EXPEDIENTE EMBRUJADAS
Disclamer: Esta vez toca
doble disclamer. Los personajes de Expediente X pertenecen a Chris Carter, a
1013 y al a FOX. Y los de Embrujadas creo que pertenecen a Paramount Pictures,
TV Network y creo que el creador es Aaron Spelling. Si me equivoco no pasa nada ¿Verdad?
Tipo: Embrujadas
crossover y MSR (¿Qué clase de shipper sería si no?), pero claro antes viene
un poco de UST (Pero solo un poquito)
Spoliers: Ninguno de las
dos series. En Embrujadas es mas o menos la tercera temporada.
Dedicatoria: Esto va
para las de siempre Katherine_m_s, ana-xf, Paulax, TN1, Nadia Scully. Y para toda
la gente a quien le guste Expediente X y Embrujadas.
Feedback: Ya sabéis lo
que tenéis que hacer. Vais a gastar tiempo leyendo mi fic. Entonces ¿Por qué
no gastar un poco más escribiéndome para decir si os ha gustado? Si queréis
perder un poco más de tiempo escribir a: [email protected]
Mulder y Scully estaban
en un avión rumbo a San Francisco. Scully estaba un poco enfadada porque iba a
pasar el fin de semana investigando un caso que había caído en las manos de
Mulder por casualidad, o por lo menos eso decía él.
S: Mulder dime otra vez
porque estoy aquí en un avión hacia San Francisco antes de que me pegue un
tiro por dejarme convencer.
M: Porque me quieres
mucho –dijo sonriendo
Scully prefirió no
contestar a eso.
S: También porque no se
te puede dejar sólo, si alguien no te pone freno con tus ideas te puedes meter
en más de un lío.
M:
La mamá-Scully siempre dispuesta ¿Te he contado de qué va el caso?
S: No, me has despertado
un sábado a las ocho y media de la mañana y me has dicho que nos íbamos a San
Francisco y yo de buena mañana no tenía argumentos para decirte que no. ¿De
que va el caso?
Mulder dudó, él había
sacado el tema pero ahora se arrepentía. No sabía si decírselo. Temía que
Scully le sacara los ojos.
M: De... de brujería.
Scully estaba furiosa,
un fin de semana que les daba Skinner y lo iba a emplear en un caso de brujería
en vez de descansar y tomarse un buen baño de espuma, que por cierto
necesitaba. Miró a Mulder con su mejor mirada asesina.
S: ¿De brujería?
–Mulder asintió- Mulder, las brujas no existen.
M: Pues parece que en
San Francisco existen tres, alguien me dio el expediente y me interesó. Según
en todos los casos sin resolver de San Francisco aparece el nombre de alguna de
ellas.
Scully entornó los ojos
y los puso en blanco. Si no puedes luchar con el enemigo, únete a él.
S: Vamos a cazar brujas
–dijo en tono burlón.
1329
Prescot Street
San
Francisco
Phoebe entró en la
cocina y miró a sus hermanas. Piper haciendo café y Prue leyendo el periódico
mientras comía una tostada untada con mantequilla. Este parecía ser un día
tranquilo, sin demonios, brujos y hechiceros a la vista. A Piper y a Leo los de
“arriba” por fin les habían permitido salir, ella estaba con Cole
y Prue seguramente encontraría pronto el amor de su vida.
Phoebe (Ph): Hola
chicas. Hola Kit
¿Cómo está mi gatita preferida? –acarició a Kit. La gata ronroneó.
Prue (Pr): Buenos días
dormilona ¿Qué tal ayer con Cole?
Piper (Pi): Eso cuenta,
cuenta.
Phoebe se recreó un
poco, sabiendo que sus hermanas estaban deseando oírla. Bebió un poco de café.
Ph: Pues nada, lo
normal. Fuimos al P3, luego a su casa, nos acostamos...
Pr y Pi: ¿Qué?
Ph: ¿Qué pasa? ¿Nunca
os habéis acostado con un tío?
Pi: Sí, pero no a la
tercera cita
Leo orbitó hasta la
cocina. Piper y él se besaron.
Pi: Buenos días cariño.
¿No te han enseñado a usar las escaleras? –dijo en tono cariñoso.
Leo (L): La verdad es
que no –dijo dándole otro beso- ¿Me enseñas tú?
