Sí, quiero.

Disclamer: Los personajes no son míos pero son de mi tío Chris que como es muy bueno me los deja un ratito para que lo pase bien con ellos ¿Verdad tito Chris?

Tipo: MSR y H.

Dedicatoria: Se lo dedico a todas las personas que me han mandado algún comentario animándome a seguir escribiendo, que por ahora sólo son Katherine-m-s y Ana-xf. Si tu quieres engrosar esta lista ya sabes...

Feedback: Me da igual si me escribís un comentario como un mail a [email protected]

 

Centro comercial

 

Estoy de compras con mi madre, eso no tendría nada de especial, he ido cientos de veces de compras con ella, pero no con cierta persona. Para más señas diré que es más alto que yo, bueno para eso no hay que ser mucho, es castaño y tiene los ojos más bonitos que yo haya visto jamás. Es Mulder. ¿Qué hace Mulder de compras conmigo y con ni madre? La verdad es que aún me lo pregunto. No se como me he podido meter en este lío. Viene a comprarse un traje para la boda de mi hermano Charles. ¡Sorpresa! Mulder está invitado y toda la culpa la tengo yo...

 

Un día en la casa de mi madre ella y yo estábamos haciendo la lista de invitados. Mi madre, como quien no quiere la cosa, me hizo una pregunta.

 

Margaret Scully (MS): Oye, Dana, ¿Que tal si invitamos a Fox? - ¿Por qué mi madre tiene la manía de llamar a todos por su nombre de pila? A Skinner le llama Walter...

S: ¿A quién?

MS: A tu compañero.

S: ¿A Mulder? Bueno, si quieres…

 

La verdad es que no lo pensé mucho. Yo creía que me lo decía de broma, sobre todo lo “bien” que se lleva con Bill. Pero no tuve esa suerte. Una semana más tarde vino a nuestro despacho, porque yo aunque ponga Fox Mulder en la puerta creo que allí trabajamos los dos (Bueno creo que yo más que él), con una invitación de la boda. Estaba yo solita, como casi siempre.

 

MS: Hola Dana.

S: ¡Hola mamá! ¿Qué haces aquí?- Me enseñó la invitación, bueno más bien el sobre- ¡Ya están! ¡Déjamela ver!

MS: No. La tuya te la daré en casa, esta es para Fox.

 

¿Alguna vez habéis sentido que no podíais respirar y que el corazón se os paraba? Pues así estaba yo en ese momento. Creo que si en ese momento me pinchan no hay sangre.

 

S: ¿A Mulder? –Mi madre me miró con una cara de pilla impresionante, como diciendo “Yo no he sido, tu me lo dijiste”

MS: Sí, tu me dijiste que lo podía invitar -¿Veis como tengo razón?

S: Pero creía que lo dijiste en broma. Además piensa en su integridad física.

MS: ¿Qué quieres decir?

S: Que por si no te habías dado cuenta Bill y Mulder no se llevan muy bien y no sé lo que podría ocurrir los dos en la misma habitación y encima borrachos, o por lo menos bebidos más de la cuenta.

 

Exageré un poco, lo confieso, pero no sabía que decirle. Ya sabía yo que mis argumentos no iban a funcionar, pero al menos había que intentarlo... En ese momento apareció Mulder. Como siempre muy oportuno

 

M: ¿Scully tu sabes donde está el expediente de los hombres polilla?

MS: Hola Fox.

 

No sé si fue porque alguien pronunció su nombre o porque no había visto a mi madre, pero Mulder se puso mas blanco que la pared. Pero como Mulder es Mulder reaccionó enseguida ¡Ese es mi chico!

 

M: Hola señora Scully. Cuanto tiempo sin verla.

MS: Fox, te tengo dicho que me llames Maggie.

M: Esta bien Maggie. ¿Ha venido a ver a Scully?

S: No, ha venido a verte a ti. Te quiere dar una cosa –eso lo dije con una cara de enfado impresionante, para que mi madre supiese que no me hacía ninguna gracia que Mulder viniera a la boda. ¿Por qué? Porque no quiero pasar con él mas tiempo de lo normal, no sé si podré controlar mis sentimientos tanto tiempo.

 

Mulder se quedó perplejo. A saber las cosas que le estarían pasando por su linda cabecita.

 

M: ¿A mí?

MS: Sí. Ya sabes que mi hijo Charles se casa. Dana te lo habrá dicho.

 

En lo que dijo mi madre hay un error, yo no se lo dije a Mulder, cosas mías. Pero él para compensar las veces que le salvé, me salvó de que mi madre me sacara los ojos. ¡Te quiero Mulder!

 

M: Claro. ¿Por qué no me lo iba a decir?

MS: Y  supongo que te dijo que estás invitado –Mulder me miró sin saber que decirle a mi madre y mi madre, que no es tonta precisamente, lo notó- No te lo ha dicho.

M: Se le habrá olvidado. Como ahora estamos tan arriba de trabajo...

 

Mi madre mirándome, Mulder mirándome y yo sin saber que hacer. Como no se abrió la tierra para que metiera la cabeza en ella y yo no tenia ganas de cavar un agujero en el suelo de la oficina, opté por la opción más sencilla.

