PATATA!!!
Disclaimer:
Scully, Mulder y Will no son míos. Pero
el señor alien sí y cuando Chris venga de rodillas a que le venda los derechos
no lo voy a hacer. Bwajajaja.
Resumen:
Hacerle una foto a Will ¿misión imposible?
Spoiler:
No creo que caiga de susto que Scully estaba embarazada y que el bebé se llama
Will no?
Tipo:
Humor (raro en mi no? XD), babyfic.
Nota:
Es un año después de Existence. Pero no ha ocurrido NIHT. Mulder como un buen
padre se ha quedado con Scully cuidando a Will.
Dedicatoria:
Creo que va a ser esto más largo que el fic. A las alicantinas Danita84, acava
y Scully_FBI (kedada, kedada!!) que sois la leche. A todas las del messenger que
siempre me hecho unas risas con vosotras: agente_scully, aylarian, Laura_Esculli,
IwantToBelieve, Rachel_Mulder, Paulax, Hiei-X, QueequegScully, spooky_ana. A
Katherine-m-s que mantengo la esperanza de que coincidamos alguna vez XD. Y a
todas las que me mandais feedback o comentario animándome a seguir escribiendo:
arcadia-x, Scully2, NikkyScully, FirstPersonXF, EmilySV, issyx, mysticshiva,
ECA, LadyX...
Feedback:
Ya sabéis lo que tenéis que hacer no? Que os vea escribirme después de leer
este relato!!! [email protected]
Vamos
a hacer una fotografía a William. Bien, eso no sería difícil si no fuera
porque está a punto de cumplir un año y desde que aprendió a andar no se está
quieto en el mismo lugar ni un segundo.
Scully
dice que es un niño muy activo y tiene que conocer el mundo que le rodea. Ya. Y
por eso ella está pensando también encadenarlo a su cuna mientras le hacemos
la foto. Esposas tenemos y las podremos cubrir con peluches para que no se vean.
Y así Will estará quieto por una vez desde que empezó a andar. Serían
medidas desesperadas pero la situación también es desesperada. Situaciones
especiales exigen medidas especiales.
Mañana
es su cumpleaños y a Scully se le ha ocurrido la genial idea de regalar una
foto de él a la familia y amigos. Yuju!! Pero no se le ha ocurrido las
consecuencias de la acción. Hacerle una foto a Will. Quieto. Sin moverse un milímetro.
Si lo conseguimos juro que le pido de rodillas a Kerst que me ponga otra vez en
los expedientes x para investigar este fenómeno paranormal. Y luego renuncio.
Otra vez.
Scully
ya saca a un pelirrojo de un poco más de medio metro vestido con un pantalón
vaquero y una sudadera roja.
-Mira
donde está papá! –dice señalándome.
Lo
sentamos encima de una manta que está en el suelo. Detrás tiene un fondo
blanco para que se crea que lo hemos hecho en un estudio de fotografía. Sería
más sencillo así porque seguro que sus suelos tienen un imán para pegar el
culo de los niños para que se estén quietos durante la sesión fotográfica.
Primer
intento. Will se está quieto. En que pantalones no se notará la mierda del
suelo del despacho de Kerst?
Scully
viene donde estoy yo para hacer la fotografía.
-A
ver Will. Mira
a mamá. Di patata.
-Tata
–dice Will levantándose y viniendo hacia mí.
Sí,
hacia mí. No va a una patata. A mí. Para mi hijo no soy su padre. Soy el señor
patata. Si no fuera psicólogo tendría que ir a terapia para superar esto. Pero
claro, un año de su vida diciéndole “Mira al Señor Patata” pues el chaval
se confunde. Espero que se pase con la edad y que comprenda que su padre no es
un juguete desmontable.
Lo
aupo y el se pone a reír. Luego le hago la cara del señor patata y creo que se
ahogará si no para de reír. Scully me levanta una ceja.
-Supongo
que esto va a ser más difícil de lo que esperaba –suspira
-Tata
–dice Will señalándome.
-
No Will, no es el señor patata es tu padre. Pa-pa. A ver repítelo. Pa-pa.
-Pa...
Lo
va a decir me va a decir papá!!
-ta-ta
Jo...
Porqué creo que mi hijo se va a avergonzar cuando más mayorcito le digamos que
me llamaba señor patata?
-
No, pa-pa
-Pa-ta-ta
-Déjalo
Scully, creo que en un tiempo va a creer que soy un juguete.
-Si
no te pasaras el rato haciéndole la cara del señor patata... –me dice en
tono de reproche
-Acaso
un padre no puede hacer reír a su hijo? –digo haciéndole cosquillas en la
barriga con la consiguiente carcajada de Will
Segundo
intento. Lo volvemos a sentar ahí. Pero no hace ni un segundo que Scully se ha
ido ya se ha levantado y se ha ido a la pecera a ver los peces.
-Mulder,
tenemos que hablar muy seriamente sobre esa pecera...
-Decías
algo? –digo mientras aupo a Will.
