Indicaciones y tratamiento
quirúrgico en la enfermedad de Crohn. Revisión
de 36 casos
Introducción. La terapéutica clásica (corticoides,
metronidazol, sulfasalazina, etc.) y el tratamiento actual con
inmunodepresores (azatriopina, 6-mercaptopurina, ciclosporina y
metotrexato) son efectivos en la enfermedad de Crohn. A pesar de
ello, entre el 40 y el 60% de los pacientes con esta enfermedad
son intervenidos quirúrgicamente una o varias veces a lo largo
de su evolución. Revisamos la indicación quirúrgica en estos
pacientes y valoramos su situación clínica, el tipo de técnica
empleada y la evolución postoperatoria.
Pacientes y método. Desde enero de 1990 hasta diciembre de 1996
fueron sometidos a intervención quirúrgica 36 pacientes
afectados de enfermedad de Crohn, al menos una vez a lo largo de
la evolución de la enfermedad. En todos los pacientes se
constató la edad, sexo, tipo de clínica (leve, moderada o
grave) en el momento del diagnóstico e intervención
quirúrgica, evolución en años, número de recidivas,
tratamiento de mantenimiento, motivo de la indicación
quirúrgica, técnica empleada y evolución posquirúrgica.
Resultados. Los síntomas más frecuentes presentados
por nuestros pacientes fueron: dolor abdominal y fiebre, con 20 y
18 casos, respectivamente (el 62,5 y el 56,3%); la localización
ileal en 16 casos (44,4%) y la ileocecal en 11 (30,5%) fueron las
más comunes. Las pruebas diagnósticas exploratorias más
utilizadas fueron la radiografía simple de abdomen en 21 casos
(58,3%) y el tránsito de intestino delgado en 20 pacientes
(55,5%), seguidos de la ecografía abdominal y la colonoscopia
con 10 y 15 casos, respectivamente (el 27,7 y el 41,6%). El
motivo de la intervención quirúrgica fue por fracaso del
tratamiento médico en 10 pacientes (27,7%), estenosis del
intestino delgado en 6 casos (16,6%) y hallazgo casual por cuadro
clínico de apendicitis aguda en seis ocasiones (16,6%). La
técnica quirúrgica más empleada fue la resección ileal en 12
casos (33,3%) y la colectomía derecha en 14 (38,8%). De los 36
pacientes operados, presentaron complicaciones locales 14 (38,8%)
predominando la infección de herida en 5 pacientes (13,8%) y la
dehiscencia de sutura en 4 (11,1%). Las dehiscencias se trataron
atendiendo a las condiciones locales y generales de cada
paciente, utilizando diferente técnica en cada caso:
ileostomía, refuerzo de sutura con epipoplastia, reanastomosis y
colocación de sonda de Petzer. Se presentaron complicaciones
generales en 9 pacientes (25%), siendo la neumonía, con 5 casos,
la más frecuente (13%). Las complicaciones tardías ocurrieron
sobre todo en forma de crisis suboclusivas en 8 pacientes
(22,2%), y predominaron en las resecciones segmentarias (5),
siendo necesaria la reintervención en la mitad de los casos. Las
técnicas empleadas fueron la estricturoplastia (2) y la
hemicolectomía derecha (2).
Conclusiones. Consideramos que, siempre que sea posible, es
conveniente retrasar la intervención, incluso en los cuadros
agudos/subagudos, hasta conseguir unos balances nitrogenados
positivos. En los casos de enfermedad del íleon terminal, hemos
obtenido mejores resultados con la colectomía derecha que con
técnicas más económicas (resecciones segmentarias y
estricturoplastias), tanto en el período posquirúrgico
inmediato como en su evolución posterior, con mejor calidad de
vida. Hoy día, la terapia con los nuevos inmunodepresores abre
una nueva puerta en el ámbito del tratamiento de la enfermedad
de Crohn, con resultados actualmente en estudio aunque
esperanzadores.
Palabras clave: Enfermedad de Crohn.
Tratamiento quirúrgico. Complicaciones.
(Cir Esp 1999; 66: 411-415)
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