<Ring, ring>
Pr: El teléfono voy yo.
Prue se dirigió a la
mesa donde tenían el teléfono.
Pr: ¿Diga?
Darryl (D): ¿Prue? Hola
soy Darryl.
Pr: Hola Darryl ¿Pasa
algo?
D: Puede pasar. Alguien le dio vuestro expediente a un agente del FBI que
investiga casos un poco extraños y puede que un día le tengáis por ahí.
Pr: Gracias Darryl lo
tendremos en cuenta. Adiós.
<Ding,
dong>
Ph: Yo
abro
Phoebe abrió la puerta
y se encontró con dos personas, un hombre y una mujer, el hombre alto y castaño
y la mujer bajita y pelirroja. Eran Mulder y Scully.
Ph: Buenos días. ¿En
que puedo ayudarles?
M: Somos los agentes
Mulder y Scully del FBI –Mulder y Scully sacaron sus placas y se la enseñaron-
Y quisiéramos hablar con las hermanas Halliwell.
Phoebe se sorprendió.
¿Para que querían dos agentes del FBI hablar con ellas?
Ph: Yo soy Phoebe
Halliwell. Pasen al salón.
Los tres pasaron al salón.
M: Bonita casa.
Ph: Gracias. Voy a
avisar a mis hermanas.
Phoebe fue a la cocina.
Ellos se sentaron en el sofá.
S: Bien Mulder, ya
estamos aquí. ¿Ahora que? Les vas a decir a bocajarro “Hola soy el agente
Mulder ¿Vosotras sois brujas?”
M: No. Ya se me ocurrirá
algo. Silencio que ya vienen.
Phoebe, Piper y Prue salían
por el pasillo. Scully y Mulder se levantaron del sofá.
Ph: Chicas estos son los
agentes...
S:
Scully y Mulder.
Pi y Pr: Hola
encantadas.
Pr: ¿Qué quieren
saber?
Se sentaron. Scully miró
a Mulder quien estaba pensando como empezar el interrogatorio.
M: En esta ciudad han
ocurrido casos sin resolver y el apellido Halliwell ha estado en casi todos. En
la mayoría la policía os encontró en la escena del crimen o por los
alrededores.
Ph: Qué nos intenta
decir ¿qué nosotras somos las culpables de estos casos?
Antes de que Mulder
pudiera contestar Scully intervino.
S: Lo que el agente
Mulder quiere decir es que es muy extraño que en todos los casos sin resolver
estéis vosotras.
Pi: Casualidad
M: Los años me han enseñado
que no hay nada casual, que cada cosa ocurre por un motivo, bueno o malo.
Pr: ¿Adonde quiere
llegar?
M: A que estabais ahí
por un motivo.
Ph: Claro, somos
videntes y sabíamos lo que iba a pasar ¿Le vale?-dijo con ironía.
Mulder y Scully
sonrieron.
S: No descartamos esa
opción.
Pi: ¿Cómo?
M: Nosotros investigamos
los casos más raros que existen, los que se escapan de la lógica, los
expedientes X. Hemos visto de todo así que un caso de brujería no nos
sorprende.
Pr: ¡Ah! ¿Creen
ustedes que somos brujas?
S: Exactamente.
Las hermanas se miraron
entre si nerviosas. Piper congeló el tiempo.
Pi: ¡Que alguien me
diga lo que está pasando!
Pr: Son agentes del FBI,
cuando ha sonado el teléfono era Darryl previniéndonos de ellos.
Ph: Vale ¿Qué hacemos?
Pr: Hacemos que se vayan
y luego ya lo pensaremos. Piper.
Piper descongeló el
tiempo y todo volvió a la normalidad.
Pr: Esto ya es
demasiado. Vienen a nuestra casa y nos insultan. ¿Por qué no se van? Tenemos
mejores cosas que hacer que escuchar insultos. ¿Tienen pruebas?
M: No, pero las
conseguiremos.
Mulder se levantó y
Scully le imitó. Se dirigieron a la puerta. Phoebe las acompañó.
Ph: Ha sido un placer
conocerles agentes.
M: Lo mismo digo señorita
Halliwell – dijo dándole la mano.
S: Lamentamos las
molestias que les hayamos causado.