 

S: Se me olvidó decírtelo –Cogí la invitación de encima de la mesa y se la di- Toma, aquí tienes tu invitación. Ven si quieres.

 

Fui borde, lo reconozco, pero mi madre lo acabó todo de arreglar.

 

MS: Podrías ser la pareja de Dana.

 

Mulder se puso rojo, yo, para no ser menos, le acompañe y de paso miré a mi madre con mi mejor mirada asesina.

 

M: Pero es que no tengo un traje adecuado para ese tipo de eventos.

 

Era una excusa como una casa porque Mulder tiene, además de las películas que no son suyas, una colección de trajes impresionante. Pero mi madre cuando quiere algo no para hasta conseguirlo y ahora se ha propuesto liarnos... Pero en ese momento solo quería que Mulder viniera a la boda.

 

MS: Pues te vienes con Dana y conmigo de compras.

M: Maggie, yo...

MS: No hay peros que valgan, te vienes con Dana y conmigo.

 

Mulder me miró y yo puse cara de resignación ¡Qué le íbamos a hacer! Mi madre es así de terca...

 

M: Esta bien acepto –dijo sonriendo.

 

Y aquí estamos, dos semanas después. Como os he dicho la boda es de mi hermano Charles. Se casa en Nueva York, donde vive, con Mandy Stanford. Es decir, que tenemos que ir a Nueva York toda la familia Scully, Mulder incluido.  Mi madre ha dicho que se encargará del hotel, tengo un mal presentimiento.

 

Ya me he comprado el traje, es negro, de escote palabra de honor, me llega  por la rodilla y me viene un poco ajustado. Me da igual, a ver si Mulder pilla ya la indirecta. La verdad es que el traje me lo ha escogido mi madre, porque yo hubiera ampliado mi colección de trajes.

 

Total que en la boda voy a olvidar mi imagen de Reina del hielo a la que está acostumbrado Mulder

 

Mi madre se  ha comprado un vestido de tirantes beige, con zapatos a conjunto. Y no tengo ni idea del traje de Mulder. Porque yo, para hacer la gracia, le he dicho que no podía ver el traje hasta el día de la boda y él me ha contestado que entonces no veré el suyo hasta ese día también. Me he quedado con las ganas.

 

Nueva York.

13 días después

16:30 Hotel  Oxford

 

Scully, su madre y yo hemos llegado a Nueva York hace una hora. Charles va ha venir a recibirnos al hotel. Estamos entrando en el vestíbulo. No sé ni que hago aquí. Yo no conozco a nadie. Bueno, sólo a Scully, a su madre, a Tara y a Bill, pero a él como si no lo conociera. Un hombre nos saluda con la mano. Será Charles, porque Scully y su madre han ido corriendo locas de alegría a verle. Es un hombre de unos treinta y algo. Tiene el pelo pelirrojo, los ojos azules como su hermana. Esta claro que no es Bill, ojalá no se parezca a su hermano, por lo menos en las ganas de odiarme. Nos podemos llevar bien. Scully me señala con el dedo y yo voy donde están ellos.

 

Charles (C): Tu debes de ser Mulder. Yo soy Charles, el hermano de Dana.

 

Nos damos la mano. Esto es muy incomodo, me recuerda cuando fue por primera vez a conocer a la familia de mi novia.

 

Pero esto no tiene nada que ver, Scully y yo sólo somos amigos. Vale, lo confirmo ¿A quién quiero engañar? Quiero volver a probar sus labios. Scully me está diciendo algo y no me estoy enterando.

 

M: ¿Qué dices?

S: ¿Qué te pasa Mulder? Estás muy lejos de aquí.

M: ¿A mí? Nada –le pongo mi mejor cara incrédula. Miro a mi alrededor. Maggie y Charles ya no están con nosotros- ¿a dónde han ido?

S: No te has enterado de nada –me lo dice sonriendo. Me gusta verle sonreír- Han ido a por las llaves de las habitaciones. Mira ahora vienen.

 

Me giro y veo que vienen Charles y Maggie sonriendo maliciosamente. No me gusta su sonrisa. Algo están tramando.

 

MS: Tomar, esta es la llave de vuestra habitación, la 121, la mía es la 119.

 

¿He oído “vuestra” habitación? Scully creo que también lo ha oído y está blanca, pero se va poniendo roja por momentos. Lo que no sé si es por ira, vergüenza o de emoción de dormir conmigo.

 

Vale, la tercera la descarto porque Scully ha pegado un grito que me ha dejado medio sordo. Creo que todo el mundo nos esta mirando.

 

S: ¡Mamá!

 

MS: ¿Qué hija? Había que ahorrar para la boda –lo dice con un sonrisa pillina- Además con lo buenos amigos que sois supongo que no os importará compartir habitación.

C: Seguro que a Mulder no le importa ¿Verdad?

 

¡Sí, sí, sí! Digo ¡No, no, no! Quiero decir que no me importa. Un sueño hecho realidad. Detecto que no tengo que ser tan efusivo y quitar la sonrisita de mi cara porque Scully no está para bromas. ¿Porqué le importa tanto?

