Scully Y LOS SIETE ENANITOS
Disclaimer:
Los personajes de la serie Expediente X pertenecen a Chris Carter, a 1013 y a la
FOX. El cuento de Blancanieves creo que es de los hermanos Grimm (o algo así) y
a Walt Disney por haberla hecho película. Si alguien a entendido este
disclaimer es un genio.
Spoilers:
No hay ninguno de la octava ni de la novena.
Tipo: PG, MSR, H, POV,
Weird.
Nota:
Es una versión a lo X-files de Blancanieves. Hace mucho tiempo que no
veo la película así que si hay algún fallo perdonarme.
Dedicatoria:
Puf...
Vamos a ver, Katherine-m-s, paulax, acava, arcadia-x, viaux, sorenson, Hiei-X,
agente_scully, L_esculli, LadyX, ChicaX, Eva_Mulder,
Ana y seguramente se me olvida más gente, a vosotras también.
Feedback: Todos nos
alegramos de que haya mails de gente que nos quiere conocer en nuestra bandeja
de entrada. Yo también. Así que ya sabéis: [email protected]
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Estupendo.
Genial.
Fantástico.
Ahora va y se me para el
coche.
¿Quién dijo que cuando
las cosas van mal podrían ir a peor? Seguramente un tipo listo.
¿Por qué digo esto?
Porque estoy en alguna parte de Washington en medio del diluvio universal. Vale,
está bien, exagero un poco, pero llueve mucho.
Matt
(Mt): Tita, ¿hemos
llegado ya?
S: No cariño.
Mt:
¿Po qué se ha
parao el coche?
Eso quisiera saber yo.
Bueno no. Lo sé porque me lo dice un indicador del coche. Se ha acabado la
gasolina.
Sí, señores a
Dana-siempre-todo-en-orden-Scully se le ha acabado la gasolina.
No sé como he aparcado
pero lo he conseguido.
Intento adivinar donde
estamos. Un momento, ¿Ese no es el bar de la esquina de la casa de Mulder? Las
cosas por ahora están mejorando. ¿Qué tal si le hacemos una visita a Mulder?
Después de todo no nos vamos a quedar en el coche esperando a que se pare esta
tromba de agua.
S: Matt ¿Te gustaría
visitar a un amigo?
Mt: ¡Sí!
Parece que le ha gustado
la idea. Así que vamos como podemos hacia el edificio de Mulder y subimos hasta
su casa.
Toco a la puerta. A
buena hora cambié las llaves de su casa de llavero.
No abre. Vuelvo a tocar
¿Qué debe haber pasado para que un hombre sin vida social no esté en su casa
un sábado a las nueve de la noche? Eso sin contar que está lloviendo a mares.
Mulder abre la puerta.
Oh-dios-mío.
Respuesta: Que se esté
duchando.
Mulder solo lleva una
toalla atada a la cintura.
Señor, si yo voy a misa
todos los domingos que puedo ¿Por qué me haces pasar por esto? ¿Es por los
pensamientos impuros que tengo sobre mi compañero? Pues si me muestras este
tipo de panorámica tendré más de la cuenta.
Dana, saliste de un coma
profundo hace años, salir de este estado catatónico en el que te has quedado
es fácil. Y quita también esa sonrisa de tonta enamorada que tienes en la
cara. También intenta decir algo coherente en el próximo minuto.
S:
Hola Mulder.
Wow, un saludo más o
menos normal. Estoy orgullosa de mí.
M: Hola Scully ¿Qué te
trae por aquí?
Mt:
Hoda.
Mulder se queda
sorprendido de un niño me acompañe. ¿Qué tal si le gasto una broma y le digo
que tenia un hijo de Frohike? No, mi cerebro aún se está recuperando del shock
que ha sufrido hace un minuto.
Mulder nos hace pasar.
S: Es Matt, mi sobrino.
M: Ah –Mulder aupa a
Matt, jo yo también quiero- Hola Matt.
Mt:
Hoda. ¿Cómo te
llamas?
M: Me llamo Fox.
Mt: Es un nombe bonito.
Me parece que esta
pareja va a hacer buenas migas. Por lo menos no le va a odiar como su padre.
