Dudas

por AnaScully

 

Disclaimer: CC debería de pagarnos a las que escribimos fanfic por seguir manteniendo viva a la serie.

 

Resumen: Mulder tiene dudas de que William sea su hijo.

 

Tipo: Babyfic. Post-Existence.

 

Spoilers: Los capitulos que sale Mulder en la octava temporada.

 

Dedicatoria: A todas las que participasteis en el fanficreto, en especial a Helessa por pedirme consejo sobre este :P

 

Feedback: [email protected]

 

 

 

En el fondo lo sabía. Tal vez no muy en el fondo, pero lo sabía.

 

Las palabras pronunciadas hacía pocos segundos por parte de Scully no habían despejado sus dudas. Porque él no tenía dudas. Había sido entrar por la puerta y la venda que tenía sobre sus ojos empezaba a caerse. Él era el padre del hijo de Scully.

 

Siempre lo había sabido, pero Scully se lo había dicho esa noche por partida doble. Primero con una indirecta, William, como tu padre, dijo cuando le preguntó por el nombre del niño, pero en sus ojos Mulder leyó la continuación de la frase no pronunciada, su abuelo.

 

Era tan obvio que si no estuviera mirando embobado a su hijo mientras dormía en su cuna de mimbre con una Scully igualmente embobada pero con la cabeza apoyada sobre su hombro se daría cabezazos contra la pared.

 

-Es tu hijo, sabes? –volvió a repetir Scully, como si al decirlas en voz alta hicieran un juramento secreto.

-Nuestro hijo –sentenció Mulder acariciando la mano de Scully que tenía cogida desde que se sentaron.

 

Pero durante mucho tiempo no lo había creído así.

 

Todo empezó cuando Scully lo trajo a la vida por segunda vez. Mulder, en la cama del hospital mientras luchaba contra las garras de la muerte, notaba una presencia en la habitación que le reconfortada. Era ella. Ella le decía que luchara, que no se dejara ganar, que se quedara con ella. Sentía como se apoyaba en su pecho y le cogía de la mano. Hasta que por fin, ganó. Scully pronunció su nombre y eso le hizo volver a la vida otra vez. Al principio no reparó en nada excepto en los ojos llorosos de ella y la gran sonrisa que iluminaba su rostro. Incluso le dijo un Te quiero silencioso que pareció entender.

 

La sorpresa vino un rato después. Cuando Scully se levantó para traerle el agua que había pedido. La vio… distinta? Cambiada? Más gorda que de costumbre?  Estaba seguro que sería una alucinación, una consecuencia de estar varios meses enterrado. Habían ocurrido muchos cambios durante su ausencia, de eso estaba seguro, pero Scully embarazada? Cómo si era estéril? No habló del tema en ese momento y se concentró en su recuperación. Durante mucho tiempo se arrepintió de su decisión.

 

Al final hablaron sobre el tema del embarazo, pero solo de pasada y sin preguntar quien era el padre. Scully no se lo decía y él no se atrevía a preguntárselo. Era su milagro y Mulder no tenía derecho a reprochárselo. Scully quería tener un hijo y él le ayudó, pero al final no resultó. No solo habían probado el método de la inseminación artificial.

 

También habían probado el método natural. Varias veces para ser exactos. La primera fue cuando Scully le comunicó que las pruebas habían dado negativo. Él la consoló lo mejor que pudo pero todo comenzó cuando Scully le empezó a besar el cuello mientras Mulder sentía como temblaba entre sus brazos. La cosa no paró ahí y los labios de Scully  subieron por su cuello, pasaron por su la mandíbula y empezaron a acercarse sus labios. Mulder poco a poco se reponía del estado se shock en que Scully le había sumido. Por eso, y antes de que la cosa pasara a mayores,  la detuvo. No quería que la cosa pasara de esa forma. No de esa manera. Sin embargo la contestación de Scully fue que si no quieres ser él el afortunado ya encontraré a otro, pero yo quiero ese hijo y seguidamente se echó a llorar otra vez. Mulder la llevó al sofá donde se serenó del todo y le pidió perdón por su anterior comportamiento. No sabes cuanto quieres una cosa hasta cuando no la puedes tener. Y la abrazó. Con todas sus fuerzas. Su respiración comenzó a relajarse y Mulder creyó que se había quedado dormida. Pero no era así. A los pocos minutos de estar acariciándole el pelo, Mulder creía que Scully no lo notaría, ella le dijo si no había pensado en el método tradicional. Ya sé que somos compañeros de trabajo y eso podía interferir pero necesito tu ayuda Mulder. Y sé que tú también me necesitas a mí. Así era. Se necesitaban mutuamente y desde aquella noche se volvieron adictos el uno al otro. Eran amigos que se necesitaban para tener sexo porque se complementaban. A alguna gente le parecería muy desagradable pero para ellos se convirtió en una forma de vida. Hasta su abducción.