Ph: No ha sido nada
–dijo dándole la mano a Scully.
Cuando rozó la mano de
Scully, Phoebe sintió un escalofrío y cerró los ojos. Estaba teniendo una
premonición.
S: ¿Se encuentra bien?
–dijo mirándola preocupada.
Ph: Sólo ha sido un
mareo, me ocurren a veces. Adiós.
M y S: Adiós.
Phoebe cerró la puerta
y fue donde estaban sus hermanas.
Ph: Chicas he tenido una
premonición.
Pi: ¿Sobre que?
Ph: Sobre ellos.
Pr: ¿Qué has visto?
Ph: La habitación de un
motel y un demonio matándolos.
Pi: Estupendo, ahora
tenemos que proteger a quien intenta descubrirnos. ¡Esto es de locos!
Piper se fue a la cocina
y se quedaron solo Prue y Phoebe.
Ph: Está histérica
–dijo divertida.
Pr: Déjala, se le pasará.
¿Cómo los mata?
Ph: No lo sé. El
demonio hace un gesto en el aire como estrujando alguna cosa y ellos hacen
gestos de dolor, lo estaban pasando bastante mal. Luego hace como si tirara de
una cosa y ellos caían al suelo supongo que muertos.
Pr: Ya sabes lo que hay
que hacer.
Ph: Libro de las
Sombras.
****
Al mismo tiempo en la
calle Mulder y Scully estaban discutiendo sobre lo que iban a hacer.
S: Vamos Mulder, les
hemos llamado brujas en la cara. ¿Cómo no se iban a enfadar? Además ¿por qué
vamos tras ellas? Hay miles de personas que practican la magia, incluso negra,
en Estados Unidos, esos también son brujos ¿No?
Mulder se sorprendió.
M: ¿Desde cuando crees
en esas cosas? En el avión me has dicho que no creías.
S: Me he acordado de
ciertas personas –dijo pensando en Phoebe Green y Diana Fowley J- ¿Por qué investigamos a estas?
Mulder siguió caminando
sin decir nada y para Scully esos silencios significaban que Mulder sabía mas
de lo que decía y eso le ponía furiosa.
Cuando llegaron al coche
Scully abrió la puerta del conductor y se sentó en el sillón. Puso la llave
en el contacto y se cruzó de brazos.
S: Mulder no nos vamos
de aquí hasta que no me digas lo que sabes.
M: Vale, tu ganas
–dijo sonriendo- Según el expediente las hermanas Halliwell son brujas con
poderes sobrenaturales.
Mulder cerró los ojos
esperando a que Scully le dispara. Los abrió y miró de reojo a su compañera
quien le estaba lanzando una mirada asesina. Sonrió pensando que Scully se
estaba ablandando y que los cursillos de yoga que Scully hacia le iban bastante
bien
S: Muy bien Mulder- dijo
Scully pasado un rato- Me creo que haya gente que juegue con lo oculto, pero no
me creo que tengan poderes –esta palabra la dijo en tono irónico- Y
supuestamente ¿Qué poderes tienen?
M:
Telequinesis, detener
el tiempo y clarividencia.
S:
Estás de broma ¿No?
M: Vamos Scully, tu
misma has visto el poder de Phoebe.
S: ¿Ah, sí? ¿Cuándo?
M: En su supuesto mareo,
me apuesto lo que quieras a que estaba teniendo una premonición.
Scully le miró a los
ojos y supo que no estaba bromeando, que él si creía en esas cosas. Carraspeó.
S: Esta bien. Supongamos
que Phoebe tiene el poder de la clarividencia. ¿Y las otras hermanas?
M: Según esto –miró
el informe- Prue, telequinesis y Piper, detener el tiempo.
Scully suspiró. Mulder
era así de cabezota, cuando se conocieron ya le pareció así, una persona de
ideas fijas, que conseguía todo lo que se proponía.
Notó como Mulder la
miraba y se ruborizó un poco, temía que si ella le miraba desvelaría sus
sentimientos hacia él.
Arrancó el coche y
condujo con la vista al frente. Pero miraba de reojo a Mulder que estaba absorto
en leyendo el expediente. Sonrió tristemente. Tener a Mulder tan cerca y no
poder decirle su verdad. Tenía miedo a que él solo la viera como una amiga y
su confesión dañara su amistad. Y ella prefería ser su amiga, confidente a no
tener nada, aunque por dentro se muriera de amor por él.
