VIDA PRIVADA
Empezamos bien, el primer capítulo que veo de la tercera temporada y ya me
ha hecho hacer mi primer relato CSI. Sé que he cometido algunos fallos, como
por ejemplo que transcurre por la noche y ellos trabajan de noche pero me he
dado cuenta de eso al final del relato y no iba a cambiar algunas cosas XD.
Como no sé ni quien es el creador de la serie mejor será que empecemos por
el relato.
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-Me desconciertas-Sara dijo esas palabras en la puerta de Grissom pero este
al ir a contestarle vio como su imagen se había desvanecido. Se había ido.
Sabía que Sara tenia razón. Como había dicho ella, él se lo decía
muchas veces. Debía tener algo más además del CSI. Algo a lo que aferrarse
cuando esto no estuviera. Que su trabajo no la absorbiera completamente. En
resumen, que el trabajo no fuera su vida.
Y Sara como buena alumna estaba cumpliendo su consejo. Hace dos días tenía
día libre y ella estaba fuera del CSI. Desconectada del trabajo. Hasta que él
la llamó. Podía haber enviado a otro para investigar el caso de la chica
muerta en el campo de fútbol. A Cath, a Warrick, a Nick, incluso ir él solo.
Sabía que sus chicos se las podían arreglar fácilmente trabajando en grupos más
reducidos. Lo habían hecho muchas veces. Pero no quiso.
Llamó a Sara al busca. Y apareció dos horas después. Durante todo ese
tiempo no pudo concentrase en lo que estaba haciendo pensando en lo que le había
pasado a Sara.
Cuando llegó ella a la mansión estaba enfadada. Era normal. Le había
arruinado su día libre y ella se lo echó en cara. No la culpó. Tenía toda la
razón. Pero él también estaba enfadado con ella, quería saber con quien había
pasado todo el día, o más bien con quien... y porque esa persona le había
hecho llegar tarde al trabajo. Se serenó y le dio ese caso. Nick protestó a su
favor, pero ya no había nada que hacer. Sara salió de allí enfadada con él.
Y eso le producía el más profundo pesar.
Y hacía una hora Sara le volvió a hablar para despedirse de ese día tan
agotador. Los dos habían resuelto el caso. Una amiga en el caso de ella. La
exmujer en el caso de él.
La voz de Catherine le sobresaltó de sus pensamientos.
-¿No te vas a casa? –le dijo entrando en su despacho.
-¿Qué hora es? –se miró el reloj, eran más de las diez- Sí, es un
poco tarde.
Arregló un poco los papeles que tenía sobre la mesa y que no había hecho
nada con ellos. Salió del despacho acompañado por Catherine.
-¿Qué te pasa? –le preguntó esta- Estas muy callado.
-¿Crees que he hecho bien con Sara? –al ver la cara interrogativa de Cath
se explicó mejor- Digo llamándola en su día libre.
-Yo estaría furiosa contigo –dijo riendo- Lo podíamos haber hecho
cualquiera.
Habían llegado al exterior del edificio y cada uno se fué hacia su propio
coche. Grissom condujo en dirección a su casa hasta que por un impulso lo desvió
para ir a casa de su colega de profesión.
Sabía donde vivía Sara. Ella le había dicho la dirección por si le
necesitaba alguna vez, pero nunca había entrado en su casa. Vivía en un
edificio de apartamentos un poco alejado del bullicio de la ciudad de Las Vegas.
Cogió el ascensor y pulsó el botón de subida. Cuando salió se oía un ruido.
Al principio no pudo identificarlo pero luego a medida que se acercaba al piso
de Sara advirtió que se trataba de música. Muy alta, por lo que podía
escuchar, ya que se oía hasta fuera de la casa.
Estuvo tentado a retroceder sobre sus pasos e irse a su casa y actuar como
si nada hubiera pasado. Pero una voz le decía que esa era su oportunidad. Esa
era la razón por la cual había llamado a Sara dos años antes para que se
uniera a su equipo cuando perdió su anterior miembro a manos de un asesino, le
habían llegado noticias de que Sara estaba despuntando mas que otra gente y él
la conocía. La quería tener con él, tanto profesionalmente como
personalmente.
Tocó a la puerta.
- ¿Quién es? –entre la música podía oír la voz de Sara.
- Soy Grissom.
La puerta se abrió enseguida dejando a ver a una sorprendida y
preocupada Sara en el marco de la puerta.
-¿Qué haces aquí?
-Venía a disculparme por como te he tratado en estos días. ¿Puedo pasar?
