ABANDONADO
Disclaimer:
em... ¿Cómo se dice en ingles? “no son míos pero los cojo porque si” ¿They
aren’t mine buy I take them because yes”?Pues
ya lo sabes CC.
Tipo:
Ni idea. He intentado humor pero al final no sé lo que me ha salido. Y que es
¿Pre-all things? No
¿Post-All Things? Tampoco.
¿In-all things? ¿Existe
una categoría para describir este relato?
Spoilers:
All Things como se puede ver por lo que he dicho antes. Pero también alusiones
pequeñas (minúsculas) a Fire, FTF, Sanguinarium,
Arcadia, The Unnatural y Millennium
Resumen:
¿Qué hizo Mulder en su viaje a Inglaterra?
Dedicatoria:
A toda la gente que alguna vez ha pensado que le pasó a Mulder en su viaje. A
ver si os gusta mi “versión de los hechos”
Feedback:
Os propongo un trato. Os envio los relatos personalmente al correo y así sois
los primeros en leerlos pero a cambio me teneis que mandar un feedback diciendo
lo que os ha parecido ¿os apuntais? [email protected]
No
voy a llorar.
No
voy a llorar como una nenaza porque Scully no quiere venir conmigo a Inglaterra.
Me
repito esto mentalmente a ver si como buen psicólogo que soy me hago caso a mi
mismo y no monto una escena bochornosa en un ascensor lleno de gente.
Pero
es que Scully no ha querido venir conmigo!!!
Snif...
No
llorar. Llorar malo.
Mantenerse
impertérrito como una estatua bueno.
Hacer
pucheritos a la gente que está conmigo en el ascensor muy malo. Malo, malo,
malo.
Scully
me ha partido el corazón.
Si
la canción que escuchábamos antes era “the sky is broken” mi banda sonora
ahora mismo es “my hearth is broken”. ¿Señor Moby puede cambiar unas
palabras para que se adecuara a este momento de mi vida? Por ejemplo. Una
pelirroja fantástica no ha querido venir conmigo a Inglaterra porque no le ha
dado la gana y prefiere darse un baño antes de estar con su compañero. ¿Qué
no rima? Pues las hace rimar niñato de m----
Vale,
no debo de pagar mi enfado con una conversación imaginaria con uno de mis
cantantes favoritos.
Pero
es que encima me he dejado el CD en el aparato de la oficina pero yo tengo mi
orgullo y no voy a bajar a por él porque seguramente estará Scully todavía ahí
y dirá que si no tuviera la cabeza pegada al cuerpo también me la dejaría
olvidada en algún sitio.
Sí,
estoy cabreado con Scully. Todos estos años acompañándome hasta el fin del
mundo y yo yendo a la Antártida para salvarla de convertirse en un alien ¿Y así
me lo paga? ¿En el momento decisivo de mi vida no acompañándome para ver unos
estúpidos campos de cultivo?
Porque
la verdad es que no solo le había propuesto ir para ver solo los círculos
esos. Vale, tenía ganas de ver eso en persona y me hace mucha ilusión. Pero
también me había propuesto mientras paseábamos por las calles de la ciudad,
visitar también Oxford y enseñarle los sitios de mi juventud... en resumen
unas vacaciones pagadas por el FBI. Por eso quería salir con el vuelo de hoy a
las 5.30 pm. Para tener tiempo antes de que aparecieran los círculos en los
campos de cultivo.
Y
en lugar de eso ella dice que no son verdad. Que son obra de los granjeros para
atraer a los turistas. Que se quiere quedar el fin de semana en casa. Bueno,
estamos a sábado pero aún queda fin de semana. ¡Y todo por darse un baño que
se lo puede dar en cualquier sitio a cualquier hora!
Y
lo mas importante: Estaba pasando de mi olímpicamente. Pero tal vez no. Tal vez
lo que estaba haciendo es buscar algún circulo en su ensalada.
Bien,
vale, como quieras.
Excusas
para no enfadarme porque Scully pasa ya completamente de lo que le estaba
diciendo. Si seguimos con este ritmo de atención de Scully para que escuche mis
descabelladas teorías tendré que venir a la oficina con un tanga de leopardo y
desnudarme hasta solo quedarme con él. A ver si así capto la atención del público.
