrieron hacia ella, las dos pusieron la mano sobre la Piedra y Bunny dijo:
-Recuerda la compartiremos.
-Sí- respondió.
De repente solo ellas fueron teletransportadas a un lugar muy apacible. De repente, dos sombras aparecieron.
-¡Armando!- gritó Bunny.
-¡Mauricio!- gritó Sora.
Las dos se acercaron y dejaron la Piedra Universal flotando, desprendió una fuerte luz y los dos cuerpo fueron abriendo los ojos.
-Bunny.- dijo Armando.
-Sora.- dijo Mauricio.
Cada uno con su pareja se dio un abrazo, y de repente volvieron los cuatro con la demás.
En ese momento, Nadie se acordaba de lo que había pasado. Sora las reunió y dijo mirando a Bunny mas que nada:
-¡Somos un equipo!-
Y todas al unísono dijeron:
-¡Amigas para siempre!-
FIN