UN NUEVO “EXISTENCE”

 

Disclaimer: No son míos. Ya está todo dicho ¿No?

 

Tipo: Ni idea, una mezcla de Babyfic, H, un poco de Scully angst (por el parto)

 

Notas: Réquiem no ha pasado, Mulder no ha sido abducido y Scully no está embarazada milagrosamente ¿Eh?

 

Spoilers: Todos son antes de Réquiem.

 

Dedicatoria: A Katherine_m_s, sorenson, MCBD, Paulax, L_Esculli, Jade, Spooky_Girl, ECA, ana-xf. A todas por apoyarme para que escriba más relatos y por mandarme algún comentario. ¡Sois las mejores! Y por supuesto para los que lean este relato.

 

Feedback: Después de haber gastado tantas neuronas en este relato merece una recompensa ¿No?: [email protected] 

 

 

No sabía que esto de quedarse embarazada fuera tan duro.

En serio.

Si lo hubiera sabido adopto un niño. Ya sé que con Emily no coló pero a la segunda... (¿O era la tercera?)

 

No estoy diciendo que no estoy contenta de estar embarazada pero mi embarazo está siendo un infierno.

 

Los tres primeros meses con las nauseas mañaneras (que no sé porque se llaman así si duran todo el día), es decir cada media hora estaba en el aseo.

Cuando ya se me pasaron los nauseas vino lo peor. Cada vez que me levantaba me daban unos mareos flipantes. Y claro el médico me dijo que guardara reposo. Total; expedientes X a la mierda. Al mes más o menos se me pasaron.

Pero eso no ha sido lo peor. Al séptimo mes al bebé le dio por darme patadas. Pero no las pataditas que normalmente dan, no eso no, patadas de cómo si estuviera jugando al fútbol y mi barriga fuera un balón. Todo el día. Y claro a guardar cama. Bueno, cama, sofá...

 

Menos mal que Mulder siempre ha estado conmigo, apoyándome siempre.

 

Es un cielo y le quiero con locura.

 

Si queréis confirmación oficial de si nos acostamos la noche que mandé a paseo a mi ex, Daniel, SÍ, NOS ACOSTAMOS JUNTOS. (¿Alguien se asombra?) Y ese día decidimos tener un bebé, ya que días antes me confirmaron que ya no era estéril y bueno, lo intentamos. No pudo ser.

Pero para algo se han inventado las clínicas de fertilidad ¿No? A las dos semanas fuimos a informarnos. Tras las pruebas pertinentes y eso ocurrió el milagro.

Cuando nos dijo el médico que estaba embarazada no nos lo podíamos creer y nos pusimos a llorar como dos tontos (yo a causa de las hormonas ¿Eh?)

 

A causa de mi embarazo y de los malos ratos que me está haciendo pasar me han dado de baja en el FBI y ahora está Mulder sólo a cargo de la sección pero en momentos de lucidez que me deja el embarazo voy un rato a acompañarlo y a darle mi opinión “científica” del caso que investiga (no se vaya a acostumbrar mal).

 

Pero en casa nada de hablar de trabajo. ¿He dicho que Mulder se ha venido a vivir a mi casa?

Estuvimos dudando si a mi casa o a la de él pero vamos a ser sinceros, no se como podía vivir ahí y al final decidimos que la mejor opción era mi casa.

 

De la casa de Mulder solo salieron dos cosas: la pecera y su querido sofá. El sofá lo hemos puesto en el comedor (no va con nada, pero como tenía ilusión) y la pecera también.

 

Los peces parecen vivir más felices aquí ¿Será porque aquí se les arregla cada semana en vez de cada dos meses? Puede ser una opción. No me explico como sobrevivieron en su casa, es un fenómeno paranormal que pienso desvelar (Necesito entretenerme en algo)

 

El primero es el sexo del bebé que llevo en el vientre ¡No se deja ver! ¿Os acordáis  la escena de los Simpson en la que Marge y el doctor Hibbert están haciendo la ecografía a Bart? Pues lo mío es lo mismo pero en la realidad. Parece que sepa que lo estamos viendo porque enseguida se pone de culo.

 

¿Desde cuando me gustan Los Simpsons? Desde que estoy aquí de invalida permanente. En algo hay que entretenerse. Me paso horas enfrente de la caja tonta viendo lo que sea. ¡Pero si incluso me he aficionado a las telenovelas! Aunque eso sí, una vez vista una ya las has visto todas. Un hombre y una mujer (casi siempre uno rico y uno pobre) se encuentran y se enamoran. Y ya ha empezado el lío. Todo el mundo está en su contra y ellos luchan contra viento y marea para salvar su amor (lo que hacen las hormonas, ¿Yo soy tan cursi?). Final feliz, se casan y tienen hijos. Y luego otra, con situaciones diferentes pero con el mismo argumento...