Porque según veo Scully solo me ha prestado atención cuando le he dicho que me
había bajado los pantalones.
Y
con esto me asalta una duda ¿me los tendré que bajar algún día de verdad
para que Scully me haga caso? En todos los sentidos.
Será
mejor que deje de pensar tonterías y vaya a devolver el billete de Scully.
Apartamento
de Mulder
Horas
mas tarde
Al
final no he ido a devolver el billete de Scully porque estoy esperando que
recapacite y que se venga conmigo.
Intento
hacer la maleta tan bien como puedo y los años de experiencia me han enseñado
que hacer bultos con la ropa no es el mejor método para que te quepan mas cosas
en la bolsa sin que exista el riesgo de que se te abra en el momento menos
oportuno.
Pero
bueno, cada uno hace las cosas como mejor sabe.
Pero
si Scully no quiere venir tampoco la voy a dejar que se quede de brazos cruzados
aquí en Washington. Como buen profesor que soy le voy a poner deberes para que
no pierda la costumbre de estar trabajando un fin de semana.
Total,
tan solo voy a estar fuera dos días. Tampoco van a pasar muchas cosas en ese
tiempo.
Mientras
hago la maleta estoy viendo una de esas pelis en blanco y negro que tanto me
gustan. Los clásicos americanos, digo yo. Para Scully serán unas películas
lacrimógenas que tuvieron un tiempo mejor en otros años. Todo sea para que el
único ruido que se oye en mi casa no sea la del filtro de la pecera.
Ups,
los peces. Se me ha olvidado ponerles comida.
Voy
a la pecera y cojo la comida de la estantería que tienen encima.
-Hola
chicos, casi me olvido que existís. ¿os asusta la nave que os puse la semana
pasada?
¿Qué
pasa? La gente habla con sus perros, con sus gatos, con sus pájaros... Y yo
hablo con mis peces. Ya sé que los otros animales por lo menos “contestan”
emitiendo su sonido característico aunque no entendamos lo que dicen y los
peces no dicen nada. Pero al menos pienso que no estoy solo en casa cuando estoy
deprimido.
Continuo
haciendo la maleta.
Pero
antes voy a llamar a Scully a ver si logro convencerla de que me acompañe.
Vale,
esto ya es demasiado.
Scully
me ha puesto en llamada-en-espera.
Scully
NUNCA me ha hecho esto.
O
sea, que está hablando con alguien que no soy yo.
Lo
siento Scully, pero te has quedado sin vacaciones pagadas a Inglaterra. Te toca
hacer deberes.
La
película sigue a su bola pero creo que los protagonistas están en el mismo
punto que yo. Él se va para siempre dejando a ella sola. Yo me voy dos días,
pero creo que se me van a hacer eternos.
-¿Hola?
¿hola?
Lo
había dejado en manos libres por si Scully se dignaba en responderme alguna vez
y he continuado haciendo la maleta.
-Hola
–le respondo a Scully tomando el teléfono y bajando el volumen de la tele.
-Mulder
¿no deberías estar en un avión?
-Sí,
el vuelo de las 5.30 ¿no te acuerdas?
-Es
verdad. Supongo que he perdí la noción del tiempo.
Uh...
A esta mujer le pasa algo. Primero la llamada en espera y ahora no sabe la hora
que es.
-Escucha, eh, la razón por la que te llamé es que... ¿llamo en mal momento?
Lo primero es asegurarse de que a mi pelirroja favorita no tiene un fetichista por la casa intentando lavarle el pelo
-No, acabo de entrar.
Primer escollo resuelto. Ahora toca ponerle los deberes a la alumna.
-Eh,
hay un grupo en la ciudad que está investigando los círculos de cosecha. Ellos
tienen un conjunto de coordenadas totalmente diferente al que ya tengo.
-Mulder, no voy a ir.
El tono es conciso y claro, pero yo se que si insisto hasta la saciedad me hará caso e irá donde yo le diga. Además solo es meterlas en un sobre y mandármela por correo urgente.
Scully no da señales de vida por la otra línea. Al final si que va a tener a un mutante en su casa y yo sin saberlo.
-Háblame Scully.
-Estaré fuera toda la tarde, Mulder.
Alarma,
alarma. Scully tiene una cita. Me lo ha querido adornar pero en otras palabras.