 

M: ¿A mí? –Venga Mulder, di algo coherente- Si no hay otra solución...

MS: Claro que no. Además el hotel está lleno.

 

A Scully se le ilumina la cara ¿Qué idea se le habrá ocurrido?

S: ¿Por qué no duermo yo en tu habitación? Al fin y al cabo la tuya también es doble.

 

Por favor, que diga que no... que diga que no...

 

MS: No puede ser. Porque le he prometido a Matt que dormiría en mi habitación.

M: Venga Scully, además si son tres días. Lo vamos a pasar bien.

 

Me parece que todos han pensado mal. ¿Qué pasa? Se puede pasar bien de muchas maneras y no de esa sola. Scully se ha puesto roja y m ha lanzado una mirada asesina. Su madre ha sonreído picaronamente y Charles ha lanzado una carcajada en vez de a mi yugular, como hubiera hecho Bill. Eso es muy buena señal.

 

S: Bueno, si no hay otro remedio -¡Bien!

M: ¿Vamos a dejar las cosas a nuestra habitación?

C: Claro, os acompaño. ¿Vamos mamá?

MS: Vamos.

 

21:45

 

Estamos en el restaurante del hotel, todos cenando. Sí, sí, Bill y Mulder en la misma mesa, ver para creer ¿Verdad? Pero eso sí, no estamos tan locos para que se vean. Mulder en una punta y Bill a la otra. Estamos Mulder, Tara, Bill y yo en un lado. Al otro mi madre, una silla vacía en la que estaba sentado Matt, Charles y Mandy.

 

Mandy parece una buena chica, es guapa, rubia y tiene buen tipo. Parece que mi hermano tiene buen gusto. También parece simpática ahora mismo se está riendo con Bill, que ya es algo difícil.

 

Bill, Tara y Matt han venido sobre las cinco de la tarde. Bill ya estaba avisado de que venia Mulder, para no avisarle... Mi madre ya se lo había dicho y ella y Tara le han dicho que se porte bien con Mulder. Pero eso no ha impedido  que le fulminara con la mirada cuando lo ha visto en el hotel. Pero se ha contenido. Menos mal, porque prefiero mantener a Mulder vivo por lo menos hasta el día de la boda, no me voy a quedar sin acompañante...

 

Matt está cada día mas grande y parece que le ha caído bien Mulder, cosa que a Bill no le hace ninguna gracia. Mulder me ha comentado que menos mal que el hijo no se parece al padre que si Matt era de verdad era hijo de Bill. Lo decía bromeando, eso ya lo sé, pero eso no le ha librado de que le pegara un codazo, eso sí, con disimulo.

 

Sé que Mulder está incomodo, o eso creo, porque ahora esta hablando con mi madre forzado ¿O no?

 

MS: Entonces Dana tropezó con una piedra, se cayó y se manchó toda de barro y lo que le perseguía ¡Sólo era un conejo!

¿

Qué le está contando mi madre?

 

S: Mamá ¿Qué le estás contado a Mulder?

MS: Una excursión que hicimos al bosque, cuando tu tenías seis años.

M: No sabía que tuvieras una infancia tan alocada.

MS: No lo sabes tu bien... Dana tiene cicatrices por todos los sitios. Era muy aventurera.

M: Y lo es... Yo también tengo cicatrices , pero la que más me gusta es una que tengo en el hombro de un disparo, me queda muy bien, me da un aspecto duro.

MS: ¿Quién te disparó?

 

Creo que yo sé la respuesta. Mulder me mira, como pidiendo mi aprobación.

 

M: Bueno, digamos que fue una mujer bajita, pelirroja, con un fuerte carácter y que trabaja conmigo en el FBI.

 

Mi madre me mira, yo bajo la mirada y siento que me pongo roja ¿cómo se atreve?

 

MS: ¿Fuiste tu, Dana? ¿Porqué lo hiciste?

S: Por razones de seguridad.

 

Ahora si tuviera una pistola a mano no dudaría en pegarle otro, a ver si así se hace el machito. Increíble, Mulder es la única persona que me esta haciendo sentir incómoda con mi madre.

Menos mal que todos se levantan, mi madre, Tara y yo vamos a la despedida de soltera de Mandy y los hombres, o sea, Bill, Charles y Mulder a la de Charles. Luego hemos quedado en reunirnos en una discoteca para celebrarlo todos juntos.

 

00:30

Sex Girls

 

No me lo puedo creer ¡Estoy al lado de Bill y no me hace nada! Aunque con le panorama que vemos no me extraña que no esté pendiente de mí. Estamos los amigos de Charles, Bill, Charles y yo en un salón de striptease. Lógico en una despedida de soltero. Ahora va a empezar la actuación principal.

 

¡Uau! Esto es mejor que una de mis pelis favoritas. Sí, las que no son mías. La chica tiene una buena “pechonalidad” y va vestida... bueno no va vestida lleva una minifalda blanca, un top con la bandera norteamericana, medias de red y unos zapatos con unos tacones interminables.

 

Si Scully se vistiera así un día para ir a trabajar a la mayoría de los agentes del FBI se caerían de culo, yo el primero, además de que le abrirían un expediente.

