Conversación Intrascendente
Autor: AnaScully
Resumen: Mulder no puede dormir y llama a
Scully.
Tipo: No lo sé ni yo. UST? Vale, diremos que sí
para clasificarlo de algún modo.
Nota: Las bibliotecas son un buen sitio para
escribir relatos, os lo digo por experiencia. Y de los periodos entre exámenes
salen este tipo de relatos que si fuera una persona sensata no lo publicaría
porque está totalmente OOC (out of character) pero fine, sure, whatever, en estas fechas se hacen muchas tonterías. Es
bastante corto, así que la tortura puede ser menor.
Dedicatoria: No pensaba dedicárselo a nadie
(nadie merece que le dediquen esto) peeeero como ha
sido su cumpleaños hace pocos días y no le he hecho ningún regalo de cumpleaños
se lo dedico a Inés, una xfila alicantina con la que
me encontré otra vez hace pocas semanas porque hacía un año que nos veíamos. Te
mereces algo mejor que esto, pero es lo que hay.
Uno tono, dos tonos…
Mulder estaba pensando en colgar cuando el teléfono
iba por el décimo tono. Sabía que la persona a la que estaba llamando tenía un
sueño muy profundo y dormía como una marmota. Sin embargo el undécimo tono se cortó en seco y oyó su voz soñolienta al
otro lado del teléfono.
S: Mulder espero que sea urgente, de lo
contrario eres hombre muerto.
M: Como sabías que era yo, Scully?
S: Nadie que me ha llamado de madrugada sin una
razón convincente vive para contarlo.
M: Sabes que tienes un mal despertar, Scully?
S: Sobre todo me enfado cuando la gente me
despierta a las… por dios Mulder, son las tres de la madrugada!
M: Sabes que esta es la hora de los demonios?
S: Me has despertado solo para decirme eso?
M: Tu no has notado una
presencia extraña en tu cuarto ni objetos que se mueven, verdad Scully?
S: Si sigues por ahí voy a colgar.
M: Porque si notaras algo sabes que iría ahí a
protegerte.
(Silencio)
S: Mulder, si vinieras encontrarías a una
pelirroja en pijama con la pistola en la mano dispuesta a jugar al tiro al
blanco con tu cuerpo.
M: Nunca has usado camisón?
S: Perdona?
M: Ya sabes, esa prenda de ropa parecida a un
vestido que os ponéis las mujeres para dormir.
S: Se perfectamente lo que es un camisón,
Mulder. Lo que quería saber es porque me preguntas eso. Yo nunca te he
preguntado si duermes con pijama.
M: Camiseta de manga corta y los calzoncillos.
S: El motivo por el que no te he preguntado es
porque ya sé lo que te pones para dormir. Nos hemos visto decenas de veces en
ropa de dormir cuando estamos en algún motel.
M: Tienes razón, pero yo tenía curiosidad.
S: La curiosidad mató al gato, Mulder. Yo
también te podría preguntar que estabas haciendo antes de llamarme pero me lo
imagino.
M: Así que eres vidente…
S: No, pero te conozco. (Pausa) Por cierto
Mulder, hoy tu llamada tiene algún motivo especial o es no dejarme dormir como
todas las noches?
M: Mejor no te lo digo, me has dado miedo
diciéndome que me esperas con una pistola en la mano.
S: (Suspirando) No puedes dormir.
M: Recuerda Scully que por matar a un agente
federal te pueden caer bastantes años de cárcel. Además seguro que ya me has
cogido cariño, verdad?
S: El cariño tiende a disminuir cuando esa
persona te llama un viernes noche a las tres de la mañana.
M: Piensa en una ventaja los sábados, no hay que
ir a trabajar y te puedes levantar más tarde.
S: Eso si logro dormirme otra vez.
M: Si quieres te canto una nana.
S: (Risas) No gracias. No quiero tener pesadillas.
M: Venga, si tu no me has oído cantar. Jeremiah was a bullfrog, was a big friend of mine…
S: Eso es una nana?
M: Tu me la cantaste en
aquel bosque y yo me dormí.
S: Tal vez que estuvieras bajo los efectos del shock tuviera algo que ver.
M: Scully…
(Silencio)
S: Qué?
M: Gracias por estar conmigo cuando más lo
necesito. Te considero mi ángel de la guarda, lo sabías?
S: Bueno, tu también me
has salvado muchas veces, más que yo, así que la que debería de dar las gracias
sería yo a ti.
(Silencio)
S: Sabes, cantas bien. Por lo menos mejor que
yo.
M: Ya no tienes sueño, verdad Scully?
S: Porque lo dices?
M: Porque estás hablando conmigo sin decirme
cada minuto que piensas colgarme.
S: Me has pillado. Ya no tengo sueño, si mañana
tengo ojeras te lo culparé a ti.
M: Acepto las culpas. Sabes Scully? Me gusta
hablar contigo de nada en particular. Aunque sea por teléfono. Por cierto, que
planes tienes para mañana?
S: Me voy por la tarde a casa de mi madre. Bill,
Tara y Matt han ido allí a pasar el fin de semana ya que Bill tiene que estar
seis meses en altamar y había pensado ir a verlos.