“Mulder, tengo una cita así que quítate de la cabeza que vaya a recoger tus
estúpidas notas sobre los círculos”
-¿Por
qué no me lo has dicho al principio?
Me
muerdo la lengua para no seguir la frase y echarle en cara que el viaje lo he
organizado pensando en ella. No va a tener el gusto de regodearse en mi
desgracia.
-Mira, em... por qué no me dejas esa dirección en mi contestador y, eh, lo miraré por ti.
Y me cuelga.
Y la muy *censurado* me cuelga.
Y yo tengo ganas de pegarme cabezazos contra la pared a ver si con el dolor físico se me va el que tengo en el corazón en este momentos
Me cuelga sin despedirse y sin nada. Ya sé que no nos despedimos, pero es que nos vemos todos los días. Me podía haber deseado buen viaje al menos.
Ya le llamaré otra vez. Me va a odiar por pesado pero yo hablo otra vez con ella como me llamo Fox William Mulder.
Avión
British
Airlines
Al final si que he podido hablar con Scully pero mejor si lo hubiera dejado para otro momento porque a causa de mi llamada podía haber tenido un accidente. Cuando he oído una bocina y luego la línea se ha quedado en silencio miles de pensamientos han pasado por mi cabeza. En los segundos que ha durado ese silencio he rezado a todos los dioses habidos y por haber que Scully estuviera bien. Menos mal que así ha sido. Me ha contado un poco como ha sido y dice que gracias a una persona que pasaba por el paso de cebra que la ha obligado a frenar no ha sido arrollada por el camión. Luego le he dado la dirección de la mujer que tiene los folletos sobre los círculos una tal Colleen no-se-que. Espero que me haga caso.
Y yo estoy volando en dirección a Inglaterra intentando ponerme cómodo para las siete horas de un vuelo trasatlántico.
Bueno, ponerme cómodo es un decir porque en clase turista los asientos parece que se han hecho para niños pequeños y no han pensado en la gente que tenemos una estatura que se sale de la media. Y encima a mi lado hay un niño que no para de tocarme las narices. Y no solo metafóricamente.
La madre se ha dormido y el parece que no está por la labor de estarse quietecito durante todo el trayecto.
-¿Por qué no ves la tele y me dejas en paz?
Se lo he dicho cabreado pero parece que al niño no le hace ningún efecto este tono. Lo miro fijamente a ver si logro producir la mirada de Scully o-te-estas-quieto-o-vas-a-morir pero no parece que me salga.
El niño tiene el pelo rubio, los ojos azules y parece que tenga 3 años. Nunca he sido bueno calculando la edad de la gente a ojo.
La madre está con la cabeza ladeada a la derecha con lo que no se le ve la cara sino su pelo rubio. Antes me ha dicho hola pero yo estaba mas preocupado pensando en Scully y he saludado instintivamente con la cabeza sin percatarme de quien era.
-¿Cómo te llamas? –me pregunta el niño.
-Me llamo Fox Mulder ¿Y tu?
A ver si dándole conversación al dichoso niño se está estático en el asiento y deja de hacer una minuciosa inspección de mi nariz.
-Tienes una nariz muy grande ¿Sabes?
Sí claro. Lo sé desde que me miro al espejo y logré comprender porque sentía empatía con la sátira “Era un hombre a una nariz pegado”. Se me ocurrió hacerme una rinoplastia un día pero vi que las clínicas de cirugía estética no eran muy fiables y podías acabar muerto en la operación.
-¿Tu crees que es muy grande? –le digo poniéndome de perfil.
El niño ríe y hace despertar a su madre.
-Matt, no molestes a ese señor.
-Solo estamos hablando mamá. –le responde el niño que resulta llamarse Matt.
-Lo siento si le ha molestado.–dice la mujer sonriéndome.
Me quedo un momento mirándola en silencio. Me suena de algo esa mujer. La he visto en algún sitio. Mi mente trabaja a cien por hora para conseguir la información que está almacenada en mi cerebro y saber quien es ella. Cuando me acuerdo quien es no me lo puedo creer.
-¿Tara Scully?
La mujer me mira extrañada.
-Sí. ¿quién es usted?
A veces olvido que la gente no tiene memoria fotográfica como yo.
-Fox
Mulder –dice Matt
-¿Fox
Mulder? –repite Tara. Yo asiento- ¿El compañero de Dana?