Mulder baja a Matt quien se va a mirar a los peces que aguantan las largas
hambrunas que les hace pasar Mulder.
Y yo miro de arriba
abajo a Mulder por no-se-cuantas-veces. Pero esta vez él parece notarlo. ¡Rápido
Dana dile algo!
S: ¿Me das una toalla
para que seque a Matt?
No sé si habrá pillado
la asociación de ideas. Que si no se quita esa toalla y se pone algo más de
ropa mis hormonas van a empezar a actuar y no quiero ni pensar en las
consecuencias.
Sale del cuarto de baño
y me da dos toallas.
M: Toma, tu también estás
empapada.
S: Sí. Está lloviendo
mucho.
M: ¿Quieres algo de
ropa para cambiaros? Os vais a constipar.
S: Y tú también si no
te vistes.
Mulder se mira, parece
que no se había dado cuenta que aún seguía con sólo la toalla.
M: ¿No te gusto así?
Mulder, no me hagas
hablar de lo que me gusta y lo que no me gusta. Si no estuviera mi sobrino esa
toalla no habría durado ni un minuto en tu cintura.
Lo sigo hasta la
habitación y me da una camiseta blanca y otra gris. Salgo y le pongo a Matt la
camiseta gris. La blanca me la pongo yo.
M: Bonita combinación.
Mulder me señala la
camiseta. Oh, mierda. No me acordaba que tenía sujetador negro. Y negro sobre
blanco, ya sabéis. Hago como si no me importara y me siento en el sofá. Él se
sienta conmigo.
M: ¿Qué os ha pasado?
S: El coche se ha parado
porque no tiene gasolina. Como ha sido cerca de aquí hemos venido.
M: ¿Y este? –Mulder
señala a Matt que sigue ensimismado viendo a los peces.
S: Bill y Tara están de
segunda luna de miel en Paris y mi madre está con unas amigas. Así que yo soy
la canguro oficial por esta noche.
Matt se acerca a
nosotros frotándose los ojos. Eso es mala señal.
Mt: Tita Dana, tengo sueño.
Muy mala señal.
Ya sé que un niño de
tres años tenga sueño a las nueve y media de la noche es lo más normal del
mundo pero no estamos en mi casa que es donde debería dormir.
S: Mulder ¿Nos puedes
acercar a casa?
M:
Oh, no. Matt puede
dormir en mi cama. No hay necesidad de que os marcheis con esta lluvia. Matt ¿Te
gustaría dormir en una cama de agua?
Mt: ¡Sí! ¿Onde está?
Mulder señala la puerta
de la habitación y Matt entra corriendo.
S: Ahí no habra nada
que no sea tuyo ¿Verdad? –le digo ante sus gustos exquisitos de revistas y
películas.
M: No, esta tarde me he
entretenido y lo he ordenado todo.
S: ¿Cuándo harás eso
en la oficina?
M: Aún no ha pasado un
año desde la última vez. Hay que seguir las normas. Una vez cada año.
Mt: Tita –Matt se
asoma por la puerta de la habitación- ¿Me cuentas un cuento?
S: Matt te equivocas de
persona.
El unico cuento que me sé
es el de Caperucita Roja y no me sé el final. Creo que se la come un cervatillo
llamado Bambi. ¿O era la entomóloga esa?
M: ¿No te sabes ningún
cuento?
S: No
M: ¿Nunca te contaban
cuentos al acostarte cuando eras niña?
S: No pasé por esa
fase.
M: ¿La de los cuentos o
la de niña? –dice riéndose.
S: Muy gracioso. El único
libro que me leía mi padre al acostarme era Moby Dick y no creo que a Matt le
guste.
M: Seguramente Starbuck.
Yo me sé algunos.
S: ¿Aptos para menores?
Me mira con su cara de
niño que no ha roto un plato en su vida y yo no tengo mas remedio que reir.
Vamos a su habitación y nos sentamos en la cama. Esto si que es navegar.
M: ¿Qué cuento quieres
que te cuente?
Mt:
Blancanieves.
M:
¡Ey! Es mi cuento
favorito.
Ver para creer, o mejor
dicho oír para creer. ¿Mulder tiene cuento favorito? A ver si los videos que
no son suyos son la colección de los Teletubbies.
M: Había una vez una
preciosa mujer a la que le llamaban...
