En
familia
AnaScully
Disclaimer:
¿De verdad hay que poner esto? Bueno está bien. No saco ningún beneficio con
esto. Scully y Mulder no me pertenecen, pertenecen a Chris Carter
a la FOX y a la 1013. Pero Vicky es mía, sólo mía. (Bueno si alguien
la quiere para algun relato la puede coger prestada)
Spoilers:
La verdad es que son muchos, Chinga, Millennium, la película, En Ami, Holliwood
AD ... seguro que encontrareis más.
Tipo:
La verdad no lo sé, creo que MSR y algo de humor.
Dedicatoria:
A todo el mundo y en especial al que me mande algún feedback.
Feedback:
Por favor, es mi primer relato y quiero saber si os ha gustado. Mi e-mail es: [email protected]
¡Quiero conocer gente!
Alicante,
España
22:15
1 de Junio
Se
oía música y unas personas gritar en una casa, dos mujeres una chica morena
con media melena negra de unos dieciocho años y
una mujer de unos cuarenta años. Estaban de pie en una especie de
comedor.
-
Que yo me largo, no te soporto nada, ya tengo 18 años, hoy los he cumplido, me
largo –dijo la chica.- Además tu no eres quien para mandarme, no eres mi
madre.
-Me
da igual –dijo la mujer- pero estás bajo mi tutela, Victoria, tu padre me dejó
a tu cuidado cuando murió por el accidente.
-Me
da igual, Marta. –le gritó Victoria- Esta noche me largo a casa de una amiga,
donde no te vea, y mañana ya veremos.
Victoria
se encerró en su habitación y coge la mochila que ya tenía preparada con
ropa. Con sigilo abrió la puerta de su habitación y cogió las llaves y un
poco de dinero y se fue. Fue por la playa desierta mirando las olas y llorando.
Se sentó y se tumbó en la arena. De repente ve una luz blanca cegándole la
vista y gritó.
Washington D.C.
08:30
2 de Junio
Dos
policías encontraron a victoria
desmayada y para identificarla miraron su documentación.
-
Su nombre es Victoria Scully.
Despacho
de Fox Mulder
12:00
Mulder
estaba mirando unas fotos de él y de su Samantha cuando fueron pequeños. Acordándose
de lo que vivió el día que supo que ella estaba muerta todo el tiempo que él
la estaba buscando. Scully tenía razón ¡Oh, su Scully! Su maravillosa Scully
que razón tenía. Pero ese día le apoyó como nunca y todavía no le había
hecho ningún comentario al respecto, hasta ese momento...
-
Toc, toc –Scully tocó la puerta suavemente
-
Hola Scully ¿cómo te va?
-
Bien y te quiero hacer una propuesta.
-
¿Decente o indecente? –dijo sonriendo con cara de pillo
-
(Indecente) Decente por supuesto.-respondió Scully.- Skinner nos ha dado el fin
de semana libre y…
-
Vale –dijo Mulder cortándola- Cada un por su lado.
-
No de ninguna manera porque te has pasado la mayoría de los fines de semana aquí
en la oficina.-dijo divertida- Y además hace años en uno me pediste que me
casara contigo.
-
Y aún no me has contestado ¿Qué me dices?-dijo Mulder irónicamente cogiendo
le la mano.
-
( Por supuesto Fox Mulder, quiero ser tu esposa) Que me lo tengo que pensar un año
más o dos. ¿No te importa? –dice Scully riéndose.
-No
claro que no- dijo él poniéndole unos morritos que hizo que Scully se echase a
reír de nuevo.
-
En serio Scully me gusta verte reír
-¿Acaso
te estás insinuando? (Por favor Señor que así sea)- Sonó el móvil de
Scully- [Al móvil] Scully. Si soy Dana Scully. No debe haber un error mi prima
Victoria está en España. Si, es así. Bueno voy para allá –Colgó- [ A
Mulder] Que raro. Bueno Mulder no olvides lo que te he dicho. Vamos ha pasar el
fin de semana juntos, pásate por mi casa esta tarde, podríamos alquilar una
película.
-
Vale –contestó Mulder- Pero ¿Quién era?
-
Era del hospital, esta tarde te cuento. –Scully se va y dejando a Mulder muy
perplejo.
Hospital
Santa María
13:00
En
la centralita del hospital Scully se dirigió hacia la enfermera.
-
Hola soy Dana Scully y creo que me han llamado porque mi prima Victoria Scully
está aquí.
-Sí
–dijo la enfermera mirando sus notas- Venga acompáñeme. Habitación 313. La
encontraron desmayada en un parque dos policías hacia las ocho de la mañana.
Estaba deshidratada y le hemos puesto suero. Y está consciente.- Conforme la
enfermera iba explicándole a Scully iban andando hacia la habitación. Cuando
llegaron a una puerta la enfermera se paró.- Pase.
Vicky
estaba acostada en la cama del hospital mirando la TV, cuando entró Scully
sonrió.
-(
¿Que es lo que estoy viendo? ¡Es mi prima! ¿No me estaré volviendo loca? ¿Ella
no vive en Alicante? ¿Qué hace aquí? Vale Dana tranquila. Sólo le tienes que
preguntar) ¿Vicky que haces aquí?
-¡Hola
Dana cuanto tiempo!
-Pero
¿qué haces aquí?-volvió a preguntar Scully sentándose en la silla que
estaba al lado de la cama.
-La
verdad que no lo sé. Lo último que recuerdo es que estaba mirando el cielo de
la playa de Alicante y veo una luz cegadora, una luz blanca. Era de noche. Y
luego me he despertado aquí- se incorpora de la cama- Dana ¿qué me ha pasado?
-No
lo sé. ¿Es verdad lo que me cuentas?
-Claro
que es verdad –dijo Vicky un poco enfadada-¿por qué no lo va a ser?
-Pues
como en las cartas y en los e-mails que me enviabas decías que no soportabas a
Marta... –Scully miró a los ojos a Vicky y vio que tenían un brillo especial
-Ya
lo sé ayer nos peleamos y me iba a marchar de casa, pero no esa noche. Pensaba
alquilar un apartamento con alguna chica (o chico) por Alicante, no venirme a
vivir a Washington. (Aunque no es tan mala idea, puede ser que me quede una
temporada) Pero lo que me da mas miedo es como he venido –dijo Vicky llorando.
