Solo un beso
por AnaScully
Mulder
Todas las personas saben que los niños se asemejan en una conducta. Si ven una cosa, la quieren. Podría llamarse egoísmo infantil o como fuera. Ahora Mulder tenía ese egoísmo infantil mientras veía como decenas de personas se besaban en Times Square y él tenía una persona del sexo contrario a poco centímetros de él y no hacía nada por imitarles. Porque Fox Mulder quería besar a Scully, vaya si quería. Ya lo intentó una vez y no salió bien por culpa de una jodida abeja que picó a su compañera en el momento justo ya podía haber esperado cinco segundos más, pensó Mulder en ese momento. Luego un beso en un barco con una mujer que se parecía increíblemente a Scully y él sintió el irrefrenable deseo de besarla, aunque fuera la vida pasada de su compañera o algo así. Y lo hizo. Recibió un puñetazo de parte de ella.
Y ahora tenía otra oportunidad de hacerlo. Era fin de año y la tradición lo mandaba. Lo malo es que la tradición exactamente decía que había que hacerlo bajo el muérdago y eso daba suerte para todo el año. Mulder se había dado cuenta de que en ese pasillo no había ningún racimo colgando sobre sus cabezas. Bueno, tampoco importaba. Habían salvado al mundo de unos zombies que planeaban destruirlo y él se había roto un brazo al hacerlo así que por eso se merecía una celebración.
Miró a Scully. Esta estaba de espaldas a él todavía mirando la televisión ajena a sus pensamientos. Sus ojos se dirigieron al cuello de ella, en busca de pequeños insectos con aguijón que le pudieran estropear el momento. No vio señales de ellos. Mejor, porque si no estaba decidido a acabar con todas las colmenas del mundo.
Con un sutil movimiento tocó la espalda de Scully y esta se volvió. Se acercó lentamente, como temiendo que ella se apartara en el último segundo. Pero Scully no lo hizo. Es más, ella también se acercó un poco hasta que sus labios se juntaron. Tal vez sería un acto reflejo o que ella ansiaba tanto ese beso como él. Una voz en su cabeza le dijo que Scully podría tener a cuantos hombres quisiera pero le estaba besando a él. Hacía más o menos un año y medio él fue quien impulsó el beso que casi se dieron y ahora parecía que él también había tomado la iniciativa. Tanto miedo tenía ella? El mundo no se acababa porque ellos se besaran verdad?
No. Realmente no se había acabado cuando abrió los ojos mientras notaba como los labios de Scully se iban alejando más y más de los suyos. Sabía que estaba sonriendo como un colegial pero no lo podía evitar. Había besado a Scully. Hubiera querido abrir un poco los labios y pasar su lengua por el labio inferior de Scully en ese beso, pero no se había atrevido. Tal vez en el siguiente beso. Este solo había sido para celebrar el año. Al siguiente sería ya para celebrar algo de los dos. Scully también le sonrió y enderezó la cabeza un poco. Entonces él lo dijo, el mundo no se ha terminado, porque era verdad. No se había abierto un agujero en el suelo porque ellos se hubieran besado. El mundo había seguido su curso y solo se había parado para ellos dos en esos momentos. Quería que ella supiera que sus vidas iban a continuar igual entre ellos, respecto a su relación de amistad y eso, pero esperaba que ella además de amistad quisiera ser algo más. El mundo no se había terminado por un beso ni lo haría por muchos que se dieran.
Pero ella no se acercó a él. No tuvo iniciativa para darle otro beso. Porque eso es lo que él esperaba. Antes él, luego ella. La vida era dar y recibir. Solamente dijo un Así es que Mulder no estuvo seguro de comprender. Pero no dijo nada. Todavía tenía en los labios el sabor de Scully y no iba a malgastarlo preguntando cosas que tal vez no aclarara nunca porque ella guardaba sus propios sentimientos en una caja fuerte protegida por candados. Y él no tenía las llaves de todos. A veces dudaba de conseguirla abrir.
Vio a Scully decepcionada. La podía haber cogido de la cabeza y atraerla hacia él sin ninguna dificultad para volverla a besar. Estuvo tentado a hacerlo cuando ella se giró, pero no sabía si era lo correcto. Para él lo correcto era que ella diera ahora el segundo paso. Era Quid Pro Quo, como en El Silencio de los corderos, Aníbal Lecter y Clarice Starling se cuentan cosas personales por turnos. Primero uno, luego la otra. Él ya la había besado, ahora era el turno de ella. Scully se había dejado besar pero no besaba.. Era muy complicado de pensar así que hizo lo más sencillo. Le felicitó el año mientras le ponía el brazo sobre sus hombros.