 

Suena la canción de Britney Spears “I’m slave for you” Bonita canción.

 

Get it get it, get it get it (WHOOOA)
Get it get it, get it get it (WHOOOOOA)(Do you like it)
Get it get it, get it get it (OOOHHHH)(This feels good)

 

¿Qué estará haciendo Scully ahora?

 

No me lo quiero imaginar. Seguro que está en mi misma situación o sea en un local de striptease viendo a un hombre despelotándose delante de ella.

 

I’m a slave for you. I cannot hold it; I cannot control it.
I’m a slave for you. I won’t deny it; I’m not trying to hide
it.

 

Todos se han ido a primera fila, incluido Bill, quien se ha guardado el anillo de casado en el bolsillo. ¡Este hombre es más cretino que yo! ¿Qué habrá visto Tara en él? Tara es guapa, simpática y sin embargo él es feo, gruñón y me odia. Son polos opuestos. Aunque la verdad es que Scully y yo también somos así. Ella racional y escéptica y yo creo todo lo que me digan. Aunque dicen que los polos opuestos se atraen. El tiempo lo dirá.

 

C: ¡Vamos Fox, ven con nosotros! Te estas perdiendo lo mejor del espectáculo.

 

Baby, don’t you wanna, dance upon me,
(I just wanna dance next to you)
To another time and place.
Baby, don’t you wanna, dance upon me,
(Are you ready)
Leaving behind my name, my age.

 

¿Qué le digo? No, no tengo ganas porque estaba pensando en tu hermana y me has fastidiado el plan. Mejor no, que es un Scully y son propensos a matarme...

 

M: No, no tengo ganas.

C: Venga Fox, que Dana no se va a enterar de lo que hagas esta noche.

 

¿Dana? ¿Quién ha mencionado a Scully? Yo desde luego no.

 

M: ¿Por qué crees que es por Scully?

C: Vamos Mulder no veas la cara de tonto que se te pone cuando te está hablando. ¿Cuántos años lleváis juntos? ¿Siete? –asiento con la cabeza- Pues yo creo que son suficientes para que os digáis lo que sentís.

M: Sólo somos amigos.

 

Me va a crecer la nariz de decir tantas mentiras y con lo grande que la tengo...

 

C: Sí claro... Venga, ven con nosotros.

 

00:50

X-Boys

 

Vale, esto no está ocurriendo.

 

No está pasando.

 

Un tío que no conozco de nada  está haciendo que ponga mis manos en su culo y en lo de delante. Y mi madre viéndolo como si nada. Y todo ello amenizado con la canción de Britney Spears.

 

What would it take for you to just leave with me?
Not try in to sound conceited but you and me were meant to be
You're a sexy guy, I'm a nice Girl
Let's turn this dance floor into our own little nasty world
!

 

Mandy y Tara son unas traidoras, me han empujado hacia el escenario y el tío me ha cogido, me ha sentado en una silla y se ha empezado a despelotarse delante de mí.

 

Me estoy poniendo roja y tengo mucho, mucho calor...

 

Pero cuando he tenido más calor ha sido cuando he visto a Mulder. ¡Casi me tiro a sus brazos!

 

¡Qué cuerpazo! ¡Qué músculos! Esos músculos que más de una vez me han protegido y los he sentido muy cerca de mí.

 

Boys!
Sometimes a girl just (always) needs one (Oh)
Boys!
To love her and to hold (so, so, so get nasty)
Boys!
And when a girl is with one (get nasty)
Boys!
Then she's in control! (oh, oh)

Can't live with em'
Cant live without em'!

 

Menos mal que ya se ha acabado la canción y el señor “culo-perfecto” me ha hecho bajar del escenario. La verdad es que tenía un culito muy mono.

 

¡Ay, si pudiera hacerle eso a Mulder! Sólo tocarle aunque fuera un poquito su culo, que muchas veces se lo miro sin que él se dé cuenta y me dan ganas de tocarlo, estrujárselo.

 

Vale, esto me ha afectado mucho.  Aquí vienen mis torturadoras, espero que sepa decir alguna frase coherente y no las tonterías que estoy diciendo

 

T: Que Dana, ¿Te lo has pasado bien?

S: Sí muy bien aunque tendrías que haber ido tu, lo hubieras pasado mejor.

T: Lo siento Dana, Mandy y yo tenemos pareja y no les queremos ser infieles.

 

Me pregunto si ellos se están acordando de eso ahora...

 

MS: Además así no piensas tanto en Fox.

 

Vaya hombre mi madre no se podía estar calladita. ¿Mamá no te han enseñado que calladita estás mas mona?

 

S: ¿Qué tiene que ver Mulder en esta conversación?- Me hago la inocente, pero mi madre no es tonta y seguro que ya se lo ha dicho a Tara y a Mandy, porque están muy calladitas y con una sonrisita que no me gusta nada...

 

Discoteca TXF

 

¿Estar un poco borracho en una despedida de soltero es comprensible, no?

 

Al principio no quería beber, pero Charles me invito a una, luego Bill a otra, espero que no me pusiera veneno, luego yo... Total que han sido bastantes copas. Luego hemos venido a esta discoteca a encontrarnos con las chicas.