-La
pecera. Will se pasa las horas muertas mirando a esos peces.
Y?
Encima que mi hijo se interesa por la fauna y flora de esta casa.
-Y?
-Que
la deberíamos tapar ahora. Solo para que no se distrajera mientras le hacemos
la foto. Luego lo sacaríamos. Y te pondrías a limpiarla porque creo que ya he
descubierto porque se mueren tus peces ahora que los alimentamos regularmente.
-Ah
sí?
O
sea que Scully ha descubierto porque se murió Spooky, mi pez preferido y no me
lo quiere decir. Jooo... A veces
pienso que Scully no tiene sentimientos hacia los animales.
-El
filtro de la pecera está lleno de algas y no sé que cosas que han nacido en el
agua de no cambiarla durante bastante tiempo.
Y
yo que quieres que haga. Mi trabajo de psicólogo ya me quita bastantes horas de
estar con Will. Esa es una buena excusa para dejar que tu pez favorito muera
asfixiado en la pecera ¿verdad?
-Lo
pondré en mi pila de cosas pendientes.
-El
montón de papeles que tienes en la mesa de tu despacho y que casi es tan grande
como el Everest? Creo que tus peces habrán muerto hace tiempo cuando llegues a
esa tarea. Después de hacerle la foto a Will. Si no tu hijo creerá que eres un
guarro.
-uarro
Dichosa
inocencia infantil. ¿Por qué los niños tienen que aprender primero las
palabrotas? Primero aprenden las normales: papá y mamá. Y luego ya empiezan
con los tacos. Will ya sabe decir perfectamente, y cuando digo perfectamente es
que ya ha aprendido a pronunciarla con todas las letras, las palabras mierda y
joder. Luego como todos los niños las soltará cuando venga su abuela y esta
nos reñirá por enseñarle esas palabras a su nieto. Solo espero que no se
aprenda de carrerilla: Tetas, culo, caca y pis.
-Scully
no deberías decir esas palabras estando el niño a menos de un kilómetro de
distancia.
Es
que Will tiene un oído muuuuy fino.
Tercer
intento. Le damos su peluche favorito. El señor Alien.
Adivináis
quien se lo ha comprado? No, no ha sido Frohike. He sido yo. Es un alien de esos
cabezón y unos ojos grandes negros. Convencí a la de la tienda de que me lo
tintaran en color gris porque en la tienda solo estaban de color verde. Allí ya
me consideran un loco porque les conté lo del hígado que necesitaban para
sobrevivir. Mi fama de paranoico me precede.
Mala
idea ha sido darle ese objeto. Más que nada porque no se está quieto con él.
Lo tira para arriba y luego con unos reflejos que no son comunes en un niño de
un año lo coge al vuelo.
-Venga
Will –le digo- deja de hacer volar al señor alien y mira a la cámara.
-mara
–dice sin hacer ningún caso de lo que digo
-Will,
haz caso a tu padre y dale tu peluche
Cuando
Scully pone ese tono hasta hace que Skinner, un tío marine y todo, se mee en
los pantalones. Vale, eso no lo sé, pero acojona. Hasta mi hijo hace todo lo
que su madre le indica.
Pero
no de la forma correcta. Will no me da el peluche en la mano como un buen chico.
No. Porque detecto un objeto volante no identificado antes conocido como el señor
alien impactar en mi cara.
Y
si no hubiera estado de cuclillas con la cámara en mi punto de mira hasta creo
que lo hubiera atrapado. Pero lo malo es que tienen las cámaras es que te hacen
ver la imagen pequeña y no sabía que el proyectil que me lanzaba Will
estuviera tan cerca. Tan cerca que me ha dado en la cara. Yiha.
Scully
no se puede aguantar una carcajada al ver la cara que estaré poniendo. Pero lo
peor es Will. Está en el suelo descojonándose de la risa.
Will,
te has quedado sin postre
Ja,
ja, que risa. Yo también me parto.
Notáis
el tono irónico o lo tengo que decir también? :-/
-Eso,
eso vosotros reíros –digo haciéndome el ofendido mientras que hago esfuerzos
por no acompañarlos.
-Ni
que te hubiera hecho daño. Esto es blandito.
Coge
el peluche y lo aprieta. Pero claro en la habitación hay un niño Y cual es el
lema de los niños? Culo veo, culo quiero. Y Will ha venido raudo y veloz y le
está alzando los brazos a Scully para que le dé al señor alien. Ella se lo va
a dar. Pero antes reflexiona un poco.
-Pídele
perdón a tu padre por tirárselo a la cara.
-erdona
–dice poniéndome mi cara de cachorro abandonado. Será genético poner esa
cara?
Cuarto
intento. Scully y yo hemos decidido hacerle chantaje a Will. Siii. Así de
claro. Ya sé que a un niño de un año no se le debe hacer pero creo que ya
empezamos a desesperarnos.