 

Pero eso no es todo, el tiempo libre que me queda lo dedico a leer revistas de bebés que ha traído mi madre (que por cierto casi se muda aquí) a quien he convencido que solo venga a verme una vez al día. Pero me ha costado porque ella estaba pensando comprarse una tienda de campaña y acampar en medio del comedor.

 

Mi madre ya se olía lo de Mulder y yo. Seamos sinceros, mi madre lo supo desde antes de que nos enamoráramos. Yo creo que es medio-bruja y ve el futuro. (¿Alguien piensa que estoy desvariando?)

 

Y más o menos es lo que me ha pasado en estos últimos nueve meses. Si es que yo tengo un poder de síntesis increíble.

 

Ahora estoy en mi cama con Mulder al lado leyendo una de las cientos de revistas de bebés que hay por la casa.

 

S: Mulder ¿Qué estas leyendo?

 

Sí. Estamos viviendo juntos. Nos acostamos juntos. Vamos a tener un hijo (o hija). Y aún nos llamamos por el apellido. Aún maldigo ese día por no llevar té helado en la bolsa. Pero ahora ya es la costumbre.

 

M: Un artículo muy interesante.

S: ¿De que trata?

M: Dice que el nombre de los niños influye en su comportamiento.

S: Ahora comprendo porque te pusieron Fox.

 

Me hecha la mirada Scully-te-estas-metiendo-en-terreno-peligroso. Cariño, yo inventé esa mirada. Yo le respondo con una sonrisa.

 

S: Yo no creo en esas tonterías.

M: Elegir el nombre adecuado no es tontería.

S: Mulder, la mayoría de los nombres se los ponen porque algún familia se llama así o porque les gusta a los padres. Ese artículo es una chorrada.

M: Pero nosotros ni siquiera no hemos planteado el nombre y está a punto de nacer.

S: Primero tenemos que saber si es niño o niña ¿No?

M: Podemos elegir un nombre de cada.

S: Ok. Si es niña le podemos poner...

 

Ahora mismo no se me ocurren dos nombres. Los que se me ocurren son Melissa y Samantha y no me da la gana de ponerle a mi hija el nombre de sus dos tías muertas. Demasiado morboso.

 

M: Diana Phoebe.

 

Antes de ponerle esos nombres me corto las venas. Solo digo eso.

 

S: ¿O porque no Bambi Karin?

M: ¿Scully estás celosa?

 

¿Yo? Claro que no. Pero solo de pensar que a mi hija le tengo que llamar Diana me dan ganas de arrojar (y no sólo por el embarazo)

 

S: ¿Debería estarlo?

M: Si quieres estar celosa de una muerta y de una mujer que vive a millones de kilómetros de aquí. Tu misma.

 

Que mono que es. Yo no estoy celosa porque sé que es sólo está enamorado de mí (y que me entere yo de lo contrario). Sólo lo aparento para hacerlo rabiar.

 

M: Como no nos ponemos de acuerdo para elegir el nombre de niña a ver si hay más suerte y nos ponemos de acuerdo con el de niño.

S: ¿Qué tal Fox William?

M: Esto lo haces aposta ¿No? Fox no lo ponemos ni en broma. Bastante mal lo he pasado yo.

 

Me lo dice con su cara de niño triste ¡Ay! (Insertar suspiro) ¡Si yo me pudiera resistir a esa cara!

 

S: Vaaale –digo riendo- ¿Y que tiene de malo William?

M: Ya hay demasiados Williams en la familia. Nuestros padres –se pone a contar con los dedos-  tu hermano, yo... Hay otros existen otros nombres además de ese. Ya es hora de acabar con la era William.

 

Mulder ha empezado antes un juego muy interesante de nombres de nuestros ex-novios, pretendientes... y yo quiero jugar.

 

S: Ok. ¿Qué tal Jack Daniel?

 

Mulder sonrie sabiendo que estamos jugando al mismo juego.

 

M: No. Mejor Eddie Philipe.

S: ¡Eh! Que yo no me lié con Eddie, además creía que eras tu, y ¿Quiénes Philipe?

M: Padget.

S: Mulder, me intentó matar.

M: Es que no se me ocurría ningun novio más.