-Calma
ya lo averiguaremos –dijo Scully abrazando con fuerza a Vicky.
De
pronto llegó el médico, Scully fue hacia él mientras Vicky se limpió las lágrimas.
-Doctor
¿Qué le pasa? –dijo Scully poniendo cara de preocupación.
-No
tiene nada de importancia, sólo tenía anemia y deshidratación, pero ya está
bien. Se la puede llevar cuando quiera –dijo el doctor sonriendo a Scully.
-Bueno,
gracias Doctor- Scully le devolvió la sonrisa al doctor. El doctor se fue.
Scully se giró hacia Vicky.
-Vicky,
te vienes a mi casa.
-Bien
–Vicky que estaba acostada se incorporó rápidamente- ¿Cuándo? ¿Ya?
-Sí,
el doctor ha dicho cuando queramos ¿Has traído algo de ropa?
-Sí,
está en la mochila –Se levantó y fue hacia la mochila que estaba encima de
una mesa. Sacó un top azul y unos pantalones vaqueros. Se sacó la bata del
hospital y se lo puso. Scully mientras tanto estaba firmando el papeleo del
alta, cuando se acercó Vicky.
Apartamento
de Scully
14:30
Scully
abrió la puerta e indicó a Vicky que pasara. Vicky miró todo sorprendida.
-¡Guau!
Que casa más bonita que tienes Dana (por no decir otra cosa, me va a gustar
mucho quedarme por aquí) –dijo cogiendo de la cintura a Scully y dándole un
buen susto- ¡Uy! Perdona, es que estoy muy contenta.
-Ya
se nota, ya –dijo Scully dándole al botón del contestador.
“Tiene
un mensaje [Voz de Mulder] Hola Scully, soy yo, como no me has llamado voy a ir
a las cuatro de la tarde. Voy a alquilar toda la saga de Alien así que ya
puedes preparar montones de palomitas, yo llevaré bebidas”
-¡Toda
la saga de Alien! –suspira Vicky- Este hombre está loco. ¿Quién es?
-Es
Mulder.
-¿Mulder
no es tu compañero de trabajo? ¿Sois amigos o algo más? –dijo Vicky mirándola
con picardía.
-
SÓLO somos amigos –dijo Scully levantando la voz en “sólo”.
-Vale,
vale pero cuando yo me fui a España no hablabas muy bien de él, pero creo que
la relación ha mejorado. Aunque no me decías nada en los e-mails y cartas que
me has enviado.
-¿Qué
te iba a decir? Hola Vicky, con Mulder ya me llevo estupendamente. –dijo
Scully en tono irónico- Además tu no lo conoces.
-Por
lo que veo, hoy lo voy a conocer. ¿De verdad se llama Mulder?
-No,
que va, Mulder es su apellido, su nombre completo es Fox William Mulder.
-¿Por
qué le llamas Mulder?
-Porque
su nombre no le gusta, según él incluso obligó a su madre a llamarle Mulder.
-¿Cómo
le llaman en el FBI?
-
Normalmente por su apodo. Spooky,
Spooky Mulder.
-
¿Tu no tienes ningún apodo?
-
La verdad que no lo sé –mintió Scully- (Vale sí que lo sé, la reina de
hielo, pero no se lo voy a decir a mi prima, a lo mejor más adelante)
-
Sí seguro –dijo Vicky irónica- Tu lo tienes pero no me lo quieres decir.
-
Bueno, basta de preguntas y vamos a comer.
Casa
de Mulder
15:45
Mulder
estaba desesperado por ir a la casa de Scully, pero había quedado a las cuatro
y eso había que respetarlo. Se entretuvo mirando sus revistas, pero los
pensamientos se le iban por otros sitio.
-(No
podría llevarme el coche y decirle a Scully que se me ha estropeado, así a lo
mejor me invita a quedarme en su cuarto de invitados. Y sólo me separará una
pared de ella, sabré que ella está ahí, cerca de mí, y hasta me puedo
levantar a ver como duerme, no mejor no porque en la casa hay una pistola y no
quiero morir sin besarla otra vez) –Se levantó y miró su reloj ansioso-
(Mejor ya me voy a comprar la película, y a pedir un taxi)
Cogió
las llaves de su casa y se fue.
Apartamento
de Scully
15:55
Vicky
estaba leyendo una revista de moda sin ningún entusiasmo
-(Puf,
vaya rollo. Mientras Dana se está dando un baño de espuma yo estoy aquí
aburrida. Ahora en España estaría con mi ordenador chateando con Alan, eso es
¿Dana tendrá ordenador? Se lo voy a preguntar)
Fue
al cuarto de baño, tocó la puerta y entró.
-(Pasa,
pasa, no te cortes estás en tu casa. ¿ Y ahora que querrá?). ¿Qué quieres?
–Scully que tenía los ojos cerrados los abrió poco a poco.
-
Esto... –dudó un poco Vicky- ¿Tu tienes ordenador?
-Sí
-Con
conexión a Internet
-¿
Adónde quieres llegar? –dijo levantando la ceja.
-¿Me
lo dejas? –dijo Vicky haciendo un ademán de suplica- Porfa, porfa.
-Está
bien –rió Scully.
-Gracias
–dijo Vicky saliendo y cerrando la puerta.
Buscó
el portátil de Scully y lo encontró encima de su cama.
-(Vamos
a ver el correo que tengo, a ver si me ha escrito Alan. A ver, a ver. ¡Estupendo!
Me ha escrito. Pero la sorpresa se la voy a dar yo, voy a quedar, con él)
Ding
dong
-Yo
abro –gritó Vicky a Scully.
Scully
estaba tan tranquila en la bañera pero en cuando oyó el timbre se le paró un
momento el corazón. ¿Qué hora era? ¿Ya eran las cuatro? ¡Mulder!. Como pudo
salió la bañera. Mientras tanto Vicky abrió la puerta.
-Hola
(conque este es Mulder, bueno no está mal, si yo tuviera diez años más le
entraría fijo, pero se lo dejo a mi prima, que sé que ella está enamorada de
él, o por lo menos le gusta)–dijo sonriendo a Mulder que estaba sorprendido.
-Esta
es la casa de Dana Scully ¿No? –le preguntó a Vicky.
-Claro.