S: Mulder –el hecho de
pronunciar el nombre de su compañero le producia una sensación placentera- ¿A
dónde vamos?
M: A recoger pruebas.
Mansión Halliwell
Phoebe y Prue estaban en
el desván mirando el Libro de las Sombras cuando Piper abrió la puerta
Pr: ¿Estás mejor?
–miró a Piper preocupada.
Pi: Sí, sólo ha sido
una pequeña rabieta. Tengo los nervios a flor de piel.
Ph: ¿Por qué? Los
“jefes” de Leo os han permitido salir juntos.
Pi: Ya, pero tengo que
ser la mujer y bruja perfecta.
Prue puso su mano en el
hombro de Piper y Phoebe la imitó
Ph: Venga, no pasa nada.
Lo superareis entre los dos. Por cierto ¿Dónde está Leo?
Pi: Le han llamado. Es
un hombre muy ocupado –dijo con tono irónico.
Pr: Venga, no le des más
vueltas y ayudadnos con los agentes... ¿Cómo se llamaban?
Ph: Creo que Mulder y
Scully.
Pi: Sí, algo así. ¿Qué
habéis averiguado?
Ph: Ahora estamos
buscando en el libro al demonio –Phoebe pasó la página- Este es.
Señaló a una página
del libro.
Pr: Veamos, el demonio
se llama Platonic. Es el demonio del amor platónico. Mata robándoles el corazón.
Pi: ¿Amor platónico?
¿Qué tendrá que ver con esos agentes?
Pr: Bueno, estarán
enamorados y no se lo dirán. Qué lastima... –sonrió picaronamente.
Ph: ¡Eh! ¿Te gusta el
hombre?
Pr: Es mono –suspiró-
Pero parece que tiene el corazón ocupado. ¿Qué hay que hacer para derrotarlo?
Ph: Según esto, se
tienen que declarar su amor delante del demonio y nosotras tenemos que decir
este hechizo.
Pi: No es muy difícil.
¿Dónde ocurrió?
Ph: En la habitación
del un motel. Ni idea de cual es.
Pi: A lo mejor Darryl
sabe algo.
Comisaría de San
Francisco
Scully y Mulder entraron
en la sala donde estaban las mesas de los investigadores y se dirigieron hacia
la que estaba sentado un hombre de color leyendo.
M: ¿Inspector Morris?
–Darryl levantó la cabeza- Somos los agentes Mulder y Scully del FBI.
Los dos agentes enseñaron
su placa y se sentaron en las sillas que estaban al lado de la mesa de Darryl.
D: ¿En que les puedo
ayudar? –preguntó, aunque ya sabía lo que le iban a preguntar.
M: Estamos investigando
a Prue, Piper y Phoebe Halliwell.
D: ¿Por qué? ¿Han
hecho algo malo?
S: No, no han hecho nada
malo. Es que... –dudó- creemos que son brujas.
Darryl soltó una
carcajada.
D: Lamento comunicarles
que las brujas no existen.
Scully miró a Mulder
como diciendo “Te lo dije” pero Mulder aún tenía un as en la manga.
M: ¿Y por qué aparecen
en todos los casos sin resolver? Además
casi todos los casos los investiga usted. Lo cual es muy extraño.
D: ¿Me está diciendo
que las estoy encubriendo?
M: Lo ha dicho usted.
Scully mientras tanto
estaba jugando con un bolígrafo que tenía Darryl encima de la mesa. De pronto
se le cayó. Mulder y Darryl pararon de discutir y miraron a Scully.
S: Lo siento –dijo un
poco avergonzada.
Scully se agachó y
Mulder también. Cogieron el bolígrafo los dos a la vez y cuando se rozaron
sintieron un escalofrío. Se miraron a los ojos y se sonrieron. Mulder le dio el
bolígrafo a Scully, quien le sonrió de
nuevo y lo dejó sobre la mesa. Darryl los miraba en silencio.
Mulder sacó una tarjeta
y escribió una dirección y se la dio a Darryl.
M: Por si quiere
ayudarnos ese es mi número de móvil y el motel en el que nos hospedamos.
Buenas tardes.
S: Buenas tardes
inspector Morris.
