
Un d�a se enter� de que andaba busc�ndole el �ngel de la Muerte, y entonces hizo doce copias de s� mismo.

Pero no por mucho tiempo, porque, como era un experto en la naturaleza humana, se le ocurri� una ingeniosa estratagema.
Regres� de nuevo y dijo:
- "Debe de ser usted un genio, se�or, para haber logrado tan perfectas reproducciones de s� mismo, sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto, un �nico y min�sculo defecto".
El cient�fico peg� un salto y grit�:
- "�Imposible! �D�nde est� el defecto?".
- "Justamente aqu�", respondi� el �ngel mientras tomaba al cient�fico de entre sus reproducciones y se lo llevaba consigo. "Todo lo que hace falta para descubrir al 'ego' es una palabra de adulaci�n o de cr�tica".