Yo soy su prima Vicky –dijo haciéndole un gesto con la mano para que pasara-
Pero pasa, pasa.
Mulder
pasó. Scully mientras tanto se puso una toalla y una toalla estilo turbante en
la cabeza y sale a recibir a Mulder.
-Hola
Mulder, me cambio ahora mismo.
-Hola
Scully –dijo Mulder más sorprendido aun al encontrar a Scully, su Scully, con
solo una toalla, y más mojada... Su imaginación se desbordó y se contuvo
porque estaba Vicky porque sino no sabe lo que hubiera hecho- Tranquilo Mulder,
tranquilo –susurró.
-¿Dices
algo? –le preguntó Vicky picaronamente, porque lo había oído muy bien.
-(Estupendo
ahora la prima me ha oído, será mejor que haga como si no hubiera pasado nada,
ni dicho nada) No nada. Yo me llamo Fox Mulder.
-Encantada
Fox. (Porque yo te voy a llamar Fox, aunque digas misa) Yo Victoria Scully,
Vicky para los amigos. ¿Eres amigo de Dana? –dijo como si no supiera nada.
-Sí,
soy amigo de Scully. Somos compañeros de trabajo.
-¿Por
qué la llamas Scully? Su nombre es Dana. Y ¿Por qué ella te llama Mulder? Tu
nombre es Fox. Yo te llamaré Fox.
-( Y encima la niña es
respondona, vaya prima que tiene Scully, es lo opuesto a ella) Bueno haz lo que
tu quieras. Pero que sepas que no me gusta que me llamen Fox.
-Me
da igual –dijo Vicky sonriendo- Dana me ha hablado antes de ti, dice que en el
FBI te llaman Spooky. Me gusta. Quizás te llame así. ( Je, je se pica de nada,
porque ahora tiene cara de estar molesto)
-¿Tú
de donde sales?. Scully no me dijo que le visitaba una encantadora prima. (Sino
no hubiera venido)-dijo irónicamente.
-Eso
quisiera saber yo –dijo Vicky en un suspiro.
-¿Cómo?
-Que
no lo sé. Yo ayer a esta hora en España estaba tomando el sol en una playa de
Alicante. Y ahora estoy aquí desde no sé cuando. Yo creo que soy un caso de
los que investigáis, un Expediente X, creo que se llaman ¿No?.
-Sí,
pero ¿Qué te ha pasado?
-Bueno
–dijo Vicky tratando de recordar- Yo estaba en la playa sola llorando porque
me había peleado con Marta, eso en Alicante. Y de repente veo, mejor dicho, no
veo, porque una luz blanca cegadora me impide ver. Y luego ya no recuerdo más.-
suspiró- Cuando me he despertado estaba en un hospital de Washington. Me he
quedado helada, cuando he recuperado un poco les he dicho que llamaran a mi
prima y ella ha venido y me ha traído aquí.
Scully
se había sentado al lado de Vicky en el sofá y le acariciaba la mano para
tranquilizarla. Mulder estaba mirándolas fijamente. Vicky se levantó del sofá.
-¿No
ibais a ver toda la saga de Alien? Bueno pues verla, ahora voy a escribirle un
e-mail a Alan, luego si queréis me uno a vosotros.
-Claro,
cuando quieras –dijo Mulder sentándose al lado de Scully en el sofá y dándole
una de las películas- ¿Dónde están las palomitas?
-En
la cocina –dijo Scully- Las voy a traer. Tu haz algo y pon el video
-A
la orden.
20:45
Todos
estaban viendo la película, la tercera de la saga, Scully estaba haciendo
esfuerzos por no dormirse. Todo lo contrario a Mulder y a Vicky, quienes vivían
la película como si estuvieran en ella. Al acabar la película todos se
levantaron; Mulder a poner la última, Scully a desperezarse y Vicky al aseo.
-Puf,
me encantan estas pelis –dijo Vicky viniendo- Pero cuatro ya son muchas ¿No?¿Por
qué no la dejamos para otro día?
-Sí
(menos mal que mi prima ha dicho lo que estaba pensando, porque ya estoy cansada
de ver aliens) Vamos a hacer otra cosa.
-(Vaya
con la prima, me ha estropeado el plan) ¿Cómo que? –dijo Mulder un poco
enfadado
-Pues
cenamos aquí y mientras me contáis algunos casos en los que hayáis trabajado.
-Buena
idea –dijo Mulder- ¿Pedimos una pizza?
-No,
yo con las palomitas estoy llena, mejor nos hacemos un sándwich de algo, unas
patatas de bolsa y una cerveza.
Vicky
asintió
-(Pues
vaya, yo aun tengo hambre, estas primas... son tal para cual) Si vosotras queréis...
–dijo haciendo la cara de perrito desvalido- (Nada no las convenzo, si con
Scully siempre me sirve. Bueno que hagan lo que quieran.) Venga vamos a hacerlo
rápido y a empezar a contar historias de miedo.
-¿Tan
horrorosas son? –preguntó Vicky interesada
-Recuerda
que me llaman Spooky...
Prepararon
los sándwich enseguida, cogieron una cerveza cada uno, una bolsa de patatas, se
sentaron en el sofá y se pusieron a contarle sus “historias” . Le contaron
cuando Scully fue abducida, cuando descubrió a Emily, en esa historia Scully
estuvo a punto de llorar, la de Folie a deum, cuando se hicieron pasar por
marido y mujer, la de la secta “Millennium”, en la que por supuesto
omitieron el beso y por supuesto toda la historia toda la historia de Samantha,
la hermana de Mulder. Vicky estaba alucinada, sólo abrió la boca para decir
cosas como “Vaya”, “¿En serio?”
-Bueno
jovencita, creo que se ha hecho un poco tarde –dijo Mulder al acabar su
relato- Será mejor que lo dejemos para otro día, me voy a casa (Jo, si no
estuviera, ahora Scully estaría dormida y yo contemplándola en silencio)
-¿Pero
todo eso es cierto?
-Pues
claro –dijo Scully sonriendo- ¿Crees que te mentiría?
-Con
todas esas historias podrían escribir muchos capítulos para una serie de TV. Y
el título seria “Los Expedientes X”. No, mucho mejor, “Expediente X”.
-Si
claro y nosotros seriamos los protagonistas –bromeó Mulder- Aunque creo que
se está haciendo una película con un caso nuestro ¿No Scully?