S: Será por eso. ¡Ah! (Insertar grito desgarrado; bueno no tanto)

M: ¿Scully estas bien?

 

No. O al dichoso bebé le ha dado por jugar al futbol o tiene ganas de salir (cosa que le agradecería muchísimo)

 

S: Sí, estoy bien.

 

HOSPITAL MEMORIAL

Habitación 106

 

No. No estaba bien. Los dolores han ido a más y nos hemos tenido que venir al hospital. Otra vez.

 

Y es otra vez porque si antes los hospitales eran nuestra segunda casa, ahora yo creo que son nuestra casa y nuestra casa un lugar donde vamos a pasar un cierto tiempo de descanso. (¿Alguien se ha enterado de lo que he dicho? Si es así le doy un premio). Llevo en dos semanas diez ingresos pensando que iba a nacer. Hoy salgo de cuentas pero dicen que vale más prevenir que curar. Pero siempre era una falsa alarma.

 

¿En el hospital tendrán esta habitación reservada para mí? Porque las cuatro ultimas veces que he venido me han traído aquí. Luego miraré a ver si tiene un cartel con mi nombre.

 

Enfermera Rachel (ER): Hola Dana ¿Ya estás otra vez aquí?

S: Ya ves Rachel. A ver si esta vez le da la gana de salir.

 

Todo el personal del hospital nos conoce de sobra. Somos ya como de la familia. Rachel me hace la revisión pertinente.

 

ER: Y el futuro papá ¿Dónde está?

S: Trayéndome una taza de chocolate caliente con churros.

ER: ¿Un antojo?
S: Exactamente.

 

Con los antojos llevo a Mulder frito. Todo el día pidiéndole cosas. Un día hasta le pedí que me trajera café del bar al que solíamos ir antes porque el que hacía yo no sabía igual. O cuando le pedí cerezas en Enero. No se como se las arregló ¡Pero me las trajo!

 

Rachel se va después de hacerme unas cuantas pruebas. Yo aunque he cenado no hace ni una hora tengo mucha (y cuando digo mucha es MUCHA) hambre. Cuando estás embarazada dicen que tiene que comer por dos ¿No? Pues yo como lo menos por cuatro.

 

La verdad es que el embarazo se me está haciendo largiiisimo. No sé ya del tiempo que estoy si de nueve meses o de nueve años. Compadezco a las elefantas que tienen que llevar a su hijo durante un año. Si nueve meses son un suplicio imagínate tres meses más.

 

Si digo que quiero otro hijo por favor pegarme un tiro. O mejor recordarme lo que estoy pasando. ¿Haréis eso por mí?

 

M: ¿Qué tal está mi mamá favorita? Aquí tienes tu chocolate y tus churros.

S: Gracias.

M: ¿Has tenido más contracciones?

 

La voz se le nota cansada. Mulder, te acompaño en el sentimiento (más que nada porque tengo el mismo)

 

S: Sí –digo mientras me meto un churro en la boca y me lleno toda de chocolate.

M: Eh... Te estas manchando toda.

 

Lo único que echaré de menos cuando tenga al bebé será el que todo el mundo ya no me mimará tanto y estaremos más pendientes del bebé que de mí. (¿Celos? No la realidad)

Pero hasta ese momento aún puedo disfrutar de las atenciones de Mulder.

 

M: ¿Cuándo nacerá?

S: Eso es un expediente X que no podemos resolver.

 

 

Horas más tarde

 

Son las tres de la mañana y estoy harta de estar aquí haciendo la payasa.

 

El doctor dice que aún no es el momento (bueno, eso lo dijo hace más de media hora) a pesar que las contracciones son muy frecuentes.

 

Quiero-que-salga-esto-ya. Quiero-que-salga-esto-AHORA-MISMO.

 

¡Mierda! Si me da una contracción más juro que dejaré que me hagan la cesárea. Porque yo como soy muy machota (y como no pensaba que dolería tanto) le dije al médico que quería tener al bebé de forma natural (o sea empujando) y me dijo que si no surgia ninguna complicación que sí. Y desgraciadamente (¿?) No ha surgido ninguna.

 

Mulder está, como buen papá, aquí a mi lado leyendo... algo. No puede ser. Estan por todas partes ¡Una revista de bebé!

 

S: Mulder de donde coño has sacado esa revista de bebé.

 

Por la cara que ha puesto llego a pensar que no he dicho eso y que le he dicho que él no es el padre del bebé, que es Frohike. (Eso es broma. ¡Dios! Como podeis pensar que Frohike y yo... ¡Pervertidos!)