Scully se dejó hacer y también le felicitó el año. Ambos se fueron en silencio. Disfrutando de él mientras caminaban por el recinto del pabellón psiquiátrico lleno de personas felicitándose entre ellas. Mulder se pasó la lengua por su labio inferior y saboreó el rastro que Scully había dejado en él. Pintalabios con sabor a fresa? Scully también era una niña en algunas cosas.
Salieron del edificio y se dirigieron al coche. Mulder no quería que esto acabara allí mismo y que Scully le llevara a su casa.
-Umm… Scully… porque no nos vamos de fiesta? –al ver la mirada de sorpresa que Scully tenía en su rostro se explicó mejor- Ya sabes, es año nuevo.
-Mulder –dijo ella con un suspiro- estas convaleciente y tienes un brazo roto.
-Pero es año nuevo. Ha empezado de una manera especial.
Vio como Scully enrojecía un poco ante este comentario. Él sonrió ante ese gesto.
-Continuemos la noche de igual manera. Tú y yo en cualquier bar celebrando que no se ha acabado el mundo. En cualquier sentido.
Ella se quedó pensativa durante un momento con las llaves del coche en su mano pero sin abrir todavía las puertas.
-Está bien. Pero solo un poco. Total, mis vecinos de arriba todos los años hacen una fiesta con sus amigos y no acaban muy pronto que digamos.
Quitó el seguro a las puertas del coche y ambos subieron a él.
-Bueno… siempre te puedes venir a mi casa a dormir si tanto molestan.
Pareció que ella sonreía ante este comentario.
Por el momento este año se presentaba con muchas posibilidades.
FIN
Scully
Hay cosas que no sabes que van a ocurrir hasta que ocurren en ese preciso momento. Pero sin embargo ella sabía que iba a pasar, tal vez con el paso de los años había adquirido un sexto sentido para estas cosas. El simple hecho de que notara la mirada penetrante de Mulder en la nuca no era un hecho casual de ese momento. El ver la televisión pasó a un segundo plano mientras Dick Clark anunciaba en Times Square el comienzo de un nuevo año. Que no de un nuevo siglo como los de la secta Millennium hubieran querido. Mulder había dicho que era una empollona al saber eso y ella se había sonreído por dentro, y tal vez por fuera, eso no lo sabía, al pensar que era SU empollona y que siempre lo sería. Por muchos fines del mundo que hubiera.
Por eso
se giró. Y lo vio. Vio sus intenciones. Durante un segundo las vio. Mulder se
había acercado demasiado a ella. Con intención de besarla. Fue durante una
milésima de segundo que estuvo tentada a apartar la cabeza. Miedo? Tal vez.
Pero lo que sabía era que no era el lugar indicado para su primer beso. Pero
era demasiado tarde. Mulder acercaba su cabeza, y su boca, lo más importante, a
ella. No le podía hacer eso a Mulder. No se lo podía hacer a ella. Por eso
cerró los ojos y esperó los pocos segundos que los labios de Mulder se juntaran
con los suyos.
Sintió
ese cálido aliento sobre sus labios y después nada. Mulder la estaba besando y
pareció levitar en el aire. No podía contar los segundos que pasaron en
esa posición, pero sí que le echó de menos al segundo de separarse mientras
abría los ojos y se miraban en silencio. Mulder sonrió y ella le devolvió la
sonrisa moviendo la cabeza, coqueteando con él. Sin embargo, las primeras
palabras que surgieron de la boca de Mulder no eran las que ella quería. En
realidad no había pensado ningunas palabras para el después de, pero esas
palabras... el mundo no se ha terminado que significaban? que el mundo
no lo habían destruido cuatro zombies o que el mundo no se había acabado porque
ellos se habían besado? No lo sabía y por eso contestó lo primero que se lo
ocurrió Así es. Pero sabía que Mulder tampoco esperaba esa respuesta
porque se le borró la sonrisa. Acaso si el le decía eso esperaba que ella le
contestara otra cosa?