-Sí
creo que sí. “El tazón de Lázaro” Creo
que la protagonizan Tea Leoni y Garry Shandling. ¿Crees que nos invitaran a la
première? –le pregunta a Mulder.
-Por
supuesto –bromeó Mulder- nosotros somos los protagonistas en la realidad.
-Estáis
de broma ¿No? (Seguro que están de broma) –preguntó incrédula Vicky.
-Claro
que no.
-Vaya,
no me la voy a perder. Bueno cambiando de tema; Alan me ha contestado y quiere
quedar conmigo en una discoteca de Washington.
-¿Y?
–dijo Scully levantando la ceja
-Que
quiero que vengas conmigo
-¿Qué?
–dijo riendo Mulder- ¿Scully en una discoteca? Vicky, creo que la cerveza te
ha afectado al cerebro.
-Pues
sí que iré, no pienso dejar a Vicky con un desconocido y como no tengo pareja
tu me acompañarás (¿Qué he hecho? Seguro que me dice que no) –dijo lanzándole
una mirada asesina a Mulder que se puso a reír
-(Vaya,
espero que no lo diga de broma) Estupendo, ya tengo plan para mañana –dijo riéndose-
¿A qué hora?
-No
lo sé, ahora vamos a chatear y a quedar.
-¿Tan
tarde? –preguntó Scully
-Somos
aves nocturnas
-Bueno,
yo me voy, llamarme –dijo Mulder yendo hacia la puerta- Hasta mañana Scully,
hasta mañana Vicky.
-Adiós
Mulder.
-Adiós
Fox.
Cuando
Mulder se fue Vicky se fue al ordenador y Scully fue a su lado
-¿Alan
es buen chico?
-Yo
creo que sí, pero por si acaso quiero que me acompañéis. Pero desde la
distancia ¿Eh? No quiero que estéis agobiándome.
-Vale
¿Has llamado a Marta?
-Sí
cuando estabas tomando un baño. Le he dicho que había reservado un billete días
antes y que se lo iba a decir pero con la discusión se me olvidó y que como ya
era mayor de edad podía hacer lo que quisiera.
-Vicky
–dijo Scully con tono de reproche.
-¿Qué
querías que le dijera? ¿Qué no se como he venido?
-No
lo digo por eso lo digo por lo otro.
-¿Por
qué otro?
-¿Por
qué os habéis peleado?
-Porque
no tiene ningún derecho a mandarme –exclamó Vicky.
-
Y yo, ¿Tengo derechos?
-A
mandarme no, a darme consejos, sí. Y yo te voy a dar uno.
-¿A
sí? ¿Cuál? –dijo Scully divertida.
-Que
muestres tus sentimientos hacia Fox –dijo Vicky muy seria.
-¡¿Qué?!
(Vaya, otra que lo sabe, ¿Tanto se me nota?)
-Lo
que acabas de oír. Te lo he notado, Dana.
-¿Qué
me has notado?
-No
lo sé, es en conjunto, como lo miras, cuando hablas con él, además te brillan
los ojos cada vez que hablas de él. Confiésalo Dana, si no estas enamorada de
él por lo menos te gusta mucho –repuso riendo
-Son
imaginaciones tuyas.
-Sí
claro, estoy loca ¿No?
Scully
asintió.
-
Muy loca, yo creo que lo que te ha pasado te hace ver cosas que no son.
-No
Dana, yo sé que tu sientes algo por Fox, y no es sólo amistad. Y no voy a
parar hasta que lo reconozcáis los dos.
-¿Los
dos? ¿Mulder también está enamorado de mí? Ja, ja –rió Scully-
Definitivamente estás loca (Mulder no está enamorado de mí, pero ¿Y si lo
está?. No, no le voy a confesar a mi prima que yo lo estoy hasta la médula)
-¿En
que piensas? –preguntó Vicky al ver a Scully un poco pensativa.
-No,
nada ¿En qué te basas?
-También
en conjunto. Sobre todo las miraditas que te echa y lo más ha sido cuando te ha visto sólo con una toalla ¡Ha
alucinado! Yo le he oído decir “Tranquilo, Mulder, tranquilo”.
-¿Ha
dicho eso? –dijo Scully intentando disimular la sorpresa, Mulder, su Mulder
también parecía que ella le gustaba- Bueno, habrás entendido mal –intentó
desviar el tema- ¿No tenias que hablar con tu chico? Pues venga que ya es muy
tarde.
-Vale,
pero no creas que te vas a librar de mí. Mañana continuamos hablando. Un beso.
-No
te acuestes tarde – le advirtió Scully besándola en la mejilla.
-
No, no te preocupes, en quedar con él me voy a la cama. Buenas noches Dana
-Buenas
noches.
Scully
se fue a su habitación, se puso el pijama y se metió en la cama.
(¿Qué
Mulder me quiere? Eso es como un sueño hecho realidad. Pero no me voy a creer
lo que me ha dicho Vicky porque si no lo es, soy capaz de coger mi pistola y
pegarme un tiro en la cabeza porque no puedo soportar sufrir y menos por un
hombre, auque ese hombre sea Mulder. No, voy a seguir amándole en silencio)
Apartamento
de Mulder
4:30
Mulder
estaba en su querido sofá viendo una película en blanco y negro y tomando
pipas de girasol. Como no parecía gustarle apagó la TV. Y se acostó en el sofá
a ver si le venia el sueño.
-(Que
rabia de estar Vicky, porque ahora podría estar en el cuarto de invitados de
Scully durmiendo, o por lo menos pensando que ella está en la habitación de al
lado. Pero al menos Vicky me ha hecho un favor al hacer que Scully me invite a
la discoteca aunque sea de acompañante, seguro que nos lo pasamos bien ¡Y a lo
mejor hay beso! Quien sabe)
Apartamento
de Scully
9:30
Scully
y Vicky estaban desayunando en silencio, al acabar fregaron las tazas del café
que habían tomando, mientras hacían esto Vicky lanzó la pregunta del millón.
-Oye
Dana, ¿Estás enamorada de Fox?
-(¿Qué
pasa? La niña debe ser monotemática)No.
-Dana,
para que lo sepas tengo poderes.
-¿Sí?
–se sentó en una de las sillas de la cocina.