D: Buenas tardes
agentes.
Ambos salieron de la
comisaria. Caminaban en silencio el camino hasta el coche.
Mulder miraba a Scully
de reojo. Había faltado poco para besarla. Cuando se agacharon a por el bolígrafo
habia sentido un deseo irrefrenable. Habia mirado sus labios instintivamente
como le sonreían y su boca se le secó por completo. Era como si en ese momento
sólo existieran ellos dos. Pero Scully le devolvió a la realidad incorporándose.
Quizá ella sólo lo veía como un amigo. Quizá lo que sentía él por ella sólo
lo veía como un amigo. Quizá lo que sentía con ella no fuera compartido. Tenía
que preguntárselo, pero temía dañar la amistad que tenían desde hace años.
S: ¿Conduces tu o yo?
La voz de Scully le sacó
de sus pensamientos.
M: Pues tú misma. Vamos
al motel.
****
Cinco minutos más tarde
Prue, Piper y Phoebe entraron en la comisaría y fueron directas donde estaba
Darryl.
D: Chicas, no deberíais
estar aquí.
Pr: Ya lo sabemos, nos
han hecho una visita –dijo sabiendo que se refería a Scully y Mulder.
Ph: Pero he tenido una
premonición sobre ellos.
Pi: Ahora son nuestros
inocentes.
Darryl pareció un poco
sorprendido.
D: Ya sé que digo que
cuando menos sepa más feliz seré, pero esta vez quiero saber lo que pasa.
Ph: Resumiendo, un
demonio llamado Platonic les mata robándoles el corazón.
D: ¿Cómo?
Ph: Pues con unos
ademanes, primero se lo estruja y luego hace un movimiento coo arrancándoselo y
al segundo y sin tocar a las personas tiene su corazón en la mano. Y claro, las
personas mueren.
D: ¿Por qué a ellos?
Pi: Porque creemos que
están enamorados y no se lo dicen.
D: ¿Qué no se lo han
dicho? Pues cuando han estado aquí creía que mi mesa iba arder en cualquier
momento de las miradas que se echaban. Pero lo mejor ha sido cuando se le ha caído
un bolígrafo a ella.
Pr: ¿Qué ha pasado?
D: Los dos se han
agachado y lo han cogido a la vez y se han sonreído, él se lo ha dado a ella y
le ha vuelto a sonreír. Luego se han mirado otra vez y se han levantado.
Pi: Sí, en casa también
se echaban miraditas.
Pr: ¿Sabes en qué
motel se alojarán?
Darryl abrió el cajón
del escritorio y sacó la tarjeta que Mulder le había dado.
D: Sí –Miró la
tarjeta y se la dio a Prue- En el Green
Star.
Pr: Muy bien, el motel
está a diez minutos de aquí. Vamos chicas. Gracias Darryl.
D: De nada. Ir con
cuidado.
Pi: Lo haremos.
Motel
Green Star
Mulder abrió la puerta
de su habitación del motel y hizo a Scully pasar. Scully se resistió pero la
cara de cachorrito abandonado que le puso Mulder fueron suficientes argumentos
para que pasase.
Se sentaron en la cama y
se quedaron mirándose en silencio. Cuando se dieron cuenta de lo que estaban
haciendo Scully se ruborizó y Mulder sonrió pensando que parecian dos
adolescentes. Intentó encontrar una conversación.
M: Oye Scully lamento
haberte traído aquí para nada.
S: No pasa nada –dijo
sonriendo- Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras.
M: Claro que lo sé. Te
considero como mi angel de la guarda.
S: ¿Ah sí? –dijo
levantando la ceja- Pues yo te considero mi demonio particular.
Una voz sonó a sus
espaldas.
Platonic (PL): Hola
chicos ¿Me esperabais?
Scully y Mulder se
giraron a la vez y vieron a un hombre de mediana edad, con el pelo negro, ojos
marrones y una túnica rojo fuego, tumbado sobre la cama. Se levantaron de la
cama y le miraron con los ojos desorbitados. Al final Mulder se decidió a
hablar.
M: ¿Quién eres?
PL: ¿No me he
presentado? Que maleducado soy –dijo en tono burlón- Soy Platonic y voy a
mataros, mas concretamente voy a sacaros el corazón.
