
A veces despiertas un nido,
y a veces se va a vagar,
y anda en el viento, en el ruido,
en el bosque y en el mar.
Hace despertar los truenos
y hace rugir los leones,
y forma jardines buenos
dentro de los corazones.
Es la voz, la voz errante
que no se encuentra su vocablo,
y expresa al �ngel flotante,
o expresa al pr�fugo diablo.
Se exten�a, se vierte,
y es profunda, triste, vaga,
toda vida o toda muerte.
Anda errante un silfo extra�o
que llena mi alma invarosa
con las perlas de la hora
y los diamantes del a�o.
Yo al silfo le he visto.
Y es todo perlas y brillantes.
Las perlas se llaman: antes
y los brillantes: despu�s.
Autor: Rub�n Dar�o
