"Mire ansiosamente su rostro duro, su mirada dura. "Por que esa dureza?", me preguntaba, "¿Por qué?" Quizá sintió mi ansiedad, mi necesidad de comunión, porque por un instante su mirada se ablando y pareció ofrecerme un puente; pero sentí que era un puente transitorio y frágil colgado sobre un abismo. Con una voz también diferente, agrego: - Pero no se que ganara con verme. Hago mal a todos los que se me acercan" "El Túnel" (fragmento) Ernesto Sabato Bastara con decir que ya muchos conocen mi verdadero nombre y que soy responsable de la muerte de un amor. Este es un intento de explicar, de la mejor manera posible, como es que me siento responsable de esta muerte. Es muy extraño como funcionan los recuerdos; a veces basta tan solo una imagen, una frase, una canción, un libro, una habitación vacía, cualquiera de estas cosas o todas juntas para recordar. Libros como "El túnel", canciones como "De mala muerte", un cigarrillo (negro en mi caso) y una taza de café (bien cargado) fue todo lo que necesite para estar escribiendo. La noche fría, quizá, sea un factor también. Tras un repaso mental (casi demencial) de
una conversación telefónica, me doy cuenta que no tenia nada de maldad en su ser.
¿Cómo me dijo?... "Esa noche no tendría que haber estado con vos; no por mi...
sino por vos. ¿Por qué tuve que hacer eso? Fui egoísta, no pense en vos." Lo que
me diferencia de su forma de pensar es: el arrepentimiento. Por mas estúpidos que fueron
mis actos a lo largo de mis 24 años nunca me arrepentí de ellos. Pero me doy cuenta que
el egoísmo provino de mi. Los recuerdos siguen llegando. Los espero ansioso, con la leve esperanza que arrojen un poco de luz en esta... mi incertidumbre. Ya habíamos perdido la cuenta del tiempo
que habíamos estado en aquel cantero de la calle Florida. La noche paso entre canciones,
besos y abrazos, mientras la luna luchaba contra las nubes para poder bautizarnos
finalmente con su tenue, y triste, luz. ¿Cuál es la maldita manía que hace creer a la gente merecedora o no de mi compañía? Los minutos siguientes fueron de un tenso
silencio. Me concentre en sus ojos, húmedos todavía por las lagrimas, tanto me
decían sus ojos que me quede mirándolos en silencio. Ella no me miraba, su mirada estaba
perdida en algún punto del suelo, pero en ningún momento levanto la vista, en ningún
momento nuestras miradas se cruzaron. Me convendría hacer una pausa en este
punto, dejo a la persona que este leyendo esto que analice (?) lo que hasta aquí
ocurrió. Y si puede que intente entender porque me considero egoísta, hipócrita y
asesino de un amor (que, aunque no soy de los que creen en el destino, estaba marcado a
fuego a NO SER). Mientras tanto me prendo un cigarrillo (¿ya hice notar mi preferencia
por los cigarrillos negro?), me abrigo un poco mejor y cambio la patética música que
estoy escuchando. Antes que me siga desviando del tema principal... vuelvo a los recuerdos. Estaba parado en esa esquina esperándola,
pero no la veía por ningún lado. Cuando escuche que alguien a mis espaldas gritaba mi
nombre, al darme vuelta la vi corriendo hacia mi y luego salto a mis brazos. Una tarde
cualquiera, en una esquina cualquiera, yo tenia en mis brazos a una persona muy especial. Es a partir de esa tardenoche que me convertí en un estúpido egoísta asesino de un amor que nunca hubiese podido ser. Vaya uno a saber en que pensaba cada vez
que hablábamos por teléfono. De los errores se aprende, y nunca antes había cometido uno tan hermoso como el de enamorarme de alguien que no era para mi. Después de haber cometido este asesinato
volví al viejo camino, , a los viejos recuerdos, a los viejos vicios... ir por la calle
mirando a los ojos a la gente y adivinando en donde se esconde el verdadero amor; porque,
como en el juego de la escondida, el amor elige el alma de las personas para esconderse y
para saber cual es el que uno busca solo basta con mirar a los ojos y esperar que dentro,
muy dentro, de nuestra alma el amor nos pegue un sopapo y nos diga: 6/08/2000 "No aclares que oscurece" versa
el dicho popular. Pero en mi manía por un mejor entendimiento (en especial de los
que ya me conocen) me veo obligado a decir que me llevo a estar escribiendo casi toda una
noche. |