Yo
le sugerí a Scully que pusiera un tranquilizante en el biberón de Will pero
Scully me lanzó una de sus miradas descreídas y me dijo si estaba loco. Ahora
creo que se está arrepintiendo de no haberme hecho caso y pensando si un cuarto
de pastilla bastaría. Eh, estoy de broma, no haríamos nada para dañar la
salud de nuestro hijo.
-Venga
Will –le dice Scully- Dame al señor Alien.
-No
–Will lo abraza y parece que no nos lo quiere dar.
Tras
varios intentos infructuosos por fin se lo logro quitar. Con el consiguiente
berrinche de Will. Se ha puesto a patalear en el suelo, tiene la cara toda roja
y vaya lagrimones que le salen.
Me
está dando pena el pobre...
-Will,
quieres al señor Alien?
El
niño me mira otra vez con mi patentada mirada. Creía que yo estaba inmunizado
a ese tipo de miradas pero al verla en la cara de mi hijo...
-Yo
lo quero, amelo
-No
Will –se apresura a decir Scully al ver que voy a sucumbir a mi propia mirada
en la cara de mi hijo- Te lo daremos cuando te estés quieto un momento para
hacerte la foto.
-oto
no, eñor alien.
-De
eso nada. Mulder ves y guárdalo en algún sitio donde Will no lo pueda coger
hasta que le hagamos la foto.
Will,
no me odies por esto. Es cosa de tu madre eh? Yo no tengo nada que ver.
Voy
a su habitación y se me parte el corazón cuando el llanto de mi hijo alcanza
niveles de sonido que solo oyen los perros. Que cruel que es Scully.
Cuando
creo que lo que estamos haciendo es inhumano y tengo tentación de llevarle el
peluche a Will aunque tenga que aguantar la furia de Scully oigo su voz.
-Mulder
–dice Scully- Ven y trae al señor alien.
Si
en el fondo Scully es un trozo de pan.
Le
doy el peluche a Will quien está mas contento que unas castañuelas.
-Scully
–le digo sentándome en el sofá. Ella también se sienta conmigo- ¿No
podemos regalarles la foto que le hicimos cuando cumplió seis meses y estaba
muy mono en su cuna?
-De
eso nada. Le prometí a mi madre que le daría una foto reciente de Will. Y ya
que se la doy a ella hay que dársela a los que vengan.
-¿A
quien más les vas a dar la foto?
-A
Bill, a Charlie…
Nota:
Charlie Scully no es una invención de Scully para superar el trauma de Bill. Lo
conocí hace medio año y por ahora no me ha dicho hijo de puta. Un gran logro
teniendo a Bill como maestro para odiarme.
-
...a Walter, a Mónica, a John, y a los pistoleros.
-¿una
para todos o una para cada uno de los pistoleros?
-Si
te quieres gastar el dinero haciendo dos fotografías que no van a servir para
nada tu mismo, pero recuerda que esta semana toca comprar los pañales de Will.
Entonces
una para todos y que se apañen como puedan.
Quinto
intento. Es vergonzoso lo que estamos haciendo.
Bueno,
vergonzoso para Scully que lo está haciendo ella.
Y
vergonzoso que esté haciendo lo imposible para aguantarme la risa cada vez que
la miro.
Cuando
estábamos sentados en el sofá Will ha venido sin el señor alien ya y nos ha
dicho “tele”. No nos habíamos dado cuenta de que a esta hora hacen la su
serie favorita. Tengo que reconocer que los gustos de los niños ahora se han
vuelto muy raro. ¿Cómo les puede gustar cuatro personajes gordos de colores
que no dicen nada coherente en la media hora de programa? La programación
infantil se está degradando por momentos.
Pues
bien. Ahora Scully los está imitando.
Sí.
No para de decir “Tubbie-no-se-que” “Un abrazo fuerte”. Y lo increíble
es que lo hace con el mismo tono de voz que los de la tele. Tengo la teoría que
el nuevo trabajo de Scully es ponerle la voz a La La, la teletubbie amarilla.
Por lo menos la imita estupendamente.
Lo
malo es que Will no le está haciendo ni caso. Está experimentando con el mando
de la tele a ver si por casualidad enciende la enciende. No lo intentes Will,
está desenchufada.
-Scully
por favor, no hagas más el ridículo que no te está escuchando.
-Si
le cuentas a alguien lo que acabo de hacer juro que aunque intentes escapar
nadie te librará que te saque los ojos y juegue al golf con ellos.
Sexto
intento. Al final hemos decidido que nos la haremos los tres. Pondremos el
piloto automático y que la cámara haga la foto por si misma.
Se
sientan los dos en el suelo y yo programo la cámara... Ya está.
Me
voy donde están ellos y me coloco al lado de Scully.
-Patata!!!
–decimos Scully y yo.
Flash!
Foto
hecha.
Miro
por el visor a ver como ha quedado. No hemos salido mal.
Oh
oh.
Scully
viene a verla.
-Will
tiene los ojos cerrados.
-Bueno
–suspira- con el programa del ordenador de fotos se pueden hacer maravillas.
FIN