M: Reunión familiar, eh Scully? Saluda al bueno
de Billy de mi parte.
S: Es ironía lo que he detectado cuando te has
referido a mi hermano?
M: Sabes que me odia Scully. Según él soy el
culpable de todo lo malo que ha pasado a tu familia. Tiene razón en algunas
cosas, pero no pienso yo cargar con todas las culpas.
S: Tal vez no le caigas demasiado bien pero no
te odia. Si os conocierais más seguro que hasta os llevaríais bien. A los dos
os gusta el baloncesto.
M: No será de los Knicks
por casualidad?
S: Creo que es de los Bulls.
M: (Suspirando) Te lo dije Scully, enemigos a
muerte.
S: Seguro que tenéis algo en común.
M: Sí, a ti, pero creo que diferimos en
opiniones. O no porque somos protectores contigo. La diferencia es que Bill
quiere protegerte de mí.
S: Lo primero, yo ya soy mayorcita para cuidarme
sola y la segunda es que eres un exagerado. Además ya hemos tenido charlas
sobre ti.
M: Yo como tema de conversación de los Scully,
que interesante. Tal vez por eso algunos días me pitan los oídos.
S: Pues por Bill no será, ya que no permito que
hable mal de ti.
M: Ves porque voy diciendo que eres mi ángel de
la guarda?
S: Vas diciendo? A
quien?
M: Deberías saberlo, tu
también los conoces.
S: No será a los Pistoleros?
M: Pero solo para poner celoso a Frohike.
(Risas)
S: Pobre Frohike.
M: No tan pobre. Sabes que le ha salido una
novia por Internet?
S: Estás de broma.
M: No, en serio. Es una tal Mónica de Nueva
Orleáns.
S: Todavía no me lo creo. Desde cuando?
M: Desde hace pocos días. Ya te contaré cuando
se intercambien las fotos.
S: Se lo merece.
(Silencio)
M: Oye Scully, si tuvieras que elegir entre
Frohike y yo, a quien elegirías?
S: Según para que.
M: Digamos una cena.
S: Umm… si es cena en
casa elegiría a Frohike que al menos sabe cocinar y no tendríamos que comer
comida china o pizza.
M: Eso ha sido un golpe bajo. Y si es fuera de
casa?
S:
…
M:
Scully?
Estás ahí?
S:
Sí, estoy aquí.
M: Oye que si no me elegirías para cenar contigo
y prefieres a Frohike yo os podría organizar una cena y seguro que deja a la
Mónica esa.
S: Mulder, no digas tonterías. Claro que iría a
cenar contigo. (Silencio) Lo que pasa es
que tu nunca me lo has pedido.
M: Que te parece mañana?
S: Qué?
M: Dices que yo nunca te he pedido que cenáramos
juntos. Pues te lo estoy pidiendo ahora. Ya sabes, ir a un restaurante no
demasiado caro a cenar y luego irnos a tomar algo.
S: Mulder te estas durmiendo y no has oído que
tengo que ir a casa de mi madre?
M: Seguro que no le importa que estés un rato
menos para ir a cenar con un amigo. Si quieres puedo ir a recogerte allí para
rescatarte de la influencia de Billy.
S: (Riendo) Mulder!
M: Eso es un sí o un no?
S: Es un porque no me acompañas a casa de mi
madre? Al contrario que Bill ella te tiene mucho
cariño y se alegrará al verte. Seguro que os hace firmar una tregua a Bill y a ti.
M: Está bien, cuantos más Scullys aliados tenga,
mejor.
(Silencio)
M: Por cierto antes has dicho que yo no te había
pedido que fuéramos a cenar… a caso Frohike si que lo ha hecho?
S: Sí y bastantes veces si te soy sincera. En
ocasiones he estado tentada a decirle que sí, pero creo que se hubiera ilusionado
más.
M: Vaya Scully parece que nos… los tienes
rendidos a tus pies.
S: …
M: No te habrás dormido, verdad Scully?
S: No. Estaba pensando si habías dicho lo que me
parecía a mí, pero creo que he escuchado mal.
M: Y que creías haber escuchado?
S: (Bostezando) Nada tonterías mías.
M: Eso que he oído es un bostezo?
S: Parece que Morfeo quiere que vuelva a sus
brazos.
M: Deberías haberme dicho al principio que no
estabas sola. Por cierto dile a ese tal Morfeo que a ver si me visita una noche
de estas que parece que se ha olvidado de mí.
S: Mulder no quiero parecer grosera pero antes estaba soñando con George Clooney y quiero volver a
retomarlo.
M: Te iba a decir que soñaras con los angelitos
pero ya veo que prefieres soñar con cosas más terrenales. Buenas noches Scully,
que duermas bien.
S: Buenas noches Mulder, mañana te llamo para
que me recojas.
Mulder no colgó hasta que no oyó a Scully hacerlo.
Era una de las múltiples manías que tenía respecto a ella. Se puso cómodo en su
sofá a ver si podía dormir unas pocas horas. Normalmente lo conseguía después
de hablar con Scully por teléfono. Esta vez había ido más allá y esa
conversación intrascendente se había convertido en algo parecido a una cita
para cenar.
FIN