 

Lo he asustado. Pero estoy hasta los mismisimos de estar aquí y tenía que descargar mi frustración con alguien. ¿Y quien era el que estaba aquí? Mulder. Pues te ha tocado, majete.

 

M: Scully ¿Te pasa algo?

S: No, nada. Sólo es que estoy muy nerviosa. Una no da a luz todos los días.

M: Claro lo comprendo....

 

¡Tú que vas a comprender! ¡Tú no has pasaado los últimos meses en la cama como si estuvieras inválido! ¡Tú no has tenido todos los días ganas de echar hasta la primera papilla!

 

Tranquila Dana. ¿Cómo eran los ejercicios de preparación del parto?

Inspirar, espirar. Venga muy bien, otra ver. Inspirar, espirar.

 

¡Hombre ya era hora! El doctor King entra en mi habitación.

 

Dr. King (DK): ¿Cómo van esas contracciones Dana?

S: Cada vez son más frecuentes.

DK: Bien. La vamos a llevar al paritorio. ¿Usted quiere entrar Mulder?

 

Mulder se lo piensa. Como diga que no me levanto y le pego un bocado a la yugular.

Coge su chaqueta y saca algo. Una cámara de video. No me digas que me vas a grabar mientras doy a luz. Le voy a matar.

 

M: No me lo perdería por nada en el mundo.

 

 

Paritorio

 

Dos horas, estoy dos horas haciendo unos esfuerzos horribles para que la “cosita” esta salga.

 

Y Mulder no ha dejado de grabar todo el tiempo que he estado aquí ¿De cuantas horas ha comprado la película?

 

Además me voy a acordar de este momento toda mi vida. Eso seguro.

 

Pero si a él le hace feliz. (No le vamos a quitar la ilusión al pobre hombre)

 

DK: ¡Vamos Dana, un último empujón!

 

Eso no sé si me lo ha dicho cinco veces o cien, porque ya he perdido la cuenta. Y resulta que ninguna ha sido la última.

 

¡PLOF!

 

Oigo a alguien que se ha caído al suelo. Repasemos al personal

 

Doctor. No

Enfermera Rachel. No

Enfermera Nancy. No

Enfermero Thomas. No

 

Pues sólo me falta una persona.

 

Mulder. Sí

 

¿Qué puede haber pasado? Pues que por fin he roto aguas y se ha desmayado de la impresión.

Pero habrá sido mucha la impresión que se ha llevado porque con la de cosas que nos hemos enfrentado (mutantes y vampiros, por nombrar algunas cosas) y se me desmaya por esto...

 

Thomas y Nancy van a ayudarle.

 

ER: Dana, ya sé que estás cansada, pero ya está saliendo. Ya le veo la cabeza.

S: ¿Sí? ¿Es niño o niña?

 

Vale, ya sé que estoy obsesionada con el sexo del bebé. Pero en clases de biología humana no dijeron que el sexo del bebé no se sabía sólo con verle la cabeza.

 

DK: Lo único que tienes que hacer para saber eso es empujar.

 

Pero si yo empujo. Lo que pasa es que no me quiero pasar la vida empujando. Esto se me está haciendo más largo que mi embarazo. ¡Quiero que salga ya!

 

De repente oigo un llanto de bebé que es música para mis oídos (aunque sospecho que en una semana no será así)

 

Nancy me da una cosa cubierta de moco y sangre que supongo que será mi bebé. De Mulder y mío.

Por cierto ¿Qué ha pasado con Mulder?

 

Ah, está ahí con una cara embobada y una sonrisa estúpida que supongo que yo también tendré.

 

M: Es una niña preciosa.

 

 

Habitación 106

Un día después

 

Después de haber pasado tanto por ella (nueve meses de suplicio) por fin tengo a mi bebé en brazos. Bueno, nuestro bebé, de Mulder y mío.

 

Es una niña preciosa (ya lo dijo su padre). Ya sé que soy su madre y todos los padres ven así a sus hijos pero las enfermeras me lo han confirmado.

 

Todavía no le hemos puesto un nombre (ya sé que estamos tardando) pero queremos ponerle el nombre perfecto. Hoy lo decidiremos sin falta porque las enfermeras están hartas de llamarla “Bebe nº 22791”. Además toda persona tiene derecho a un nombre.