Mt:
Dana.
S: ¿Qué?
Mt: Quero que se llame
como mi tita.
M: Vale.
Mulder parece feliz. No
sé será porque por fin podrá decir mi nombre sin que haya situaciones
especiales, digase muerte de un familiar, cancer o alguna otra desgracia en
nuestras vidas.
M: Pues Dana era una
princesa que vivía en un castillo muy bonito. Un día pasó por allí un príncipe
¿Cómo quieres que se llame?
Mt: Fox.
M: ¿Por qué? No es un
nombre muy bonito.
Mt: Se llama Fox.
M: Está bien.
A Mulder no le ha
funcionado la mirada de cachorro-degollado que destruye todas mis defensas. Matt
estará inmunizado a eso. Ojalá lo estuviera yo.
M: El príncipe Fox y la
princesa Dana se conocen y se hacen amigos
Mt: ¿Cómo
vosotos?
S: Eh... si, como lo
somos Mulder y yo.
Sólo hay una
diferencia, Blancanieves y el príncipe se lían y Mulder y yo no lo hacemos ni
a la de tres.
M: El príncipe tiene
que regresar a su país que está muy, muy lejos de allí. Dana se queda triste
y llora. La madre de ella se le murió cuando era pequeña y su padre se casó
con una mujer mala que no la quería ¿A esta como la llamamos?
Mt: Diana.
Glups y doble
glups.
Siento como me ruborizo
lentamente. Aquí hace mucho calor.
A buena hora he hablado
con Tara de la Fowley en presencia de Matt y le puse el calificativo de bruja.
Mulder me mira de reojo.
M: ¿Por qué Diana?
Mt: Porque es una bruja.
Nota mental: nunca
hablar mal de nadie en presencia de Matt. Ni siquiera de la Fowley.
M: Bueno –suspira mirándome-
Diana era una bruja porque tenía un espejo mágico que decía siempre la
verdad. Un día le preguntó ‘Espejito, –Mulder intenta poner voz de mujer y
yo intento aguantarme la risa- espejito mágico ¿Quién es la mujer más guapa
del reino?’ El espejo le dijo la verdad, que era la princesa Dana. Entonces la
bruja Diana mandó un cazador para que la matara y le entregara su corazón. Al
cazador le dio pena y no lo hizo. Mató a un ciervo y le llevó el corazón a
Diana. A Dana se la deja en el bosque sola.
Le hago una señal para
que se calle porque estoy viendo a Matt con cerrando los ojos. Los párpados se
le van cerrando poco a poco hasta que ya no se abren. Se ha dormido. Que monos
que están los niños así y que pesados se ponen cuando están despiertos.
M: ¿Bruja Diana?
S: Cosas de niños.
Estupendo. Yo una mujer
licenciada en Físicas y en Medicina con especialidad en forense, solo se me
ocurre decirle la verdad a Mulder. Que odio a todas las mujeres que se acercan a
él, que las tengo celos por no poder hacer con Mulder lo que hacen ellas.
Recordar ejemplos de Phoebe Green, Diana Fowley, Ángela White... Esas de las
que he visto, porque seguro que hay alguna más.
S: ¿Quieres café?
M: Sí ¿Lo haces tú?
Ya sabes que no se me da bien hacerlo. Por lo menos en el tuyo se puede beber y
no encuentro cosas sólidas en él.
Me levanto de la cama y
me dirijo a la puerta. La cruzo al mismo tiempo que se ve un relámpago y se oye
un trueno. Dichosa tormenta.
Y salgo...
...a ¿Un bosque? ¿Por
qué en vez de salir al salón de Mulder salgo a un bosque?
¿Dónde está la puerta
por donde he salido?
Y la pregunta más
importante ¿Dónde estoy?
Bien. Antes de ponerme
completamente histérica vamos a analizar la situación.
Cuando se ha dormido
Matt, Mulder me ha pedido que haga dos cafés, he salido por la puerta para ir a
la cocina y estoy... aquí, en un sitio donde hay árboles por todos los sitios
y no se parece nada al salón de Mulder.
Y para colmo no llevo la
misma ropa que hace un minuto. O sea pantalones vaqueros, la camiseta blanca que
me ha dejado Mulder y mis zapatos con tacones interminables. Pero ahora no.