-Por
lo menos lo era hasta que me he embarcado en el avión.
Los
dos reímos ante mi chiste malo. Luego ella se me queda mirando.
-No
te había reconocido. La verdad es que la única vez que te vi estaba mas
ocupada en traer al mundo a este que en hacer relaciones sociales con el compañero
de mi cuñada.
-No
te lo tengo en cuenta.
Un
momento. Tara es la cuñada de Scully porque se ha casado con Bill
usted-es-un-hijo-de-puta Scully. ¿y Bill? ¿No estará esperando a que me
distraiga para saltarme a la yugular?
-¿Y
Bill?
-Mi
marido está ahora de maniobras de la marina. Como tiene que estar un tiempo
fuera de casa he decidido visitar a mi familia en Inglaterra.
-¿Eres
inglesa?
-Tengo
raíces inglesas. Mis padres son ingleses y se fueron a Estados Unidos para
conseguir trabajo, pero sus hermanos se Inglaterra. Así que mis primos viven
allí aún.
Nos
quedamos en silencio los dos y un silencio incómodo se instala entre los dos. Lógico,
la única persona que nos une no está aquí para dar conversación. Aunque
siempre se puede intentar de hablar de ella. Tara parece que me ha leído el
pensamiento.
-¿Qué
tal está Dana? Desde navidad que no la veo.
-Scully
está bien. La verdad es que llevamos una temporada tranquila de casos
paranormales.
-¿Por
qué le llamas por el apellido?
Puff...
contestar a eso es saber cuantas cirugías se ha hecho Michael Jackson en
su vida. Eso si que sería un buen caso paranormal. Por eso pongo la misma
excusa de siempre.
-Supongo
que es la costumbre.
-¿y
que es eso de casos paranormales?
Miro
a Matt a ver si se ha dormido y puedo hablar de ese tema sin tapujos. No le
quiero causar pesadillas al pobre chaval.
-Son
casos que se salen de la lógica. Casos muy extraños. Creo que tu marido te
habrá contado algo sobre ellos.
Una
cosa ¿Cómo esta encantadora mujer se
ha podido enamorar y casar con un monstruo gruñón como Bill Scully?
-Me
ha contado algo. Pero no le suelo hacer casos en los comentarios respecto al
compañero de trabajo de mi cuñada. Creo que te tiene manía.
Sí,
de salvarle la vida a su hermana.
-Supongo
que tiene algo de razón. He puesto en peligro la vida de Scully en muchos
momentos.
Vale,
ya. La MulderCulpa está aflorando. Yupi!!
-Pero
según ella la salvaste en otros momentos- al ver mi cara de sorpresa se explica
un poco mejor- En las pocas comidas familiares a las que viene ella Bill siempre
le saca el tema del trabajo y se mete contigo. Y ella te defiende con uñas y
dientes.
Sabía
que Scully me defendía con mucho fervor ante su hermano, pero lo que me está
contando Tara es demasiado. Hasta se levantó de la mesa porque Bill había
dicho que no me la merecía y que me dejara para ejercer la carrera como médico.
Luego hicieron las paces porque Bill le pidió perdón. Si en algunos momentos
creo que Bill tiene razón. No me la merezco.
Miro
a Tara y se ha vuelto a dormir. Por la ventana se ven los reflejos de las luces
del avión sobre el océano.
Mejor
será que yo también duerma un poco.
Oxford
Mañana
siguiente
12:30
No
se si ha sido buena idea venir aquí.
Son
demasiados recuerdos reunidos en una sola ciudad.
Cuando
vine aquí quería desembarazarme todo lo posible de mi familia y no me importó
trabajar de camarero en un bar de mala muerte los primeros meses para conseguir
dinero y no tener que pedírselo a mis padres. Ellos me pagaron la matrícula el
primer año. Pero solo eso. Luego se desentendieron de mí. Trabajé en millones
de sitios, la mayoría de comida rápida o cafeterías. No me pagaban mucho pero
tenía lo suficiente para subsistir.
Oxford
es una de las universidades más prestigiosas del mundo y yo tuve la suerte de
ser uno de sus alumnos.
Aquí
hice increíbles amistades. Tan increíbles que ya he perdido el contacto con
todas ellas. Cosas de la vida. Seguro que ellas no trabajan en un sótano con la
mujer de su vida.