Después
de esos segundos en los que hubieran podido cambiar su relación por otra un
poco más afectiva se giraron y volvieron a su rutina diaria. Amigos y solo
amigos. Scully definió el beso como corto para amantes, ellos no eran amantes y
parecía que ese tipo de relación, si se producía, no iba a ser en un tiempo muy
cercano y largo para amigos, porque a ella le había parecido una eternidad
mientras estaba unida a Mulder por sus labios. Como buena científica sabía que
Einstein tenía razón, el tiempo era relativo. Los minutos podrían parecer horas
y los años, segundos. Mulder le felicitó el año y ella hizo lo mismo.
Mulder
pasó su brazo por sus hombros haciéndole cosquillas en la nuca. Ambos se
dirigían hacia el aparcamiento donde estaban sus coches. Cada uno a su casa,
por supuesto. Un solo beso no cambiaba que los dos se fueran juntos a cualquier
lado. Mientras salían del edificio ella pensaba darse un buen baño de espuma
para descargar esa tensión que se le había acumulado al besarse. Ese era su
plan. Llevar a Mulder a su casa, ir a la suya, desconectar el teléfono y darse
un largo baño de espuma. Quizá no relajante porque sus vecinos de arriba
estarían haciendo ruido como todas las nocheviejas.
-Umm… Scully… porque no nos vamos de fiesta?
Estaban en el aparcamiento, llegando al coche. Ella dio la vuelta para ir a la puerta del asiento del conductor y Mulder se quedó al lado de la puerta del copiloto mirándola por unos momentos. Había dicho lo que ella creía? Irse de fiesta los dos juntos? Por solo un beso? Si se pasaba la lengua por sus labios todavía estaba el sabor a pipas saladas característico de Mulder.
-Ya sabes, es año nuevo –añadió él al ver que Scully no hablaba.
Suspiró. Realmente le apetecía mucho salir de fiesta con Mulder, pero ella era Scully. Una mujer sosa que su vida se reducía a hacer autopsias a gente que aún en ese momento seguramente tenía más vida social que ella. No podía cambiar ese estilo de vida porque Mulder le propusiera eso precisamente a pocos minutos de ese beso. Un clásico pico de fin de año, se decía a sí misma. Mulder la tendría que picar más para que accediera.
Pero por el momento ella tenía que poner excusas para hacer lo contrario que le pedía el cuerpo.
-Mulder –dijo ella con un suspiro- estás convaleciente y tienes un brazo roto.
Por si no se había dado cuenta del brazo en cabestrillo que llevaba. Cosa muy probable porque cuando Mulder estaba eufórico no se daba cuenta en que estado se encontraba.
-Pero es año nuevo. Ha empezado de una manera especial
porque en pleno invierno hacia tanto calor de repente? Scully no se lo explicaba, estaba más preocupada rememorando esos pocos segundos en los que su boca y la de Mulder habían más unidas que nunca. Parecía que Mulder también se acordaba de ese momento. Con una sonrisa además.
-Continuemos la noche de igual manera. Tú y yo en cualquier bar celebrando que no se ha acabado el mundo. En cualquier sentido.
En cualquier sentido. Eso había dicho Mulder. Tanto en sentido literal, los zombies no habían acabado con él o en sentido figurativo, cuando ellos se besaron. En ninguno de esos dos actos el mundo habia dejado de girar. Lo meditó durante unos segundos. Pasar la noche de año nuevo con Mulder. En un bar con dos cervezas. Celebrando que estaban vivos y que el año había empezado de una manera especial, en palabras de Mulder. Ese plan era mil veces mejor que su baño de espuma y oyendo a sus vecinos.
-Está bien. Pero solo un poco. Total, mis vecinos de arriba todos los años hacen una fiesta con sus amigos y no acaban muy pronto que digamos.
Dudaba que fuera solo un poco y que Mulder se hubiera creído la excusa de que solo era por sus vecinos, pero aún así sonrió mientras ella abría la puerta de su lado y entraba en el coche.
-Bueno… siempre te puedes venir a mi casa a dormir si tanto molestan.
Ella sonrió ante ese comentario de Mulder antes de poner las llaves en el contacto.
Tal vez alguna vez le tomaría la palabra. Pero ahora quería disfrutar de esa noche con Mulder.
El año no se le podía presentar mejor.
FIN