-No
te rías. Tengo poderes empáticos –se sentó en la silla del lado de Scully.
-¿Qué?
¿Empa... que? Perdona, es que soy de ciencias y no sé el significado.
-Claro
que lo sabes, pero te lo digo. Siento todo lo que siente cada persona, con sólo
mirarle a los ojos durante algunos segundos.
-(Estupendo,
ahora sale mi prima diciendo que tiene poderes)¿Qué dices? –dice riéndose.
Tu estás loca. (Pero, ¿Y si fuera verdad?) Hay mucha gente que tiene una
sensibilidad fuera de lo normal, pero de eso a decir que puedes sentir lo que yo
siento... va un buen trecho. Es una broma ¿No?
-No,
y sé lo que sientes ahora, mírame –ordenó mirándole a los ojos.
-¿Qué?
–Scully la miró a los ojos un momento, luego apartó la mirada.
-Ahora
estás muy confusa, un sentimiento mezclado entre duda y miedo, duda porque no
sabes si creerme y miedo por si es verdad
Los
ojos de Scully ahora se descifraban sin tener poderes como Vicky, expresaban
terror.
-Vaya
–Scully intentó mantenerse tranquila- Bueno, vamos a hablar de otra cosa. ¿Qué
te vas a poner esta noche? Porque en la mochila no había muchas cosas.
-Ya
lo sé. Oye, ¿Tu situación económica aceptaría que nos fuéramos de compras?
-¿Nos?
–se sorprendió Scully- Dirás “me”.
-No,
digo “nos” porque tu vestuario deja mucho que desear, es muy formal. Desde
hoy voy a ser tu estilista.
-Ya
veremos –dijo sonriendo.
-¿Nos
vamos ahora?
-Sí,
espera un momento –Scully se fue a su habitación y se puso unos zapatos. Salió
de la habitación- Cuando quieras.
Centro
comercial
13:31
Scully
y Vicky estaban en la cafetería del centro comercial comiendo. De pronto suena
el móvil de Scully.
-Scully.
Hola Mulder – Vicky la mira con una sonrisa- Ahora estamos en un centro
comercial, de compras. Ahora se lo pregunto –se dirige hacia Vicky- ¿A qué
hora has quedado con Alan?
-Sobre
las nueve en el Hard Rock Café, me va a invitar a cenar.
-Sobre
las nueve en el Hard Rock Café, pasa a recogernos a las ocho y media. Sí,
vale.
-¿Os
colgáis sin despediros?
-
Cosas de Mulder –Scully no le dio mucha importancia.
Vicky
la miró un momento.
-Sientes
una mezcla, entre alegría y emoción. Y creo saber porque.
-¿Ah,
sí? –Scully trató de parecer tranquila-¿Por qué? (No, si al final se lo
voy a tener que contar)
-
Porque vas a ir a una discoteca con la compañía de Mulder, que aunque lo
niegues, y sé que estás enamorada de él.
-¿Tanto
se me nota? (Ups, he metido la pata hasta el fondo, bueno ahora a afrontar las
consecuencias) Sí, que pasa, estoy loquita por Mulder.
-No
pasa nada, pero aunque lo sabía quería oírtelo decir –dijo poniendo una
sonrisa pillina- ¿Te ha gustado la ropa que me he comprado?
Scully
puso cara de sorprendida.
-(Esta
chica es tonta, encima que me he sincerado y le he dicho lo que sentía...) ¿Ya
está? ¿No tienes más preguntas?
-Por
supuesto, pero mejor lo hablamos en casa. ¿No te parece?
-Sí,
mejor. (Pues no es tan tonta, la verdad es muy discreta...) Sí que me ha
gustado tu ropa, pero la que me he comprado ¿No es un poco informal y juvenil?
-¡Que
va! Lo que pasa es que tu estilo es más formal. ¿Sabes? Tu estilo es muy
diferente al de Melissa, su estilo era más informal, parecido al mío –al ver
un poco de tristeza en los ojos de Scully, cambió rápidamente de tema- ¿Nos
vamos a casa o vamos a más tiendas?
-Vamos
a casa –dijo Scully sonriendo un poco- (¿Por qué habrá mencionado a Missy?
La hecho mucho de menos. Era mi confidente y yo el suyo, ojalá con Vicky tenga
la misma confianza, ella lo está intentando)
16:16
Apartamento
de Scully
Vicky
y Scully habían puesto la ropa que se habían comprado en los cajones y en los
armarios y se habían sentado en el sofá.
-Te
propongo un trato –dijo Scully- Tu ahora me cuentas tu supuesto poder y luego
te cuento lo que tu quieras.
-Tu
relación con Mulder –dijo Vicky rápidamente.
-(¿Por
qué mi prima es tan insistente?) Bueno acepto –dijo dándole la mano- aunque
no hay mucho que contar.
-¿Qué
quieres que te cuente? –Vicky le estrechó la mano a Scully- (Tiene miedo,
miedo de que mi poder sea verdad, supongo ¿O de contar su historia con Mulder?
Ya lo sabré).
-Como
empezó todo.
Vicky
respiró profundamente y cerró los ojos un momento.
-Bueno,
la verdad es que me parezca que lo tenga de toda la vida, pero no. Creo que
empezó la vez que desaparecí, tenía seis años ¿No? –Scully asintió- Aun
no recuerdo lo que pasó, sólo que estaba con mi amiga Evelyn jugando al
escondite, me escondí en el callejón que estaba al lado de casa y de repente
vi una... –Vicky se quedó paralizada.
-Una
¿Qué? –dijo Scully levantando la ceja.
-¡Una
luz cegadora!¡Es lo mismo que me pasó hace anteayer por la noche!
-Vicky miró a Scully no muy
convencida de lo que iba a decir- ¿No podría ser una abducción?
Scully
se echó a reír. (Madre mía, estoy rodeada de paranoicos, primero Mulder y
ahora mi prima, será que tendré el poder de atraer a gente así).
-No
Dana –insistió Vicky- no te rías, los casos concuerdan, luz cegadora y si
hubiera tenido reloj seguro que estaría mueve minutos adelantado. Además, según
Mulder tu también has sido abducida.
-Esa
es otra historia. Además no estamos hablando de mí, sino de ti –dijo Scully
sonriendo- y continua sobre tu supuesto poder –dijo en su habitual tono irónico
que utilizaba para cosas que parecían imposibles y no se las creía.
