Nunca más

 

Disclamer: Vale, lo reconozco. No son mios. Son de nuestro dios Chris y de su pandilla de amigos que son la FOX y 1013.

Tipo: Angst, MSR, Post-Requiem

Spoliers: Los más claros Requiem, Within, Without y supongo que habrá alguno más

Nota autora: No sabía que Requiem/Within/Without me afectaría tanto las neuronas. Si lo sé no me compro la peli...

Nota autora II: Esta es una pequeña incursión que hago a los relatos Angst, pero para no variar tiene su parte MSR (que para eso soy shipper)

Dedicatoria: Para todos los fans españoles, que F5 nos tiene a pan y agua. (Una pregunta: ¿Va a hacer la serie este verano?)  A todo el mundo que lo lea ¿Contentos? Y especialmente (aquí viene el truco) a quien me escriba un feedback  [email protected]

 

Scully estaba en su casa, en su habitación, sentada en la cama abrazando fuertemente la camisa de Mulder. Oliendo su olor, sintiendo su suave tacto. De repente le entraron ganas de sacar sus sentimientos a la luz. Se decidió por escribir una carta dirigida a Mulder, aún sabiendo que él a lo mejor no la iba a leer nunca.

 

Cogió una hoja de papel y un bolígrafo, se sentó en su escritorio y se puso a escribir.

 

“Querido Mulder:

 

Hola cariño mío. Hoy me voy a desnudar ante ti, figuradamente, claro.

No sé por donde empezar. Hay muchas cosas que han pasado desde que te fuiste. Demasiadas cosas. Quizás lo que te estoy escribiendo tú nunca lo leas. Pero allá voy.

La primera cosa que quiero que sepas es que me han puesto un nuevo compañero, se llama John Doggett. Él es el encargado de buscarte, espero que te encuentre ¿Sabes? Nuestra presentación fue muy “especial” más que nada porque le eché un vaso de agua a la cara. Aunque la nuestra tampoco fue muy cordial, por lo menos por tu parte. Pero ahora te entiendo porque estoy tratando a Doggett con la misma indiferencia, tú me enseñaste a no confiar en nadie, pero yo hice una excepción con una persona, contigo

 

Parece que tu espíritu ha continuado en mí porque incluso Doggett me ha dicho que me parezco a ti, no lo he considerado un insulto sino un halago. Será porque llevo una pequeña parte de ti en mi vientre. Estoy embarazada. Y si te estás preguntando quién es el padre, eres tú. No puede ser otro. La noche de pasión que pasamos en tu apartamento después de encontrarme con mi ex ha traído consecuencias. O mejor, ha traído un regalo.

 

El único que sabe de esto es Skinner, quien se ha portado muy bien conmigo, como un verdadero amigo. No estés celoso de él, para mí sólo es un amigo, un padre, pero tú siempre serás algo más. Tu serás mi amor, mi verdadero amor. Mulder te quiero, te amo. Quisiera que estuvieras conmigo en este momento. Compartirlo contigo.

 

Nunca más me olvidaré de nuestro primer beso ¿Te acuerdas? Creo que el día de fin de año se va a convertir en mi día preferido. Ese día noté el sabor de tus labios, tus labios de caramelo, de azúcar. Creo que tus labios crean adicción porque quería más, pero no me atreví a pedírtelo. Creía que me los ofrecerías sin pedir nada a cambio, pero no ha sido así, te has ido de mi lado, me has dejado sola.

 

Maldigo el día que te deje ir solo con Skinner, debería haberte acompañado. Pero me convenciste con tu cara de cachorro abandonado y con la última frase que dijiste “No soportaría perderte”No sabía lo que te esperaba y según tu dijiste “Los abducidos no regresan” Oh, Dios, no quiero pensar que nunca más te escucharé tu voz, que nunca más te tocaré, nunca más te veré.

 

Lo mismo pensaba a principios de este año, pero Diana Fowley me ayudó a encontrarte arriesgando su vida. Diana Fowley, antes la odiaba porque tenía un lugar en tu corazón que creía que yo no tenía. ¿Sabes qué? Odiaba a todas tus “amigas”: Diana, Phoebe Green, Bambi, Karin... Supongo que tu odiarías a los hombres que se intentaron liar conmigo: Eddie Van Blundht, Ed Jerse, el sheriff Hartwell, Frohike... El último es broma. La verdad es que los pistoleros se han portado muy bien conmigo desde tu desaparición, tienes suerte de tener unos amigos como ellos, no han parado de buscarte.

