
- Nada de nada, le contest�.
- Entonces debo contarte algo maravilloso, dijo el gorri�n.
Estaba yo posado en la rama de un abeto, cerca de su tronco. Cuando empez� a nevar. No era una fuerte nevada ni una ventisca furibunda. Nada de eso. Nevaba como si fuera un sue�o... sin nada de violencia. Y como no ten�a nada mejor qu� hacer, me puse a contar los copos de nieve que se iban asentando sobre los tallitos de la rama en la que yo estaba.
Los copitos fueron exactamente 3'741,952. Al caer el siguiente copo de nieve sobre la rama, que t� dices pesa "nada de nada", la rama se quebr�.
Dicho �sto, el gorri�n se alej� volando.
Y la paloma, toda una autoridad en la materia, desde la �poca de No�, qued� cavilando sobre lo que el gorri�n le contara, y al final se dijo: Tal vez este faltando la voz de una sola persona para que en �ste Mundo tenga lugar la Paz.