-Pues
cuando me encontraron estaba bien, o por lo menos es lo que dijeron los médicos,
yo la verdad es que me encontraba bien, pero al mes, mas o menos, me ocurrió
por primera vez de sentir lo que sentían los demás, fue con Evelyn, el
profesor la estaba riñendo y ella estaba muy asustada, yo estaba enfrente de
ella, y de espaldas al profesor. Durante un tiempo miré a Evelyn a los ojos y
ella me miraba a mí, como rogándome que la ayudara, entonces me invadió un
sentimiento que no correspondía al que yo tenía en ese momento memento. ¡Era
el suyo! Porque luego le pregunté que si
estaba asustada y me dijo que sí. Y luego ya empezó el descontrol de
sentimientos, porque en cuanto mirara a alguien a los ojos y la persona me
miraba ¡Ya estaba! Por eso antes de irme a España era muy tímida aunque ya me
había acostumbrado, pero quería dominarlo. Y tu sabes lo cabezota que soy. No
me rendí, me costó varios años, pero ahora sólo siento las cosas de las
personas que yo quiero. Fin de la historia.
-Vaya,
que historia –dijo irónica Scully- No me la puedo creer.
-Pues
si no te la crees, peor para ti. Ahora te toca a ti.
-Venga
interrógame, que lo estas deseando.
-Claro
que sí, ¿Desde cuando te gusta Mulder? O mejor, ¿Desde cuando estás
enamorada de él?
-La
segunda pregunta es más difícil de contestar, porque no sé cuando la amistad
se convirtió en amor.
-Pero,
¿Qué pensaste cuando lo conociste? ¿Te gustó en ese momento?
-Cuando
baje en el ascensor hacia el sótano
del FBI, que es donde tenemos el despacho –Vicky puso cara de sorpresa- Sí,
en el sótano nos tienen. Bueno, pues cuando bajaba pensaba que me hacían compañera
de un loco que lo único que buscaba eran hombrecillos verdes y naves
espaciales, imagínate trabajar con “Spooky Mulder” como lo llamaban los del
FBI, antes de entrar en el despacho y tocar la puerta estuve a punto de salir
corriendo. Abrí la puerta y lo vi de espaldas, me presenté y él se giró y te
lo juro me quedé sin palabras, yo me esperaba a un paranoico, no...
-Un
paranoico atractivo ¿No? –añadió Vicky divertida.
-Exacto.
-¿Te
dijo en ese momento que no le llamaras Fox?
-No
eso fue cuando llevaba un año más o menos en los Expedientes X, estábamos en
el coche de vigilancia y le dije su nombre, él rió, y me dijo que incluso había
obligado a sus padres a llamarle Mulder. Entonces restándole importancia al
hecho, le dije que no me arriesgaría por nadie salvo por él.
-¡Guau!
–exclamó Vicky sorprendida- ¡En cuando quieres eres directa! ¿Qué te
contestó Fox?
-Una
de sus bromas, yo llevaba una bolsa con bebida y me dijo que si en esa bolsa había
té helado que sería amor, yo le seguí el juego y era cerveza.
-Entonces
no hubo nada.
-¡Claro
que no! Le dije eso porque necesitaba que él supiera que los Expedientes X ya
eran una parte de mí, que ya no me obligaba nadie a estar allí, que era porque
yo quería. Llevábamos solo un año, el aún desconfiaba de mí ¿Cómo podía
haber algo?
-No
lo sé, tu sabrás.
-Pues
no, porque aunque me hubiera gustado en ese momento no soy una mujer que
exterioriza sus sentimientos. Me llaman “La Reina de Hielo”, fíjate. Además
estábamos en un caso.
-Vaya
Dana, no dejas de sorprenderme, pero ¿Ni un beso? ¿Ni una declaración?
-¡Claro
que sí! Pero las circunstancias –suspiro Scully.
-¿De
beso o declaración?
-De
declaración fue hace más o menos un año. Mulder desapareció y lo encontramos
unos amigos de Mulder y yo en medio del mar, cuando se despertó creo que iba un
poco drogado. Estábamos saliendo de la habitación del hospital cuando me llamó
y me dijo que me quería.
-¿Qué
le respondiste?
-Algo
de lo que me arrepiento. “Lo que faltaba”-dijo Scully bajando los ojos
-¿QUÉ?(Lo
reconozco, mi prima es tonta)-dijo Vicky un poco alterada- ¡El hombre del que
estás enamorada te confiesa su amor y tu te comportas de una manera
indiferente! Ahora comprendo porqué te llaman La Reina de Hielo. Dana, te lo
digo de verdad, a veces te comportas como una tonta. Y supongo que de beso nada.
¿No?
Scully
se quedó callada.
-¿Os
habéis besado?- Scully asintió- Vaya, pues no eres tan tonta, te has derretido
alguna vez- Scully le lanzó una mirada asesina.- Vale Dana, cuéntamelo.
-Por
lo que me has dicho no te lo debería contar –Vicky hizo pucheritos con la
boca, haciendo a Scully reír- Vale, te lo cuento ¿Te acuerdas del grupo
Millennium?
-Sí
¿La historia de los zombis? ¿Os besasteis en fin de año?
-Sí,
creo que fue un momento mágico.
Cuando dejamos a la hija de Fran, Mulder y yo nos quedamos en la sala de espera
viendo las campanadas de fin de año por la TV porque ya eran las doce de la
noche, el presentador dijo que besáramos a todos los que se encontraban con
nosotros. Entonces en la TV aparecieron personas besándose. En ese momento noté
como Mulder me estaba mirando, me giré y él se acercó a mí, yo me acerqué a
él y nuestros labios se rozaron.
Nos dimos un pico, aunque duró muy poco fue el beso más dulce de mi vida.
-Y
el más esperado –añadió Vicky. Scully asintió.
-Menos
mal que este salió bien (Ups, me he ido de la lengua)
-¿Este?¿Ha
habido otros intentos? –preguntó Vicky haciendo el gesto característico de
Scully, es decir, levantamiento de ceja.
-Sí,
pero este lo estropeó una estúpida abeja –dijo Scully con rabia- Estarás
deseando oír la historia.
-Claro
que sí.
-¿Te
acuerdas el atentado de Dallas de 1998?