 

Te quiero, ahora no me casaría d repetirte esas palabras, quizá para recuperar el tiempo perdido, quizá porque pienso que esas palabras van a ser un imán para traerte de vuelta, para que estés a mi lado, para siempre, prometiéndome que nunca más te irás, nos abandonarás, ahora puedes tener la familia que siempre quisiste desde la desaparición de tu hermana, feliz, unida...

 

Te echo de menos, el FBI no es lo mismo sin Spooky Mulder, la gente me mira con pena pero yo aguanto el tipo, para eso soy su Reina del Hielo, pero me rompo por dentro, sobre todo cuando entro en nuestro despacho, ahí si que me derrito. Me paso horas sosteniendo tu placa y pensado en ti. Aunque antes no quería reconocerlo mi corazón estará contigo, siempre.

 

¡Por favor Mulder vuelve! No puedo vivir sin ti. Me falta el aire. Esta soledad me esta matando. Pero tengo que ser fuerte, siempre lo he sido. Debo ser fuerte por el niño que llevo en mi vientre, por nuestro hijo.

 

Por favor Mulder vuelve pronto.

Te quiero Mulder nunca te olvidaré

 

Dana Katherine Scully”

 

Scully dobló la hoja y la metió en un sobre escribiendo “Mulder”. Una lágrima se deslizó sobre su aterciopelada mejilla. Se la secó con su mano.

 

Como en un impulso cogío el teléfono y marcó el número de teléfono de casa de Mulder, que aunque sabía que él no se iba a poner, iba a oír su voz en el mensaje del contestador.

 

-“Hola soy Fox Mulder. Deja tu mensaje después de la señal”

-Me estoy volviendo loca –susurró cuando colgaba el teléfono- Ahora no puedo pasar un día sin llamar a su teléfono para oír su voz. Mejor llamo a los pistoleros a ver si han averiguado algo.

 

Marcó el número de los pistoleros. Siempre tenía esperanza de que hubieran averiguado algo, aunque fuera una pequeña pista..

 

-Byers.

- Hola Byers, soy Scully.

-Hola Scully. ¿Cómo estás?

- Bien. ¿Habéis encontrado algo?

- No, lo sentimos Scully. Pero no pierdas la esperanza, lo encontraremos.

- Gracias chicos –suspiró-No sé que haría sin vosotros. Buenas noches.

- Buenas noches.

 

Colgó el teléfono y lo dejó encima de la mesita de noche. La tensión acumulada en esos momentos explotó en un mar de lágrimas que le caían sin cesar de sus ojos.

 

Al cabo de un rato se secó las lágrimas, se hizo un vaso de leche, se puso el pijama y se lo bebió. Luego se metió en la cama.

 

- Oh, Dios. Por favor, cúmpleme este deseo, es lo único que te pido. Ayúdame a encontrar a Mulder. Tu sabes más que nadie lo que le quiero. Por favor.

 

Scully se durmió enseguida. Soñó un sueño en el que tenía a su hijo y Mulder estaba a su lado. Deseaba con todo su corazón que eso fuera verdad y que se hiciera realidad.

 

Un rato después

 

Era plena noche. Scully se encontraba durmiendo en su cama, abrazando la camisa de Mulder.

Alguien abrió la puerta con sus propias llaves y la cerró sigilosamente.

No quería que se notara su presencia, por lo menos no por ahora, mañana ya le daría la sorpresa. Conocía la casa como la palma de su mano, había estado en ella miles de veces en los últimos siete años, en la casa de su compañera de trabajo, de su amiga, del amor de su vida. Se asomó al cuarto de Scully, que estaba iluminado por la luz de la luna y fue hacia ella. Le acarició la cara. Scully sonrió como si sintiera la caricia.

 

-Duerme  cariño mío –susurró Mulder- Mañana tendrás un bonito despertar.

 

En el escritorio de Scully, Mulder vio la carta que Scully le había escrito horas antes.

 

-Como si supiera que hoy venía –pensó.

 

Sonrió. Le dolían las cicatrices de la cara que le habían hecho durante la abducción, con una cicatriz en el tórax. Vestía la ropa de cuando le abdujeron, pantalones vaqueros, un jersey y la chaqueta. Se la quitó y la dejó sobre el sofá del salón. Encendió la lámpara de la mesa y se sentó en el sillón.

 

Empezó a leer la carta. Cuando leyó las palabras de Scully “Estoy embarazada. Y si te preguntas quién es el padre, eres tú” se le paró el corazón ¡Scully embarazada!. Cuando llegó a la parte que le confesaba sus sentimientos las lágrimas no dudaron en salir de sus ojos. No se lo podía creer y eso que su lema era quiero creer. La mujer de su vida iba a tener un hijo suyo y encima estaba enamorada de él.