Que va.
Llevar eso sería
demasiado realista para la situación en la que estoy.
Atención a lo que
llevo, una falda amarilla que me llega a las rodillas, una camisa con el cuerpo
negro pero con las mangas abombadas con rayas rojas y azules.
Lo que yo digo, mi
vestuario habitual.
Ya esta oscureciendo y
yo ni siquiera sé donde estoy.
¿Alguna cosa mala más
que me tenga que pasar hoy?¿Ninguna? Muchas gracias.
Nunca me han gustado los
paseos por el bosque y menos estando yo sola en un lugar que no conozco. A lo
mejor tengo suerte y aparece un hombre-polilla por aquí ¿O que tal el yeti?
Creo que estoy andando
en círculos y para colmo el calzado que llevo no es muy apropiado para el
terreno, unos insignificantes zapatos planos. Sin tacones. Sin esos tacones de
diez centímetros como mínimo que me pongo para no parecer el llavero de
Mulder.
¡Mulder! ¿Dónde estará?
Cuando salía de su habitación él me seguía. Entonces debería haber
aparecido conmigo aquí. ¿Dónde está?
S: ¡Mulder!
¡Mulder!
Calma Dana, no te pongas
a gritar como una histérica, eso no correspondería a una agente del FBI que
puede disparar con un ojo cerrado a una almendra posada en una verja a
trescientos metros de distancia. La mala noticia es que no tienes pistola.
A lo lejos veo algo
parecido a una casa y por supuesto voy a ella como si me hubieran puesto un
petardo en el culo.
La casa es un poco pequeña
para que la habiten personas normales. Toco a la puerta. No me contestan, Vuelvo
a tocar. Siguen sin contestarme. Cojo el pomo de la puerta a ver si la suerte me
acompaña y está abierta.
Voilà! La gente es muy
confiada deja la puerta de su casa abierta como si nada. Yo tengo dos cerraduras
y un cerrojo. ¿Y de qué me sirve? De nada. A mi casa entran mutantes,
fetichistas y conspiradores varios como si fuera la suya.
¡Luz! Necesito algo de
luz.
Oh. Me olvidaba de que
estoy en una ruinosa cabaña en medio del bosque.
Resumiendo: No hay luz
eléctrica ni, seguramente, agua para calmar mi sed.
Por la ventana aún
entra algo de luz que me deja ver algo de la casa, una mesa y siete sillas, un
fregadero hasta arriba de platos y vasos, salgo por una puerta hasta algo
parecido a un huerto y en medio hay un pozo. ¿Habrá agua ahí dentro? Como
puedo saco el cubo y sí hay agua. Bebo un poco porque más de medio cubo ha ido
a parar a mi vestido.
Entro otra vez a la casa
y subo por unas escaleras que hay al otro lado de la habitación. Una puerta me
impide el paso. Lógicamente la abro. No hay nadie.
Esto parece una habitación
porque hay siete camas un poco pequeñas. Estoy cansada y me apetece echar una
cabezadita, así que junto dos camas, me pongo cómoda y me duermo.
~_~
He oído ruido y no me
atrevo a abrir los ojos. No me quiero encontrar cara a cara con el yeti.
Venga Dana échale un
par de...
Abro los ojos poco a
poco y veo un poco de luz. O he estado dormida toda la noche y ya es por la mañana
o en esta casa han encontrado la forma de iluminarla.
Voz: Venid, está
despertando
Esa voz me suena
¿Frohike?
Abro del todo los ojos y
veo a siete caras muy conocidas para mí pero con un cuerpo muy reducido.
S: ¿Quiénes sois?
El que se parece a
Frohike parece ser el jefe.
F: Yo me llamo Frohike y
estos son mis amigos y compañeros de fatigas. Langly, Byerns, Skinner,
Pendrell, Krycek y este no sabemos su nombre, lo conocemos como el Fumador
porque siempre está fumado –al ir nombrándolos Frohike me hacen una especie
de reverencia- ¿Tú quién eres?
S: Me llamo Dana.
Byerns: ¿La princesa
Dana?
Asiento por hacer algo
porque yo no soy princesa ni nada. Sólo soy princesa en el cuento que le
estaba...