 

¿He dicho alguna vez lo buena que está Scully?

 

La imagen que tiene hoy difiere mucho de la imagen a la que me tiene acostumbrado, siempre trajes, siempre chaquetas, ya sé que son las normas de la oficina, pero siempre he pensado que Scully no tenía ropa informal. Hasta hoy. Lleva un pantalón muy ceñido y una camiseta roja de tirantes con algo escrito, no estoy para leerlo.

 

Scully también parece bastante “alegre” y no sólo porqué se esté riendo, sino porque también parece que ha bebido un poco.

Se acerca a mí.

 

S: Mulder, ya es muy tarde nos vamos a ir –me coge del brazo y me arrastra, o me dejo arrastrar, donde están los otros.

 

Hotel Oxford

Habitación 121

 

Estoy en el cuarto de baño mirando el modelito que me tengo que poner para acostarme. No es uno de mis pijamas  de seda, no, he tenido la maravillosa idea de traerme un conjunto bastante sexy de bata y camisón, o lo que sea eso. Bueno, la idea no la tuve yo precisamente, si no mi madre. No voy a hacerle caso nunca más. Seguro lo hizo a propósito.

 

Cuando salga ahí con Mulder me voy a morir de vergüenza. Eso si me decido a salir, porque ¿Dormir en la bañera será incomodo? Venga Dana sal de aquí con un par de...

 

Esto ya está mejor, porque Mulder lleva sólo unos slips muy ceñiditos, me controlo para no pegarle un pellizco en el culo. No quiero desprestigiar mi imagen de Reina del hielo.

 

M: Vaya Scully, estas muy guapa

S: Gracias ¿Qué lado de la cama prefieres? – ¿Soy yo la que está diciendo eso?

M: Me da igual, estoy acostumbrado a dormir en mi sofá. Elige tú.

S: El izquierdo mismo.

 

Nos metemos en la cama. Bien. Apagamos las luces. Bien. Me empieza a acariciar un hombro haciendo círculos con sus dedos. Mal. Tengo tres opciones:

 

1º. Dejarle hacer

2º. Decirle que se esté quieto, no creo que me haga mucho caso pero por lo menos opongo alguna resistencia.

3º. Darle una bofetada que hacen historia y mandarle a dormir al suelo.

 

¿Tengo que elegir? ¿No puedo elegir el comodín del público? ¿Y la llamada telefónica?  Jo... Bueno elijo la segunda opción. ¡Qué le voy a hacer! ¡Soy débil!

 

S: Mulder estate quietecito.

M: ¿No te gusta?

 

No le voy a decir que no me gusta porque no es verdad, así que me revuelvo un poco inquieta en la cama.

 

M: ¿Sabes Scully? Las mujeres de hoy en día son guapas, inteligentes y con una gran personalidad. Como tú. Pero no son afortunadas, y tú lo eres. ¿ Sabes por qué?

 

Me giro y le miro a los ojos. Dios, si incluso en la oscuridad puedo sentir que me mira fijamente y a mí esa mirada me desarma.

 

S: ¿Por qué?- le pregunto en un susurro.

M: Tú eres una mujer afortunada porque tienes mi amor.

 

¡Uf! Demasiada información en un periodo corto de tiempo. Mulder déjame que la asimile.

 

Muy bien, ha dicho que soy guapa, inteligente y que tengo carácter, eso lo he pillado. Lo que no he pillado es la segunda parte. Mejor le pregunto.

 

S: ¿Estás diciendo que estás enamorado de mí?

M: Sí, señorita “Reina del hielo” Scully, el señor “Spooky” Mulder está enamorado de usted.

 

Luego se queda en silencio. Parece que se  ha quedado dormido, pero no. Está esperando mi respuesta. Tomo un poco de aire.

 

S: Yo también te quiero.

 

¿Que hace? ¿Porqué no me contesta? Espero que sea verdad y que no sea producto de la borrachera que tiene encima. Aunque dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad...

 

¿Qué es eso que rozan mis labios? Ah, es Mulder. ¡Es Mulder!  Menos mal que mi boca responde instintivamente a la suya y se abre lentamente para dejar pasar su lengua.

 

No quiero, no quiero, no... vale sí quiero, pero sin armar mucho ruido, más que nada porque Bill duerme en la habitación de enfrente y no quiero que mate a Mulder antes de “conocerlo” mejor.

 

10:13

 

Me duele un poco la cabeza debe ser la resaca. Menuda nochecita, con sólo decir que he dormido de un tirón...        

 

¡Lo he hecho con Scully! Repito ¡Lo he hecho con Scully!

 

Lo sé, mas que nada, porque estamos desnudos y nuestra ropa, o mejor dicho, las bragas, el camisón, o lo que sea eso, de Scully y mis slips esparcidos por el suelo.

 

Además de eso porque Scully está abrazada a mí.

 

Sería el despertar perfecto si no tuviera ganas de mear. Voy a intentar moverla sin despertarla. A ver, una, dos y...

 

Demasiado tarde, Scully ya está despierta y con una sonrisa que parece sacada de un anunció de dentífrico, no pienso decir marcas.