 

Mañana

 

Un suave y cálido beso despertó a Scully de su placentero sueño. Creyó que lo había soñado. Se desperezó lentamente y se giró. Su corazón se paralizó. Mulder estaba a su lado acostado con una sonrisa en la cara.

 

-¡Mulder! –dijo en cuando pudo articular algún sonido.

- Buenos días princesa –dijo Mulder acercándose para darle un beso en la boca a Scully.

 

Scully se dejó llevar, no quería pensar, quería vivir el momento, sin pensar en el mañana.

 

Un rato después

 

Scully se sentía feliz. Por fin le podía decir todo lo que pensaba a Mulder. Estaban en su cama desnudos, ella apoyada sobre el pecho de él. Le podía contar sus miedos, su secreto, su amor por él. Por fin se había entregado a Mulder sin miedos, sabiendo que él sentía lo mismo que ella.

 

Le miró, tenía que hacerle la pregunta que decidiría toda su vida.

 

-Mulder ¿Tu me quieres?

 

 No era esa la pregunta que le quería hacer, pero fue lo primero que se le ocurrió. No quería saber que iba a hacer si le decía que no. No lo podría soportar.

 

- Claro que sí Scully, con toda mi alma –dijo besándola en la boca.

- ¿No tendrá que ver que tenga té helado en mi nevera? –Scully levantó la ceja.

- Bueno, eso ha podido influir –dijo riendo y a la vez tocando el vientre de Scully. De repente se puso serio- ¿Es verdad que esperas un hijo mío?

 

El corazón de Scully se paró por un instante ¿Cómo sabía eso Mulder? Si en ese momento sólo lo sabían Skinner y ella.

 

- ¿Cómo sabes que estoy embarazada?

- Es que mis queridos hombrecillos grises  me han dado el poder para ver el futuro –Al ver la cara de estupor que ponía Scully se echó a reír- En serio, lo leí en la carta que me dejaste encima del escritorio.

-¡Ah! La carta. No me acordaba de ella. Así que ya lo sabes todo...

-¿Sabías que iba a venir? ¿O ya la tenías escrita?

- No, la escribí ayer. Estaba muy sola y triste y pensé en desahogarme un poco. Dicen que es una buena terapia.

-Muy buena, pero yo conozco otra mejor –dijo Mulder mientras besaba en el cuello a su compañera de cama.

 

Scully cogió su cara y lo beso con pasión, como queriendo cobrarse las noches de soledad, las noches que sólo les separaba una pared, pero que ella no se atrevía a franquearla ¡Qué tontos habían sido!  Podían haber sido felices hace mucho tiempo. De repente sonó el teléfono.

 

- No lo cojas –dijo Mulder mientras la continuaba besando.

-¿Y si es algo importante?

 

Scully lo cogió y Mulder puso cara de enfado.

 

-Esta me la pagas –dijo haciéndose el enfadado

-¿Con intereses? –dijo dándole un beso rápido en la boca- Scully.

 

-¿Scully? –Langly estaba al otro lado del teléfono nervioso- Si no estás vestida vístete, vamos para allá.

-¿Porqué?¿Qué ha pasado? –Scully se puso un poco nerviosa.

-Parece que hemos encontrado la nave en la que viajaba Mulder. Esta vez si que le encontraremos ¡Venga date prisa!

-Langly no vayáis a ningún sitio.

-¿Estás loca? –dijo enfadándose- ¿No quieres encontrar a Mulder?

-Langly, siéntate y respira porque Mulder está aquí conmigo en mi casa.

-¿Qué? –gritó Langly dejando un poco sorda a Scully- ¿Mulder está en tu casa? –Al fondo se oyó un “qué” conjunto, eran Frohike y Byers- Vamos para allá.

- Aquí estaremos. Hasta ahora.

 

Mulder había permanecido mirando en silencio a Scully mientras esta hablaba con Langly

 

-¿Eran los Pistoleros?

-Sí. Era Langly. Se han llevado un buen susto cuando les he dicho que estabas conmigo –Suspiró- Son buenos chicos.

- Son los mejores amigos que un hombre puede tener –dijo asintiendo.

 

Scully le tocó la cara y Mulder hizo una mueca de dolor.

 

-Perdón.

-No pasa nada.

-¿Qué te han hecho?

 

Mulder le contó todo lo que hicieron durante la abducción. Sus miedos, sus pensamientos, su miedo a no volverla a ver y su alegría en cuando le soltaron porque no era el “elegido”.

 

-Yo también tenía miedo a no volverte a ver –dijo Scully llorando- Pero ahora tengo otro.

-¿Cuál?

-El de si te irás otra vez de mi lado- -dijo mirándole con los ojos llenos de lágrimas.

-No –dijo Mulder secándole las lágrimas con su mano- Nunca mas te abandonaré.

 

FIN

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