Lo que hemos aprendido acerca del alcoholismo

    Lo primero que hemos aprendido acerca del alcoholismo es que se cuenta entre los problemas mas antiguos de la historia humana. Hace muy poco tiempo que hemos empezado a beneficiarnos de nuevas maneras de abordar este problema. Hoy d�a, por ejemplo, los m�dicos saben mucho mas acerca del alcoholismo que sus predecesores de hace solamente dos generaciones. Est�n comenzando a definir el problema y a estudiarlo en detalle.

        Aunque no existe ninguna "definici�n A.A." oficial del alcoholismo, la mayor�a de nosotros comparte la opini�n de que se puede definir como una compulsi�n f�sica aparejada a una obsesi�n mental. Queremos decir que ten�amos un pronunciado deseo f�sico de consumir alcohol en cantidades que sobrepasan nuestra capacidad para controlarlo, y con desprecio de todos los dictados del sentido com�n. No solamente ten�amos una insaciable sed de alcohol, sino tambi�n nos rend�amos ante esa sed en los momentos mas inoportunos. No sab�amos cuando (ni como) dejar de beber. A menudo, no parec�a que tuvi�ramos el suficiente sentido com�n como para saber cuando no empezar.

    Como alcoh�licos, la dura experiencia nos ha ense�ado que la fuerza de voluntad, por si sola, y por robusta que fuese en otras ocasiones, no nos bastaba para mantenernos sobrios. Intent�bamos seguir abstemios por plazos determinados. Hemos hecho promesas solemnes de dejar de beber. Hemos cambiado de marcas de bebidas. Hemos tratado de beber �nicamente durante ciertas horas especificas. Pero ninguno de nuestros esfuerzos surti� efecto. Tarde o temprano, acabamos siempre emborrach�ndonos no solamente cuando quer�amos mantenernos sobrios, sino tambi�n cuando ten�amos los mas contundentes motivos para estar sobrios.

    Hemos pasado por periodos de negra desesperaci�n, estando convencidos de que padec�amos de alg�n trastorno mental. Llegamos a odiarnos a nosotros mismos por desperdiciar nuestros talentos y por la pena que les estabamos causando a nuestras familias y a otras personas. A menudo nos entreg�bamos a la lastima de nosotros mismos y dec�amos que nada nunca nos pod�a ayudar.

    Ahora, al recordarlo, podemos sonre�r, pero aquel entonces eran para nosotros experiencias fr�as y desagradables.

Volver a Por el bien de todos / Volver a Alcoholismo

Hosted by www.Geocities.ws

1