Mulder y Scully
corrieron hacia la puerta. Intentaron abrirla. Estaba cerrada.
PL: ¿Dónde vais? Si la
fiesta acaba de empezar. ¡Ah! La puerta esta cerrada con llave. No quería que
escaparais.
Platonic se levantó y
dio unos pasos hacia ellos. Scully cogió la mano de Mulder y este se la apretó
fuertemente. Scully empezó a llorar de miedo.
S: ¿Qué quieres de
nosotros?
PL: Vuestro corazón
–dijo estirando el brazo.
****
Prue aparcó el coche y
todas bajaron. Iban a la oficina cuando oyeron a Scully gritar en una habitación.
Fueron allí e intentaron entrar pero la puerta estaba cerrada. Prue la derribó
con su poder.
Cuando entraron en la
habitación vieron a Scully y a Mulder tirados en el suelo, retorciéndose de
dolor con la mano en el corazón. Platonic estaba flotando al otro lado de la
habitación.
PL: ¿Quiénes sois?
Pi: Las Embrujadas
–dijo antes de congelarle.
Fueron a ver como
estaban muler y Scully. Estaban vivos y conscientes. Les ayudamos a incorporarse
y a que se sentaran en la cama.
Pr:
¿Estais bien?
S: Sí –dijo en un
susurro, como si aún no asimilara los hechos
Mulder se levantó, aún
vacilante y se enfrentó a ellas.
M: ¿Quiénes sois? ¿Qué
demonios es eso? –dijo señalando a Platonic.
Ph: Tu mismo has
contestado a tu pregunta.
M: ¿Es un demonio? –Phoebe
asintió- ¿Quiénes sois?
Pr: Somos las
Embrujadas, unas brujas buenas que salvamos a los inocentes.
Mulder miró a Scully
quien le devolvió una mirada incrédula. Scully se fijó en Platonic, se levantó
y fue hacia él.
S: ¿Qué le habeis
hecho? –dijo dándo una vuelta alrededor de él.
Pi: Le he paralizado.
S: Es imposible –dijo
como si reflexionara.
M: Ya ves que no Scully,
son brujas auténticas, con poderes sobrenaturales. ¿Quién es?- dijo señalando
a Platonic.
Ph: Su nombre el
Platonic y es un demonio.
S: Eso es imposible, los
demonios no existen y las brujas tampoco.
M: Scully eso esta
paralizado ¿O eso tampoco es verdad?
S: Lo admito, esto es
muy raro pero... –se interrumpió- Vale, no tengo argumentos para debatir
esto.
Scully se sentó en la
cama y agacho la cabeza poniéndose las manos en la frente con los codos
apoyados en las rodillas. Suspiró. Su mente racional le impedía creer que eso
fuera verdad, ellas no podían ser brujas ni ese hombre un demonio, pero algo le
decía que abriera su mente a otros mundos y ese algo era Mulder, quien en ese
momento le puso una mano sobre su hombro. Scully levantó la cabeza y sonrió a
Mulder. Él le devolvió la sonrisa.
M: ¿Qué haceis con los
demonios? –dijo aún mirando a Scully.
Pr: Los destruimos
–ante la elocuente mirada de los agentes se explicó- Normalmente decimos un
hechizo, pero a veces hace falta algo más.
M: Y para destruir este
demonio ¿Es con hechizo o hace falta algo más?
Ph: Algo más –dijo
sonriendo nerviosa
M: ¿Qué más hace
falta?
Las hermanas se miraron
entre sí nerviosas. No se atrevian a decirle a Mulder y a Scully lo que tenían
que hacer. Al final Phoebe se decidió.
Ph: Eh... Teneis que
deciros una cosa –miró a Scully y a Mulder que estaban sorprendidos- Teneis
que confesar en presencia de Platonic vuestros sentimientos. Creo que ya sabeis
a lo que me refiero. Confesaros vuestro amor.
Scully
y Mulder se miraron a los ojos y supieron que lo que decia Phoebe era verdad,
que su sentimiento era compartido. Sonrieron.
Pr: Chicos, ya sé que
no es la situación ideal para declararos, pero es lo que hay ¿Lo hareis? –
Los agentes asintieron- Piper.
Piper descongeló a
Platonic.
Pi: Venga ¡Ya!