Sara se hizo a un lado para dejarle pasar. Pasaron a la sala de estar de
ella donde la música sonaba en todo su esplendor.
I look in the mirror and see your face
If
I look deep enough
So
many things inside that are just like
You
are taking over
-No sabía que te gustara el rock. ¿Quiénes son?
–preguntó alzando un poco la voz.
-Evanescence.
Un grupo de Arkansas. Greg me lo recomendó y la verdad es que están muy bien.
Su música me ayuda a relajarme.
Grissom se puso en tensión cuando Sara mencionó a Greg. Sabía que el chico
estaba detrás de ella y eso le ponía nervioso. Nervioso no era la palabra. Era
celoso.
I
believe in you
I’ll
give up everything just to find you
I have to be with you to live to breathe
You’re
taking over me
La canción se había acabado y empezaba otra pero Sara paró el cd. Grissom pensó en la letra de la canción que acababan de escuchar Taking over me y pensó que era premonitoria puesto que más o menos desvelaba sus sentimientos hacia Sara. Ella se estaba apoderando de la vida de él. Por lo menos en los ratos que el trabajo le dejaba libre. Durante los casos su mente estaba en buscar el asesino, pero cuando terminaba sus pensamientos se iban otra vez a Sara. Era algo común desde hacía dos años y eso lo estaba volviendo loco.
-Grissom, sabes que yo te perdono –empezó a decir Sara- No tenías a mas gente y recurriste a mí. Simplemente eso. Lamento si te has sentido mal por eso.
Él escuchó embelesado como las palabras salían de su boca y sonrió. Sin que se diera cuenta se había acercado un poco mas a ella en el sofá en que se habían sentado.
-Ya, pero yo quería que lo supieras, solo eso. Me voy a casa a cenar.
Estaba esperando que ella le dijera que se quedase, pero no lo hizo, simplemente se quedó callada en el sofá. Cuando caminaba hacia la puerta la voz de Sara le hizo pararse y sonreír con satisfacción.
-Yo tampoco he cenado. Si quieres te puedes quedar aquí.
Grissom se quedó un momento de espaldas a ella, como si estuviera pensándoselo. Luego se giró.
-No quiero ser una molestia. Si tenias otros planes...
-¿A las... –miró el reloj que tenía en la mesa- once menos veinte? Un plan fantástico, ver la tele hasta que me cansase y luego a la cama. Me gusta mas cenar contigo –sonrió bajando la mirada.
Sara se levantó y fue a la cocina que estaba situada en la habitación contigua. Grissom oyó que le decía algo. Y fué hacia ella.
-¿Decías algo? –dijo entrando en la cocina.
-Sí. Que querías. Yo me iba a preparar un bocadillo vegetal.
-Pues lo mismo. ¿Sigues siendo vegetariana?
-Sí. Y ahora más convencida con lo que he visto en estos días.
Grissom se estaba acercando a ella por la espalda hasta que estuvo justo detrás de ella. Luego acercó la boca a su oído.
-Nada de trabajo Sara –dijo susurrándole.
Notó como el vello del cuello de ella se le ponía de punta por momentos.
-¿Y entonces, Grissom? –dijo Sara con un tono de nerviosismo en la voz.
-Llámame Gil. Grissom es de trabajo. Gil es un hombre que como no tiene vida privada se ocupa de estudiar a sus amigos los insectos. Pero eso puede cambiar. Quiero tener una vida privada –la boca de Grissom todavía estaba muy cerca del cuello de Sara cuando le dijo esas palabras.
Los brazos de él estaban a ambos lados de la cintura de ella, posados en la encimera. Estaba atrapada y él lo sabía. No quería que las cosas sucediesen así, pero los acontecimientos se estaban precipitando de tal forma que era ya imposible pararlos y dar marcha atrás como si nada hubiera ocurrido.
Sara se giró como pudo y lo miró a los ojos. Y él en esos ojos oscuros vio excitación en los ojos de ella, pero también temor. Sus caras empezaron a acercarse, así como también sus labios. Hasta que se juntaron. Su primer beso.
Fue corto ya que ella se separó de pronto con aire de culpabilidad.
-¿Y Cath?
-¿Que pasa con Catherine? –preguntó molesto.
-Pues que yo creía que ella y tu... que estabais juntos.
-Catherine es solo una amiga para mí. Si has visto alguna muestra de afecto por mi parte hacia ella es solo que es mi mejor amiga.
-¿Y yo que soy?
-Quiero que formes parte de mi vida privada. Y yo de la tuya ¿Me dejarás?
Como respuesta Sara volvió a juntar su boca a la de él y volvieron a empezar a besarse.
FIN