 

Mi madre dice que se parece a mí y  la verdad es que tiene razón. Por lo menos el poco pelo quetiene lo tiene es pelirrojo igual que yo. Los ojos lo tiene igual que su padre verde-azules. Menos mal que lo que no ha herdado del pladre ha sido su nariz. No es por ofender pero la tiene un “poquito” grande.

 

Ha pesado 3.350 gramos y ha medido 59 cm. Con razón me dolió tanto al salir.

 

El doctor me ha recomendado que le dé pecho en vez de biberón, que es lo que tenía pensado. Creo que ha sido cosa de Mulder porque en las revistas de bebé (Cuando llegue a casa voy a quemar todas las revistas que tenga por casa. Sean de bebé o no) que era más sano para la niña y no sé qué tonterías más.

 

Y ahora estoy dándole de mamar a mi hija con Mulder mirándome (lo que no sé si a la niña o a mis pechos) con cara de bobo. Parece que se ha cansado de tragar. La pongo en posición para que eructe. Joder, vaya pulmones que tienes maja.

 

M: ¿Ya está?

S: Se ha cansado de tragar.

M: Voy a avisar a los otros.

 

Dejo a la niña (ponerle un nombre ¡Urgente!) en la cuna y me arreglo un poco para recibir a las visitas que se han tenido que salir. Mulder abre la puerta y entran a montón.

 

Margaret Scully (MS): Hija ¿Estás bien? ¿Ha comido mucho?
S: Sí mamá. –Soy un genio. Con una contestación respondo a dos preguntas.

 

Vaya a quién tenemos aquí. Al espantapájaros, al león cobarde y Toto.(Traducción: los pistoleros)

 

Frohike (F): Hola Scully.

Byerns (B): Hola Scully.

Langly (L): ¿Qué tal Scully?

S: Hola chicos.

 

Han pasado de mí. Se han quedado embobados mirando a la niña.

 

B: Es muy guapa Scully.

MS: ¿Verdad que se parece a Scully?

L: Bueno, no entendemos de estas cosas ¿Verdad chicos?

F: No. No mucho.

M: ¿Habéis conseguido eso?

 

Me echo a temblar. ¿Qué demonios es “eso”? ¿Qué se traen entre manos estos cuatro? Mejor no pregunto. Estoy convaleciente. No, imposible. La curiosidad es muy grande.

 

S: ¿De que habláis?

 

Los cuatro se miran entre sí. ¿Eso es bueno?

 

S: Venga, no os voy a hacer nada, estoy en una cama. Además mientras me levanto tenéis tiempo para salir corriendo.

 

Si es que yo para dar ánimos soy la mejor. Pero no me dicen nada. Me estoy empezando a asustar.

Les voy a echar una mano.

 

S: Y eso es...

 

Langly saca una cinta de video.

 

L: Esto es tu parto.

 

Mi madre se pone loca de alegría. Debe ser porque se perdió mi sufrimiento en directo y ahora se contenta con verlo en video.

 

MS: ¡Lo habéis conseguido! Gracias chicos, sabía que lo conseguiríais.

B: Sus deseos son órdenes Maggie.

 

¿Maggie? Vale, ya sé que es el nombre de mi madre pero ¿Por qué Byerns le llama Maggie a mi madre? ¿Tanta confianza tienen?

Y otra cosa ¿Mi madre les dijo que consiguieran el video de mi parto?

 

Mi cara es un poema y todos lo notan por eso se apresuran en darme una explicación.

 

M: Bueno Dana verás, como a Fox cuando se desmayó se le cayó la cámara, se rompió y no pudo grabar todo tu parto. Y tu sabes que tenía unas ganas enormes de ver como nació mi primera nieta.

S: Entonces recurristes a los pistoleros...

MS: Sí. Les dije si podían conseguirme un video de tu parto y me dijeron que sí.

S: ¿Cómo lo conseguisteis?

 

Mejor hubiera sido no formular esa pregunta. Hay cosas que es mejor que no salgan a la luz...

 

F: Como todos sabeis los hospitales tienen camaras de seguridad –Yo sí que lo sabía. Pero ¿hasta en el paritorio?- Y la prima del hermano de la cuñada de Langly es una guarda de seguridad que trabaja en el hospital.

S: Y os ha dado una copia...

L: No. El original.

 

Pero ellos ya se habrán encargado de hacer copias. E incluso lo habrán colgado en Internet. Lo que pasa es que ellos aún no conocen hasta donde llega la furia de Dana Scully...

 

MS: ¿Qué nombre le vais a poner?
M: Aún no lo sabemos.

MS: Pues yo tengo el nombre perfecto.