 

Lo que acabo de ver si que es un expediente x. Scully ha pasado de la cara de un anuncio a una cara más roja que su pelo en menos de un segundo. ¿O es azul? La verdad que esto de ser daltónico tiene su miga.

 

¡Me estoy meando! Y ahora va Scully y hace los 100 metros lisos hacia el baño con vestimenta de batín incluida. ¡Pero yo estaba antes! Jo, no vale.

 

S: Mulder, tenemos que hablar.

 

Muy bien, estupendo, vale, pero ¡Quiero ir al  aseo!

 

M: Buenos días Scully ¿Puedo ir al aseo antes?

 

Scully asiente y yo he entrado más deprisa que el correcaminos siendo perseguido por el coyote. ¡Ah! ¡Qué gustito!

 

¡Ah! He de decir que durante el tiempo que Scully ha estado en el baño, me he puesto mis slips.

 

Salgo del baño y veo que Scully también ha aprovechado el tiempo y se ha puesto el camisón. La verdad es que está mejor sin él.

 

M: Supongo que querrás hablar de lo de anoche.

 

Lo digo en serio, Scully se pone roja en un segundo. Seguro que tiene el record Guinness.

 

S: Claro. Pero lo mejor será que nos duchemos, vistamos y luego ya hablamos con más tiempo.

 

20 minutos después

 

Realmente aún no sé lo que ha pasado esta noche entre Mulder y yo.

 

Vale, lo sé. Nos hemos acostado juntos. Pero ¿En qué condiciones? Los dos estábamos un poco borrachos y, bueno, en ese estado se hacen cosas que te puedes arrepentir al día siguiente. Yo no me arrepiento y espero que Mulder, que está saliendo del cuarto de baño, tampoco.

 

No le puedo mirar a la cara, porque si me pone la cara de “me arrepiento de lo de anoche, no quería que pasara” me muero, pero antes le mato a él.

 

 El desayuno nos lo han traído mientras él estaba en el baño. Unto una tostada con mantequilla y él se pone café. Por favor que me diga algo, pero no creo que esté por la labor.

 

S: ¿Qué tal tu despedida de soltero?

 

Que pasa, de algo había que hablar. No pienso entrarle a saco con lo de anoche. Y parece que lo he pillado desprevenido porque casi se atraganta con le café.

 

M: ¿La mía? Pues bien, como todas. La chica desnudándose al son de la música de Britney Spears.

 

¡Vaya! Britney Spears, igual que la mía. ¿Es que todos los locales de despedida de soltero tienen el mismo disco?

 

S: ¿Sólo eso? Vamos, seguro que pasó algo más.

M: Pues ahora que lo dices sucedió un auténtico expediente x

 

¿Qué será? ¿La stripper era un vampiro? ¿Abdujeron a alguien? ¿Encontró, por fin, a su hermana?

 

S: ¿Qué fue?

M: Tu hermano Bill me invitó a una copa.

S: La verdad es que en el fondo le caes bien.

M: Será muy en el fondo –dice riendo- ¿Y la tuya?

 

Ay, ay, ay. Has pisado terreno peligroso. Tú lo has querido.

 

S: Pues el boy se pasó un rato bailando provocativamente a mi lado sólo con un tanga de leopardo al ritmo de la canción “Boys” de Britney Spears.

 

Se ha quedado sin habla. Soy muy mala. Dana que anoche os acostasteis, no le pongas celoso. Soy muy mala. Lo sé. Mejor lo arreglo.

 

S: Pero, mientras el boy bailaba, sólo estaba pensando en ti, soñando que eras tú quien estaba bailando para mí.

 

Joder Dana, ni tanto ni tan poco. Ahora parece que le he asustado, porque se ha puesto más blanco que la pared.

 

M: ¿Eso es verdad?

S: Mulder “Preferiría morir ahora a vivir cien años sin haberte conocido”.

 

Lo confieso, la he copiado, espero no pagar derechos de autor.

 

M: ¿Desde cuando te gustan las películas de Disney?

S: Te recuerdo que tengo un sobrino de dos años al que a veces voy a visitar. Y siempre me convence para ver alguna película. Además esa frase es muy apropiada para lo que siento. ¿Qué sientes tu? -¿Todo eso lo he dicho yo? ¿Qué había en el desayuno?

M: Yo siento que te quiero.

 

Nos damos un beso. Casi con ternura, pero luego se convierte en un beso de pasión contenida, salvaje, húmedo. Le paro. Aún hay que hablar algunas cosas.

 

M: ¿Qué pasa?

S: Estoy confundida. ¿Qué somos? ¿Amigos? ¿Pareja?

M: No creo que dos amigos se acuesten juntos.

 

A veces olvido la falta de tacto que tiene Mulder para decir ciertas cosas.

 

S: ¿Entonces somos pareja? O lo de esta noche ha sido un simple rollo para ti...

M: Somos pareja y lo de esta noche para mí no ha sido sexo. Te lo voy a demostrar –Me coge las manos. Estoy muy emocionada, a punto de llorar- ¿Quieres ser mi novia? ¿Salir conmigo?