 

Pero la frase si no quieres ser el afortunado buscaré a otro se le había quedado grabada a fuego en la mente de Mulder. Scully había buscado a otro hombre para que le ayudara en su proyecto de ser madre mientras él estaba desparecido. No podía ser su hijo. Scully no le había dicho que estaba embarazada antes de su abducción y eso quería decir que el bebé que esperaba era de otro hombre. Skinner, tal vez? Ese nuevo compañero con la que le habían emparejado? Como se llamaba? Doggett? O un hombre que había conocido en algún sitio y se había acostado con él? Mulder tuvo muchas teorías en esos momentos y eso le hizo separarse más de Scully. Dar un paso atrás a su relación. Le agradecía que ella le hubiera cuidado su casa y sus peces, pero la miró con otros ojos durante algún tiempo.

 

Tardó varias semanas en darse cuenta de que Scully estaba feliz y radiante y que se debía alegrar por ella. Notaba que Scully le miraba recelosa en esos días, como si esperara su aprobación por el embarazo. Su actitud cambió completamente cuando vio que no había ningún hombre en la vida de Scully excepto él mismo. Cada vez que estaban juntos Scully no dejaba de sonreír. Regalarle la muñeca fue su forma de pedirle perdón, de decirle que era un completo gilipollas y él siempre estaría con ella. Por esos días tuvo su primer contacto con el vientre de Scully. Cuando tocó ese bulto y lo sintió moverse lo comprendió. Era el bebé de Scully el que estaba ahí dentro. No importaba de quien era su otra mitad genética, lo importante era que sería parte de Scully y que él lo protegería de todo lo malo que se le acercara, igual que había hecho con su madre. O al menos lo había intentado. Se lo dijo con la mirada Os protegeré. Lo sé, le respondió ella con una sonrisa. Colmó a Scully de atenciones y pareció que ella le iba a decir que era su hijo, pero luego se convenció de que serían imaginaciones suyas. Le acompañó a clases de preparación del parto donde los confundían con un matrimonio. Ellos con una sonrisa contestaban que solo eran amigos        

 

Al conocer mejor a Doggett desechó la idea de que el hijo fuera de él, más que nada porque él no lo supo hasta tres meses después y fue por casualidad. Con Skinner lo tuvo un poco más difícil porque sabía que había estado con Scully en los momentos difíciles pero al ver que Skinner tampoco sabía quien era el padre lo desestimó como candidato. Ni siquiera se le pasó por la cabeza a alguno de los Pistoleros, Scully estaba desesperada, pero no tanto.

 

También pensó en Krycek. Por aquel tiempo también había estado cerca de Scully y Mulder tenía que admitir que no estaba bastante mal y que a las mujeres les excitan los chicos malos. Scully podía perfectamente haberse acostado con él.

 

Y por último pensó en él mismo. Durante los tres meses que estuvo con Scully pensó muchas veces en esa posibilidad. Él podía ser el hombre afortunado que había dejado embarazada a Scully. Tenía las mínimas posibilidades pero era un posible candidato. Scully podía haberse quedado embarazada antes de su abducción, tampoco sabía de cuanto estaba. Podía ser que su última noche que se acostaron, en aquel motel de Oregon, hubiera podido ocurrir el milagro. Tenía que preguntar a Scully de cuanto estaba exactamente. Pero no pudo porque apareció la amenaza de Lizzy Gill y casi sin dejarlos respirar, Billy Miles. Monica Reyes se llevó a Scully para que diera a luz a un lugar desconocido por él.