 

****

 

Una semana después

 

Hola soy Gillian Dana Mulder y tengo una semana de vida.

 

Estoy en brazos de mi madre y rodeada de gente que dice ser mi familia.

 

¿Por qué digo eso? Porque ¿Cuántos tios y tias puede tener una niña? Yo muchos. Por ahora he contado seis tíos y dos tías.

 

También creía que solo eran los hermanos de papá y mamá. Pero parece ser que no. Porque no creo que el tipo calvo con gafas sea hermano de mis padres, o el enano, o el melenudo.

 

Por ahora los que seguro que son mis tíos es uno pelirrojo porque cuando lo ha visto mi madre lo ha abrazado tan fuerte que casi me convierto en gelatina (He olvidado mencionar que me llevaba en brazos), le ha llamado Charles. Y el otro es un hombre con aspecto de no haber reído jamás, a este creo que le llaman Bill, que nada más entrar le ha dicho a mi papi que era un cabrón con suerte por haber encontrado a su hermana.

 

Y resulta que también tengo un primo, Mattew que no ha parado de babearme desde que  estamos aquí. Sí, ya sé que a los niños pequeños nos gusta que nos soben, pero esto es demasiado... Y mi abuelita otra que no para de sobarme desde que la he visto. ¿Esta mujer vive aquí? Porque cuando estoy despierto siempre está por aquí. Y es que la pobre está obsesionada con tenerme en brazos y acunarme tanto que en algunos momentos me dan ganas de devolver la leche que me he tomado.

 

El tío calvo está hablando con mi mami.

 

El tío calvo, o sea Skinner (SK): Scully ¿Por qué le han puesto Gillian Dana?

 

Eso, explica al tío Walter y a mí de paso porque me pusisteis esos nombres. Yo tampoco lo sé porque el primer día de vida me llamaban bebé nº 22791 y cuando me despierto de la siesta ya me llaman Gillian.

 

S: La verdad es que fue idea de mi madre. Gillian por una tía y Dana por mí.

 

Así que mi mami se llama Dana. No lo sabía. Yo creía que se llamaba Scully porque mi papi siempre le llama así. Ya sé que no es un nombre corriente pero Mulder tampoco es ¿O mi papi tampoco se llama Mulder?

 

Joder (que pasa, aunque solo tenga una semana ya sé decir tacos) no somos quienes somos.

 

S: Y ahora esta princesita se va a dormir.

 

Supongo que lo dirá por mí. Mamá me lleva a su habitación a la cuna que hay al lado de la cama donde duermen ellos.

 

No mami, lo siento esta vez no me voy a perder la juerga que tenéis.

 

Cojo aire y...

 

Gillian (G): BBBBBBBBUUUUUUUUUAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!

 

Este es el mejor método que conozco para que te hagan caso los mayores, por lo menos hasta que sepa decir una frase coherente.

 

Y creo que me han hecho mucho caso porque han entrado todos a la habitación.

 

MS: ¿Qué le pasa?

M: Creo que no tiene sueño.

 

Muy agudo papá ¿Por qué no montas un consultorio de videncia? (No os riáis. Lo digo en serio)

 

S: El pediatra ha dicho que tiene que dormir. Así que Gillian ya sabes.

Matt Scully (Mt): Tita Dana dejame que juegue con ella.

 

Poniendo en marcha operación hacerme-la-dormida-para-que-el-monstruo-no-me-saque-un-ojo.

 

S: No Matt tiene que descansar. Mira ves, ya está cerrando los ojos.

 

Gracias mami por salvarme. Ya se van todos.

 

¡Esto de ser bebé es un asco!

 

Lo que hacemos es comer y dormir.

 

Muy aburrido.

 

Yo como distracción sólo tengo una cosa parecida a un carrusel colgando de mi cuna que me ha puesto mi padre que tiene naves extraterrestres y unos extraterrestres verdes (aunque mi papi me dice que son grises) de ojos grandes. A mi mami no le ha hecho ninguna gracia pero mi papá le ha mirado de una forma rara (tendré que aprender esa mirada) y no le ha podido decir que no.

 

Y lo malo es que mirar esa cosa me da sueño ¿Será una conspiración entre padres y los inventores de eso para que los niños pequeños nos durmamos? Me estoy empezando a parecer a mi padre ( y eso me asusta)


¿He dicho ya que estoy aburrida?

 

Pero la mejor forma de luchar contra el aburrimiento es dormir.

 

Hasta mañana mundo.

 

FIN

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