 

Las lágrimas que luchaba por contener caen de mis ojos. No puedo más. Esto es demasiado para mí. Ya sé que esto que estamos haciendo es un poco infantil, pero ¿Quién no ha soñado con que el hombre de su vida le pida salir?

 

S: Sí, quiero.

M: ¿Contenta?

 

Lo dice secándome las lágrimas con sus suaves dedos. Asiento como puedo.

Pero lo que está sucediendo en estos momentos lo he soñado todas las noches desde hace varios años, y que se cumpla... ¡Es impresionante!

 

Pero hay una cosa en la que no hemos pensado. Mejor dicho una persona. Es alto y robusto, es mayor que yo y es de mi familia. Y no estoy hablando de mi madre, que por cierto se alegrará un montón. Es Bill.

 

Pongo cara de pánico y Mulder me lo nota enseguida.

 

M: ¿Qué te pasa?

S: Es que me he acordado de mi hermano.

 

Mulder ha tragado saliva. Sabe que se trata de Bill ¡Qué listo que es mi nene!

 

M: ¿Vas a decírselo?

S: Procuraré decirlo en un momento en que no haya objetos pesados y cortantes cerca.

 

22: 00

 

Estoy sentado delante de Bill y eso me asusta porque Scully aún no se lo ha dicho a su familia. Creo que ya lo saben, o lo sospechan porque cuando nos ven juntos hacen una sonrisa muy misteriosa. Excepto Bill.

 

Creo que la familia Scully aprecia mi vida y por eso todavía no se lo ha dicho. Y espero que eso dure hasta que me muera y no precisamente a manos de Bill.

 

Todos estamos muy cansados porque hemos estado en la iglesia con los preparativos de la boda. Scully y yo no tenemos que hacer nada pero hemos ido por si necesitaban nuestra ayuda, pero al ver que no hemos hecho una visita turística por la ciudad con Matt.

 

Nos traen el café. Espero que Scully se vaya pronto a la cama, pero no para dormir precisamente...

 

S: Tengo que deciros algo, bueno tenemos...

 

Scully me mira y luego mira a Bill, yo no quiero saber la cara que estoy poniendo al sentir la mirada de Bill sobre mí.

 

MS: ¿Qué es Dana?

 

Eso es la madre encima animando. ¿Scully no aprecia mi vida o qué? Menos mal que me coge la mano.

 

Scully mira a Bill, yo miro a Bill, Tara mira a Bill, Maggie mira a Bill. Creo que todo el restaurante lo está mirando. Pero por el momento él ha empezado a beberse su café. ¿Eso es buena señal?

 

S: Como todos sabéis o sospecháis, Mulder y yo nos queremos –primera reacción de Bill, deja la taza sobre el plato y nos lanza una mirada asesina a los dos- Y hemos decidido dar un paso a nuestra relación de amigos. Nos hemos convertido en pareja.

 

Después de que Scully haya soltado la bomba voy a analizar la situación de la mesa, es decir voy a decir de que forma me va a matar Bill. Por ahora sigue bebiéndose su café como si la cosa no fuera con él. Todos los de la mesa después de felicitarnos a Scully y a mí nos lo hemos quedado mirando.

 

Deja el café y parece que va a decir algo

 

B: Yo...

 

Te voy a matar Mulder. Seguro que dice eso. La muerte que sea rápida por favor. Pero con lo que me odia seguramente será lenta y dolorosa.

 

B: ...os felicito. Buenas noches me voy a la habitación.

 

¡Vaya! Si en el fondo, muy al fondo, yo sé que Bill me aprecia.

 

Iglesia de St Thomas  Nueva York

19:30

 

¡Estamos de boda!

 

Por fin mi hermanito se casa y está hecho un manojo de nervios paseándose por el altar esperando a Mandy que como todas las novias llega con retraso.

 

Mulder y yo estamos sentados en un banco de las primeras filas. Él está hecho un bombón con el traje que se ha comprado de Armani que seguro que le habrá costado un pastón.

 

Mi madre y el padre de Mandy son los padrinos de los novios y Tara y Bill los testigos.

 

A mí me dijeron ser una de las damas de honor pero no quise. Creo que ya soy mayorcita para esto. Además en la de Bill y Tara tampoco fui dama de honor y no se acabó el mundo. Además entonces Mulder se quedaría sin pareja y eso no es plan.

 

Menos mal que Mandy ya ha venido porque si no Charles se hubiera comido los dedos. Está guapísima. Lleva un vestido recto con escote palabra de honor con unas mangas que se ajustan a sus brazos. El pelo se lo ha dejado suelto  y se lo han ondulado un poco. Las damas llevan un vestido parecido al de Mandy pero de color rosa y se han recogido el pelo dejándose unas mechas sueltas.

 

Mi madre está emocionadísima, a punto de llorar. Y yo creo que no tardaré porque, aunque no lo parezca, a mí las bodas de emocionan y siempre suelto alguna lagrimita. Pero hoy con Mulder al lado no quiero. Tengo que mantener mi imagen de la Reina de Hielo.

 

Cura (Cu): Hermanos, estamos reunidos aquí para celebrar la unión en santo matrimonio de Charles Scully y Mandy Stanford...