Ups.
Me
he prometido no recordar a Scully durante estos dos días pero creo que ella se
cuela en mis pensamientos sin que pueda hacer nada para evitarlo.
Recorro
los lugares en que supuestamente fui feliz en una época de mi vida pero ya no
me causan esa felicidad al volverlos a pisar otra vez.
Los
familiares de Tara viven en Londres y me preguntó si la quería acompañar.
Como le conté en lo que estaba trabajando creo que le daba pena que me quedara
yo solo en un país desconocido. Le dije que ya había estado cuatro años aquí
estudiando psicología y que conocía mas o menos la zona de Inglaterra. No me
iba a aburrir en estas horas. Había muchas cosas que recordar.
Pasear
con las calles de Oxford con Scully hubiera sido mejor que yo solo. Le hubiera
explicado que trabajé en el bar en el que acabo de entrar a comer. Lo malo que
tienen estos bares es que cada dos por tres los dueños cambian de personal y
ahora no conozco a nadie de los que trabajan aquí. Otro fallo es que siempre
están llenos de gente.
Decido
que hoy voy a visitar Stonehenge para ver sus monumentos megalíticos. Cuando
estudiaba aquí creo que fui a verlos una vez solo. Y ahora me arrepiento de no
haber aprovechado el tiempo en cosas mas productivas que acostarme con Phoebe.
Entre otras cosas.
Vale,
o tengo poder de convocar a personas solo con pensar en ellas o esta es la
casualidad mas grande que he vivido.
Probaremos
la primera opción. Scully. Scully.
Esa
opción parece que no es porque Scully no ha aparecido aquí como por arte de
magia.
Intento
pasar desapercibido para ella pero esto está abarrotado de gente y está es la
única mesa que tiene sitio para sentarse sin violar el espacio personal de la
otra persona.
Me
ha visto. Ya no podré esconderme debajo de la mesa. El Apocalipsis está cerca.
-¿Volviendo
a los orígenes Fox?
Este
sitio fue la primera vez que nos vimos y charlamos un poco. Íbamos a la misma
clase de sociología pero no nos habíamos cruzado ninguna vez en lo que llevábamos
de curso. Ahora no sé si este bar está maldito.
-Hola
Phoebe. ¿Y tu por aquí?
-Vivo
aquí ¿Te acuerdas? –dice sentándose delante de mí- Te podría preguntar lo
mismo.
-He
venido para ver los círculos que van a aparecer en Avebury.
-Ah
–dice mirando a la barra- Los misteriosos círculos en campos de cultivo. Sabrás
que eso es una farsa.
-Eso
dice Scully. Pero yo creo que el programa de ordenador no va a fallar.
-
Y confías en un ordenador... has cambiado en este tiempo Fox. Por cierto ¿donde
está la agente Scully?
Si
supiera eso no estaría imaginándome y comiéndome la cabeza pensando con quién
estará. Algo me dice que no lo está pasando bien allí pero que yo no puedo
hacer nada aunque estuviera en Washington.
-Se
ha quedado en Washington.
-Y
no os habéis... –dice con una sonrisa lasciva.
-¡Phoebe!
Solo somos amigos.
-Esto
si que es un expediente x de los que investigas. Fox Mulder no ha llevado a la
cama a una mujer con la que está trabajando desde hace... –me hace una señal
para que continúe.
-
Siete años –digo con desgana.
-Wow,
siete años. Conmigo te acostaste a las dos semanas de conocernos.
-Mi
relación con Scully es distinta –digo secamente.
Tan
solo estoy enamorado platónicamente de mi compañera de trabajo. Pero paseando
por Oxford he decidido que esto va a cambiar. Por lo menos ya no será platónicamente.
Cuando vaya a Washington se lo voy a decir, afecte como afecte a nuestra relación.
-Ah...
–dice como si lo que esto diciendo no le interesara lo mas mínimo. Cosa que
puede ser verdad.
-¿Y
que es de tu vida? –le pregunto por cumplir.
-Estoy
casada con alguien maravilloso. Se llama Christine.
Un
momento.
Christine
= Nombre de tía.
¿Phoebe
es lesbiana?