-Sí,
dijeron que habían sido unos terroristas y que no habían podido hacer nada ¿Estabas
ahí?
-Sí.
En ese momento habían cerrado los Expedientes X. Estábamos en la investigación
y descubrimos la bomba Mulder y yo. Nos culparon a nosotros de no hacer nada
porque había muerto gente. Nos separaron y yo le entregué mi carta de dimisión
a mi jefe. Entonces fui a la casa de Mulder a decírselo y no se como (Bueno si
que lo sé pero no te lo digo) que los dos estábamos en su pasillo y empecé a
llorar por una cosa que me dijo y entonces me abrazó. Te lo juro no me he
sentido mas protegida en toda mi
vida y le bese en la frente. Entonces él me cogió por la nuca y me acercó a
él, sus labios rozaban con los míos, pero la maldita abeja me pico (No te voy
a decir que fue infectada y que fui a la Antártida y mucho menos el boca a
boca)
-Vaya,
que lástima. Pero desde el beso de Nochevieja ¿No habéis hablado de él?
-No
–dijo Scully un poco triste- Yo esperaba que él después del beso me dijera
algo, pero no, me felicitó el año y ya está.
-¿Y
tu? ¿No le dijiste nada?
-No.
Como él había empezado... Además yo estaba muy cortada. No sé si de la emoción
del beso o de que él no me dijo nada.
-Sois
una pareja de tontos –al ver que Scully le lanzaba la segunda mirada asesina
de la tarde se excusó- Te lo digo con cariño. Tú lo sabes.
-Ya
–dijo irónica Scully sonriendo.
-Otra
pregunta ¿Además de mí, alguien te ha dado algún consejo sobre vuestra
relación?
-El
último que me dieron fue hace un mes más o menos.
-¿Quién
te lo dio?
-El
Fumador –dijo Scully muy seria.
-Y
es...
-Nuestro
peor enemigo, porque siempre ha ce peligrar nuestros planes y cuando estamos
cerca de la verdad nos aparta –Scully dijo esto muy seria.
-Vaya,
consejos de tu peor enemigo... Increíble ¿Qué te dijo?
-Te
lo voy a decir con palabras textuales: “ Le atraen los hombres fuertes, pero
su fuerza le asusta. Se mantiene en guardia, como un muro en torno a su corazón.
¿Cómo explica sino su temeraria devoción por un hombre obsesionado, teniendo
que vivir sola? Moriría por Mulder pero no se permite amarle” Después de oírle
suspiré, pero pensé que tenía mucha razón.
-Ya
lo creo. Te conoce a fondo ¿No?
-Según
él me ha estado estudiando y observando. Y siente un cariño especial por mí
–dijo Scully con su inconfundible tono irónico.
Vicky
miró el reloj de la pared.
-Vaya
Dana, ya es tardísimo ¿Hay algo más que me quieras contar?
-Si quieres te cuento mi vida, nací en... –empezó Scully.
-Vale,
ya, pero si me quieres contar algo más no lo dudes, siempre estaré ahí. Ahora
me voy a duchar –Vicky corrió al baño antes de que Scully pudiera hacer
nada- Luego tú.
-Pero
Vicky... –sin hacerle caso Vicky cerró la puerta- Estupendo.
20:30
Mulder
estaba delante de la puerta de la casa de Scully, vestía unos pantalones
vaqueros negros y una camisa de manga corta negra un poco ajustada. Tocó la
puerta. Le abrió Vicky que estaba en batín.
-¡Hola
Fox! Que puntual –dijo un poco sorprendida- Y que guapo estás.
-Gracias
–Mulder se sonrojó un poco- ¿Aún no estáis?
-No.
A mí sólo me falta vestirme y a Dana peinarse y vestirse, pero pasa y siéntate.
Mulder
se sentó
-(¡Vaya!
La primera vez que a Scully se le
ha hecho tarde, en ir a mi casa lo apuntaré en mi agenda como una fecha
importante)
Vicky
salió ya vestida, llevaba un top amarillo que se ataba al cuello y dejaba media
espalda al descubierto, una falda vaquera hasta media rodilla con un pequeño
corte en el lado derecho, medias de rejilla y unas botas negras.
-¿Qué
tal? ¿Quieres algo?
-No.
Tu también estas muy guapa.
-Gracias.
Pero cuando veas a Dana te vas a caer de culo
-¿No
me digas? (Pero si no me he caído esta mañana y la he visto con sólo una
toalla. Mulder no pienses ahora en eso. No pienses)
-Sí,
y respecto a lo mío no me vigiléis muy cerca, y a lo mejor hasta os lo
presento... ¡Ah! Y concéntrate más en Dana.
-¿Qué?
–dijo sorprendido Mulder - ¿Qué quieres decir?
-Nada,
tu me entiendes –dijo Vicky mirándole a los ojos- (Claro que me entiendes, lo
siento)
Sonaron
pasos, Mulder y Vicky se giraron. Scully salió, vestía un top con escote
palabra de honor rojo, una falda vaquera oscura un poco más baja de la rodilla,
botas de alta caña y más maquillada de lo normal. Mulder la miró sin disimulo
ninguno al ver lo guapa que estaba su Scully, no recordaba haberla visto tan
guapa y tan sexy. En ese momento decidió que
esa noche no pararía hasta al menos darle un beso en la boca, porque,
aunque le gustaban mucho, ya estaba un poco cansado de los besos en la frente. Sólo
quería un beso igual que el de nochevieja, lo deseaba.
-¿Estoy
bien? –dijo Scully poniendo una postura de modelo.
-¡Dana
vas a arrasar! – Vicky le guiñó el ojo a Scully.
-¿Y
tu no me dices nada? –dijo mirando a los ojos a Mulder- (Ay, lo estoy notando,
me estoy poniendo roja. Me debería haber puesto el corrector verde, como Vicky
me dijo. ¡Socorro!)
-Claro
que sí, estas guapísima Scully –dijo regalándole la mejor de sus sonrisas-
Te sienta muy bien el cambio de look. Estoy muy contento de que seas mi pareja.
(Scully, te quiero, ¿Por qué me es tan difícil decírtelo a la cara? Será
por si me rechazas. Hasta Vicky lo ha notado. Esta noche intentaré lanzarme,
pero sólo si me haces una señal, supongo que la sabré entender)
-Bueno,
¿Nos vamos? –dijo Vicky levantándose.