 

Tiempo después

 

Jo, me aburro. Ahora comprendo a Homer Simpson cuando va a la iglesia y se duerme. Y no me duermo porque tengo insomnio pero esto es para dormirse.

 

Siempre es lo mismo, Dios esto, Jesús aquello. ¿Es que son monotemáticos?

 

Yo no creo en Dios, creo que se nota, y la verdad es que no me burlo de los que creen en él. No como otros que se burlan de mí porque creo en hombrecillos grises. Para mí es lo mismo, creer en Dios es creer en alguien a quien no hemos visto en la vida y que tampoco hay pruebas científicas de que exista. Pero bueno, cada uno tiene que creer en alguien, para tener una esperanza en la vida.

 

Scully me toca la mano suavemente. No es por la emoción, aunque creo que va añadida, si no porque le he advertido que seguramente no estaría atento a la misa y que si había algo interesante que me avisara. Ella me ha dicho que me tocaría la mano cuando estuvieran a punto de hacer los votos, que es la parte más emocionante de toda la ceremonia.

 

Scully está muy emocionada y yo como en un acto reflejo le cojo la mano y se la aprieto para que sepa que yo estoy allí con ella. Se gira y me sonríe. Tiene los ojos vidriosos.

 

Cu: Charles Scully, quieres a Mandy Stanford como tu esposa para amarla y respetarla en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza todos los días de tu vida hasta que la muerte os separe.

 

C: Sí, quiero.

 

Cu: Mandy Stanford, quieres a Charles Scully como tu esposo para amarle y respetarle en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza todos los días de tu vida hasta que la muerte os separe.

 

Mandy (Ma): Sí quiero.

 

Miro de reojo a Scully y está haciendo esfuerzos para no llorar, lo comprendo, no quiere que su Spooky vea a su Reina de Hielo que se está derritiendo poco a poco. Pero no puede más y una lágrima ha salido de sus ojos y yo se la limpio con suavidad, con dulzura y ella me coge la mano y me la besa dulcemente.

 

La boda ya se a acabado, por lo menos la parte de la Iglesia. Pero viendo esto y si lo de Scully ha sido una indirecta lo tengo claro. Ella inconscientemente me estaba diciendo que quisiera vivir este momento con nosotros de protagonistas. Y yo aunque no sea creyente me da igual, ella sí que lo es y con eso me sobra. Resumiendo ¡Le voy a pedir matrimonio!

 

Queen Restaurant

00:00

 

¡Soy feliz!

 

Lo digo en serio. Tengo una familia maravillosa, un trabajo... vamos a decir que es muy excitante y lo que es más importante, tengo a Mulder. Creo que las cosas no me pueden ir mejor.

 

T: Ven Dana, Mandy va a tirar el ramo.

 

¿Quién dijo felicidad completa? Eso será cuando consiga coger el ramo de novia una vez en mi vida.

 

¡Lo he cogido! Y sin empujones ni nada, o soy un fenómeno o el ramo iba predestinado a mí.

 

Ma: ¡Vaya Dana, parece que vas a ser la próxima!

S: No creo a Mulder no le van estas cosas.

MS: Pero por lo que he visto en estos años él haría cualquier cosa por ti. ¿Por qué no casarse?

S: Sí, bueno ¡ Pero si solo llevamos un día!

Ma: Ahí Dana lleva razón, necesitan conocerse.

MS: ¿Conocerse? Dana conoce a Fox más que a ella misma y de Fox digo lo mismo.

 

Mi madre si que me conoce. Por cierto ¿Dónde está Mulder? Pobrecito está ahí sentado solo. Mejor me voy a verlo antes de que les diga de que yo si que quiero casarme con él.

 

S: Hola Mulder.

M: Hola Scully.

 

Mulder está como un tren y eso no lo digo yo porque  Mandy, Tara y mi madre también lo dicen. Pero ahora está muy raro. Algo le pasa

 

S: ¿Te pasa algo?

M: Ven siéntate, tengo que decirte algo.

S: ¿Qué es?

M: Scully, han pasado casi ocho años desde que nos conocimos y sabes que te quiero mucho, ya te lo dije ayer, quiero pasarme la vida amándote.

 

Presiento que hay un “pero” por algún sitio. Mulder no suele dar tantos rodeos a las cosas salvo si es algo que sabe que no me va a gustar y sabe que le puedo sacar los ojos. ¿Es esta una de estas ocasiones?

 

S: Mulder ¿Qué quieres decir?

M: Scully ¿Quieres casarte conmigo?

 

Dana, creo que sabes como se hace eso de la respiración y si no lo sabes aprende pronto porque te vas a poner azul si no lo haces rápido. Eso es, inspirar, expirar. ¡Muy bien campeona!

 

Sin dejarme tiempo para reaccionar Mulder se acerca a mí y nos besamos. Me está haciendo chantaje emocional. Pero eso me gusta.

 

M: ¿Qué me contestas? ¿Quieres casarte conmigo?

S: Sí quiero

 

FIN

 

¿Qué tal ahora un feedback para celebrar la boda de Mulder y Scully?

 

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