 

Allí lo vio por primera vez. A su hijo. Solo que en ese momento no sabía que era su hijo. Envuelto en una manta y en los brazos de Scully. Deseó que lo fuera. No ya biológicamente, sino que Scully dejara que lo criaran entre los dos. Un padre adoptivo, sería la expresión más técnica. Incluso aunque estaba arropado con la manta vio que el niño se parecía a Scully, piel sonrosada y ojos claros. No pudo fijarse en los detalles porque había que salir de allí inmediatamente, el peligro todavía no había pasado. Los supersoldados se habían ido, pero Scully estaba muy débil y su vida peligraba. Reyes había hecho un gran trabajo trayendo al hijo de Scully a la vida pero ahora tenían que saber si el niño estaba sano y si era normal. El helicóptero que les esperaba les llevó hasta el hospital más cercano.

 

En el hospital casi no pudo estar con ella. Había demasiada gente en aquella habitación para hablar tranquilamente. Su madre le dio las gracias en todos los idiomas posibles por haber cuidado de su hija y de su nieto, pero Mulder tuvo que decir que había sido Doggett el que había sugerido llevar a Scully a un punto remoto del estado de Georgia para que diera a luz. Suponía que a Bill le había gustado la noticia porque no dudó en darle la mano a Doggett. Marines tenían que ser. Si hubiera sido a él hubiera ladrado un gracias por ayudar a mi hermana, ininteligible. Skinner también estaba. Los pistoleros no estuvieron y Mulder los echó de menos ya que todo el mundo estaba felicitando a Doggett y a Reyes por ayudar a Scully y a él lo dejaban un poco de lado. Y lo más importante, no les dejaban ver al niño porque le estaban haciendo unas pruebas que había mandado hacer Scully para ver si estaba bien.

 

A Scully le dieron el alta al día siguiente de estar en el hospital, por eso prefirió no ir otra vez allí y verla ya en casa cuando supiera que estuviera sin el pelotón de gente del hospital. Pero cuando había ido todavía estaban los pistoleros, dándole los regalos, como los tres reyes magos. Entonces entró él. Y lo vio. Esta vez de bien cerca. Scully se lo puso en brazos. Primera indirecta, cógelo que también formaste parte para la creación de este milagro, parecía decir. Muy nervioso él lo cogió. Lo sintió. Sintió como ese bulto, que hacia pocos meses había odiado con todas sus fuerzas, se revolvía inquieto un momento pero que se quedaba tranquilo a los pocos segundos. Como si Mulder le protegiera. Como si se sintiera seguro porque sabía que en brazos de su padre no le pasaría nada. Entonces miró a Scully. Y su sonrisa se lo confirmó. Para calmar un poco a su corazón, que latía a doscientas pulsaciones por minuto al menos, hizo un chiste sobre lo parecido que era a Skinner. Luego tuvieron una pequeña charla sobre lo que hubiera podido ser y afortunadamente no fue. Pero eso no quita que fuera un milagro, verdad? No, que uno supersoldados no se lo hubieran llevado no quería decir nada. Era su milagro y Scully había tenido miedo por él. Pero no miedo por el niño sino por que su relación había estado a punto de romperse por ese hecho. Los dos habían tenido miedo de no tenerse el uno al otro en esos momentos. La verdad que ambos conocemos. Aunque estuvieran separados un tiempo siempre se iban a encontrar. Acabarían juntos. Se harían viejos juntos. Estaban predestinados.

 

Se besaron con el niño en brazos. Lo había llamado William por su padre. Mulder no quiso pensar que su segundo nombre también era ese y que Scully tenía dos Williams en la familia.  Al menos no había pensado en ponerle Fox al niño. Este se empezó a moverse, señal que lo estaban aplastando un poco. Se separaron riendo y Scully lo puso en la cuna mientras él se sentaba para adorarlo. Scully le imitó minutos después y apoyó su cabeza en su hombro y apretó su mano.

 

-Will es tu hijo, pero creo que te he dado bastantes pistas antes como para que lo descubrieras por ti mismo.

 

Él sonrió. Todavía no se lo podía creer. Había creado una nueva vida. Esencia que se había convertido en existencia.

 

-Lo sé.

 

 

FIN

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