Un momento ¿Estoy en el
cuento de Matt?
Estoy delirando ¿cómo
yo Dana no-me-creo-nada-paranormal-aunque-lo-tenga-en-las-narices Scully estoy
pensando en una teoría tan irreal?
Pero sea o no irreal es
la única que se me ocurre para explicar porque ahora estoy rodeada de gente que
no llega al metro de altura.
Me pongo de pie.
Wow. Ahora sé lo que se
siente Mulder al estar conmigo. ¿A mí también me ve como una hormiga? No creo
que yo no le llego a Mulder por el pecho.
Pendrell me coge la mano
me hace una reverencia y me la besa.
Langly (L): Es la forma
de saludarte, es mudo.
S: ¿Sordomudo?
Krycek
(K): No. Te puede oír perfectamente. ¿Verdad Pendrell?
Como repuesta Pendrell
asiente vigorosamente y me vuelve a besar la mano. Muy galante. Igual que lo era
el de metro y setenta de altura. Lástima que lo mataran...
S: Ya sé que puede
parecer una pregunta tonta –la situación de por sí ya lo es- pero ¿dónde
estoy?
Skinner
(Sk): Estás en
el bosque Spooky, un lugar de tu reino princesa Dana.
S:
Oh, no me llameis
princesa, llamarme simplemente Dana.
Sk:
Ok,
Dana. El Fumador (EF): ¿Porqué has
venido aquí, prin... Dana?
Una pregunta muy
interesante Fumi, es lo que me estaba preguntando hace varias horas y no he
encontrado la respuesta.
Pero si estoy en el
cuento de Blancanieves creo que ella se esconde de la madrastra.
S: Estoy huyendo de la
reina
K: ¿La reina Diana?
Sí, la reina Fowley,
huyo de la bruja Fowley.
S: ¿Me esconderéis?
F: Sí.
Hasta que yo sé del
cuento Blancanieves se esconde de la bruja de su madrastra pero ella le
encuentra y le da la manzana envenenada. La pobre muchacha se la come y cae en
una especie de coma hasta que el príncipe la besa.
Un momento, retrocedamos
hasta el beso. ¿Mis pensamientos son coherentes? ¿Beso? ¿He pensado beso?
Sí, lo he pensado.
¡Yuju!
¿Qué porqué me
emociono tanto? Porque he empezado a divagar y he hecho la conexión de que si
yo soy la princesa Dana entonces Mulder, si ha entrado en este lugar, es el
principe Fox. ¿Y qué acabo de pensar hace un segundo?
¡Exacto! Que el prícipe
besa a la princesa. Y lo que más me emociona y me hace desvariar. En la boca.
Lo he pensado bien. No estoy loca. No. Mulder me va a dar un beso en la boca.
Espero que sin
interrupciones y que los siete personajes que me están mirando con
cara de flipados no alteren los acontecimientos.
Lo único que tengo que
añadir es ¡Fowley ven pronto!
~*~
Esto es una
mierda.
Una p...
mierda.
Aquí no viene nadie.
Llevo aquí más de un
mes esperando a la Fowley pero no le da la gana de aparecer. No creo que sea tan
gilipollas como para creerse lo del corazón de ciervo. Y al espejo que ¿No le
da la gana de trabajar o qué?
Si tuviera mí móvil
aquí y supiera su teléfono se iba a enterar. Pero no. Esto es como la edad de
piedra. Aquí no hay ni agua corriente. Todos los días al pozo a sacar agua.
Pero eso no es lo peor.
Ellos, con la excusa de que tienen que ir a trabajar a la mina, no me hacen
nada, pero ellos por la noche vienen muy contentos cantando ‘ai hoo, ai hoo
nos vamos a cenar ai hoo’ o algo así.
Total que la
criadaScully está ya con la cena puesta. Claro que también esto es como les
pago el que me dejen quedarme aquí.
Por lo que no paso es
que algunos me soben. Sobre todo el enanoSkinner, enanoFrohike y enanoPendrell.
Cuando tienen ocasión me tocan ‘sin querer’ alguna parte de mi cuerpo. Y no
me miran a la cara. Me miran lo que está un poco más abajo. Exacto. El pecho.