-Vaya
Phoebe parece que en estos años han ocurridos cambios en tu vida de los que no
se si alegrarme o dispararme un tiro. ¿Hay algo que me quieras contar de tu
pareja?
-Si
estás pensando que mi marido es una mujer solo te diré que sus padres eran tan
cabrones como los tuyos y le pusieron ese nombre porque querían que fuera una
niña y no tenían pensado otro nombre –hace una pausa y me sonríe- Si hay
algo que he echado de menos en estos últimos años es tu ironía y tu falta de
tacto en las situaciones.
-Gracias
por el cumplido Phoebe. ¿y donde está Christine?
Si se puede saber...
-
Chris
viene ahora. Ha ido a pedir la comida.
Phoebe
señala a la barra donde hay mucha gente. Ya. Así lo reconoceré enseguida.
Como hay solo siete hombres ahí sentados...
Mientras
esperamos al hombre que hay que beatificar por casarse con Phoebe, ella y yo
tenemos una conversación de ascensor completa. El tiempo, la familia...
Al
fin un hombre viene hasta nosotros con dos bocadillos y dos bebidas. A veces
cuando estoy en este tipo de colas pienso que cuesta menos ir a casa y hacerte
un bocadillo tu mismo que ir a este tipo de establecimientos cuando está en
hora punta.
Se
sienta al lado de Phoebe y le da un beso. Ella nos presenta y hacemos los
saludos de rigor y todo eso.
-Creo
que los dos podéis formar una asociación –dice Phoebe al cabo de un rato- Niños
que sus padres no tienen ninguna consideración al ponerle el nombre.
Chris
le ríe la gracia. Yo solo sonrío. ¿Cómo pensáis que puede ser de calzonazos
un hombre? Pues Chris es el doble. Phoebe lo tiene completamente dominado. Es el
típico hombre que no ha tenido suerte con las mujeres y se puso muy contento
cuando Phoebe le pidió una cita. Luego ella lo embaucó con sus artimañas y se
casó con él. Me da pena el pobre hombre...
-Creo
que va siendo hora que me valla.
Había pensado ir esta tarde a ver el monumento de Stonehenge.
Stonehenge
17:21
Libre!!
Phoebe
y Chris querían acompañarme hasta aquí pero luego a Phoebe le han dado un
aviso urgente desde la comisaría y se ha tenido que ir arrastrando a Chris con
ella. Me ha dicho que trabajaba en un anticuario o algo así.
De
la que me he librado.
Ahora
le estoy haciendo miles de fotos a una de las maravillas que el hombre todavía
no ha podido explicar
La
construcción de Stonehenge comenzó cerca del año 3.000 a.C. El círculo
principal está formado por piedras azules gigantes, de más de seis metros de
altura, extraídas de las canteras de South Wales. Fueron transportadas por
tierra y agua durante más de 322 km hasta la Llanura de Salisbury, en el sur de
Inglaterra. Actualmente, no se sabe para qué servía Stonehenge, aunque la
precisión con que están alineadas las piedras pone en evidencia que los
constructores entendían mucho de astronomía y que las sombras proyectadas por
las piedras el 21 de junio, día en que comienza el solsticio de verano, tenían
un papel importante en sus ceremonias.
Después
de un repaso mental de la historia de estos monolitos impresionantes debo añadir
que vale la pena verlos en persona. Son unas moles de piedra gigantescas (6 m)
que te dejan con la boca abierta.
Tanto
que tienes que comprar un souvenir para no dejar de recordar este momento en
toda tu vida. Yo como no tenía mucho dinero suelto porque me lo he gastado en
la comida y en el té de las cinco me he comprado una mísera gorra que pone
“Stonehenge es lo mejor”. Creo que se la voy a regalar a Scully para que vea
que me he acordado de ella y no ponga mala cara cuando nos encontremos.
Ahora será mejor que vaya al motel de Abevury ha esperar hasta mañana.
Avebury
Día
siguiente
11:30
Ayer
también visité los monumentos megalíticos de esta ciudad. No son como los de
Stonehenge pero también son muy bonitos y se consideran patrimonios de la
humanidad.
Los
monumentos de piedra de Avebury son tres círculos concéntricos, o cromlechs,
formados por monolitos o dólmenes calizos, construidos hacia el año 1800 a.C.