-Por
supuesto –Mulder fue hacia la puerta y la abrió- Las señoritas primero.
Discoteca
TXF
00:00
Mulder
y Scully estaban en una mesa un
poco apartada de la pista de baile y miraban a Vicky que estaba bailado con
Alan. Vicky ya se lo había presentado a ellos. Alan parecía un buen chico de
20 años, pelo negro, piel morena y ojos verde-azules. Vicky le había contado
su miedo, él se rió pero lo entendió.
Scully
le contó a Mulder la vida de Vicky.
-Mi
tío Jean conoció a Sara, la madre de Vicky, en España, creo que en Barcelona,
cuando él estaba de vacaciones con sus amigos. Se enamoró de ella. Se casaron
y se vinieron a vivir a Estados Unidos, a Orlando. Allí nació Vicky. Todos los
años en las vacaciones de verano de mi tío se iban a visitar a la familia de
Sara en España. Pero un día, hace diez años, Sara sufrió un de trafico y
murió. Mi tío cayó en una profunda depresión. Pero siguieron yendo de
vacaciones a España. Entonces un año conoció a Marta, también española.
Creo que Vicky la odió desde el primer momento. Se fueron a vivir a España
hace seis años, creo que a Alicante. Pero hace más o menos un año mi tío
murió en otro accidente de coche. Y desde entonces Vicky vivía con Marta.
-¿Y
tu mantenías contacto con Vicky?
-Claro
al principio nos escribíamos cartas, pero desde que mi tío le compró un
ordenador con Internet nos mandábamos e-mails cada semana.
-Vaya...
–dijo Mulder mirando a una chica en la pista de baile.
-(¿Qué
hace Mulder? ¿Por qué no me hace caso? ¿Me está dando celos o que? Mejor lo
llamo a ver si me hace caso)Mulder ¿Me estás oyendo?
-¿Qué?(Ups,
me ha pillado espero que no esté muy enfadada)
-Ya
veo –susurró un poco molesta.
-Perdona
Scully. No te estaba escuchando (Je, je está celosa, eso es muy buena señal)
-(Vale,
ya he captado su atención ¿Ahora que le digo? Venga Dana invéntate algo) Te
decía que se quieres algo de beber (Que excusa más tonta, desde luego no tengo
imaginación)
-No,
no quiero nada ¿Y tú?
-No,
yo tampoco.
1:00
Mulder
y Scully estaban en un rincón bailando. Estaban sudando, pero ni siquiera se
miraban a los ojos. Vicky se acercó de pronto.
-¡Hola
Dana! ¡Hola Fox! – por la voz se le notaba que estaba un poco bebida- Alan y
yo nos vamos a otra discoteca. Me quiere enseñar Washington en una noche.
-¿Cuándo
vas a volver a casa? –dijo Scully un poco preocupada.
-Pues
no lo sé, no me esperes levantada ¡Ah! ¡Suerte! –dijo cogiendo el brazo de
Alan que estaba a su lado.
-Adiós
Dana. La cuidaré muy bien –dijo sonriendo Alan.
-¡No
lleguéis muy tarde! –grito Scully cuando ellos se iban. Cuando los perdió de
vista miró a Mulder
-¿Qué
habrá querido decir con suerte? –preguntó Mulder.
-Pues
no lo sé (Por supuesto que lo sé, y la voy a necesitar si no me quiero echar
atrás)
-¿Qué
hacemos?
-Vamos
a mi casa –dijo Scully con una sonrisa picarona y mirándole a los ojos.
1:30
Mulder
y Scully estaban mirando la TV. Scully no sabía como besarlo sin parecer una
desesperada. Al ver una pestaña en la mejilla de Mulder se le ocurrió una
idea.
-Mulder
mírame –Scully lo dijo en un susurro esperando que Mulder la oyera.
Afortunadamente Mulder la oyó y se giró lentamente un poco extrañado.
-(¿Ahora
que le pasa?¿Será la señal?) ¿Por qué? (¿Ha sonado un poco seco?)
-(Mulder
me lo ha dicho un poco seco pero da igual, vamos allá. Venga Dana díselo)
Porque tienes una pestaña aquí –dijo cogiendosela y poniéndosela en el
dedo- Pide un deseo.
-(Vaya,
creía que era otra cosa) ¿Un deseo? Vale (Deseo que me des el beso más romántico
que has dado en tu vida, igual que el de nochevieja o mejor)
-Mulder
tienes que cerrar los ojos
-Lo
siento. No lo sabía, no estoy acostumbrado a pedir deseos –dijo con tono irónico
cerrando os ojos.
-(Ahora
sólo tengo que acercar y darle un beso en la boca, pero ¡No me atrevo! Temo
que me rechace, aunque Vicky me diga lo contrario) ¿Lo has pedido ya?
-Sí.
-Abre
los ojos y sopla la pestaña, si cae tu deseo se hará realidad –dijo Scully
con cara de resignación- (¿Qué habrá pedido?)
Mulder
abrió los ojos y sopló el dedo de Scully. La pestaña se cayó.
-El
deseo se cumplirá.
-¿Tengo
que decir lo que he pedido?
-No,
claro que no, si no el deseo no se
cumple.
-Que
pena, porque había deseado un beso tuyo, porque te quiero(Pues no ha costado
tanto ¡Por fin se lo he dicho! Ahora sólo faltan las consecuencias)
-¿Qué?(¿He
oído lo que he oído? Respira, inspira, respira, inspira. ¡Dana, reacciona!)
-¿Qué,
Scully, me cumples el deseo? Ha caído la pestaña –dijo Mulder sonriendo
dulcemente.
Sin
esperar su respuesta Mulder cogió de la nuca a Scully y la llevó hacia él,
hacia su cara Temió que ella se apartara, que le rechazara. Pero no pasó nada
de eso y sus labios se juntaron. El beso que habían soñado, el que habían
deseado.
¿FIN?
¿Os ha gustado? Si es así, hacermelo saber, también para hacer la segunda parte. Y si no os ha gustado, escribirme también, acepto insultos, amenazas de muerte... Y si alguien quiere utilizar a Vicky para algún fanfic sólo me lo teneis que decir. Yo os la presto encantada, ja, ja. Ya sabeis escribirme a [email protected]