Mulder y Scully se
cogieron de las manos y se miraron a los ojos.
M: Scully te quiero.
S: Mulder te quiero.
Las Embrujadas dijeron
el hechizo.
“ Mira esto poder de amor
dos personas abriendo su corazón
llévate al que lo daña
contigo
desaparece para siempre Platonic”
El
demonio al momento comenzó a gritar y se abrió un agujero infernal que lo
absorbió por completo.
S:
¿Qué... que ha sido eso?
Ph:
Las preguntas para luego que vosotros teneis mucho que hacer y hablar.
Pi:
Eso. Si quereis hablar con nosotras pasaros esta noche por el P3. Estaremos por
ahí.
M:
Pero que...
Pr:
Nasa de peros. Las preguntas esta noche en el P3. Vamonos chicas.
Las
tres se dirigieron a la puerta. Antes de salir Phoebe les guiñó un ojo.
Ph:
Pasarlo bien.
Cuando
se fueron Scully y Mulder se sentaron en la cama. Se miraron a los ojos y se
pusieron a reir. Que tontos habian sido. Habian estado esperando este momento
desde que se conocieron.
Cuando
se calmaron se volvieron a mirar a los ojos y vieron que los dos querian lo
mismo. Se acercaron vacilantes. Mulder tocó los labios de Scully con los suyos,
cerró los ojos y volvió a rozarle la boca, en un contacto cálido y suave.
Cuando la lengua de él recorrió delicadamente su labio superior, ella arqueó
el cuello mientras él le cubria la boca.
Scully
lo rodeó con sus brazos mientras que Mulder le acarició la mejilla con sus
labios y los deslizó suavemente hasta el cuello provocándole una sensación
que le inundó todo el cuerpo. Cuando Mulder paró Scully buscó su boca como
queriendo más, queriendo tenerle en cuerpo y alma.
P3
Noche
Las
Embrujadas y los agentes del FBI estaban en un reservado del local, sentados en
el sofá.
Las
hermanas Halliwell les habían contado toda su história, desde Melinda Warren
hasta ellas y todos los contratiempos que habían pasado. Mulder les contó la
historia de su hermana y algunos casos que habían trabajado Scully y él,
pasando por el tema de “el gobierno niega todo conocimiento”
En
menos de dos horas se habían convertido en grandes amigos. Tanto que se estaban
contando su situación amorosa actual.
Ph:
Cole es un gran abogado. Lo quiero muchísimo.
Pi:
¿No es ese?
Ph:
¡Sí! Adiós chicos –Besó a Scully y a Mulder en la mejilla- Nos vemos.
S:
¿Y tú Piper?
Pi:
¿Yo? Es difícil de explicar mi relación. Estoy prometida con nuestro luz
blanca, Leo.
S:
¿Luz blanca?
Pr:
Como el ángel de la guarda de las brujas –explicó- Y si mis ojos no me
fallan esta bajando por las escaleras.
Piper
miró donde dijo Prue y vio a Leo ir hacia la barra.
Pi:
Otra que se va. Que lo paséis bien.
Pr:
Y vosotros ¿Cuánto lleváis como compañeros?
M:
Unos siete años más o menos.
Pr:
Vaya. Cuanto tiempo. Si habéis pasado siete años para dar un paso adelante en
vuestra relación ¿Vais a esperar otros tantos para casaros?
Mulder y Scully sonrieron.
S:
Esperemos que no ¿Y tú? ¿Qué tal andas de amores?
Pr:
Por ahora mi vida está vacía –miró a la barra y vio a un hombre de unos
treinta años con el pelo rubio que le estaba mirando- Aunque ahí veo a un
candidato a llenarla. Voy a hablar con él. Mulder, Dana es un placer haberos
conocido. Os dejo solos.
Cuando
Prue se fue Scully sonrió.
S:
Son buenas chicas.
M:
Sí. Oye Scully, les podríamos decir que se unieran a nosotros, nos ayudarían
mucho en alguno de los casos, sobre todo Phoebe.
S:
De eso nada. Yo ya te ayudo bastante –dijo mientras se acercaba a él- ¿O es
que conmigo no tienes suficiente?
Como
respuesta Mulder cogió a Scully de la nuca, la acercó a él y se empezaron a
besar apasionadamente.
FIN