Una zanja y un terraplén oriental de 15 m de altura rodean el círculo
exterior, y a su vez éste rodea los dos círculos interiores, que encierran el
santuario interior.
Pero
estoy muy mal porque Scully por nosecuantasveces tenía razón. Era todo
mentira. El sobre que envió me llegó ayer por la noche y yo estaba muy
ilusionado y preparado la mochila para un día de campo.
Esta
mañana me ha llamado Phoebe porque la policía ha detenido a cuatro granjeros
con gasolina que pretendían hacer lo círculos y luego hacer publicidad con eso
y cobrar la entrada por ver esos campos. Lógicamente los tontos como yo hubiéramos
picado.
He
conseguido billete para Washington a las tres de la tarde. O sea que tengo dos
horas para tocarme la barriga en el motel y otras dos horas en el aeropuerto.
Pero
con eso creo que bastará para prepararme todo lo que le quiero decir a Scully
cuando llegue.
“Scully,
te quiero”
¿Creéis
que si le digo esto se pensará que estoy drogado y me dirá “Lo que
faltaba” otra vez? Ciertamente no podría soportar que primero me trate como a
un niño pequeño y me diga que no hay nada como el hogar y luego cuando yo le
digo mis sentimientos ella me contesta de esa manera.
También
lo intenté en plan broma. Cuando nos pasamos por un matrimonio feliz y contento
también lo quise intentar pero creo que mis costumbres en el baño fueron las
que no le gustaron. Pero tampoco era cosa de mandarme a dormir al sofá. La cama
era bastante grande para los dos.
Al
poco tiempo fue lo del béisbol. Estábamos muy acarameladitos ahí intentando
darle a la pelota, bromeando sobre el bate y todo eso pero cuando se fue Sean,
el chico, la magia se perdió porque no separamos y no nos volvimos a juntar
hasta en el año nuevo.
En
los primeros segundos del año nos besamos aunque luego a mí se me ocurrió
decir la tontería de que el mundo no se había acabado en vez de otra cosa que
los dos estábamos esperando pero que nunca salió de nuestros labios.
Pero
esta vez saldrá. O de los míos o de los de ella.
Hospital
nacional de Washington
17:30
No
sé donde se ha metido Scully.
He
ido a la oficina y me han dicho que no ha ido hoy porque ha pedido el día libre
a Skinner. Luego a su casa por si se estaba dando el baño mas largo de su vida.
No
estaba.
Y
se me ha ocurrido pasar por aquí. No sé porque. Intuición.
Pero
parece que no hay nadie. He recorrido medio hospital pero no la he visto. He
preguntado a las enfermeras pero no sabían quien eran.
No
me quiero asustar y en un momento llamaré a su madre para ver si está con ella
y se me va el nudo en la garganta que tengo desde que no sé donde está. Esta
mañana le he dejado un mensaje en el contestador para decirle que venía hoy
pero creo que no lo ha oído.
Ni
siquiera me he cambiado de ropa y llevo la gorra de Stonehenge para fardar por
aquí de que he ido a ese lugar. Nadie parece darse cuenta. Que le vamos ha
hacer.
De
repente siento como una mano se posa en mi hombro y me giro sorprendido.
¡Es
Scully!
-Hola.
-¿Mulder?
¿No
te alegras de verme?
- Te estaba buscando.
-¿No estabas en Inglaterra?
Si pero quería ver esos ojos azules que me vuelven loco. No sé como he podido estar dos días sin perderme en su profundidad.
-He vuelto.
-¿Qué ha pasado?
Puf... Y ahora me toca decirle que los malditos círculos de cultivo no han aparecido y que todo era una farsa.
-Nada. No pasó nada –le pongo mi carita de pena a ver si no me da la charla- Ni círculos de cultivo. Una gran pérdida de tiempo.
-A veces cuando no pasa nada es por algo, Mulder.
¿Desde cuando Scully se ha vuelto tan filosófica?
-¿Y eso que significa?
-Nada –me pone la mano en la espalda. Estoy en el cielo- Vamos, te prepararé un té.
Estoy a punto de decirle que si es té helado puede ser amor pero me muerdo la lengua porque eso se lo puedo decir en mi casa y sin testigos presénciales.
Aunque
todas las cosas del mundo se alíen para lo contrario esta noche será de pasión
si me dice que sí.
FIN