Como lo tienen a al misma altura. Y yo les digo “Eh, mi cabeza está mas
arriba”.
Pero por lo demás
convivencia normal.
<Toc, toc>
Tocan a la puerta ¿Será
la Fowley?
No, es una anciana que
trae una cesta llena de manzanas que tienen una pinta estupenda.
One
moment.
¡Es la
Fowley!
Ahora me acuerdo, la
madrastra se disfrazaba de anciana para despistar a Blancanieves. Pero tú a mí
no me engañas, bruja de m...
Contro, Dana, contro...
Intenta no tirarte a la yugular.
S: Que manzanas más
bonitas ¿Puedo tomar alguna?
La Bruja Fowley (BF): Sí,
claro mi dulce niña.
Me estás empezando a
calentar ¿Eh guapa? Bueno lo de guapa lo retiro.
Y ni se te ocurra
llamarme mi niña. Ni mi madre se atreve a decírmelo si no quiere correr el
riesgo que le saque la pistola. Cursilerías las mínimas ¿Te enteras?
Cojo una manzana y me la
llevo a la boca pero por el rabillo de ojo veo como la brujowly, bruja Fowley es
demasiado largo, tiene una sonrisa de satisfacción. Yo quiero que sufra, que
sufra mucho.
S: No me ha dicho como
se llama.
BF: Me llamo Diana.
S: Que nombre más
bonito –Mentira cochina, es el nombre más horrible del mundo mundial- ¿Qué
le trae por aquí?
BF: Soy vendedora. Todos
los meses vengo aquí para venderles algo a ellos- Me mira impaciente- ¿No te
ibas a comer la manzana?
S: He dicho tomar, no
comer.
Sufre, sufre, sufre.
BF: Pero niña –como
me vuelva a decir otra vez niña le saco los ojos- quiero que veas que mi género
es bueno y para eso hace falta probarlo.
S: Si usted lo dice...
Se oyen las voces a lo
lejos.
Supongo que esto será
como en el cuento, ellos al ver lo que me ha hecho persiguen a la brujowly y está
se cae por un precipicio.
Así que...
Me acerco la manzana a
los labios poco a poco. Quiero que sufra unos segundos más
Cuando le doy el
mordisco ya me empiezo a sentir mal. No puedo casi respirar, las articulaciones
me fallan y me caigo al suelo.
Aún puedo oír a la
brujowly riéndose y a los enanitos gritando.
Mulder ¿Dónde estás?
XXX
Llevo mallas.
Sí, ya sé queno es muy
frecuente decir eso para empezar a explica donde he estado un mes, pero par mí
es importante.
¿Me preguntais donde
estoy? No tengo ni idea.
Exacto. Fox Mulder no
tiene respuesta para una cosa. Manda huevos.
Lo único que tengo
claro es que no salí a mi salón. Salí a un salon pero no a MI salón. Y
vestido con mallas con una camisa de mangas abombadas. Y sin saber donde está
Scully.
¿Alguien cree que en su
vida no hay emociones fuertes? Que se venga una semana conmigo. Cuando no
persigo a un hombrecillo verde, persigo a un mutante o a vampiro, o aun
fetichista... Eso si previo pago. Si no queda satisfecho no le devolvemos el
dinero.
Después de esta locura
temporal de dedicarme a los negocios sigo con lo que estaba diciendo.
Después de salir a un
salón que no era el mío y realizar las pertinentes preguntas se me ocurre la
teoría más descabellada de mi vida, o una de las más. Estoy en el cuento de
Matt. Sí, lo sé, estoy para que me encierren. Pero como la parte racional de
mi cerebro, o sea Scully, no estaba allí para levantarme la ceja en un gesto
que significa Mulder-que-te-has-fumao la he dado por buena.
Y enseguida puse
mi mente a pensar.
Si yo soy el príncipe
Fox entonces Scully debe ser la princesa Dana y si esto es Blancanieves tengo
que ir al bosque de los enanitos y bueno... hacer lo que esa abeja nos
interrumpió. Si no lo pillais es que no habeis seguido mi vida tan
minuciosamente como decis.
¿Lo
pillais?
¿No? Pues os daré otra
pista. Volver a hacer lo de fin de año.
¿Aún no? Joder, si
quereis os hago un mapa.
¡Darle un
besangarramacaco! Sí, ya lo sé, el video que nos hicieron en el Informal me
afectó mas de lo que creía.
Estoy cansado, tengo
sed, tengo hambre y me duele el culo.
¿Por qué? Porque al
intentar montar al caballo el muy... me ha tirado y me he caído de culo. Se ve
que sabía que lo iba a arrastrar hasta aquí y no tenía ganas de caminar el
mientras yo daba saltitos sentado en él, cosa que a la larga también me dolería.
A lo lejos veo una casa,
o una cabaña, o lo que sea eso. A ver si hay suerte y son los enanitos. Y si no
la hay por lo meno descansaré un poco.
EF: ¿Por qué no la
enterramos?
Un momento, me suena esa
voz.
F: Porqué no está
muerta. Aún respira.
B: Sus constantes
vitales aún funcionan.
L: Se ve que la bruja
Fowley le envenenó.
SK: ¿Pero ahora está
muerta, se cayó por el barranco al perseguirla.
K: No sé cayó la empujé
yo.
¿Frohike?
¿Byerns? ¿Langly?
¿Skinner? ¿Krycek? ¿El Fumador?
Definitivamente es
oficial. Fox Mulder se ha vuelto loco. Si ya lo decía Scully, tener la cabeza
llena de hombrecillos grises todo el día no puede ser bueno.
Acabo de ver a siete
personas de tamaño reducido que se parecen a ellos. Con Pendrell incluido. ¿Ese
no se murió hace tres años?
Me acerco a ellos. Mejor
no preguntarles de donde han salido e ir directamente al grano.
B: ¿Quién eres?
M: Me llamo Fox.
L: ¿Fox? Entonces tu
eres el que tiene que despertar a Dana.
¿Qué es eso de Dana?
Mucha confianza veo yo por aquí.
M: ¿Qué os dijo ella?
F: Que un hombre con
nombre de animal vendría de un país muy lejano para separarla de los brazos de
Morfeo.
Joder, que poética es
Scully cuando quiere.
M: ¿Dónde está ella?
K: Allí.
La rata de los enanos,
bueno Krycek, me señala un claro en el bosque. Voy hacia él. Hay una urna de
cristal sin tapa y dentro está Scully.
Le acaricio la mejilla.
No se lo digáis a nadie pero me estoy excitando de hacer esto. ¡¿Qué os he
dicho?! ¡Venid aquí y dejad el teléfono! ¡¿A que no la beso?! ¿Estamos
todos! Vale, pues la voy a besar.
Nuestros labios se
juntan y por un momento parece que le transmita vida a ese cuerpo tan precioso
que tiene. Me separo de ella para ver su reacción y me la encuentro con los
ojos abiertos y con la sonrisa más bonita que he visto en mi vida.
S: Sabía que vendrías.
M: No podía permitir
que desaparecieras de mi vida.
Se sienta en la urna y
nos volvemos a besar. Sólo espero que recordemos este momento cuando volvamos a
nuestro tiempo, aunque para ella sólo sea un sueño.
S: Mulder sácame de aquí.
Tus deseos son órdenes,
cariño mío. La aupo y la cojo entre mis brazos. Ella se coge de mi cuello para
no caerse.
M: Oye Scully, ¿Sabías
que el beso para despertarte tenía que ser de amor?
Ella por un momento no
parece comprender, pero luego sonríe y me vuelve a besar. Cierro los ojos, me
gusta tener los cinco sentidos en este momento.
Los abro cuando oigo un
trueno y me doy cuenta que estamos en la
misma postura, es decir yo cargando a Scully, pero en mi salón.
Nos quedaos mirándonos
sin saber lo que no ha pasado. Scully hace un además para que la baje y yo de
mala gana lo hago. Con la mano en la frente se pasea por la habitación mientras
que yo miro los detalles para saber si es realmente mi casa.
Mancha en el suelo de
chocolate de una vez que me comí un helado y acabó medio en el suelo, pantalla
del ordenador llena de polvo porque no la limpio desde hace más de un mes, nave
espacial en la pecera. Sí, es mi casa.
S:
¡Matt!
M: Si no le has
despertado con tu grito estará durmiendo en mi cama.
Me echa la mirada
Mulder-no-te-pases-de-listo y entra corriendo a la habitación. La sigo y Matt
como he dicho está dormido.
M: Te lo dije –me
encanta tener razón.
Se gira y me mira con
los ojos temblorosos ¿Detecto a la doctora-racional-que-no-se-cree-nada-Scully
asustada?
S: ¿Qué ha sido eso?
¿Un sueño?
M: Creo que ha sido real
o sino no hubieramos vuelto en esa postura –digo refieriendome a ella y yo,
ejem... ya sabeis.
Matt se mueve en la
cama, creo que lo vamos a despertar. No se si será telepatía pero creo que
Scully ha pensado lo mismo y sale de la habitación. Se queda en medio con los
brazos cruzados. Yo me limito a sentarme en el sofá.
S: ¿Qué teoría tienes
tú para lo que nos ha pasado? Porque seguro que tienes alguna
¿o me equivoco? –dice haciendo uno de sus deportes favoritos, o sea,
levantamiento de ceja.
M: No te equivocas. Me
conoces demasiado –los dos sonreímos. Ella se sienta en el sofá y me mira
expectante- Puede haber sido una cojunción cósmica a causa de la tormenta
abriendose un portal a otra dimensión.
S: ¿Otra dimensión?
M: Sí, digamos la de
los cuento –Mirada Mulder-eso-no-te-lo-crees-ni-tú dirigida a mi persona- y
se ha cerrado cuadno hemos acabado el cuento.
S: ¿Y porque no ha
empezado desde el principio? Porque yo he entrado en esa dimensión –hace
gestos de comillas con los dedos- cuando estaba en el bosque. No he visto ni al
cazador ni a la bruja Fowley.
¿No era Diana? ¿Ahora
es bruja Fowley? Creo que Scully tiene un problema grave con mi ex.
M: ¿Qué tienes con
Diana?
S: ¿Con Diana?
M: Sí. Antes Matt ha
dicho bruja Fowley y ahora tú bruja Fowley. Diana más Fowley, mi ex-novia
Diana Fowley.
S: No me pasa nada con
ella.
Eso no es lo que dice su
cara porque se está poniendo roja por momentos.
M: ¿No estarás celosa
agente Scully? –le digo con mi voz más sensual.
S: ¿Yo?
M: No tienes motivos,
además de que está muerta –dato muy importante- yo te quiero a ti desde hace
mucho tiempo y más profundamente que a ella.
Si es que yo cuando me
pongo, me pongo. A decir cosas bonitas no a otra cosa. Que malpensados que sois.
S: No estarás drogado
¿Verdad?
M: Sí, de la droga más
maravillosa que existe, el amor.
Si estuviera drogado te
diría lo buenorra que estás y que te sienta de muerte mi camisa blanca
semi-transparente con sujetador negro, no estas cursilerías pero bueno creo que
han surtido efecto porque me coges la mano y me la acaricias.
S: Y volviendo a lo de
antes –y luego me dicen a mí que cambio de tema fácilmente- ¿Qué estábamos
haciendo allí?
M: Supongo que reconocer
nuestros sentimientos en un cuento nos está ayudando a reconocerlos en la
realidad ¿Verdad?
Como me diga que no y
haya hecho el ridículo más espantoso de mi vida juro que me tomo el zumo
caducado-desde-ni-se-sabe que hay en mi nevera a ver si Scully con el susto de
ir al hospital se olvida de lo que he dicho.
S: Sí. ¿El beso era de
amor?
M: Si no estarías todavía
allí durmiendo a pierna suelta. Y por cierto ¿Qué hacían nuestros conocidos
como enanitos?
S: No lo sé, pero sea
lo que sea estoy de acuerdo contigo.
Que suenen todas las
campanas del mundo. Gritad todos aleluya que Scully por una vez en su vida está
de acuerdo conmigo y no hay que discutir nuestras teorías.
Tengo dos teorías para
esta reacción:
1ª. Que no se quiere
pasar toda la noche debatiendo nuestras teorías.
2ª. Que me calle para
darnos el lote, o sea besarnos.
¿Con cual os quedáis?
Si habéis dicho la
segunda estáis en lo cierto.
FIN
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Y colorín colorado este
relato se ha acabado ^_^